“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



domingo, 24 de agosto de 2014

Scort, capítulo 19: Desaparecida




Scort
Capítulo 19
Desaparecida
(Vanished)



¡Nenas! Hoooooola, espero no haber tardado tanto como la otra vez en publicar jajajaja, espero que les guste este capítulo pero como les dije a algunas en FB no va a ser el final, el próximo será el último y NO hay epilogo por lo que desde ya les comienzo a dar las gracias por leerme, especialmente a mis lectoras fieles que están conmigo desde el comienzo. Ojalá les guste el capítulo y les pido que comenten para saber si les gusto, aún debato si el final será feliz o no por lo que estén atentas al FB porque a medida que vaya escribiendo iré dando avances de cómo vamos.


Un beso grande a todas y gracias por leerme, TWINS tú ya sabes… te amo <3


Con amor


Tiwii Cullen.


Bella POV:


La oscuridad rodeaba mi mente por completo, creo que sentía un ruido, tenía frío, mis piernas estaban congeladas


 ¿Qué pasa?

¿Qué sucede?

¿Dónde estoy?

Edward…


Intente abrir mis ojos pero a pesar de que sabía que los estaba abriendo estos habían sido cubiertos con una tela que me impedía ver, intente hablar pero tenía algo en mi boca, debe ser un pañuelo o una mordaza. Mi mente se hacía cada vez más clara, desee recordar lo que había pasado: estaba en la fiesta, fui al baño y después todo es confuso, no podía recordar nada más. Gemí


    Ya cállate— me dijo una voz que se sentía lo bastante cerca— si te portas bien tal vez no te matemos— era la voz de un hombre, de mediana edad probablemente.


Oh por dios… estaba en graves problemas. Gemí nuevamente quería que me sacaran la mordaza, mi boca ya me dolía, ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba ahí, volví a gemir. Sentí un paso a mi lado y una mano que con fuerza bruta me sacaba  lo que tenía en la boca


    Si te pones a chillar te meteré una manzana en la boca así que te conviene quedarte en silencio
    ¿Quie… quie... quien eres tú?— pregunté con mi voz saliendo a trompicones de mi boca
    Mas te vale guardar silencio si no te golpeare hasta que dejes de chillar
    Dime… te lo suplico ¿Dónde estoy?
    Mira chiquilla, no sé qué demonios haces aquí o para que me hicieron traerte aquí, solo debo vigilarte hasta que me digan, no sé nada mas
    ¿me vas a matar?— solté junto con el aire de mi cuerpo
    No lo sé, aún no me dan esa orden
    Dios— susurré presa de un miedo terrible— no por favor— las lágrimas de mis ojos se arremolinaron con fuerza, tenía miedo,  mis hijos, Edward, era lo único en lo que podía pensar.
    Ya no hables, quiero dormir.


Aún debía ser de noche, recuerdo que no eran más de las 12 cuando fui al baño, maldito maquillaje, tal vez si no me hubiera separado de Edward jamás me habría pasado esto, pero en ese momento saltó otra idea en mi mente ¿si hubiera estado junto a él, si le hubiera pasado algo, si hubiera estado con los mellizos? Un violento escalofrió azotó mi cuerpo, creo que unos 10 minutos después la respiración del hombre se acompaso indicándome que él ya estaba dormido. ¿Qué demonios iba a hacer? Tenía que salir de aquí, no podía quedarme esperando a que alguien viniera a rescatarme, Edward, Edward, Edward…


Comencé a tirar de mis manos, si tan solo tuviera mis ojos descubiertos sería mucho más fácil, lo primero que debía hacer era descubrirlos ¿pero cómo?, tiré un poco más de las cuerdas de mis manos y sentí que se aflojaban con lentitud, una sonrisa involuntaria se formó en mis labios ¡Vamos Bella, tu puedes!, mi mente estaba extasiada con mi voluntad y entereza para salir de aquí. La cuerda parecía aflojarse cada vez más por lo que seguí tirando, mis muñecas ya comenzaban a arder y pronto sentí mi carne viva siendo refregada por ellas pero no importaba, la adrenalina hacia su trabajo e impedía que sintiera miedo o dolor en ese momento. Cuando logré sacar una mano me levanté la pañoleta para sacármela, mis ojos no se acostumbraron a la luz por lo que tuve que pestañear muchas veces para lograr enfocar.


    ¿Dónde demonios estoy?— susurré, estaba en una clase de departamento viejo, el suelo era cerámica, por eso se sentía tan frio,  las paredes estaban manchadas y las ventanas tapadas con tablas, el hombre que yacía en una silla casi a mi lado estaba durmiendo profundamente, su respiración lo delataba— tengo que salir de aquí— rápidamente me saqué las cuerdas de los pies y con cuidado de no despertar a nadie me pare hacia la puerta, definitivamente el hombre estaba muy dormido.


Intenté abrir la puerta pero al parecer estaba sellada, miré a mí alrededor y hacia atrás había dos puertas más, me saqué los zapatos para no hacer ruido con los tacos y me acerque a ellas. La primera estaba cerrada con llave, maldije en silencio mi mala suerte, debo ser valiente, debo ser valiente, mi corazón martillaba con fuerza dentro de mi pecho y el mantra que se repetía en mi cabeza me hacía sentir el estómago voltearse, pero tenía que seguir, tenía que continuar. Caminé rápidamente  a la segunda puerta y al girar el pomo esta se abrió de inmediato, mis ojos se abrieron al mismo tiempo que el espacio entre el marco y la puerta se hacía cada vez más grande ¿era una trampa? Es demasiado fácil salir de aquí, miré hacia atrás pero el hombre que me tenía capturada roncaba sonoramente.


    Debo salir de aquí— confirmé para mí misma, comencé a avanzar por el pasillo que se extendía frente a mí, al llegar a la esquina miré para el siguiente pasillo pero no se veía a nadie por lo que avancé mucho más, mis pies fueron tomando fuerza y de pronto me  hallaba corriendo el problema es que no sabía dónde.


