“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



jueves, 5 de agosto de 2010

Amate Duele Capitulo 8 Indicos



CAPITULO 8 INDICIO


DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, sólo la historia es de mi propiedad. Prohibida su adaptación, copia parcial o total.


Hola niñas por aqui dejandoles el capi aunque esta vez esgta muy corto espero que lo disfruten este es la transicion a nuevos acontencimientos, perdón no haberlo hecho mas largo peor es que tengo multiples cosas por hacer y además esta no es la mejor semana sobretodo cuando se presenta pequeñas rencillas familiares o cuando la luz de mis ojos(mi pequeño sobrino a quien celo) esta siendo lastimado ... en fin el proximo promete muchas verdades y cambios palpables .

Carlisle no podía estar más agradecido por velar el sueño de Esme este era el mejor regalo que podía tener, desde esa noche y cuando no tenia turno en el hospital gustoso los velaba. Algunas noches parecía que aquellas pesadillas no existían ya que ella descansaba plácidamente otras simplemente se removía en la cama y balbuceaba cosas sin sentido y gracias al cielo los gritos desesperados habían cesado de todo eso era lo que más le dolía. Cada mañana ella despertaba brindándole una calurosa sonrisa, aun no le contaba que le había sucedido pero por lo menos su relación ya no era tan fría y distante ahora ella se permitía bromear de vez en cuando.

Durante dos semanas él la dejaba en la casa nueva para que pudiese arreglarla y durante esas dos largas semanas ella no le permitió poner un pie dentro de la casa ni siquiera cuando pasaba a recogerla y para saber lo que ocurría llamaba dos veces en la mañana, en la tarde ella le llamaba, casi siempre que hablaban ella estaba muerta de la risa y acusaba Alice de alguna travesura.

Ciertamente dese que Alice apareció en sus vida Esme había tenido un cambio y aunque este cambio le alegraba no podía evitar tener celos de una persona que aun no conocía, los celos lo carcomían y deseaba con mas fuerzas ser él quien pudiera hacerla sonreír, sonroja e incluso enojar, pero lo único que podía hacer era disfrutar de su voz por teléfono y aprovechar antes de dormir para hacerla reír pero, a veces ella llegaba tan cansada que se dormía en el auto antes de que el pudiese hacer algo mas, resignado y con sumo cuidado la llevaba en brazos hasta la cama.

- Vamos a almorzar - sugirió al finalizar la segunda semana

- No, Carlisle estamos ocupadas, tal vez otro día, de todos modos vendrás por mi ¿cierto?- su respuesta fue un “ajam”, ella reía tímidamente y él podía imaginar como se ponía una de sus manos en esos bellos labios para ahogar la- Además Alice ha preparado algo y aunque no se ve muy bien huele delicioso - al fondo oye una cantarían voz que decía “Ya te oí, ahora te quedas sin comida” las dos se reían fuertemente - Te veo más tarde, cuídate

Muchas veces durante esos días quiso desaparecer a la amiga de su Esme, porque era suya, bueno, no en el sentido de propiedad pero no permitiría que nada malo le sucediera.

“Sábado” pensó mientras caminaba hacia urgencias según su rotación los sábados debía hacerse cargo de esas sección dejo que un resoplido le acompaña por el solitario pasillo, tal vez estaría de mejor ánimo si Esme no se hubiese negado por millonésima vez en compartir la hora del almuerzo, al salir a la gran sala observo la pacifica calma cosa rara en urgencias ya que siempre había algo por hacer , visito a los pacientes que estaban allí ayudo a hacer algunas curaciones.

Después de una hora de completa calma se sentó frente al puesto de enfermería pronto uno de los médicos residentes se acerco a él a hablar prácticamente había olvidado que estaba de turno hasta que los gritos de varias mujeres lo alertaron, inmediatamente se incorporo y fue hacia la puerta, en la camilla los paramédicos traían a una mujer inconsciente con el rostro lleno de sangre a su lado venían dos pequeños totalmente agitados y bañados por las lagrimas, después de que unas enfermera lucharon fervientemente por separados de la mujer la metieron en uno de los cuartos, hizo un análisis exhaustivo observando varios hematomas adornaban el cuerpo de la mujer además de arañazos y leves cortes.

