“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



miércoles, 30 de marzo de 2011

El Aprendiz. Capitulo 6




Capitulo 6

Hola, Holitas, Holotas.... Y a mitad de semana a que se pasa el tiempo rapido ¿verdad? un día mas , un capitulo mas, este bueno es muy distinto al anterior, espero sea de su agrado y pues nada nos vemos el viernes en Tango...¡ah! para aquellas que preguntaron no Bella no salta es un sueño....
mil abrazos y alegría para todasXD


― Bien señor Cullen— irrumpió la voz gruesa del médico que atendió mi caso, a duras pena le reconocía dado que la mayoría del tiempo me la pase sedado, solo unos días y ya sentía que el culo me picaba en aquella cama— preferiría que se quedara un día mas, pero dada la insistente intervención de la señorita Swan— arqueo la ceja y avanzo hasta mi. Rose que estaba lo más alejada, resoplo— le daré de alta, claro no sin antes darle las debidas indicaciones y decirle que dentro de ocho días nos encontraremos para quitar los puntos y revisar la evolución de la herida— asentí, el medio comenzó a decir una serie de recomendaciones mientras examinaba la herida en la parte superior de mi pecho, retiro la venda que cubría la herida por varios segundos frunció el ceño, llamo a una enfermera quien limpio y puso una nueva venda—estuvo de suerte— dedico una sonrisa afable y apunto algo—un poco más bajo y pudo alcanzar el pulmón, no traspaso por lo que la cicatriz no será sino de una cara— fruncí el ceño. El médico de cabello cenizo se despidió, entre Rose y la enfermera me acercaron una muda de ropa para que me cambiara

― Pueden salir— pedí, no por vergüenza si no por incomodidad. La enfermera aunque un poco dudosa accedió a salir de la habitación— Rosalie—hable en tono tosco— puedes dejarme solo—

De eso nada, te ayudare a cambiarte—

― ¡No soy un puto invalido!— grite— puedo cambiarme solo—

― Pero si fuera la zorrita que trajiste a ella si la dejarías que te ayudara a cambiarte— refunfuño

Tres cosas, primero Sheep no es zorra; segundo no la traje ella vino solita ya es grande y sabe conducir así que no la traje yo; y tercero no. El
la no me ayudaría a cambiarme, ella me mantendría desnudo— ignore su mirada y me obligue a cambiarme, demore demasiado pero no podía permitir que ella me tocara, de hacerlo estaba seguro de no dejar mis manos, ni mi boca quietas y hacer algo que no debía, pero que me moría por hacer. Sacudí la cabeza fuertemente disipando todo sentimiento o lujuria por la mujer que destrozo mi corazón

La enfermera ingreso poco después trayendo consigo una silla de ruedas— puedo caminar— informe enfuruñado. Odiando las atenciones

― Señor Cullen— hablo firme la enfermera— si quiere salir de aquí se sienta en la silla y no dice nada—

Cruce los brazos sobre mi pecho y le fulmine con la mirada, si Bella estuviera no hubiese permitido que saliera en esa espantosa silla, antes habría arrastrado a la enfermera por cometer tal crimen. Rose tomo una pequeña bolsa deportiva supuse traía mi ropa, la que traje a S
eattle, la enfermera dirigió la silla fuera de la habitación, el repique de los tacones de Rose me hacían querer saltar y tomarle o gritarle para que se alejara de mi

― No olvides la bolsa de Bella y la mía— dije recordando que mi amiga había mencionado haberlas dejado en la recepción, además no quería ganarme una discusión si no encontraba su sexy ropa

― Que venga más tarde por ella— dijo cuando otra enfermera le entrego una bolsa de lona, la mía. Mordí la lengua para evitar decir alguna barrabasada, mire mimoso a la enfermera y le pedí el favor que me entregara la bolsa de mi amiga, a pesar de las protestas al final tuve el equipaje sobre mis piernas