 Me acerqué a una ventana y mi estómago se apretó más al saber que estábamos rodeados por un inmenso bosque, mi mente rápidamente comenzó a enumerar los riesgos pero era más peligroso que esperara sentada a que mi muerte llegara por lo que rápidamente tomé unas escaleras que conducían a pisos más abajo, el cálculo cuando llegue abajo eran 4 pisos antes de tocar el primero. Caminé hacia la puerta sintiendo una opresión terrible en mi pecho de pronto Edward vino a mi mente rápidamente ¿se habrá dado cuenta?, ¿alguien habrá pedido rescate? ¿Será un secuestro por dinero o por…? Ni siquiera quería pensarlo, comencé a forzar la puerta que se suponía era para salir al exterior, la condenada no se quería abrir, mi desesperación comenzó a crecer cuando sentí ruidos del exterior y de pronto un golpe en las plantas de arriba me hizo saltar.


El hombre había despertado… maldición.


El agarre de la puerta se hizo más frenético al igual que mi corazón y respiraciones ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué me tenían aquí?, lágrimas quemaron en mis ojos al igual que mi garganta se volvió estrecha pero no, debo ser valiente, debo tener coraje, esto no me iba a acabar, no a Isabella Swan. Al ver que la manilla no cedía recorrí el primer piso buscando por donde salir, sentía cada vez más ruidos de la parte de arriba, gritos y cosas que se estrellaban contra otras, el secuestrador me estaba buscando, de pronto llegué a una ventana que estaba entre abierta, era pequeña y estrecha de forma rectangular pero hasta el momento mi mejor opción. Tiré los zapatos afuera y comencé a contorsionar para salir, el ruido de arriba me ponía histérica pero no debía desconcentrarme, metí mi pierna y luego trate de pasar mis caderas, la ventana me raspo en partes delicadas pero con la fuerza que ejercí y el subidón de adrenalina nada me importo, mi pierna faltante comenzó su salida arrastrándose y rompiéndose con la orilla, caí al suelo y un enorme suspiro salió de mi boca estaba libre, libre al fin.  Con lo que quedaba de fuerza me pare y comencé a correr por el terreno, mi adrenalina subía más y más, estaba a solo unos cuantos metros de esconderme en la hierba de pronto mi corazón se oprimió y mi cuerpo predijo el dolor.


Un disparo


Segundos después caí de bruces al suelo, mi pecho, mis piernas y cualquier parte que se arrastró por el suelo ardía pero no más que la herida de bala que comenzaba a sangrar, mi respiración se agito y puntos negros adornaron mi vista, parpadeé unas cuantas veces respirando sonoramente en la tierra, intente levantarme pero la herida dolía más que nada en el mundo, mi hombro estaba perforado de lado a lado por la bala, la sangre que salía de la herida corroboraba la gravedad, caía libremente por mi brazo y clavícula mojando la tierra que me cobijaba.


Edward, los mellizos… era en todo lo que podía pensar, una tercera preocupación vino a mi mente, mis manos viajaron lentas y torpes hacia mi estómago, mi bebé, el que aún no sabía si era o no, en este momento de agonía lo era todo y más, mi boca se secó y ahogó un graznido de dolor, todo se volvió más oscuro y la inconciencia golpeo fuertemente mi cuerpo.


Me quiero ir de aquí…


POV Edward:


La fiesta estaba en su máximo esplendor, le había soltado recién la mano a mi hermosa Bella y ya la extrañaba, mi corazón latía eufórico ¿Un bebé? ¡Un bebé! Era todo lo que mi vida podría querer además de tener a esa mujer asegurada para siempre conmigo, mientras me desplazo por la fiesta mi hermano Emmett me pisa los talones, veo con agrado a mi madre reír con sus amigas, mi hermana bailar con su esposo y a mis hijos correr por entremedio de las personas.


    ¡Papá!— me dijo Ness acercándose a mí, tomé a mi hija en brazos y bese tiernamente una de sus mejillas, tenerla cerca de mí sabía a gloria, era sangre de mi sangre por lo tanto algo completamente necesario para vivir, igual que su madre.
    Figlia, come vai?— pregunté en nuestra lengua materna
    Bene, ¿Dónde está mi mamá?— dijo reprimiendo un bostezo
    Fue al baño pero creo que ya es hora de que te vayas a dormir— la niñera que acompañaba a Nessie en la fiesta se paró delante mío con una sonrisa cariñosa— busque a mi hijo y llévenlos a dormir por favor, esta noche ha sido suficiente para ellos.
    Si señor— asintió la mujer de mediana edad y canas asomándose por sus entradas.


Caminé más a prisa, mientras menos me demorara más rápido volvía con Bella. Mi padre tenía una expresión que pocas veces he visto en su cara, la mía se mostró confundida.


    ¿Qué sucede papá?— pregunte dando zancadas para acercarme a el
    No te asustes Edward pero dos de nuestros efectivos de seguridad fueron derribados en la entrada de nuestras tierras, mande a doblar la seguridad pero nunca sabemos por lo pronto quédate cerca de los niños y de Bella… ¿Edward?


Pero mi mente había dejado de procesar, Bella, Bella ¡Bella!


El grito de mi inconciencia me hizo reaccionar, me giré y salí corriendo de donde estaba, una opresión en el pecho me hizo acelerar aún más la carrera, ella solo había ido al baño, todo estaría bien, todo está bien. Pero mi corazón y mi mente no me daban tregua algo estaba pasando. Salí en carrera hacia la casa, atravesé el césped en dos segundos plantándome de un salto dentro de los pasillos de la mansión.


    Bella ¡Bella!— grite por los pasillos— Bella, dios mío ¡bella! ¡BELLA!— caminé por todos los pisos y nadie salió, entré a la habitación de mis hijos y estaba vacía, mi corazón estaba a punto de salir eyectado de mi pecho.
    Edward— llegó Emmett corriendo detrás mío, mi papá apareció de repente al final del pasillo corriendo
    No la encuentro, Bella no está.
    Debe estar en la fiesta hermano cálmate
    ¡La fiesta!— grite y nuevamente me eche a correr, pase frenético por el lado de mi papá y salí otra vez en dirección a la carpa, una vez allí camine con pasos agigantados hacia el escenario y me subí, le quité el micrófono al animador— ¡Bella!— llame mirando a los asistentes, la música se paró de repente y todos me miraron— ¿Alguien ha visto a mi mujer, Isabella Swan? Bella si me escuchas acércate al escenario por favor, ¡Bella!— grite una vez más, los murmullos rápidamente comenzaron a  circular, todos hablaban por encima del sonido mi cuello se estiraba para ver si ella aparecía con una expresión de desconcierto, estaría encantado que me llamara maniático y que me calmará con un beso diciéndome que solo se había ido a sentar o algo, daría mi vida porque eso pasara en este mismo momento.
    Edward ¿Qué sucede?— mi madre llego rápidamente haciéndose espacio entre la gente, pronto toda mi familia estaba en frente de mí en el escenario
    ¡Edward!— me llamó Alice, la miré pero no fui capaz de pronunciar aquellas palabras
    ¿Alguien ha visto a mi mujer? ¡Bella! Dios…— susurre preso del miedo, de pronto sentí las voces de mis hijos cerca mío, baje mi vista y ambos me miraban con desconcierto
    Papá ¿Qué sucede?— pregunto Antho
    ¡Edward!— la voz de mi padre sonó a mi lado, me saco el micrófono de la mano con una expresión sombría
    Les pedimos— comenzó a hablar— a todos los asistentes que se retiren de la fiesta, ha sido un placer tenerlos aquí pero por motivos de fuerza mayor debemos concluir nuestra celebración.— devolvió el micrófono al locutor y me arrastro afuera de la carpa.


