“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



martes, 10 de mayo de 2011

El Aprendiz. Out - Take




Tras mi obligada ausencia y dias de sentirme mal por no poder actualizar, aquí estoy deajdnoles este capitulo a todas, espero les guste , ya el siguiente esta casi al termino, pero cuando escribia me pregunte ¿y que paso conBella y Edward? bueno no me quede con las ganas y lo escribi, creo que pronto sabremos la verdaderas rzones del actuar de Rose, pero no crean que Bella cedera, ya tiene maas de uan broma para su BF Rose... bueno mil besos y abrazos
Ada


Out–Takes El Aprendiz “La Mejor noche”
POV Isabella

Mi actitud siempre causaba revuelo en la gente, odiada por mi genero –o su gran mayoría, bien la mayoría por unanimidad- y adorada por el género opuesto. Si en algún momento aquello me inquieto no importo hasta que conocí a la familia de Emmett, claro era que no era del total agrado de las mujeres de la familia, no me importaba que Rosalíe Hale me odiaría, porque ciertamente soy el grano en su trasero, pero con las damas Cullen trate de ser buena niña y no causar revuelo.

Ser buena nunca funciona- pensé con sorna.

El sensor de peligro en mi interior me decía que no debía ceder a los ojitos de osito triste de Emmett, y no debía ir a la dichosa cena pero al final su carita me hizo ir-estúpido Emmett-, no solo no quería ver la cara de limón de Alice y Esme Cullen. No me apetecía estar cerca de Rosalíe Hale, y sin duda alguna no deseaba ver al guapo-comestible-violable–Edward-muérdeme-Cullen, no quería admitirlo pero ese hombre ponía en peligro mi estatus de mujer inalcanzable y mala, me hacía parecer una gatita asustada o peor en celo, y hecha de gelatina de fresa.

Enfunde mi cuerpo en un vestido de aquellos que me hacía parecer una damita y no una marimacha. Había dejado el cabello suelto para resaltar mi rostro, use poco maquillaje y me puse tacones. Sin que Emmett lo notara me hice a una botella de vino como presente a su familia, lo guarde en el bolso que guinde a mi hombro, conociendo a mi amigo ni aquel detalle notaria. En el auto mientras avanzábamos en un silencio calmo, trencé mi cabello, los nervios me comían lo he de admitir, lo único que tenía claro era que la familia de Emmett tendría el recuerdo de Isabella Swan la niña criada en los colegios e institutos de la elite neoyorkina, la niña criada para ser la esposa perfecta e incluso sumisa, lucharía por no ceder a mi instinto, no respondería a sus palabras o actos.
En la mesa una dama y en la cama una puta. Me recordé el dichoso refrán, en mi caso sería: en ocasiones especiales se dama el resto del tiempo se puta.
— ¿Qué es esa mierda del cabello?— la voz de oso Boo me saco de mis profunda cavilación

— Se llama trenza francesa, me veo más elegante—enarque una ceja— mas como una mujer de las que aceptaría tu mami—le dije mordaz, no es que me interesar lo que a la dignísima Esme Cullen le gustaría para sus hijos, no luego de que la admiración se perdiera al tildarme de lo peor de la casta—espero que lleves una botella de vino de presente—pregunte sabiendo que su mente está en la rubia

— Mierda. me devolveré y saco una…—

Casi suelto a reír, Emmett puede ser brillante en los negocios pero es tan distraído cuando se trata de enfrentar una cena o a Rose—Cabezón—

— No lo has visto—

Pero lo quisieras. Respondí mentalmente negando, con Emmett todo era en doble sentido, hasta en triple sentido— yo si traje la puta botella, estoy pensando en bebérmela antes de llegar a esa guarida de leones— le dije haciendo uso del vocabulario acorde de una dama. Pero en verdad, el maldito sensor de riesgo pitaba para que regresara a la casa de Emmett

— Y estas así por… ¿Edward?—

Si Emmett, estoy así por el carbón de tu hermano, quiero echármelo, quiero que me haga sudar, que uses es boquita en mi cuerpo, que saque la princesa de mi interior, que de ser posible azote mi culo y me enseñe nuevas poses. ¡Ja! Ni loca te lo diré, eso son mis pensamientos y mis fantasías desde que lo vi discutiendo con tu rubia supe que era un nombre que quería entre y contra mí, y más desde ese beso ¡Dios! Ese hombre es más que candela con solo mirarme hace que me corra.

