“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



jueves, 26 de agosto de 2010

Amarte Duele. Capitulo 11 Amarte Duele

Capitulo 11 AMARTE DUELE

DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, sólo la historia es de mi propiedad. Prohibida su adaptación, copia parcial o total.

Hola niñas espero que esten super contentas en esta semanita, y se que si estna contentas con la megasorpresota que mi Twins nos dios, a que si, bueno aqui les dejo este nuevo capitulo y anuncio que falta muy poco para el desenlace de este fic, espero lo disfruten

Tener a alguien con quien compartir reduce las penas a la mitad y duplica as alegrías “Mark Twain”

Después da la reunión con la familia Webber se dirigió al hospital, este día seria su segunda terapia formal y a pesar de que la noche anterior había tenido esos feos sueños que le hicieron llorar, sentía alegría, con la ayuda de Carlisle logro calmarse y descansar un poco más, además su ultima charla a primeras horas de la mañana le animaron mas.

Él solo llevaba dos días fuera de la cuidad pero lo extrañaba y ansiaba su compañía, él no solo salvo su vida, está salvando su corazón y las palabras que el dijera la noche anterior le calaban “¿está dispuesto a conquistarla?¿en verdad la quería?” su mente repetía esas preguntas desde que la volvió a oír de su boca, adoraba cuando le llamaba Cari

- Dios quisiera tener el suficiente valor para contarle todo-

- Cada cosa a su tiempo y lugar- replico Emmett, quien estaba frente a ella con una gran sonrisa, la terapia de hoy se basaría en una sesión de perdón, olvido y adelante así le había llamado el gran medico

¿Qué tan difícil seria decirle a alguien que te hirió que le perdonas?, dudaba que fuera fácil, dudaba que alguna vez le pudiera decir a Cayo que le perdonaba, lo intento por más de una hora, cada vez que iba a pronunciar : “Yo te perdono por el dolor causado, perdono todo el daño que causaste, soy una persona nueva y no guardo rencor en mi corazón, te perdono y deseo tu felicidad” las palabras se trababan antes de salir de su boca

- Déjalas salir, desahógate- había dicho Emmett cuando sus lagrimas comenzaron a caer fruto de la frustración y el dolor que aun tenia- Hay cosas que deben ser curadas desde dentro, las penas no se pueden guardar porque si no te enferman Esme-

- Duele tanto-
susurro ella- ¿crees que lo superare?¿que algún día sea capaz decirlo?¿que sea feliz nuevamente?

- Esme, no hay imposible recuerda que lo único imposible es lo que tú misma te obligues a creer así y estoy seguro que lo superaras y claro que serás feliz.


Como las palabras no fluían y su tiempo se agotaba Emmett decidió dejar que ella lo intentara en la siguiente sesión

- Lo has hecho bien ya verás que para la próxima dirás te perdoo...- se echo a reír estruendosamente, ella encogió sus hombros y le sonrió tímidamente

- Ojala, ya quiero liberarme- admitió- Hey este fin de semana haremos un asado en Casa ¿vienes?

- Claro llevare a mi musa-

- Perfecto - se levanto del sofá y le abrazo- gracias por esto- susurro- me siento mejor

- Esa es la intención- palmeo la espalda de la mujer.- ve a casa ya quiero ver que harás para mi - volvió a reír

Salió del consultorio para dirigirse al pabellón de maternidad específicamente a los cuneros, recargo sus manos contra la gran ventana de vidrio y observo a los bebes que en ella estaban en ella, su dulzura, su paz, su tranquilidad, el anhelo flotaba por su cuerpo, el anhelo de tener a esa personita que perdió y no sabía que llevaba en su vientre

- ¿Quisiera tener un hijo?- dijo en voz alta, quería poder tener alguien a quien proteger, alguien a quien amar y no temer que la lastimara- Sean felices angelitos- susurro con una gran sonrisa en su rostro pero una lagrima en su corazón.

Al llegar a su casa Alice la esperaba en la puerta

- ¿Dónde estabas? Hace horas debías estar aquí- dijo un tanto malhumorada la pequeña

- Perdón, me distraje

- ¿Estabas con el psicólogo?

- Aja-
Esme le conto a Alice que había iniciado un tratamiento psicológico para ver si podía deshacerse de los malos sueños- entremos tenemos mucho en que trabajar

- Vaya dejaras al médico por un loquero- musito mientras avanzaban

- Estás loca- contesto ella entre risas.