Al llegar al parqueadero Rose indico a la enfermera donde parqueaba el auto, al llegar al sito abrí la boca asombrado, la muy… estaba conduciendo mi coche, ella lo profanaba, audazmente se adelantó a explicar todo antes de que formulara alguna silaba

― Mi BMW esta en el taller—como si me importaba que marca de automóvil conduce. Aunque si quería saber si aún conservaba aquel descapotable plateado— Alice está terminado la liquidación de tu cuenta y luego irá a por el niño y tu madre para ir a tu casa
, ya sabes cómo es tu hermana, demasiado impaciente para dejarte descansar—dijo sonriente como si todo entre nosotros fuse perfecto

Cerré la boca antes de que un puta mosca entrara en ella, tendí la bolsa de Bella para que la ubicaran en la cajuela y apenas la enfermera abrió la puerta del copiloto me subí sin rechistara nada, pues el cinturón y cerré los ojos cuando ella subió al auto encendió el auto, me mantuve inmóvil tanto como pude, tratando de respirar lo menos posible, dejándole co
nducir y alejando los recuerdos de nuestra primera vez de mi mente

― Sé que estas despierto— susurro suave y dulcemente, pero aun así me mantuve quieto— ¿no vas a hablarme?— pregunto tiempo después, estar en un espacio tan estrecho con ella era una tortura, su olor a mujer, a seducción, las promesas se concentraban y golpeaban co
n fuerza mis sentidos, haciendo que la boca se me hiciera agua y mi débil entrepierna comenzara a vibrar expectante—¡perfecto!— chillo con rabia— puedes actuar como la gente civilizada y por lo menos decir un monosílabo— negué con la cabeza—¿Qué te hice para que me trates así?—

La ira rápidamente corrió por mi cuerpo ganando terreno y antes de poder detenerse le grite—¡¿y todavía tienes el descaro de preguntar?!— Le mire
fijamente—Te liaste con mi hermano, ¡MI HERMANO! ¿y no sabes qué hiciste para que te trate así?. Agradece que sea civilizado si no ya te hubiese tirado del coche en marcha— le aclare solo por si no entendía mi punto

― La cague en verdad— susurro manteniendo su vista clavada en la carretera sin parpadear o dejar que sus manos tambalearan en el volante— pero no me lie con tu hermano. Yo bueno solo…—

― No me interesa— respondí con amargura, claro que me interesaba, deseaba oír las razones para hacer semejante cosa y para sus duras palabras—como dijiste aquel día “eres tan inocente, tan ingenuo, eres un niño grande, eres un cr
io aún bebé, y no puedes darme lo que necesito, espero que lo entiendas” ya no soy ese chiquillo, así que ahórrate explicaciones— repetí aquellas malditas palabras que marcaron los días siguientes, las misma palabras que en varias ocasiones venían a mí. Así me veía ella como un ingenuo en lo que refería a nuestra relación, pero un canalla en el resto de mi actuar. Un quejido bajo dejo mi garganta, ¿por qué no podía dejar aquello en el pasado y retomar el control de mi vida?¿por que con todo me siento incompleto?¿por qué no puedo arrancarme el maldito corazón y tirarlo a la mierda? todo sería mejor sin él, nada complicado

― Tenía miedo— murmuro entre dientes— eras un niño alocado, no había pasado mucho tiempo desde el accidente… de que dejaras de jugar… ¡Dios! act
uabas como loco—