Me mantuve en silencio por el resto de camino, cuando por fin detuvo el auto por completo, al tomar aire y dejarlo salir de mis pulmones sonó como un suspiro, uno que Mierda no debería haber salido, me estaba volviendo muy blanda—Ya no hay marcha atrás— susurre— todos están a la expectativa frente a la puerta— luciendo pulcros y elegantes, como aquellas películas antiguas donde la familia feliz esperaba como buenos anfitriones a sus amigos, pero por Dios a mi ni en amiga tendrían, apostaría mi Harley a que estaba encabezando la lista de personas no grata, y con altas probabilidades de pasara a ser circular roja de la interpol.

Emmett también parecía pensárselo bien para enfrentar por primera vez a toda su familia junta, con paso lento se acerco a mí para ayudarme a bajar

― Vamos linda ahí una cena romántica que nos espera— me dijo entre sarcástico y asustadizo.

― ¡Oh cariño! Tu sí que sabes cómo hacer que una mujer caiga a tus pies, que mejor manera que traerla a una casa donde pueden poner veneno en la comida— solté en una ráfaga —esto es un error debí quedarme en tu casa, debajo de las mantas con una buena peli y un bol de palomitas de maíz y soda— hable en tono bajo. El majadero sensor sonaba más alto en mi cabeza. Presentía que la noche no iba a terminar muy bien. Por primera vez en nuestro año juntos quería saltar del barco y decirle: ¡húndete solo!. pero bueno nunca abandonaría a mi oso de peluche

― Sheep la cuidad te muerde—rodé los ojos, desde que me bautizo como aquella caricatura se mofada de decirme que era un corderito en la gran ciudad—además es nuestra casa, recuerda cariño somos una familia— cada vez que me lo decía lo creía, me sentía en calma, porque con tonteras incluidas Emmett era algo así como un primo, no digo que hermano porque le ofendería. Además si casi follaras a un primo no sería tan escandaloso como hacerlo con un hermano. Su gran mano levanto mi cara, nos miramos a los ojos firmemente mostrando nuestro apoyo— vamos ayúdame con esto y te llevo a Brasil—

Brasil, dos semanas lejos de todo, nada de trabajo, nada de juegos, nada de nada, solo tú y yo playa, brisa, mar, deportes acuáticos, cocteles afrodisiacos y chicos con cuerpos calientes“Muchos”—que me pongan el bronceador. Así mato a quien me digas, cariño— me levante en mis pies para besar sus labios, bueno si ya en otras ocasiones lo había hecho no me importaba repetirlo es como si le acaricia la cabeza como a un perrito. Intento aprovechar y besarme de verdad — no abuses, esto solo es teatro— si iba a besar a alguien esa noche esperaba que fuera los labios de Edward—el vino para mi suegrita— recordé, aquello sirvió de pretexto para renovar mi valor y caminar directo a la dichosa cena familiar ¡yupi, muero de emoción! Note la mirada de mi amigo sobre mis piernas, bufe como si no las hubiese visto antes, me erguí creyendo que tenia la situación controlada pero la broma del rey gladiador me recordó el peso de la cena.

Señor, sabes que no acudo a ti pero por favor dame paciencia y resistencia, no queremos que mate a la familia de mi amigo, se pondrá triste si lo hago.

Emmett me remolco hasta donde nos esperaban, las miradas de reproche no se hicieron esperar, pero trate de ignorarlas. Sebastián-dulce-caramelo me recibió con entusiasmo, Carlisle como líder de la familia nos dio la bienvenida

― Mi novia es tan linda ¿verdad?— en verdad ese niño no era más dulce porque no es más grande, si Alice se descuida me lo llevo a L.A

Hermosa— luche uno por no reír como tonta, y dos por no dejar que mis mejillas se pusieran rojas ante las palabras de la tentación-Cullen. Sujete a Sebastián como si fuera mi ancla.