De pronto mis pies se movían sin razón, sentía que estaba caminando pero mi mente y mi cuerpo querían otra cosa.


    ¿Dónde está?— susurre, el rápido pestañar me hizo entrever que estaba sentado en uno de los sillones del gran salón de estar, levante mi vista buscando respuestas y mi familia me observaba atentamente, las miradas eran de desconcierto, no había nadie en la sala que no tuviera un tono gélido en su rostro.
    Edward…— sentí la voz de mi padre, creo que mi cuerpo estaba a punto de colapsar— Edward encontramos esto en el césped del patio


Mi papá sujetaba con una mano un papel, parecía una hoja de algún cuaderno, la tomé rápidamente para leerla, creo que mi respiración se fue apagando cada vez que mi mente procesaba el texto


¿De verdad creías en los finales felices?
Esto es lo que pasa cuando eres un mal parido y te burlas de las mujeres
Maldito seas y maldita sea la puta con la que te acuestas
Espero que sepas encontrar a otra porque a esta jamás la verás


Pronto los tres nos reuniremos en el infierno…


Mis manos comenzaron a temblar…


    Edward— la voz de mi papá resonó a lo lejos— Edward hijo, reacciona.


Pero de pronto el mundo dejó de funcionar, Bella no estaba conmigo y no sabía dónde comenzar a buscar.


Alice POV:


    Edward— lo llamó mi papá pero mi hermano parecía estar en shock con lo que había leído, caminé rápidamente a donde estaba y le quite el papel de las manos, él ni siquiera pestaño.
    Dios mío— gemí con una opresión en el pecho, habían raptado a Bella, la mujer de mi hermano— la han raptado— susurré y el rostro de mi hermano se quebró en mil pedazos, mi familia se acercó a mí, Jasper me tomó por la cintura sentía el cuerpo completamente pesado y a punto de estrellarse contra el suelo.
    Llévense a los niños al cuarto de los mellizos, si se duermen acuéstenlos— murmuro mi madre a una de las mucamas en un perfecto Italiano, la mujer asintió y muchos pies se comenzaron a mover, la vista de los mellizos estaba fija en Edward ambos sabían perfectamente que algo pasaba, lo bueno es que subieron hasta su recamara sin oponer resistencia.
    Debemos comenzar a movernos Carlisle— Jasper comenzó desde mi lado— no podemos perder el tiempo, si Edward no reacciona nosotros lo haremos por él.
    Si tienes razón— mi papá miraba fijamente a mi hermano que tenía la vista fija en el suelo, de pronto comenzó a pestañar rápidamente y recupero la fijación de su vista
    Debo encontrarla— dijo con voz firme levantándose de su letargo— moveré hasta las piedras del infierno por ella— susurro con una voz casi letal, si no lo conociera bien diría que esto despertó a un gigante, nadie sabía cómo era de implacable mi hermano cuando alguien osaba tocar a su familia.
    Entonces debemos llamar a la policía— Emmett se paró a su lado— tranquilo hermano todo estará bien, Bella volverá contigo— apoyó su mano en el hombro de Edward y le dio una significativa mirada, mi mamá apareció de la nada con el teléfono pegado a la oreja.


En menos de 20 minutos la mansión estaba plagada de policías y agentes especiales. Habían tantos que casi me parecía imposible que fueran solo de Cerdeña, es como si toda la policía Italiana estuviera en nuestra casa, estábamos sentados en el gran salón siendo interrogados, Edward sujetaba sus manos y hacia tronar sus nudillos constantemente.


    Sr. Cullen ¿Piensa usted que fue algún tipo de venganza?— Edward negó— ¿Esta seguro? Hay gente muy mala en este mundo y un millonario es un blanco perfecto
    Nadie odia a nuestra familia Agente— intervino mi padre— La familia Cullen es querida y respetada en esta tierra.
    No lo dudo señor Cullen pero en estos casos la gente pierde los estribos, ¿Hay alguien a quien usted le haya hecho algo últimamente? ¿algún empleado? ¿ex amigo? ¿ex novia?— el aire de la sala se congeló, ¿Ex novia? La vista de Edward se prendió en fuego
    Maldita mujer, juro que si fue ella la mataré con mis propias manos.
    ¿de quién sospechan?— pregunto el Agente de la policía
    De la ex novia de mi hijo señor, su nombre es Ángela Webber. Si nos ponemos a pensar fríamente ella es la única que tiene motivos para que mi nuera desaparezca, tuvo un compromiso fallido en el que fue rechazada.
    Entonces tenemos a nuestra primera sospechosa, Agente Stevens llame a la central y pida una orden de allanamiento a la casa de la Familia Webber— el hombre comenzó a llamar rápidamente— les pido que se queden dentro de la casa y todos juntos no sabemos con qué clase de maniática estamos tratando, la casa será completamente periciada mientras me voy con unas tres unidades a allanar la casa de la sospechosa.
    Iré con ustedes— Edward se paró de inmediato
    Lo siento Señor Cullen pero no me parece buena idea
    No me importa si le parece buena idea maldita sea— el golpe de su palma hizo temblar toda la mesa— la mujer que está secuestrada es mi futura esposa, la madre de mis hijos, no me diga que es lo que tengo que hacer— el hombre le dio una severa mirada pero no le dijo nada.
    Trate de no intervenir en el procedimiento, si es así tendré que sacarlo con escolta policial y encerrarlo por obstruir la labor policial, esta advertido— lo amenazo el policía.