- El paramédico dice que se desmayo de camino- dijo la enfermera

- Exactamente ¿Qué le sucedió?- estaba mojando con alcohol a una mota de algodón para pasarla por la nariz de la paciente

- Su esposo la maltrata, no es la primera vez que la tratamos pero esta vez la ha golpeado peor

Una maldición se le escapo siempre había odiado a esa clase de hombres los llamaba “pequeños malnacidos” y es que, como se atrevían a lastimar a una mujer, a Carlisle su madre siempre le enseño que a las mujer debían ser tratadas con el mayor respeto y con suma devoción y, él sabía que primero haría que se cortaría una mano antes que lastimar a una mujer.

- Pobre- dijo, la mujer poco a poco abrió los ojos en su rostro se podía observar el palpable temor e irremediablemente las lagrimas comenzaron a caer- Calma, Calma- repetía mientras la volvía a examinar- ¿Cómo te sientes?-

- ¡Mis hijos! ¡Mis hijos!- repetía la mujer, una de las enfermera la sujetaba para evitar que se levantara

- Ellos están bien- respondió calmadamente, mientras empapaba una gasa con agua destilada para limpiar sus heridas – ahora te estamos curando

La mujer luchaba y gritaba así que por ultimo Carlisle decidió que los niños debían ingresar al cuarto para que ella se calmara, una vez ellos entraron ella dejo de luchar y solo dejaba que las lagrimas cayeran los niños se aferraron a lado y la do de la cama y susurraban entre lagrimas “mami, mami”

Al cerciorarse que la mujer no tenía heridas más graves se dedico a los niños al examinarlos noto como los dos tenían grandes heridas en sus brazos

- ¿Qué le s sucedió?

La mujer afligida y con la pena a flote respondió

- Volvió a llegar furioso, llevaba varios días controlado pero, hoy … los niños estaban corriendo por la sala, Dios son niños cuando sentir que los golpeo salte a defenderlos- las lagrimas se intensificaron- cuando me vio él… él… simplemente se empecino conmigo

- Debes denunciarlo- dijo firme Carlisle


- Yo… no puedo… no trabajo…

La interrumpió rápidamente como una mujer aguantaba esos tratos

- Solo digo por el bien de tus hijos, por el tuyo debes denunciarlo y dejarlo, le están causando grave daño a los niños- de detuvo a observarlos no debían pasar de los 8 años- los remitiré al psicólogo

- Pero…- protesto la mujer

- No estoy diciendo que estén locos, solo sugiero terapia para los tres para ayudarlos


Se retiro del cuarto par a solicitar a uno de los psicólogos del hospital, tal vez podría ayudar al mujer ojeando la historia clínica noto que en él ultimo vez la mujer había ingresado con múltiples heridas y traumas y hasta un aborto provocado por uno de los golpes, cerro los puños fuertemente

-Wow maneja la ira Doc.- dijo una voz fuerte, levanto su mirada con gansa de asesinar a su dueño- Calma amigo Emmett McCarthy, Psicólogo- el gran tipo podía ser bien un luchador o algo parecido, tenía una sonrisa dibujada en el rostro

- Carlisle Cullen- dijo relajado sus manos

- ¿Dónde está mi flor?-

-Tus pacientes- dijo serio- están en el cuarto- el gran medico de cabellos negros camino elegantemente hasta la habitación y antes de ingresar le guiño un ojo y le hizo con la mano un gento de bien.