Tras la breve bienvenida, se desato el infierno uno, en cuestión de segundos Emmett se fue de golpes con un rubio, que mas tarde note era el famoso Jasper Hale. En verdad si querían matarse a golpes no era mi problema pero si yo iba a actuar como una niña educada y recatada el no podía actuar como troglodita y menos delante de un niño que no entiende el odio de dos personas que ama.


Para evitar que las cosas fueran a peor me arriesgue a interponerme entre ellos, los demás parecían no concebir la magnitud de aquello, mire furiosa a mi amigo por su estupidez, le fulmine con la mirada, y le mostré mi inconformismo, fui clara, me importaba un revendo pepinillo porqué se peleaban o que mierda tenían entre ellos, si se quería partir la madre que lo hicieran en otro lado—No me importa quién es el caballero a quien se nota estimas, pero vinimos a una cena con tu familia no a la lucha libre, si te apetece seguir dando muestras como estas avisas y me evito la molestia de permanecer bajo este techo—

― ¿Por qué papi y tío Emmett se atacan?— cuestiono el pequeño tesoro sollozando. Maldije a mi amigo, si algo no toleraba es un niño triste o sufriendo

― Porque son unos tontos que no recuerdan que están delante de damas y menores inocente—le respondí con el corazón acongojado— te pido el favor te comportes o me voy— Le ordene firmemente—vamos pequeño muéstrame donde está el baño, necesito retocarme— le tome en brazo y me marche con él. solo dar un paso fuera del caos y Alice Cullen ataco
― Desde cuando las zorras tienes modales— oí decir. Juro que reí bajito, he de reconocer que zorra es un cariño de parte de ella y que estuviera sorprendida de mi actuar pues amen, mi factor Sorpresa funciono

La puerta del baño estaba cerrada, así que aproveche para limpiar las lagrimillas de mi novio y bese su frentecita—Ya paso, cariño—

La puerta del baño se abrió, Rosalíe Hale se detuvo en seco cuando me vio frente a ella, juro que de todas ella fue la única que no se detuvo a evaluarme o decir algo mordaz.


― Papi y tío Emmett se pegaban— le informo el niño


― Otra vez— susurro bajito— Lo siento Sebitas, ellos son unos descerebrados, ya se las cobrare a tu papi. Fue por mi culpa, mierda Jasper debe entender que no soy una niña, que fui yo quien actuó mal— baje al niño

― Bien, vamos a lavar esa carita— le dije, no quería oír nada relacionado con aquella tormentosa relación


― Aunque Esme no lo veas tu eres mejor para él— mi mandíbula se abrió formando una gran “O”— Yo le amo, en verdad es que él….— interrumpí su dialogo


― ¡No!— exclame, ¡Dios! soy administradora, motera, jugadora bebedora, nunca me titule, ni quiero ser Psicóloga o Juez— No soy nadie para juzgar, ni soy la más indicada para oír que paso, no fue a mí a quien rompieron el corazón o burlaron. Si me permites necesito usar el baño— pase por su lado, suspire.

― ¿En verdad son pareja?— pregunto.

Me debatí entre decirle que Si hacer una completa chara y hacerle sentir como una mierda, se lo merecía. Pero recordé que había dejado en casa a la Isabella mala, a la que disfrutaba sacando de cabales a la rubiecita. Por hoy estamos en amnistía, mañana te comeré viva
― No preguntes cosas que no quieres saber— entre al baño para secar la cara del niño, y beber un poco de agua. Ese era el comienzo no quería imaginar cómo sería el resto de la noche, abrí el grifo y con mis manos acune el agua para beber un poco, Sebastián me miraba como si fuera a desmayarme y Dios deseaba poder caer en el duro piso y escapar de la locura, de esa cara de tristeza de Rosalíe Hale y de Emmett, ¡par de tozudos, si se aman porque sufrir!