Si, recorde que fue un golpe duro dejar de hacer algo que amaba,
en la cancha me sentía grande, amaba correr, taclear, defender hasta aquel nefasto día cuando en entrenamiento comenzamos a tontear con Mario un latino que también hacia de mariscal, todo comenzó como un juego algunos pases y ataques y ¡zaz! Al momento de caer el cuerpo de mi compañero quedo sobre la rodilla lesionándome radicalmente. El cuarto año de la universidad fue desastroso con veintidós años, casi veintitrés dejar mi pasión fue un fuerte golpe, y durante cerca de ocho meses fui un completo idiota luego que q mi rodilla sanara comencé a jugar al chico rudo, al rebelde al que hacía y deshacía olivando casi por completo mis estudios de Administración, tomaba a cualquier hora, faltaba a clases, no soportaba la cara de todos en el campus viéndome como un lisiado y mirándome con compasión, lastima e incluso pena, odiaba aquello y esa actitud fue mi casco protector. Mario quien se sentía culpable me contacto con uno de sus conocidos dedicados al negocio, al comienzo no le veía nada productivo a sacar de tiempo para ir por los institutos y algunos barrios alejados de la periferia buscando talentos deportivo, hablar, ver, constatar, hacer acercamientos luego telefonear al señor B era algo tedioso, pero cuando obtuve el primer pago me anime, desde ahí me metí en el negocio, no de lleno solo ocasionalmente, pero aquellos trabajitos me dejaban un buen ingreso que fui ahorrando. Claro no cambie la actitud de rebelde empedernido lo que basto para que la gente se hiciera suposiciones. Un nudo se formo en mi garganta, me obligue a aclarármela varias veces

No respondí, volví a cerrar los ojos y obligarme a dejar de pensar en ella, en nosotros, en lo que fuimos y nunca más seriamos. Deseando que el camino a la casa fuera más corto, nunca me había parecido tan largo, con los ojos cerrados acerque mi mano al estero para que al menos la música rompiera el maldito silencio y ayudara a disipar las ganas de abalanzarme a por ella y besarle.

El sonido del bajo, la guitarra, la batería, la fémina dulce y aguda voz de la vocalista de Cranberries se colaba por los parlantes del auto haciendo que los vi
drios vibraran con cada golpe, aunque el grupo de por si era más balada que rock, el sentimiento de cada letra mostraba la pasión

― No puedo que aun oigas esa mierda, sin embargo me gusta esa canción— murmuro alto para hacerse oír—


Y yo todavía no puedo creer que aun te ame. Replique mentalmente, mientas el sentimiento de When you're gone
; resonaba tanto en el auto como en mi alma, los malditos ojos me escocían y todo empeoraba con la voz de Rose cantando a todo pulmón, el dolor en el pecho no era nada comparado a la presión en mi corazón, quería gritar o darme de a tortazos contra la ventanilla

El sonido de mi móvil hizo que abriera los ojos y mirara mi cuerpo, estaba seguro de que yo no tenía aquel artilugio—dámelo— tendí mi mano para que lo dejara ahí, sin verla fijamente. El contacto
de su mano al tocar mi piel hizo que me estremeciera, mi cuerpo parecía cobrar vida nuevamente. Apreté la mandíbula y me regañe

Deja la puta debilidad, ¡no la amas! Convéncete de ello de una puta vez

Sujete el móvil y al contestar lo puse en alta voz, sabía que Bella ayudaría a enfriar el ambiente— ¿Cómo esta mi Boo y mi rey gladiador?— pregunto sensual, me encanta cuando mi amiga pone voz de línea caliente, baja, ronca e insinuante

― Bien— respondí en un tono seductor— ¿cómo están las marías?—

Ansiosas por volver a tu lado, cariño me estoy quemando y eso así es mucho dado el frio, pero…— resoplo y comenzó a hablar como toda una profesional— tu chiquillo vino aquí porque su mami estaba mal, puedes creer que no confió en nosotros, sabes que le hubiésemos ayudado incluso la hubiésemos trasladado hasta Denver junto a él, pero no, él deserta— informo— ahora mismo me tiene jugando al escondite él muy carboncito olio que iba a su casa y se largo, su madre dice que debe estar donde su “¡novia!”— volvió a resoplar— creí que odiaba a la perra por todo lo que le hizo. Y hablando de perras ¿dónde está nuestra golden retriever?— fruncí el entrecejo, y antes de poder contestarle y decirle que tenía el altavoz-claro que ella lo debía suponer- continuo— hey eso que oigo es Cranberries. ¡oh! Bebé— chillo— sabes lo que te hare algún día al son de ese grupo… con Kiss me te llevare al cielo y con Promises te cumpliré todos tus deseos, te imaginas mi boca en tu dura erección, mi boca actuando al son de la canción—murmuro usando el tono de lo que quiero lo tengo que usaba conmigo en las negociaciones sobre nuestros viajes