Edward no dijo nada y paso gruñendo por su lado, a pesar de su visible molestia su rostro estaba perdido, sentí un impulso y me paré de inmediato


    ¿Dónde vas?— la voz de mi marido resonó en mis oídos
    Debo ir con el— le dije dándole una disculpa con la mirada, no podía abandonar a mi hermano en este momento, pasé por el lado de mi padre y el beso mi frente
    No te separes de el— susurro rápidamente
    No lo haré


Recogí mi bolso de la mesa y salí como el viento persiguiéndolo, Edward caminaba casi a zancadas por la casa, salió sin darse cuenta que lo perseguía.


    ¡Vámonos!— grito el policía, se subió a una patrulla y rápidamente salieron de mi vista, me senté en el asiento del copiloto y Edward comenzó a conducir.
    No sé qué demonios haces aquí Alice— me dijo mientras pisaba el acelerador
    No creas que te iba a dejar solo, no me perdería esto por nada del mundo— comenté con un tono de humor, el solo levanto la comisura de sus labios— encontraremos a Bella Edward, de eso puedes estar seguro
    Lo estoy, ella volverá pronto conmigo— piso el acelerador y mi corazón se disparó.


Al llegar a la calle donde se situaba la casa de Ángela, vimos muchas luces de color rojo, la casa ya estaba llena de policías. Aparcamos donde pudimos y rápidamente nos encaminamos hacia la puerta


    No pueden pasar— dijo el policía que estaba al comienzo del cercado
    Soy el marido de la secuestrada, déjame pasar maldita sea— Edward se abalanzó contra el policía que media la mitad que él y se abrió paso con sus brazos, el hombre al ver su tamaño se cohibió dejándolo pasar, un policía que también venia de nuestra casa le hizo una seña para que no lo detuviera


En la entrada bailaban las luces de las balizas además de hombres armados y agentes dispersos, Edward cruzó casi corriendo por entremedio de la gente y entro a la casa, los Papás de Ángela estaban sentados en un gran sillón, el agente Rogers quien venía dirigiendo el operativo se situaba delante de ellos, al vernos los sollozos de la madre de Ángela se hicieron aún más fuertes.
    Lo siento tanto, no quería que esto llegara a ser así— la Mamá de Ángela Comenzó a llorar abiertamente
    Sra. Webber ¿Dónde está su hija?
    No lo sé, no lo sé— el pecho de Edward gruño ruidosamente y se abalanzó contra la mujer
    ¡¿Dónde está maldita sea?! Dime donde tiene a Bella
    Edward, perdóname, perdóname no quería… ella no quería— dijo la mujer casi graznando, mi mente no se permitió pensar lo peor, me acerque a Edward quien era afirmado por tres policías
    Suéltenlo, déjenlo— les dije golpeándoles sus brazos, los hombres me miraron con cara de que era un insecto pero de apoco liberaron su agarre.
    Dime donde esta Bella ¿Dónde la tiene Ángela?
    No lo sé, ella estaba aquí antes de irnos a la fiesta… no lo sé— la mujer sollozaba intentado sonar su nariz con un pañuelo, mi paciencia se acabó en ese instante
    ¡Entonces haga memoria señora! Mi cuñada está secuestrada por la maniática de su hija, mi hermano recibió una carta diciéndole que la iba a matar, si no quiere que ella pase los próximos 20 años o peor que acabe muerta díganos inmediatamente donde la tiene— mis ojos se entrecerraron, la mujer pareció palidecer aún más de lo que ya estaba
    ¿Qué paso hoy con su hija señora?— preguntó el Agente Rogers con cautela.
    Ella había estado rara hace días, no comía— comenzó el papá de Ángela, el hombre estaba tan blanco como su esposa— siempre estaba enojada y mal humorada. Ayer tuvo una fuerte discusión con una mujer en un salón de té, ella la llamo… rechazada— dijo tragando sonoramente— le dijo que tú— señalo a Edward— la despreciaste y que siempre iba a ser la basura que botó Edward Cullen. Mi hija no sabe reaccionar ante las derrotas por lo que comenzó a pelear con la mujer, se le tiró encima y le pego hasta que la otra comenzó a llorar y la gente que estaba a nuestro alrededor la logro separar.
    Maldita perra, se merece eso y más— Edward gruño con sus puños apretados, sujete su mano para intentar aplacar los instintos asesinos que salían de él, el único problema es que los míos estaban al borde de asesinar a Ángela.
    Esto es tu culpa— gimió la mujer tapándose la cara con sus manos— si te hubieras casado con ella esto jamás habría pasado, mi hija no es una asesina, ella es buena, es buena—
    Señora— intervino el policía— ¿Sabe en donde podría estar su hija ahora?, la carta que le dejo al señor Cullen dejaba entrever que ella mataría a la señorita Swan
    Ángela hoy actuó como demente, estuvo todo el día sentada en su cama meciéndose hacia adelante y atrás— su papá se veía visiblemente afectado, sus lágrimas comenzaron a caer también— le pregunte que le pasaba pero ella solo decía que era una basura. Por lo mismo mi mujer fue sola a la fiesta de los Cullen y yo me quedé con ella pero en un descuido se escapó y de ahí no se más, no se a dónde podría haber ido— ambos se abrazaron, cada uno lloraba en el hombro del otro.
    Edward…— murmuro la mujer— te lo pido, sé que no podría pedir nada en este momento pero no permitas que mi hija se convierta en una asesina


Ambos la miramos con una cara inescrutable, si ella pedía eso era porque sabía perfectamente hasta donde podría alcanzar la locura de Ángela, debíamos encontrarla pronto.


    Muy bien, periciaremos toda la isla si es necesario.

Al saber que Ángela estaba realmente detrás de todo esto, era más fácil, los policías se llevaron una foto de ella y comenzaron el operativo, la rabia y obstinación de Edward se hicieron presentes cuando el policía le ordeno que volviera a la mansión

    No me dé ordenes, iré a buscar a mi mujer— gruño
    Es usted el que a mí no debe darme ordenes Señor Cullen— dijo el hombre tranquilo— le recuerdo que una posible asesina anda suelta en las cercanías ¿Tiene hijos cierto? Entonces vaya a cuidarlos, le prometo que encontraremos a su mujer pero déjenos trabajar, el aseguro que así será una mejor ayuda.
    Váyase al…— Los puños de Edward se apretaron completamente hasta ponerse blancos, sujete sus brazos y con mi poca altura intente que fijara su atención en mi
    Edward, tus hijos también te necesitan— susurré intentando calmarlo— debes decirles la verdad.