Seque mis manos, luego lavamos la cara de Sebastián y hasta comenzamos a hablar de películas, el pequeño comenzó a indagar ¿por qué su tío Emmett le había dejado de visitar?¿por qué su tío Emmett ya no quería a su tía Rose?¿ por qué su tío Emmett vivía lejos? Le conté sobre nuestra vida en Los Ángeles, sobre las playas, las noches locas y las muchas películas

― ¿Y conoces a los famosos?—

No, pero cuando conozca a uno le pediré su autógrafo para ti ¿Quién te gusta?— ― Emi Moore— ― Demi— corregí, aguando las ganas de reír—a mi no me gusta ella porqué se quedo con mi Ash— y odiaba a Demi Moore por quedarse el trasero prieto de Asthon Kutcher y su cuerpo que grita sexo

― Tú te quedas con ese, y yo me quedo con Emi Moore— reír con ganas, ignore el ambiente tenso que reinaba en la sala, fui a sentarme cerca de mi amigo, pero el muy gañan se las arreglo para acomodarme en su regazo

― No puedes usar una silla para ti solita— dijo altiva Alice

― De poder puedo, pero no se sentirá tan cómoda como las piernas de mi hombre, él sabe lo que me gusta. Ven Sebas siéntate con nosotros— respondí de la manera cortes pero segura de anotar un punto y hacer chillar a la niña Cullen


― A mí me gustas, así a mami y a la abuela no le agrades—“los niños y los borrachos dicen la verdad” trate de no sentirme herida por la confirmación de lo que ha sospechaba— eres muy linda y me consientes, no como todos mis tíos o mis papis, eres mi novia— quise besar al niño pero me contuve, o si no me echaría llorar como una niñita endeble.

La conversación comenzaron, pero ni preste atención solo contaba los minutos para salir corriendo de esa casa y no volver, poco después alguien acerco un álbum de fotos y disfrutamos con Sebastián de las fotografías, de ver a su familia en distintas etapas de la vida, ver su cara de puro amor para con su Rose


Mi tía es linda ¿verdad Sheep?— ― Si— una cosa es que le hiciera su vida de cuadritos, y otra no reconocer la verdad que reflejaba aquellas fotografías, de esa joven no quedaba nada, en las fotos parecía brillar con luz propia, ahora parecía estar opaca—aun te brilla la mirada cuando estas a su lado— le dije a mi amigo a los ojos, y claro que notaba que cada vez que le veía a pesar del dolor, de la traición y de querer odiarle sus ojos adquieran un brillo especial

Tengo hambre— ― Cobarde— le acuse en voz alta, Rosalíe Hale nos dedico una fugaz mirada, Emmett apretó mi trasero haciendo que un grito se me atragantara— me la pagaras—

― Tú sabes dónde y cómo te las puedes cobrar— respondió el cobarde, tirando de mí hasta el comedor.


No me extraño que la posición en la mesa fuera tan altiva, una familia de clase alta siempre se rige por las reglas de etiqueta. Después del agradecimiento por los alimentos sirvieron, no preste atención al platillo principal, solo piquetee la comida con desgano, la familia feliz se enfrascaba en conversaciones en las cuales me dejaban fuera deliberadamente
― Prometo que será un mes en Brasil— susurro mi amigo, respondí en silencio. Llevaba un poco del alimento a mi bica cuando la voz del gemelo de Rose irrumpio

Rose ayer nos encontramos con tu James, pregunto por ti—dijo casual, como si hablara del clima, baje el cubierto para prestar atención a lo que sucedería, de la frase me causo curiosidad que hubiese usado “tu James” James ha estado enamorado de ti desde hace tiempo deberías verte con él— pase la vista por la mesa para ver que tanto Rose como Alice se habai puesto tensas, Alice Cullen miraba con ojos suplicantes a su esposo, mientras Rose hacia lo que minutos antes yo hiciera a la comida
― No me interesa— respondió tensa, dando por terminado el tema.