Tan corriente— intervino Rose, sobre mi cuello, lidiar con dos fieras me cansaba y mierda entre esas dos mujeres me iban a matar— que se puede pedir de una delincuente—

La risa de Bella resonó con fuerza— Chiquita ladra, mueve la cola, da una voltereta— decía, e incluso podía verla recargada en su mota haciendo sonar sus pa
lmas para llamar la atención del supuesto animal— ¿quien es una mascota linda? haber cierra la boca que babeas al señor—

― Isabella— le llame serio, queriendo retomar el tema de nuestro chico evasor

Shepp, Cariño, bebé, mi diosa, mi tesoro, la mujer de tu vida, lo que sea menos Isabella, que estés con Oxiton no significa que yo deje de ser la más importante en tu vida— murmuro, negué, mi amiga puede ser una molestia cuando se lo propone y su tarea al venir a Seattle era hacer cabrear a Rose lo estaba logrando cagada de la risa y con los ojos cerrados. Por el rabillo del ojo veía como apretaba los puños sobre el volante y tenía una fea mueca—¿Dónde estás?— cuestiono a la defensiva, si mi amiga, no quería que Rose cerca de mí, no a menos de mil millas a la redonda

Voy para la casa— ― ¡Ah!— No por Dios, no ese tono posesivo y jodidamente celoso

Le dicte la dirección e indique detalladamente cómo llegar en caso de que el GPS fallara, claro que esa mierda era fiable en ciudades grandes. A pocos metros de la casa aun seguía pegado al teléfono indicando otras cosas y asegurándole que todo se solucionaría rápi
do y que al llegar a casa podríamos divertimos como siempre

― Bebé, estamos llegando he de colgar— le indique removiéndome en el maldito asiento, deseando que detuviera el coche y saltar lejos

Perrita mantén las garras lejos de mi chico, y tu Boo mantén al rey gladiador en tus pantalones— con tan romántica despedida colgó

― ¿La amas?— pregunto Rose en tono bajo y lúgubre.

― Hmmm— Encogí mis hombros



Claro, la amo pero no de la misma forma que a ti

A veces es mejor que cada uno interprete las cosas a su gusto, por ello la verdad es relativa y en algunas ocasiones subjetiva

― Yo en verdad te…—

― No digas nada que no sea cierto— corte de plano sus pa
labras, en verdad no podía oírle decir un nuevo te quiero, o un te amo no cuando aquellas palabras laceran los jirones de mi destrozado y muy mal remendado corazón— deseo descansar— dije manteniendo mi mirada en la puerta de la que sería nuestra casa, la parte delantera de la casa era de ladrillo rojo, varios ventanales con la respectiva persianas electrónicas, en la segunda plata se podía ver la pequeña terraza de la sala.

Recuerdos, malditos recuerdos vinieron en torrente a mi mente, trague un jadeo de dolor.