Su vista que era abrazada por las llamas se apaciguo, su pecho calmo aquellas frenéticas respiraciones y por un momento lo sentí flaquear. Edward no dijo nada y salió de aquella mansión, atrás quedaron las figuras destrozadas de los padres de Ángela siendo interrogados hasta más no poder por la policía, el camino de vuelta a la casa fue en silencio, el aire parecía querer ser cortado con una cuchilla. Como era de esperarse todas las luces estaban encendidas al llegar, en el camino Edward se había quitado su pajarita y ahora su chaqueta salía con fuerza de su cuerpo. Antes de poner un pie en la escalera la puerta principal se abrió y mi padre salió a recibirnos.


    ¿Qué paso?— pregunto con voz cautelosa
    Era ella, Ángela secuestro a Bella— le respondió y paso a su lado sin decir más, ambos lo vimos avanzar con paso frenético hacia el segundo piso, creo que irá por los mellizos.
    Cuéntame hija, ¿Supieron algo del paradero de Bella?
    No papá— comenté con pesar, pase a su lado y me acompaño hasta el gran salón en donde todo esperaban, mamá estaba tomando un té y Emmett junto a Rosalie descansaban en un sofá, Jasper me abrazó y besó suavemente en mis labios, un toque dulce, digno de mi amado esposo— el Agente Rogers nos pidió que volviéramos a la casa dijo que prácticamente estorbábamos, creí que Edward se lanzaría encima de su cabeza en ese momento pero se controló, o al menos eso intente que pasará— terminé dejándome caer en un sofá, el suspiro fue sonoro.
    ¿Cómo estaban los Papás de Ángela?— mi mamá me miraba seria
    Devastados, saber que tu hija es una posible asesina y secuestradora es casi mutilante
    No hables así Alice, Bella estará bien— interrumpió Rosalie con esperanza en sus palabras
    Lo sé pero… solo quiero que la encontremos luego— el saber que Ángela estaba más desquiciada que nunca no ayudaba en mi incremento de esperanzas— lo vital en este momento es mantener a Edward en sus cabales y bien enfocado en encontrar a Bella.
    Toda la razón, creo que iré con el— anuncio Esme.


Las horas se hacían eternas y lentas, cada minuto se hacía insostenible, Edward atravesó distintas fases de su dolor en solo un par de horas, eran casi las 3 de la madrugada y nadie podía dormir, los únicos que lo consiguieron fueron mi hijo y todos mis sobrinos.


    ¿Cómo está?— le pregunté a mi padre cuando entro a la cocina, Jasper y yo estábamos tomándonos un té, mi papá ya iba por su séptima taza de café.
    Mal, se ha querido escapar a buscar a Bella más de 4 veces, Emmett tuvo que golpearlo una vez para que reaccionara ¿Qué saca con salir de aquí? No tenemos idea en donde esta Isabella, no sabemos ni siquiera en donde podría tenerla por lo que es mejor que se quede aquí y aguarde— los policías se habían ido hace media hora, se quedaron solo 6 para custodiar la casa y a nuestra familia.
    Sabes que no va a aguantar así mucho tiempo ¿Cierto?— Jasper mostraba una expresión serena pero tenía toda la razón, no estaba en la naturaleza de mi hermano aguardar hasta que las cosas llegarán a su lado.
    Lo sé, lo tengo claro— el café llenó su taza y sus ojos se perdieron en el vapor que esta desprendía— no entiendo como esta chica llego a ser una persona tan mala, intentar dejar a Edward sin Bella o peor a dos niños pequeños sin madre me parece una crueldad— una mueca de visible dolor atravesó sus envejecidas facciones.
    ¿Dónde está Edward?— pregunte tomándome el ultimo sorbo de mi taza
    Afuera, sentado con Emmett
    Iré a verlo, permiso— antes de salir le di un beso a mi amado esposo, el me correspondió con una sonrisa de ánimo, todo estará bien.


La casa de mis padres parecía aún más fría, a pesar de ser las 3 de la madrugada y de pensar que todas las casas son frías a esa hora, la de ellos era diferente siempre estaba rodeada de un aura especial, el calor humano que desprendían las pareces se sentía con solo poner un pie dentro pero en esta noche en que las tragedias asecharon a mi familia el calor ya no se sentía, era como si todo el brillo se hubiera perdido. Abrí las puertas de la entrada pero en primera instancia no vi a nadie, salí y en uno de los lados y apoyados en las murallas se encontraban Emmett y Edward, ambos con sus trajes de noches, sin corbatas y con las camisas abiertas. Nuestro hermano tenía un moretón en su boca y un poco de su labio partido, Emmett le tiene que haber dado duro para que se calmara.


    Es mi turno— le susurre a Emmett en su oído, el grandote se levantó y me dio un beso en la mejilla, estaba cansado.


Creo que lo mejor fue quedarme en silencio y aguardando, Edward ni me miro cuando me senté a su lado, ni siquiera me habló, estaba completamente segura que ya estar así era un consuelo para él, por lo menos creía fervientemente en eso.  Paso un buen rato antes que lo sintiera suspirar, miré sus manos y me di cuenta que balanceaba algo en sus dedos.


    Esta noche…— murmuró con voz ronca y cansada— esta noche le pediría que fuera mi esposa— sus dedos dejaron ver una caja de terciopelo de color negro— esta noche iba a ser especial, Bella…— gimió ahogando las ganas de llorar, mi garganta se apretó en dos segundos y mis ojos quemaron— Bella me dio la… la mejor noticia del mundo. Ella…— miré su rostro y sus ojos estaban llenos de lágrimas, fue inevitable no llorar con él en ese momento, era primera vez en toda mi vida que veía a mi hermano quebrarse de esta manera— Ella… ella posiblemente está embarazada— llevó sus manos a sus ojos y soltó otro gemido de dolor, mi estómago se apretó instantáneamente
    Edward…— suspire dejando que el llanto se apoderara de mi— lo siento, la vamos a encontrar, te prometo que todo estará bien
    Si le pasa algo Alice… no se… mi vida ya no tendría sentido— rápidamente lo abrace cobijando su cabeza en mi hombro, el solo lloro y se preguntó ¿Por qué?
    No te preocupes nada sucederá, no creo que Ángela tenga las agallas para matar a una persona, sabiendo que moveremos el mundo solo para encontrarla.
Unas luces de auto nos sacaron de nuestros pensamientos, Edward de un brinco se puso de pie, la caja que tenía en sus manos fue guardada inmediatamente en su bolsillo. Corrió por la grava hasta alcanzar el auto que se estaciono en el frontis de la casa.