― Lo viste antes, cuando la cosa que tenias por novio se la pasaba jugando al trotamundos—

El silencio reino por pocos segundos, parecido a cuando un tornado ha pasado y deja calma, una falsa calma que augura represarías a los incautos que se atreven a salir de sus guaridas

¿Lo viste cuando estabas conmigo?— y a eso señores se le llama el ojo de la tormenta— ¿Cuándo?— cuestiono Emmett molesto, y como si tuviera derecho a saber sobre el asunto

― No te interesa. como alguien me dijo no preguntes cosas que no quieres saber— casi sonrió al oírle usando la respuesta que le diera en el baño

A diferencia de ti yo si quiero saberlo. ¿con cuántos te burlabas de mi?— nadie más intervino todos estaba concentrados viendo como se lanzaban preguntas, y respuesta, como si de un partido de tenis se tratara

No me burlaba de ti, al principio era una relación abierta— respondió, su voz tembló. Y mierda el sentido de solidaridad de género me golpeo— después fuimos tu y yo, no hubo nadie mas— ella no era santo de mi devoción pero por alguna loca razón le creía, y mas cuando sus ojos trataron de buscar los de mi amigo, desde mi puesto veía las lagrimas en ellos

No, no más James Gigandet, y mi hermano. Si hay alguien más notifícamelo. Quiero ver si aun tengo que limar los cuernos que me pusiste—

― No digas nada de lo que te arrepentirás luego— le dije, sabiendo que cuando estamos llenos de rabia e ira decimos cosas que pueden herir, luego la culpa nos come

¡¿De parte de quien estas?!¿eres mi amiga o la de ellos? Ellos te odian, te ven como una zorra y aprovechada, no eres más que una persona tan baja como una prostituta, y aun así me dices que no diga nada— la boca se me abrió en una O, le fulmine con la mirada pero él ni cuenta se dio, el nudo se formo en mi garganta rápidamente, trate de alejar las malditas ganas de llorar

Deje la servilleta sobre la mesa junto a la comida— han sido muy amables en invitarme a la cena, la pase muy bien— sentí como su mano se cerraba en mi brazo—es hora de que me marche, ha sido un día largo y muero de sueño, espero que tenga una feliz velada. Te espero en la casa— dije forzándole a soltarme el brazo, si me quedaba unos segundos más iba a explotar y ya no iba a parecer la damita refinada, si no la gamberra desquiciada

No trajiste tu moto— ― Iré en taxi, no te preocupes por mi— dije exasperada

― Yo te llevo— la voz de Edward en lugar de salvarme, me hizo querer gritar. No quería dar un espectáculo así que sacudí el brazo.

Salí como alma que lleva el diablo, sabiendo que el diablo en verdad me pisa los talones, y peor aunque que deseaba chillar por el trato de mi amigo. Sin volver a mirar, abrí la puerta y camine lejos de esa casa del demonio
― ¡maldición!— chille cuando se me doblo el tobillo, malditos zapatillas de tacón, eso no sucedería si no me hubiese vestido como la damita, hubiese ido a la cena con mi vestido de motera y mis botas militares.
― Déjame ayudarte— la voz de Edward Cullen llego al tiempo que sus manos se deslizaron por mi pie— no es grave—

Además de puto y carbón eres medico. Mi pie no s e va a caer ,m ve por el maldito coche quiero largarme de este infierno— no deje que replicara nada con el mismo pie le empuje lejos— ahora don Juan, quiero alejarme tanto de esta casa como de tu presencia que me enferma—
El muy maldito rio, mientras se ponía de pie y se acercaba a mí invadiendo mi radio de besos

Estoy seguro que me quieres besar— su cálido aliento choco contra mis labios, mordí mi labio con anticipación

― No— murmure casi falta de aire. Para contrariarme el muy hijo de... un dios griego, me beso. Su labios se cerraron en los míos, y yo respondí gustosa a esos labios sabrosos, hasta gemí cuando su labio succiono mi labio inferior

Yo también extrañe tus labios, Tesoro— dijo separándose de mí, con una sonrisa de satisfacción. Me dejo ahí como una estúpida tocándome los labios

Cuando el auto se puso frente a mí, levante la ceja, desde dentro me abrió la puerta de copiloto, me subí en silencio.