Las dos mujeres ingresaron a la casa, para que cada una tomara sus cuadernos de dibujo y sentarse en el jardín a planear la decoración para los Webber y para Emmett, Alice apoyaba el estilo alternativo Esme el tradicional al fin decidieron que combinarían todo.

Alice conto a Esme como su novio, ahora prometido le había pedido matrimonio a la hora del almuerzo

- Jasper está loco, puedes creer que saco su guitarra en medio del restaurante y comenzó a cantar, luego grita: ¡ Alice Mary Brandon ¿Quieres ser mi esposa?!..-

La mente de Esme le transportó al día en que él, el innombrable pidiese su mano y cómo se sintió, su padre la había llamado al estudio para comunicarle algo de suma importancia, ella tontamente había creído que Cayo por fin se había cansado y se marchaba a Italia, o mejor que ella se podía ir libremente de su cárcel pero, no se puede tener todo lo que se desea, cuando ingreso al gran estudio vio a Cayo que estaba de pie junto a su padre quien sonreía alegremente.

No había notado que su pequeña hermana estaba en el cuarto hasta que su madre se unió y cerro tras ella la puerta

- Esme Ann- llamo su padre- hoy es un día de gloria para mi familia, Cayo ha pedido tu mano y le he dado mi bendición- en ese momento supo que el infierno estaba más cerca de lo que creía y que ella cada día descendía mas, tal vez el palacio de Lucifer sería el único paraíso que conocería, apretó los dientes fuertemente y evito que su rostro mostrara su verdadera reacción, no permitiría dejar ver sus sentimientos

- Querida- el hombre de cabello negro y mirada asesina avanzaba hacia ella- me he dado cuenta que a tu lado soy completamente feliz y deseo pasar el resto de mi vida a tu lado, es para mí un honor pedirte que seas mi esposa- su Hermana se bufo de aquellas palabras

- No- susurro quedamente

- Esme- llamo su madre- deja de ser mal educada, ya todo está decidido Tu padre concedió que se casen

- No - repitió ella un tanto más alto, acaso estaban en la edad media donde los padres arreglaban los matrimonios de sus hijos como les gustase- no me quiero casar…- dijo un poco más alto “y menos contigo” grito su mente entre llanto

- ¡ESME!- su padre estaba enarcando una ceja- ¡CALLATE!- grito- todo está dicho y ya es un hecho- y si que fue un hecho porque antes de poder replicar algo nuevamente tenía un anillo en su dedo, un anillo que pesaba como tres mil toneladas físicas y espirituales.

La boda se había fijado para comienzos del verano pero, ella había huido del infierno antes de que esa fecha llegar, había huido de la tortura y liberado parte de ese peso.

- ¡Hey! Si prestaste atención a lo que te conté- la voz de Alice la trajo de regreso al presente

- Claro, Felicitaciones Alice-

- Esme soy tan feliz, se que Jasper es mi alma gemela-
el rostro de la mujer brillaba de alegría- Así como puedo asegurarte que el médico misterioso es la tuya

- Deja de comer dulce sabes que comienzas a delirar-
susurro ella, para luego enfocarse en su trabajo.

Carlisle condujo por las calles de Seattle con un poco de dificultad, luego que regreso a la casa de Eleazar por su equipaje y su auto, la mano enyesada le molestaba enormemente aun así su deseo de regresar a los brazos de Esme le hacían que siguiera al volante. Antes de abandonar la cuidad ingreso a una floristería y compro un hermoso ramo de girasoles y margaritas, en una confitería cercana compro varios chocolates.

Condujo raudamente hacia Port Angeles, su móvil sonó varias veces pero lo ignoro, lo único que tenía en mente era llegar con Esme, la autopista prácticamente estuvo libre, el lio estuvo en la cuidad, parecía que todo el mundo estaba descansando las calles para la hora estaba muy transitadas, tuvo que hacer el mayor de los esfuerzos para controlarse, una vez salió de la parte céntrica acelero y una vez frente a la gran casa bajo quería salir corriendo pero, por su torpeza le costó más tiempo, acomodo los presente torpemente entre la mano fracturada y su cuerpo, para luego encaminarse hacia el interior.

Vio a Esme sentada en el jardín junto con Alice aunque no la había visto suponía que era ella, sin detenerse fue hasta ella para arrodillarse a su lado y con su mano sana acercarla.