    ¿Qué pasa?— preguntó con voz dura al agente Rogers quien no se había alcanzado a bajar del auto, le dio una gélida mirada a Edward y se paró al lado del auto.
    Tranquilo Sr. Cullen, vamos adentro
    Créeme que ya he esperado suficiente, fui hasta golpeado por intentar salir de aquí, no aguanto un minuto más sin buscar a mi mujer— gruño con los puños apretados
    Sr. Cullen debe…— el hombre no se esperó lo que venía Edward lo tomo de su saco y lo estrello contra el auto, la cara de pavor del agente fue impagable pero no pasaron más de dos segundos antes de que cuatro policías armados estuvieran encima de mi hermano
    ¡Ya basta! No lo apunten— chille a su lado, los blancos de las armas estaban peligrosamente cerca de su cabeza y de partes vitales de su cuerpo, intente empujar a uno sin conseguir ni siquiera moverlo, sentí la voz de mi papá acercándose
    ¡Que pasa!— grito corriendo, atrás de él venía Esme, Emmett y Jasper
    ¡Déjenlo! ¡No le apunten así!— mi mamá corrió y se puso entre las armas y Edward.
    ¡suéltalo!— grito uno de los policías— suéltalo si no quieres tener una bala en tu cabeza en este instante— la vista de Edward ardía tanto como el fuego de un infierno, no quitaba los ojos del policía y el agarre de la chaqueta del hombre no cedía, sus manos yacían blancas al lado de la tela.
    Hijo…— intento calmarlo mi papá— no hagamos una tragedia, tenemos que encontrar a Bella— Sujetó su hombro pero el agarre de Edward no cedía— Edward recuerda quien eres…— la mano de Edward se soltó un poco y los policías aprovecharon.


De pronto todo se volvió con violencia, los hombros sujetaron a Edward y lo redujeron, mis gritos y los de mi madre alteraron a más de alguno, mi Papá y Emmett también fueron reducidos al intentar salvar a Edward


    Comprenda su dolor— dijo mi mamá dirigiéndose al agente Rogers.
    Lo hago señora, lo hago— el hombre le dio una mirada a Edward y ordeno a los demás policías que soltaran a los integrantes de mi familia, nos acercamos a ponerlos de pie, Edward todavía estaba reducido— Sr. Cullen lo necesito despierto y concentrado en este momento hemos encontrado algunas pistas en la nota que dejó la sospechosa por lo que tiene que calmarse para que podamos hablar.


Edward no asintió, solo suspiro y el color de ojos se tornó oscuro y desafiante, tenía más que claro que con lo que se dijera aquí el saldría sin permiso de nadie a buscar a Bella y lo comprendía, lo acompañaría a todas partes si fuera necesario. Mis padres caminaron al lado de mi hermano en dirección a nuestra casa, Rosalie estaba con cara de espanto parada en el medio del gran salón.


    ¿Qué sucedió?— le preguntó a su esposo, el solo se acercó y le dio un cálido beso en la cien. Con sus ojos y su expresión comprendió tácitamente que debía guardar silencio, en ese momento todos nos acomodamos en torno al hombre de Ley
    Bueno Sres. Cullen efectivamente hemos comprobado que la señorita Ángela Webber esta vinculada a la desaparición de la Srta. Swan, el examen de ADN de la nota que se dejó en el césped nos dio como resultado que el papel fue manipulado por la sospechosa.
    Que gran novedad— bufó Edward, el policía solo le dedico un segundo de su atención y se volvió a concentrar en lo que estaba transmitiendo
    De acuerdo con los registros de las propiedades de los Webber tenemos solo una de ellas que está a nombre de la acusada, nuestros agentes han reviso todas las de la familia y no se encuentra en ninguna, consultamos los registros del aeropuerto, helipuerto y de los muelles y nadie con la descripción de la acusada o de la desaparecida ha salido de la Isla, por lo que se presume aún estén dentro de esta tierra. El problema es el registro de armas…— mis pulmones se hicieron pequeños, miré a mi hermano y su rostro se desencajó— de acuerdo con nuestros contactos la acusada compro dos armas y un cargamento para matar a un ejército, ella tenía un nexo con mafiosos por lo que fue fácil comprar las dos pistolas. Presumimos que estará en la que es su propiedad, atrincherada con la Srta. Swan, además que tampoco descartamos la participación de terceros en este hecho— de pronto el teléfono del hombre comenzó a sonar— Rogers, sí señor, entonces iniciaremos la intercepción, quiero el sector acordonado con todos los oficiales que están disponibles, blanco tiradores y apoyo aéreo y marítimo. Muy bien, me iré de inmediato para allá— corto
    ¿Qué sucede?— preguntó Edward con una voz contenida
    Las pericias dieron resultados la mujer se encuentra escondida en una cabaña al sur de esta isla, en el medio de un bosque. Hemos acordonado todo el sector por lo que no podrá escapar, ahora debo marcharme para iniciar el  rescate de su mujer.
    Suficiente— murmuro Edward girándose sobre sus talones.
    ¡Edward!— intento detenerlo mi mamá pero él se salvó de su agarre
    Para mí sería una molestia que fuera allá señor Cullen— dijo el agente mi hermano  se giró y nuevamente la rabia broto de su cuerpo
    ¡Han pasado casi 8 malditas horas desde que Bella no está!, es mi mujer, la madre de mis hijos ¿Sabe la mierda que estoy sintiendo en este momento? Una maldita puta maniática amenaza con matar a mi mujer ¿Y usted me dice que soy una molestia? Vete al maldito demonio Rogers, iré por mi mujer en este preciso momento.
    ¿Por qué siempre se comporta así?— Murmuro el agente— ¡CULLEN!— le gritó con un tono bastante demandante, Edward se detuvo pero no se giró— el que me moleste no significa que no te diré que vayas, es tu mujer comprendo perfectamente el que no quieras esperar sentado a que te la traiga devuelta, no interferiré si nos quieres acompañar en el operativo pero será bajo mis condiciones, irás protegido con chaleco anti balas y equipo especial para el rescate, no quiero a nadie muerto en esta misión
    Yo también iré— Dijo Emmett
    Y yo— se unió Jasper
    Alguien debe quedarse en casa con los niños, mi vejes me impide ser un intrépido como ustedes por lo que aguardaré aquí.
    Yo también quiero ir— intervine poniéndome de pie.
    No Alice, tú te quedas— Sentenció Jasper
    No me des ordenes— le dije retándolo con la mirada, me paré al lado de mi hermano dándole a entender mi decisión— yo también quiero ir por bella
    Pero esta no es tu pelea Alice además necesito que alguien cuide de mis hijos, tú debes cuidar al tuyo también. No seas terca— Edward me reprochó con la mirada, lamentablemente tenía razón, suspiré y baje las manos rindiéndome.
    Está bien— murmuré— pero cuídense, los quiero a todos de vuelta, eso incluye a su equipo agente Rogers— el hombre solo asintió
    Es momento de que se preparen, caballeros acompáñenme a la estación de policía ahí les proporcionaremos todo el equipo.