― No digas nada— le farfulle— llévame a la maldita casa. Quiero largarme de esta ciudad, extraño el sol de los Ángeles. Espero que pronto podamos largarnos— Dios que patética estaba siendo llorando como una niñita, tan solo porque Emmett me grito, y porque Edward Cullen movía los cimientos de la mujer fuerte y la dejaba de gelatina de fresa

― Mi hermano es un tonto. Ni siquiera se que le vio a Rosalíe, ella siempre fue una buscona—

― Uno, solo yo le digo tonto a tu hermano; y dos no creo que sea buscona


Detuvo el coche abruptamente— tú, defendiendo a Rosalíe— me acuso

― Nosotras nos amamos— el asegure— no como tu amas a tu mami, o a tus amiguitas, pero en el fondo Rosalíe está enamorada de mi— estalle en carcajadas al ver la cara del hijo de… Dios griego hacer una mueca, si bien ella no era digna de devoción, tenía que tener algo lindo para que Emmett estuviera tan locamente enamorado de ella—conduce a casa Cullen, quiero poder echarme en mi cama— ― Y yo acompañarte—
Me burle nerviosamente— no duermo con extraños, putos o cabrones, y técnicamente encajas en cada ítem mencionado—

Retomo la marcha, y agradecí que no quisiera volver a buscar conversación alguna, mi pobre corazón aun palpitaba como loco, y mis labios punzaban con vida propia. Mirando la noche por la ventanilla deje que las puntas de mis labios se curvaran en una gran sonrisa. Mi loca mente tarareaba emocionada alguna estúpida canción de amor.


Deje que mis parpados se cerraran para revivir los dos besos. El primero en casa de mi amigo, uno que respondí tentada a descubrir el sabor de su boca, y si besaba bien. El segundo sorprendida y en añorando poder tener más de él.


Desperté cuando sus brazos me cargaron, me había quedado dormida, no quería discutir, en el fondo quería que alguien tuviera ese tipo de atenciones para con la chica mala. Mi cabeza descanso en su hombro
― Pareces un angelito— susurro. No contuve la risa

― Pero solo cuando duermo— le asegure—ahora bájame que estoy despierta, y se caminar— le dije cometiendo el error de ver su perfecta fisonomía. El inclino poco su cara para rozar nuestros labios, con destreza me fue dejando que mis pies tocaran tierra firme, una vez seguro de mi estabilidad, acorralo a mi cuerpo entre sus brazos. Cerre los ojos para disfrutar de él, por unos minutos, me olvidaría de Rose- Emmett- Edward y su traginovela de amor.


Nuestros labios se unieron lentamente, dudando, pero poco a poco se intensifico, mis manos sujetaron su cuello tirando mas a mí, cortando toda distancia de nuestros cuerpos. Nuestras lenguas bailaron juguetonamente, profundizando cada sensación, cada estremecimiento, cada… ¡maldición, me estaba enamorando de Edward-puto-Cullen! Gemí, cuando sus labios repitieron la dosis anterior, sus labios succionaron mi labio inferior

― Gracias por traerme— hable con los ojos cerrados, y con voz temblorosa—Espero que ese beso sea el pago, ahora márchate—

― Isabella— negué, entre nosotros no podría haber nada, quizás besos fugases pero no, nada serio. No, cuando eso podría implicar una traición a mi amistad con Emmett, no cuando fuera su hermano quien ayudara a lastimar su corazón

― Hasta otro día Edward— saque las llaves y luche para que la maldita cerradura girara, su mano se poso sobre mi mano, haciéndome temblar


Sé que aun piensas que tuve algo con Rosalíe Hale—hablo en mi oído, tan bajo, tan seductor, que fue doloroso— pero no fue así. Nunca traicionaría a mi hermano de esa forma. Ya te dije que ese día llegue a casa más que ido, no estaba en mis cinco sentidos, ella estaba llorando y de repente se lanzo a mí para besarme