- Te extrañe mucho- susurro

- Carlisle- dijo ella un tanto sorprendida- creí que vendrías hasta mañana

- No, Cari, no podía estar sin ti por más tiempo- ella dejo que su cuaderno callera sobre su regazo, él tomo los presentes y se los brindo- para ti- dijo mientras ella las tomaba, él acuno su bello rostro entre su mano y dejo que sus labios gozaran de un momento de gloria, ella respondía al beso con el mismo anhelo, cerró los ojos para deleitarse del delicioso manjar que representaba su boca, sus hermosos y suaves labios se movían pausadamente haciendo que su cuerpo se estremeciera y ahogara un gemido cuando su lengua le rozo el labio inferior y luego se adentrara en su boca.

El maravilloso momento fue terminado cuando la risa de Alice inundó el sitio.

Separando sus labios lentamente pero, manteniendo sus frentes juntas, le susurro

- Te quiero Es, más de lo que crees- las mejillas de su diosa se tiñeron de un leve rosa

- Chicos- llamo Alice- mejor les dejo, creo que tiene mucho que decirse-

Esme se separo su frente de la de Carlisle y por primera vez detallo su mano

- ¿Qué te paso?- inquirió alarmada

- Nada, eh…- que podía decirle: Si buenas, me entere lo que el carbón que tenias por novio te hacía la rabia segó mi razón y la única forma de libarla, no toda claro esta fue golpeando insistentemente una pared que, por cierto, y si preguntas está bien y no sufrió mayor daño

- Carlisle, no me mientas

- Enserio Cari, no fue nada, solo fue un momento de ira e intenso dolor como le denominarían los abogados, estaba enfadado y golpee con mucha fuerza una pared

- ¡Dios!- exclamó - ¿Qué te sucedió? ¿eso tiene que ver con tu estado ayer?- el puso sus dedos sobre sus labios para acallarla

- No pensemos en eso, vale, ya sanare, además velo por el lado amable podre pasar más tiempo en casa- ella le veía con preocupación y él no quería herirla mas, debía ser paciente y dejar que ella le contara- ¿y la señorita es…?- pregunto tratando de desviar la atención de su mano enyesada

- Carlisle ella es Alice, Alice él es Carlisle- la voz de Esme fue apenas audible

- Hola- dijo el forzándose a detallar a la pequeña mujer- Encantado

- Lo mismo digo- movió una de sus cejas juguetonamente- Si, Esme, él es tu media naranja tu naranja entera, la mitad de tu alma y el complemento de tu corazón- indico- serán felices, solo deberán confiar juntos pueden superar todas las barreras que los separan y por fin ser felices, a veces amar duele pero, al final, lograran la felicidad- Carlisle se pregunto si la pequeña no sería una pitonisa o una bruja

- Esta loca- musito en tono bajo Esme, Carlisle sonrió y aunque la mujer pudiese ser vista como una demente lo dicho ciertamente daba en el centro del asunto, aun existían barreras entre ellos y aun los dos sufrían.

Carlisle acompaño a las dos mujeres quienes en ocasiones reían de algún diseño o de alguno de los chistes flojos de Alice, cuando la tarde comenzó a caer dándole paso al crepúsculo se levanto para estacionar el auto en el parqueadero y guardar los documentos de la investigación, en su estudio.

La casa era completamente acogedora, cada mueble parecía estar ubicado en el perfecto lugar, todo invitaba a la tranquilidad y la alegría, deambulo por todas las habitaciones admirando como se fundían los diversos colores, los cuadros y el mobiliario.

- Un verdadero hogar- musito mientras caminaba por el pasillo hacia su habitación, antes de ingresar a su aposentó se desvió e ingreso a la habitación de su ángel

La habitación de Esme estaba tan pulcra y tan decorada como la suya, recordó los merecidos racionamientos que años atrás habían hecho por su inmemorable labor y estaba más que de acuerdo con cada uno de ellos, su vista se perdió en la ventana que daba lugar a la parte trasera de la casa, la cual estaba completamente desnuda

- Pienso que una cuantas flores quedaran bien ahí- Esme estaba a su lado, él le sonrió

- Quedara maravilloso Cari- los brazos de Esme rodearon la cintura de Carlisle y su cabeza se recargo con la parte superior del pecho el dejo que su mano sana se pasara por sus hombros- te quiero- reitero

Esme sonrió ante las palabras ya que ella también lo quería solo que uno no lo decía a gritos, sus manos comenzaron a jugar en la camisa de él, trazando líneas y pequeños círculos, con cada movimiento sus cuerpos se manifestaban y una cosa llevo a la otra, tanto que ninguno supo el momento exacto en que sus labios se unieron en el más maravilloso viaje, el suave roce llenaba de calor a sus cuerpos dolidos, los suaves suspiros que ella le brindaba hacia que su corazón brincara de emoción, su mano detallaba con precisión el cuerpo de su musa, sin que estos movimientos se sobrepasaran incluso su mano dañada acariciaba dulcemente, ella por su parte tenia enredada una de sus manos al cabello y la otra viajaba por el cuello, los hombros y el pecho.