Comenzamos a caminar y el ausente teléfono de Edward comenzó a sonar, lo saco de su bolsillo y miró el visor, su rostro palideció casi en el momento pero una mueca de rabia y furia incontrolable se desato en su rostro


    Es Ángela— dijo apretando el aparato


Todo en la sala se congeló…



EDWARD POV:


    Contéstale en alta voz— pidió el maldito agente de la policía, deslicé mi dedo y llamada se abrió para todo el mundo.
    ¡caro mio!— gritó la mujer soltando una risotada de burla
    Maldita puta ¿Dónde tienes a Bella?— le grite al teléfono
    Esa no es forma de tratar a tu novia amore mio, la maldita hija de puta que te llevaste a la cama está aquí, muriendo lentamente— sentí que el aire de mis pulmones se iba en segundos, un jadeo se soltó de mi pecho sin aviso
    NO LE HAGAS NADA, TE JURO QUE TE MATARE CON MIS PROPIAS MANOS— Le grité siendo preso del pánico que generaron sus palabras
    Oh muy tarde querido, muy tarde, esto deberías haberlo previsto… nunca debiste abandonarme, nunca debiste dejar que otros me llamaran basura, que me convirtieran en la puta que dejo Edward cullen… ellos… ellos, maldita tú tienes toda la culpa, nunca debiste follarte a esta mal parida— un golpe resonó contra algo, le siguió un gemido de profundo dolor que caló hasta mis huesos. Le estaba pegando a Bella
    TE JURO QUE TE MATARE MALDITA SEA, DÉJALA— sentí que un brazo se apoyó en mi espalda pero no era consiente de nada, el retumbar del golpe aún sonaba en mi cabeza
    Debiste pensarlo dos veces pero sabes deberías unírtenos, estamos las dos en una cabaña al sur de la isla, sigue el camino de  Rizzonne hasta el final y te encontraras con mi hermosa morada, te esperare ansiosa amore mio.
    ¡ANGELA!


Pero la llamada se cortó…


Un grito de lo más profundo de mi pecho salió por mi garganta, el teléfono que tenía en mis manos se estrelló con violencia contra la pared, nada podría detenerme en este momento mi furia estaba desatada. La iba a matar, juro que con mis propias manos la haría pagar por cada golpe que tuviera Bella en su cuerpo. Avancé hacia la puerta como alma que lleva el diablo pero fui retenido en cuanto alcancé los pomos


    Suéltenme maldita sea, tengo que ir por ella— les grite con furia
    ¿Acaso no ves que es una trampa? ¡te van a matar maldita sea!— grito Emmett cerca de mi oído
    ¡NO ME IMPORTA! ANTES LA MATARE YO A ELLA, SUELTAME EMMETT
    Edward cálmate, por lo menos ve por lo que el agente te iba a dar, así estarás protegido— intervino mi padre con rapidez.
    No lo haré suéltame ahora mismo— Emmett insistió unos segundos pero me dejo en libertad.


Nadie me iba a impedir que fuera por Bella, estaba sufriendo y eso era más de lo que podía soportar, camine a zancadas por la casa hasta llegar a las afueras y montarme en mi auto, sentí a los policías hablar atrás, ruidos de radios y a mis hermanos gritar, cuando ya estaba arriba apreté el acelerador y conduje como un jodido maniático, nada importaba en este momento, solo Bella.


Entre en el camino que me había indicado Ángela y todo estaba oscuro, el auto chirriaba constantemente haciéndonos tambalear, el camino era malísimo pero conseguiría llegar aunque fuera lo último que hiciera. A mis espaldas veía los autos de policía seguirme, todos a una distancia prudente y con sus luces apagadas. Cuando la tierra por fin  se aliso un poco aceleré a todo lo que tenía y los dejé atrás, al paso de unos minutos recorriendo la oscuridad se abrió un claro y apareció unos enormes portones que estaban abiertos de par en par, invitándome a pasar.  Seguí el camino con cautela, miré hacia atrás y ya nadie me seguía por lo que cuando estacione el vacío de mi estómago se pronunció aún más, sabía que no estaría solo en esto pero lo único que me importaba era sacar a Bella con vida de ese maldito chalet.
Me baje del auto y comencé a caminar por el sendero de luces, la casa estaba iluminada en algunas partes, cuando comencé a rodearla sentí que algo me golpeo por atrás haciéndome caer directamente al suelo.


    Eres un imbécil por haber venido hasta aquí— me dijo la voz de un hombre
    Todos los imbéciles responden a una carnada como la que le dieron— comentó otro con burla, me sentía mareado, el golpe había dado justo entre mi cabeza y mi cuello, unos centímetros más arriba y estaría inconsciente unas buenas horas— llevémoslo con Ángela, de seguro se alegrara de verlo.