Espero parado en medio del pasillo por largo tiempo a que salieran, cuando unas delicadas manos se posaron sobre sus ojos dejando en oscuridad, el contacto era cálido y el aroma de quien le tapaba los ojos inundaba su cuerpo, sonrió ante su deducción solo una persona era si de suave y olía tan maravilloso como el mismísimos cielo

- Esme- dijo alegremente

- Ahí Carlisle , arruinaste mi diversión- se quejo ella liberando sus manos

- ¿Qué haces aquí? Pensé que estarías almorzando con Alice

- Nop. Ella se fue al final con su novio y me dejo sola así que pensé en venir a conquistarte para ir a almorzar juntos, no importa que sea en la cafetería o en tu oficina- sonrió tímidamente

Iba a responderle cuando oyó unos pequeños gritos provenientes desde donde e estaba su paciente, al instante salió Emmett con cara de pocos amigos

- Mujeres necias- refunfuño, cuando estuvo frente a frente con Carlisle le dijo:- Tu paciente es una masoquista dice que no dejara al marido así que yo no tengo nada que hacer, ya sabes esto funciona si ella lo decide, si ella no tiene voluntad yo no puedo hacer nada mas salvo, poner en conocimiento ante las autoridades para que protejan a los niños

- Mal, mal, mal- repito con pausada voz-la dejare en observación una hora más y luego se podrá ir

- Aja- respondió el médico quien observaba atento a su acompañante- Hola lindura- murmuro

- Hola - respondió Esme escondiéndose un poco tras el cuerpo de Carlisle

- Linda novia Cullen

- No somos novios- dijeron al unisonó lo que hizo reír con más ganas al psicólogo

- Los veo al rato tortolitos y si dices que no es tu novia la puedo conquistar- un gruñido broto de su garganta- menos mal mi Esposa no es celosa- dijo antes de perderse por el pasillo

El silencio se apodero por varios minutos

- Eh mejor me voy-musito en tono bajo

- No, quédate- su voz sonó a una súplica a una gran suplica pero no importo- déjame veo a mi paciente y vamos- se adentro a la habitación dejándole a medio cerrar, cuando ingreso los niños salieron del cuarto

Paso varios minutos hablando con la mujer tratando de convencerla para que asistiera a ayuda psicológica, le receto algunos antiinflamatorios y medicamentos básicos para luego dejarla sola, al salir del cuarto pudo ver a Esme consolando a los niños quienes la abrazaban fuertemente como si la conocieran de toda la vida, noto una pequeñas lagrimas rodar pro su cara

- Cariño, ¿Estás bien?

Ella abrió los ojos de par en par y luego asintió, después que los niños se hubieron calmado, ella se levanto y limpio sus lagrimas, sus manos acercándose a él y abrazándolo fuertemente como si tuviera miedo, no pudo evitar consentirla y consolarla al igual que ella consolaba a los pequeños

- Vamos a almorzar - sugirió con dulcemente

Caminaron en silencio hasta la cafetería del hospital, tomaron las bandejas para luego poner lo que a su gusto les apetecía, se sentaron en una mesa al fondo de la cafetería en completo silencio, ella solo observaba la comida

- ¿Te sucede algo?- inquirió dubitativo

- Si

- ¿quieres contarme?

- Yo… solo… me afecto ver a los niños así, eso me recordó…- abruptamente se cayó para luego decir - Nada, no pasa nada. Nos vemos en la casa, me tomare el resto del día para acompañar a Bella- dicho esto se levanto de la mesa dejándolo solo y con miles de preguntas.

Regreso a sus labores preguntándose nuevamente ¿Qué le había sucedido a Esme?¿que era lo que tanto le atormentaba?

Estaba terminado su turno cuando su móvil sonó , observo la pantalla mensaje de Eleazar, rápidamente lo abrió

“Tengo noticias y no son alentadoras, creo que debes venir aquí lo más pronto y ven solo. Salúdame a Esme”

La curiosidad le pico por varias razones uno Esme se había puesto rara después de consolar a los niños, Eleazar decía que habían noticias no muy alentadoras y envió saludos a Esme, si algo raro pasaba y estos solo eran indicios de algo mayor

4 comentarios:

  1. Ohhh Ada preciosa!!, cada día me sorprendes y cada capítulo amo más esta historia!! Me ha encantado como has mostrado un drama tan real. Sí,sí, sí! quedó genial!!
    Ojalá todo se resuelva pronto amor. Te adoro.
    Un abrazo gigante
    T.

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  2. esta genial eres muy creativa y espero mas de tus relatos con sincera emoción

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