El terreno lo obtuve como compensación del Señor B al año de haberme unido a su lucrativo negocio -a mis veinticuatro para ser exactos-, nadie sabía de qué iba o como lo había obtenido, solo se dedicaron a tildarme de delincuente, así que ni desmentí, ni asegure sus palabras, las cosas con Rose iban algo mejor,
por lo menos en ese último año había dejado sus demás conquista y teníamos un acuerdo de exclusividad

― ¡Por Dios! Emmett es que estas vendiendo drogas— había exclamado cuando tendí los documentos de propiedad del lote sobre la mesa del restaurante donde cenábamos— no quiero tener nada que ver con cosas ilegales

― Rose, dulzura. Es legal— asegure— los trabajos esporádicos en la empresa de papá aportaron, sabes que fue buen chico— le guiñe un ojo y le sonreí haciendo que el hoyuelo en mis mejillas se viera a la perfección

Por varios minutos se había mantenido en silencio— C
onfiare en ti— respondió uniendo sus labios a los míos—si esto va serio, es bueno saber que estas proyectando nuestra vida juntos— y aquellas palabras bastaron para que entorno a eso creara un mundo perfecto, para gastar esta vida y otra en edificar la casa de sus sueños, todo a su maldito antojo, todo por hacerla feliz

― Lo mejor de lo mejor— le asegure cuando siete meses después de haberle mostrado las escrituras nos entregaban la casa, una hermosa noche
de Julio, la misma noche que le entregue mi corazón en bandeja de plata, la misma noche que le pedí que iniciáramos una vida juntos, una vida realmente juntos con la bendición de Dios.

La casa fue decorada con muchas velas aromatizadas, con pétalos de rosas y arreglos de lirios, orquídeas y tulipanes, una botella de la mejor cha
mpan, un bol de frutas y una exótica cena mediterránea, en aquel entonces aun la casa estaba sin amoblar por lo que use una alfombra de un rojo oscuro con bordes dorados, la única música aquella noche fue el latido de mi corazón, y el cri-cri de los grillos.

Luego de la cena tome el tiempo necesario en amarla, en besarla, en tocar delicadamente su cuerpo, en transmitir lo desquiciad
o de mi sentimiento, desnudando no solo nuestros cuerpos, también mi alma. Devorando sus labios dejando que nuestras lenguas como huracanes arrasaran con todo, mi boca succionando su madura piel, oyendo sus jadeos, sintiendo como aquel cuerpo temblando se perdía tras los orgasmos, sintiéndome completo, lleno feliz, dejando que nuestros cuerpos chocaran con la fuerza de dos rocas pesadas, gritando su nombre gritándole desaforado que la amaba, llegando al clímax una y otra vez

― ¿Quieres casarte conmigo?— le susurre al oído dejando que mi lengua lamiera su lóbulo y mi respiración le hiciera cosquilla, en tanto sus uñas arañaban mi espalda

― No— respondió rotundamente— sabes que los compromisos no son lo mío, lo nuestro es y debe seguir siendo libre como el viento, una relación va
a dañar todo— y el pendejo en mi acepto continuar siendo y no siendo

El golpeteo en la ventanilla me regreso a la realidad, eleve mi rostro
para encontrarme con aquel rostro y un tímida sonrisa, mordí la parte interna de mis mejillas, la puerta se abrió y diligente me brindo su hombro, deje que me ayudara, sintiendo el calor de su cuerpo, inhalando su olor fuerte y acido a la vez, un olor cítrico. Una vez dentro de la casa me arrastro a la sala, la misma sala que noches atrás use para tenerla creyendo que con ello la sacaría por completo de mi vida, que aquello era el final de todo, pero ¡Demonios! Ahora la necesitaba mas, quería volver a sentirla contra mí, sentir como mi falo le empalma, como su calor inunda mi cuerpo… tropecé con la moqueta , sus manos sujetaron fuertemente mi estomago pero inevitablemente caímos en el sofá, sintiendo a perfección cada curva de su cuerpo bajo el mío, y mi maldita erección dura como una roca se friccionaba contra su vientre, cerré los ojos e inhale su aroma nuevamente, todos mis sentidos se cegaron, baje mi rostro dejando que mis labios rozaran superficialmente sus labios, maldije en bajo antes de besarle con fuerza, succionando con fuerza sus labios, gimiendo al sentir la calidez de su boca y el rose de su lengua en mi boca, permitiendo alargar el momento y que mis manos acariciaran sus mejillas. Solo el mal entonado te amo contra mi boca logro sacarme de aquel momento, y si del demonio se tratara brinque lejos de ella, gruñendo por mi estúpida debilidad, le di la espalda para salir de aquella sala