Me sentía mareado, mi cabeza palpitaba pero luche contra la inconciencia para mantenerme alerta, estaban llevándome donde justo quería ir, donde estuviera la perra de Ángela estaría Bella. Entramos a la casa, yo ya iba de pie pero fuertemente sujetado por ambos brazos y hombros, la luz de la casa era tenue pero me permitía distinguir claramente el interior, había una mesa y unas cuantas sillas, cocina americana y muebles tapados por sábanas. Al mirar por encima el lugar parecía completamente abandonado y sucio.


    ¡Ángela!— grito uno de los hombres— mira quien te vino a ver— mi pecho comenzó a rugir de antemano, una puerta que estaba al fondo se abrió y la figura más detestable  y asquerosa del mundo apareció frente a mi
    ¡Ah!— exclamó con visible alegría— pero mira lo que me trajo el viento, es mi amado novio— dijo con un tono de burla, se acercó lentamente como una gata en celo
    ¿Dónde está mi mujer?— le pregunte casi bramando
    ¿tu mujer? ¡aquí estoy cariño! ¿no me ves?— se giró abriendo sus brazos, luciéndome
    Me casaría con una araña antes que contigo— sonreí altaneramente— eres el ser más despreciable que he conocido, la basura más insignificante, una perra— mi voz termino en un tono apacible pero seguro su rostro se crispo y sus puños se apretaron completamente hasta quedar blancos, una de sus manos se soltó y se estampo con fuerza en mi mejilla haciéndome girar el rostro, enseguida su otra mano me golpeo de vuelta volteándome la cara nuevamente.
    ¡MALDITO INFELIZ! Te voy a matar junto con la puta que te follas, los mataré a los dos— gritó
    Te aseguro que seré yo el que estrangule esta noche— un golpe en mi espalda me hizo caer de rodillas y soltar un jadeo, aquel se llevó todo el aire de mis pulmones haciéndome perder el calor de mi cuerpo. Dos golpes vinieron enseguida uno en mi mejilla y el otro cerca de mi boca, mi labio exploto en sangre
    Jamás saldrás con vida de este lugar querido ¿pensaste que podrías rescatar a tu damisela?— me levantó el rostro con su mano, su asquerosa cara estaba a centímetros de la mía, su boca formo un puchero— mmm que pena querido, que pena, nunca volverán a ver la luz del sol a menos que…— su rostro se acercó, sus labios iban a tocar mi boca pero mi saliva fue más rápida y se estrelló en su cara junto con la sangre que brotaba de mis labios, ha sido la mejor escupida de mi vida.
    ¡Maldito enfermo! Golpéenlo— grazno con asco, los hombres me tiraron al suelo y me golpearon sin piedad, debo resistir, debo resistir, debo resistir, gritaba en mi mente, jadeos y sangre era lo único que veía y sentía.


Cuando paso una eternidad los golpes se detuvieron y fui levantado del suelo, me arrastraron hasta la puerta de donde había salido la mujer


    Bueno ya que estas calmado, es hora de que nos reunamos los tres, quiero que la veas morir— la sonrisa retorcida de su rostro se acentuó, se giró sobre sus talones y camino hacia el interior de la habitación, al entrar una luz de color verde alumbraba el lugar, mis ojos histéricos recorrieron todo el lugar pero fue en aquel momento cuando la vi tirada en el suelo que sentí que todo mi cuerpo se moría en un solo segundo
    ¡Bella!— grite con una fuerza desconocida, me moví violentamente en los brazos de los hombres y estos me soltaron haciéndome caer al suelo, el dolor de los golpes no importaba, lo que tuviera quebrado no importaba, me arrastre en el suelo como pude hasta llegar a su cuerpo— mi amor— gemí con lágrimas en los ojos— ¡bella, háblame! Bella, no— su cuerpo estaba inerte, el mismo vestido que la hizo lucir esplendorosa en la fiesta ahora estaba destrozado y dejando en evidencia que su cuerpo ha sido brutalmente golpeado, los moratones estaban por todas partes, la sangre y…— ¿Estas herida de bala? ¡Que le hiciste maldita perra!— grite llevando mis manos hacia la herida con sangre que tenía en el hombro, no sabía qué hacer, mi desesperación crecía con solo recorrer su cuerpo, estaba casi sin vida.
    No pensé que iba a sobrevivir al disparo, tengo pésima puntería porque había apuntado a su cabeza— comentó con burla, mis manos intentaron hacerla reaccionar, sentía que aún respiraba pero era débil, muy débil.
    Bella mi amor, te prometo que te sacaré de aquí, te lo prometo, no te mueras bella, no me dejes— bese su malogrado rostro, la bese con tanto amor y dolor, si en este momento pudiera cambiar de lugar lo haría feliz, mi corazón estaba partido en mil pedazos— Bella, háblame cielo, Bella— seguí intentando hacerla reaccionar, ella gimió y entreabrió sus ojos— ¡Bella mi amor! ¡BELLA! DESPIERTA— le grité cerca de su cara, quería que me mirara, quería aunque sea abriera un poco más sus ojos, quería una esperanza.
    Bueno, bueno… es hora de acabar con esto, tengo un vuelo que alcanzar—


De pronto mi cabeza sintió un objeto pesado y frío que se posó en el medio de esta, el gatillo del arma estaba listo, el clic de la bala pasando al canal de disparo me heló hasta los huesos, esta no era la forma de morir para nosotros. En los últimos que pensé fue en nuestros hijos, les pedí perdón por no haber podido salvar a su madre, pedí perdón a Dios por ser un cobarde ya que solo cerré mis ojos y me acurruqué contra ella, si he de morir será sosteniendo el cuerpo de Bella, moriré sintiendo su calor y aspirando un poco de su aroma, cerré mis ojos y esperé a que el disparo atravesara mi cabeza.





3 comentarios:

  1. Ahhhhhhh, que maldita!!! De verdad que está loca de remate, espero que ese disparo sea de la policía y no de Angela. Porfa Tiwii, que sea un final feliz, me encanta esta historia y me gustaría que terminara bien, ellos han pasado por mucho como para terminar de esta manera.
    Espero el final con muchas ganas, besotes!!!

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  2. Ahhh maldita angela. Nooo puede ser ellos no pueden morir nooo siempre me dejas con el alma en un hilo. Estare ansiosa esperando leerte me comere las uñas en la espera

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  3. Que asi no puede quedar el capitulo!!!!
    las cosas en vez de mejorarse se estan empeorando ahora no solo tienen a Bella y herida ahora tambien a Edward nooooo, xfis no nos dejes asi!!!!

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