Los besos pensó Esme, era como Alice los llamaba: “Tipo edificio” lo que haces arriba se siente abajo.

- Eres tan bella- susurro él besando el hueco de su cuello, para luego recorrer ascendentemente hasta sus labios, el calor de su lengua, le robo un gemido.

La pasión del momento les transporto a otro nivel uno que ella noto cuando su espalada choco con la pared y los movimientos se hacían más exigentes, la pasión fue encendía con acelerador pero, el miedo la lleno al percatarse lo que estaba por sucede, abrió los ojos rápidamente y ceso sus movimientos ipso facto.

Carlisle se detuvo, no abrió los ojos al contrario los apretó mas, se sentía como una vil rata, no debió haber permitido que las cosas trascendieran hasta ese nivel, ella merecía ser tratada con mas sutileza y amor y sobre todo debía ser un acto consentido, cuidadosamente se separo de ella, dejándola libre

- Cari- susurro dando un paso hacia atrás pero aun con los parpados cerrados, las manos de su ángel atraparon su camisa y le jalaron hacia delante pero su cuerpo se resistió- lo siento

- No digas que lo sientes, soy yo la que lo siente, yo…-

- Tú nada-
lentamente abrió sus ojos, ella veía hacia el suelo, su mano levanto la barbilla para poder observar cada facción, cuando su rostro fue visible noto una pequeñas lagrimas- no debí… yo no.. ¡Dios actué como Él!

Los ojos de Esme se abrieron de par en par ante la última frase de Carlisle

- ¿Él, quien? ¿cual él? Tu…- el asintió, tarde o temprano la verdad saldría a la luz y aunque a su parecer no fuera el momento ya había abierto su bocota- ¿Qué sabes?- pregunto alterada Esme-¿desde cuándo?- sus manos soltaron su camisa

Camino por la habitación por varios minutos tratando de ordenar sus ideas y buscando las palabras para decirle todo lo que sabia

- No vas a decírmelo- la voz de Esme estaba teñida por el dolor

- Desde que te encontré supe que algo malo te había sucedido, al principio no sabía quién eras cuando fui a la policía me dieron tus documentos y me comunique con tu madre, ella dijo que para ellos estabas muerta y dijo que cayo estaba bien y que se casaría con tu hermana- el vio como ella se sorprendía y con sus manos tapaba su boca, pero debía continuar, ella merecía la verdad, las barreras debían caer como había dicho Alice- comencé a averiguar por ti, pero era como si en verdad no hubieses existido, nadie daba información… un noche en medio de tus pesadillas suplicaba a que no te lastimaran- de solo recordar esa noche su cuerpo se tensaba- gritabas a Cayo y le pedias que no te hiriera, Esme ¿sabes cómo me dolía y me duele verte así? no, no creo o quizás sí, ahora no importa, ese día pedía a mi primo que investigara por cielo, mar y tierra sobre lo que había ocurrido y juro que lo olvide, hasta hace unos días- su tono de voz disminuyo, se paro nuevamente frente a la ventana, no se atrevía a ver a Esme de cierta forma la estaba traicionando

- ¿esa fue la razón para viajar?

- Si-
acepto

- ¿Y qué averiguaste?

- Todo, todo lo que ese maldito te hizo, cada ingreso al hospital, incluso parte de la historia de Italia, cada golpe
- las lagrimas se arremolinaron en sus ojos para comenzar a caer- cada maltrato ¿sabes que quise hacer? Quise matarlo, quise castigarlo por todo lo que te hizo por herirte, ¿sabes que dolió más?- no dejo que ella dijera algo- las imágenes, la frialdad de tu familia, la hipocresía de ese imbécil, que él hubiese continuado su vida que ahora vaya a ser padre, que sea feliz mientras tu estas herida y él te siga atormentando, me duele no poder cuidarte, me duele que no confíes en mí, me duele amarte de esta manera que lo hago y que no sea correspondido, duele amarte y saber que no me permites ser parte de tu vida, me duele amarte de esta manera tan loca y desmedida tanto que un minuto sin tu presencia me mata, y si, la mano fue producto del dolor que siento, si te preguntas como se que será padre, fácil, mientras estaba en el hospital me pidieron que fuese quien tratara su embarazo, Esme- por fin se obligo a volver a verla, ella estaba sentada en un mueble cerca a la cama, no lloraba, su rostro estaba ilegible e ininteligible- Cari, yo….