― Y tú, de buena gente le besaste— no pude evitar la nota de celos que surgió. Imaginarle besando a otra hacia que me hirviera la sangre

¡No!¡maldición! Por supuesto que no. No recuerdo muy bien que sucedió, se que yo luchaba por separarme de ella, pero ella mas se empeñaba en ese beso, yo… ella… se deshacía de los botones de mi camisa…cuando Emmett entro, su voz me hizo que nos tensáramos, y a mí se me paso mi borrachera, yo.. no fui capaz de explicar las cosas y hui de esa sala, creo—
― Ahora cuéntame una de vaqueros— respondí mirando sobre mi hombro—No te creo— aunque internamente rogaba para que todo ese embrollo se solucionara y yo poder a por él. En verdad Edward Cullen me gustaba más de lo que fuera capaz de admitir a Emmett o a cualquiera

Edward arrebato las llaves de mis manos, y abrió la puerta. Sujeto una de mis muñecas y tiro de mí, de manera brusca me arrincono en una de las paredes, una de sus manos sujetaba firmemente mis mano, mientras la otra delineaba mi rostro. Una de sus piernas encajada entre mis pierna, su cuerpo todo contra el mío, dejándome sentir el ritmo de su respiración, y lo dureza más abajo.

Sus labios comenzaron a besar mis mejillas—Nunca me gusto, ni me gustara físicamente Rose, en verdad nunca me han gustado las rubias, prefiero las castañas— acaricio mi cabello— me gustan las mujeres con carácter fuerte, con lengua filosa, impertinentes, arrebatadoras, y con cojones. Esas características gritan Isabella Swan por todo lado. Maldita sea desde que entraste a esa habitación me dejaste anonadado, desde esa noche pienso en ti, en cómo será tenerte en mi cama, en cómo será oírte gemir, en como reaccionaras a cada toque de mi cuerpo

Esas, cariño son solo fantasías— asegure viéndole a los ojos, unos ojos que corroboraban lo que decía—Suéltame— en lugar de una orden, sonó a suplica

Me gustas Isabella, se que te gusto— me reí— así te rías, esto no es sentimiento de un solo sentido, este sentimiento es correspondido. Y te voy a demostrar que nada tuve que ver con el actuar de Rosalíe—

― ¿Cómo? Le dirás: ¡hey, Oxiton! hemos de aunar fuerzas para convencer al imbécil de mi hermano de que no le traicionamos, y así la tonta de su amiga caerá a mis pies. No, tesoro, no pierdas tiempo. Ahora haz el favor de soltarme, sabes que esto puede considerarse como acoso y llegado el caso acto sexual abusivo—
Se alejo tan rápido que alcance a desestabilizarme, le vi pasearse por el pasillo en silencio

Ella llevaba días actuando raro, quince días para ser exactos, la mayor parte del tiempo se la pasaba en casa, siempre nerviosa y preguntando si sabíamos algo de Emmett— guardo silencio un momento— Creo que Alice estaba preocupada por unas llamadas de alguien amenazándole— se peino el cabello con sus dedos— Un día les oí a las tres hablando sobre eso, pero no preste atención, creí que era uno de los tantos delirios de grandeza de Rose. Mierda quisiera recordar bien esos días— ― De eso un año— le recordé
― Si— concordó, deteniéndose frete a mí, pero sin volver a acercarse— pasaba más de 90% del día ebrio— enarque una ceja— me habían despedido del trabajo y no encontraba nada— murmuro— así que cuando no estaba en casa, estaba en algún bar de mala muerte hundiéndome en el alcohol, por lo general llegaba tarde pero eso día mis amigos se marcharon dejándome con una pelirroja patosa, así que me marche a casa, debí quedarme en el maldito bar— corto la distancia entres nosotros, sus manos acunaron mi rostro—Créeme, nunca haría daño a alguien que ame, no deliberadamente, no en mis cinco sentidos— sus labios besaron ligeramente los míos

― Estoy cansada—susurre, haciendo una muy femenina retirada—hablaremos algún día. Muchas gracias por acercarme. Que pases una linda noche—
― Te conquistare— con esa palabras y el ligero beso que volvió a depositar en mis labios, se marcho. Dejándome con todo mi sistema vibrando de mera alegría.