― Quiero descansar— farfulle— puedes marcharte— ― No has almorzado nada, Alice vendrá pronto con nuestra comida— hablo con voz temblorosa

Vete Rose— ― ¿Ya no me quieres?— ― No— dije tratando de parecer firme y que se oyera alto— no te quiero y nunca te quise, fue encaprichamiento— aquella frase salió más bajo de lo deseado y tambaleo como nunca mi voz

― Yo, si…— con el puño cerrado golpe fuertemente la pared, robándole un chillido

― Tú no tienes sentimientos, así que no sabes qué es eso— porfié

Trate de alejar de mi cuerpo toda sensación de viveza o emoción que hubiese causado aquel tonto beso, si Bella se entrara me pega otro tiro. Ya en la cama decidí obligarme a dormir un rato, pase mi brazo sobre la cara cubriéndome los ojos, simulando estar en otro mundo, solo, feliz.

Me sonreí al sentir el suave tacto en mi rostro, ronronee, haciendo que la risa más hermosa del mundo llegara a mis ojos

― Siempre has sido consentido— aseguro mi madre sin dejar de hacer el cariñito— cuando estaba embarazada de ti, Carlisle tenía que sobar mi panza para que te quedaras quieto y me dejaras descansar, te movías mucho— el tinte de melancolía llenaba su voz

Esboce una pequeña sonrisa, y me incorpore abrazándole con fuerza, a pesar de hablar con ella todos los días no le había visto desde el día que deje la casa, ese día mi madre me perseguía como cuando éramos chiquillos pidiéndome pensara las cosas con cabeza fría

― No habrá cabeza fría— el grite— tu hijito se lio con mi mujer. Tengo que largarme de esta mierda. ¡los odio!— grite lleno de rabia y dolor, no me permití llorar porque Rose aun permanecía en la casa como si nada hubiese ocurrido
― Deja que te den un explicación— pidió ella en tono condescendiente

― ¡Que pueden decir! no es lo que parece, estaba quedándose sin aire y hacía maniobras boca a boca para ayudarle a respirar mejor. Soy noble no cretino— la ropa caía en desorden en la bolsa de viaje—en mejor momento no pudo ocurrir esto— murmure— si hubiese sucedido viviendo juntos les hubiera matada, es mejor ahora y no más tarde cuando este mas perdido— hasta el momento no había visto la cara de mi madre. Una vez listo mi ligero equipaje me gire para encontrarme con sus ojos llorosos, el corazón se me partió pero no podía quedarme, no con tanto veneno corriendo por mis venas, le acune en un fuerte abrazo, dejando que por fin las lagrimas se colaran uniéndose al silencioso sollozo de mi madre— te amo mami, cuando tenga el corazón sano volveré, pero ahora debo…— la voz había quebrado—te amo— abrace mas fuerte su pequeño cuerpo y deposite un beso en su cabeza, me marche dejándole allí en el pórtico de la que era mi habitación, baje las escaleras rápidamente mientras sacaba las llaves de mi bolsillo.