- Puedes por favor dejarme sola

- Es…

- Necesito…-
se levanto rápidamente del sofá y camino fuera de la habitación, él no se movió de donde estaba, sintió cuando la puerta principal se cerro de un solo golpe, en ese momento se dejo caer.

- Te amo, maldita sea TE AMO- grito fuertemente por fin, hallo lo que a su vida le faltaba y mejor entendió el verdadero significado de amor: “Amar implica más que besos y sexo, amar es saber que tienes alguien que ríe cuando ríes, lloras cuando tu lloras, te levanta cuando te caes, te orienta cuando te pierdes, es tu salvavidas cuando te hundes, es la luz en la oscuridad; es estar incondicionalmente para esa persona y procurar el bien y la felicidad, amar es luchar contra todo y todos y sobre todo respetar”

Esme caminaba por la desolada calle sin rumbo fijo, no lloraría, no volvería a llorar por culpa de Cayo Vulturi, saco su móvil y marco el numero de Emmett

- No puedo perdonarlo, no cuando no solo me hiere a mí, no cuando Carlisle sufre- musito rápidamente e inmediatamente colgó, siguió su camino pensado en lo que Carlisle había dicho “duele amarte y saber que no me permites ser parte de tu vida…”

Y, es verdad Amar duele de muchas maneras, duele amar cuando se ha sido herido en todo sentido, duele amar cuando los sentimientos han sido pisoteados una y otra vez, amar duele cuando se lucha contra los propios sentimientos y cuando uno mismo está herido, la vida los unió para que juntos curaran sus heridas, olvidaran sus penas y disfrutaran de sus alegrías.



8 comentarios:

  1. awwwwwwwwwww carlislie te amo tanto tantisimo que declaracion mas linda por que esme se fue asi como asi despues de que vio tanto amor en el despues de que vio que el sufre por ella y que apesar de todo la ama sin medida awww ojala se solucione todo y muiy rapido y odio a la familia de esme todos son unos hijos de su madre u.u muy lindo muy lindo mi adiss

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  2. hayyyyyyyyyyyy pobre esme y pobre carlisle ojala y pronto puedan juntos comenzar a curar las heridas que ese hijo de su madre de cayo a producido en los dos (perdon por la palabrota jijiji) bueno tendre que esperar hasta el proximo jueves adi cada dia te admiro mas por los capitulos que nosdas gracias por compartir con nosotras este ermoso don que tu tienes ya mi niña me despido
    POLYTA

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  3. ¡¡¡Que declaración!!!!, me encantaría tener un hombre a mi lado que me ame así y se declare de esta manera....
    Espero que ahora Esme sea capaz de cerrar sus heridas y tome el amor incondicional que le ofrece Carlisle...
    ¡¡¡Muy buen cap!!!!... Saludines
    Macaries

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Adiiii que hombreee tan hermosos es Carlisle!!! Ya te habia dicho que queria uno de esos, me lo regalas de navidad por faaa!!! jajajaja Cada vezzz me enamora mas este hombreee!!! Simplemente perfecto!!! Me pone triste saber que ya casi llegara a su final!!! Lo unico bueno es que habran nuevos proyectoss!!! Adiiii como siempre no tengo nada mas que decir simplemente que eres mi idolaaaa!!!! Que te kierooo muchisimooooo!!! Ahi mi Adiii como extraño hablar contigo!!! Ya solo falta unos dias para que seas totalmente libre y unauna niña grandeee!!!
    Graciassss mi niña por permitirnos compartir estos sentimientos tan nobles en esta historiaaa!!! En realidad es muy hermossaaaa!!! Muackkk!!! :)

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  6. Ada, mi ángel, mi todo, mi otro yo...te adoro a ti y amo la historia, Carlisle, Esme, Alice, Emmett, Jasper y la guitarra...estoy tan enfurecida con Cayo que su simple mención me activa ese lado de sirena asesina, esa -políticamente incorrecta- sed de sangre...puto cobarde maltratador...
    Y sí,amar duele, pero no amar duele más todavía...Te quiero cari.
    Besos.
    T.

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  7. wow tanto dolor por ambas partes, espero ke todo se arregle :D

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