Contrólate Bella, él es como todos. Me dije. No le creerás. Si. Por Dios creó cada palabra, sonó tan sincero.

Quite las zapatillas, camine descalza hasta la habitación, agradecía que esta casa fuera como la de los Ángeles y no tuviese que perder el tiempo activando las luces de manera manual. Me deshice del vestido para meter en la ducha unos minutos, luego me puse una pijama, cuando mis ojos se cerraron tenía una sonrisa que llevaba el nombre del hijo de… dios griego.



11 comentarios:

  1. soy la primera!!!!!! bueno la verdad me alegro de que hayas hecho esta version de Edward y Bella, me siendo sincera encanta.
    pero bueno la verdad si a Rosalie la estaban acosando no era para que se cogiera a Edward, pero bueno ya sabremos que pasara.
    ademas quiero decirte que comprendo tu falta de tiempo cuando puedas, pero la verdad te extrañe a ti a tus fics la semana pasada.

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  2. Segunda... wowow... me encanto el capitulo espero el siguiente... no inventes esta historia es muy buena... me encanta

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  3. QUE FELICIDAD. ESTE CAPITULO ME HA DEJADO UFFF....YA QUERIA LEMON ENRE ESTOS 2....PERO TODO A SU TIEMPO......AHHH QUE PASARA CON EMMET Y ROSE DESPUES DE ESA NOCHE, YA QUIERO LEER.....BESOS

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  4. ohhh mi Ada!!! me encanta esta historia.... siento no haberme podido pasar antes... es divina....
    pasate cuando quieras por mi blog que estoy subiendo de nuevo...
    besitos amiga!!

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  5. dios me encanta y que capitulo me a dejado a medias.....Sigue asi...Besos...

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  6. Adita que te puedo decir simplemente maravilloso el capitulo, me encanto ver un poco mas de Edward y Bella juntos, espero que si la pueda conquistar y lo de Rose hay que oir lo que ella tiene de decir porque al parecer algo sucedio por eso Emmett la tiene que escuchar y asi termina por decidirse si cree o no en ella..
    Gracias por subir el capitulo y no te preocupes entendemos que a veces no se puede ya sabes que aqui te estaremos esperando para cuando lo puedas hacer, gracias por darnos tu tiempo.
    Besitos.

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  7. MARAVILLOSO..MARAVILLOSO...MARAVILLOSO!!!!!!!!! QUE MAS TE PUEDO DECIR ESTE CAPITULO ME DEJO SIN PALABRAS QUE GRAN OUT-TAKE ESTE ENCUENTRO ENTRE ELLOS DES ES GENIAL..... ME ENCANTO.... PERO QUE PASARA CON EMMETT Y ROSO YA QUIERO SABER..ESPERO CON ANSIAS EL SIGUIENTE CAPI..
    BESOS

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  8. Ha sido magnífico Ada!!!! Un capi espectacular! Ahhhhh! vas a conseguir que sea team Bella, jajajaja.
    Me ha encantado, sí señora! ya sabemos parte de lo que pasó aquella noche entre Edward y Rose,ardo por conocer la versión de la rubia!!!!
    Un besazo!!!
    T.

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  9. aww me encanto el capitulo uy me gusta bella me gusta muchooooo!!! y bueno ed se que todo se aclarara pero me gusta como va todo esperando el proximo capitulo

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  10. Puto blogger, me borró el comentario 2 veces
    y ya no me acuerda lo que iba a poner bua...

    Bella se está comportando como una verdadera amiga, si señor. Comprende que Emm estea atacado de los nervios, para menos la cena familiar. Tambien se está encarrilando el principio de la relación entre ella y Ed.
    Estoy deseando ver como reacciona Emmet despues de acostarse con Rosalie, ese momento es un punto de inflexión en la historia.
    Besos Ada.

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  11. que bueno que pusiste lo que paso con Bella y Edward me encanto este capitulo

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