El olor a sándalo lleno mi nariz— Te amo— susurre a mi madre, sin verla sabía que estaba llorando. Al separarme de aquel emotivo abrazo bese la punta de su nariz al tiempo que mis pulgares secaban las lagrimas derramadas por mi culpa— no merezco que llores por mí hermosa—

Su sonrisa ilumino la habitación, allí entre abrazos y mimos reímos de algunas aventuras que contaba a mi madre, una vez pregunto por según sus palabras la ya muy famosa y renombrada Sheep , desde cómo nos conocimos y hasta su trabajo de mesera, y nuestra sociedad, claro sobre aquello no ahonde

Por lo general viajamos cada quince días, me ha obligado a subirme a su moto o hacer de perrito faldero cuando no quiere que viaje con ella así que me compre un Jeep— le decía animado—si te descuidas te hace morder polvo, es muy mandona— ― ¿Te hace feliz?—

Sí, me divierto mucho con ella, es una buena chica. Te va a gustar cuando la conozcas, bueno solo que tiene una lengua muy suelta y no calla lo que piensa— mi madre rio altísimo haciéndome estallar en carcajadas también

― Si te hace feliz ya me gusta— en sus ojos se vislumbro la tristeza—vamos a comer algo y a que veas a tu hijito—

Tome sus manos para evitar que se levantara— ¿por qué no me dijiste que estabas enferma?—

― Tu corazón aun no sanaba y sabría que volverías cuando lo hiciera— me miro fijamente antes de negar— aun no está curado, en tus ojos se nota el dolor la desconfianza. Luego hablamos de mí. Vamos—

Mi sobrino al verme se tiro a mi abrazándose a mis piernas con fuerza y riendo, a pesar del dolor y las indicaciones del doctor lo alce ante la mirada desaprobadora de las tres mujeres frente a mí.

Durante el resto de tarde estar rodeado de las personas que más amo fue algo gratificante, Alice corriendo tras Sebastián, él saltando de lado a lado mostrando a leguas ser hijo de su madre, mi madre riendo al vernos juntos, y Rose en silencio en el sofá más lejano, a hurtadillas le observaba parecía estar en otro sitio cada que su vista se clavaba en nuestro sobrinito, en dos ocasiones nuestros ojos se encontraron por unos segundos antes de desviar mi mirada o hacerle bromas a mi hermana.

Al caer la noche mi madre decidió que como Alice había surtido mi despensa harían la cena, todas fueron a la cocina dejándome con el pequeño viendo tele en la salita de estar. El timbre sonó y pronto se oyó la voz de mi amiga

― ¡Wow! Rosita como te luce el delantal, te hace falta el plumero y quedas regia—

― Creí que te habías largado—le ladro a mi amiga, quien resoplo— la familia de Emmett está reunida, tendremos una cena—
― Excelente, o sea que ya te vas. Tranquila niña ve con calma, Emmett puede sobrevivir sin servicio hasta mañana. Ahora ve que la comida se te puede quemar

Unos segundos de silencio tortuoso me hicieron pensar que las dos se habían ido de manos, pero luego oía a Bella hablando con alguien, bueno amenazando

― ¡Sheep, aquí!— grite varias veces

― Emmett como te extrañaba crees que cuando Rosita se vaya y tu cenes podemos jugar a las luchas— hablaba fuertemente— he comprado unos juguetes que te encantaran ¿alguna vez han puesto crema comestible sobre tu…— me abalance a mi amiga tapándole la boca, la imprudente no había notado a Sebastián quien estaba sentado en el suelo recargado contra el sofá

― Hay niños— le dije quitando la mano de su boca

― Michael, ya sabe que es el sex…— puse tres dedos en sus labios, e indique a Sebas que ahora nos miraba atento

― ¿Eres la otra novia de mi tío?— mi amiga rio contra mis dedos antes de dejar que su lengua lamiera mis dedos, sacudiéndose se deshizo de mi, luego de tirar a Michael al sofá, se sentó junto al niño

¿Tú crees?— ― Si. Pero tía Rose dice que eres una… mmm— parecía que había olvidado lo que dijo la tía Rose—fácil, si fácil y otras cosas que no se porqué tapo mis oídos—
Es que ella sabe que yo soy la chica de Boo. Pero si me dices cómo te llamas lo dejo y te hago mi novio— ver a Bella tan animada con mi sobrino me hizo preguntarme si alguna querría hijos. Ellos se desligaron del resto del mundo, en tanto yo tenía una pequeña conversación con Michael, al rato mi madre llamo a cenar, tomados de la mano Bella fue con mi sobrino quien parecía encantado con ella

― Hola, mucho gusto Bella— oí a mi amiga presentarse a mi madre, y a mi sobrino gritando que era mi novia y su novia y que se sentaría junto a ella

― Me la robaste— mi sobrino negó y se sentó junto a ella

Entre bromas y pequeñas conversaciones de mi madre, mi hermana y Bella, miradas frías de Rose y el silencio de Michael transcurrió la cena, yo solo pude tocar un poco de ello pensando en cómo sería tener hijos, como seria ver la sonrisa de la mujer indicada en la mesa, en la cama, o cuando cruzara el umbral luego de un largo viaje o un mal día, como sería si Rose no hubiese burlado mi amor, como sería si no me hubiese ido y hubiese peleado un poco más.

Aun no has sanado compañero, aun estas enamorado de ella aunque te lo niegues, aun le amas y duele. Mi estúpido yo interno repetía lo que ocultaba de los demás. Amar es una mierda.






9 comentarios:

  1. Ada no cabe duda estoy enmorada de tu historia, esta maravillosa, ahora tendre que esperar hasta en miercoles para continuar leyendo el siguiente capitulo... cuanta crueldad..

    Bueno te leo la proxima semana, con el Aprendiz..

    Suerte y mucho exito

    Atte. Rosy

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  2. AHHH EL AMOR EL AMOR.....Y LO QUE FALTA POR VENIR...PERO YA QUIERO UN LEMMON ENTRE ESTOS 2...JAJAJAJA...Y QUIERO A SHEEP ES MI HEROINA, ME ENCANTA COMO HACE SUFRIR A ROSE LE SACA DE SUS CASILLAS...ADA EL PROXIMO RAPIDO!!!!BESOS

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  3. Ada amor, mil gracias por regalarnos este capi maravilloso!
    Qué intensidad de sentimientos, Ainssssssssssssssss los Cranberries....
    Amo a Emmett!
    Preciosa, adoro esta historia!
    Un besazo
    T.

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  4. jajaja...decididamente me gusta esta Bella mucho más, sin punto de comparación.
    Me encanta ver como chincha a Rose cuanto puede.
    Pobre osito, le duele más el corazón roto que la herida del disparo.
    Y mi pregunta es: por que carajo se queda Rose en casa de Emmet?, en calidad de que?, de traicionera?, de rompecorazones?
    Ya estoy esperando el siguiente capi.
    Un beso.

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  5. Ayyyyyyyyyyyy el amor, amor y amor que pena que el corazoncito de Emmett siga dolido y aun no haya sanando la verdad es que todavia la quiere, pero que hace Rose siempre a su lado sera que ella tambien lo quiere??
    Me encanta esta Bella mas relajada y su manera de hacer enojar a Rose.
    Esperando pronto el siguiente capitulo.
    Saludos.

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  6. Pobre su corazon tardará para sanar ....Me encanta ...Besos...

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  7. Adaaaaaaaaaaaaaaaa te quedo genial este capi.... ya quiero saber que fue lo que la motivo a traicionarlo, parece que no lo quería hacer XD Oxiton si que esta sufriendo pero se lo merece en su momento fue una bich con el Boo... y Sheep es mi ídolo la amo XD así o mas perfecta no puede ser.. ya quiero un acercamiento entre Boo y Oxi...
    besos

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  8. Wow ya hemos visto como sufre este pobre grandulon, pero yo se que rosita marga también tiene su historia y yo la quiero saber, nunca olvidemos que los que más duros se ven son los que más sienten dolor y sólo se ocultan en su mascara.
    Quiero ver también un encuentro entre sheep y Edward awwwwwwww.

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  9. que linda Bella jugando con el niño me encanto este capitulo

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