“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



jueves, 25 de noviembre de 2010

AMARTE DUELE CAPITULO 19 ALEGRIA


CAPITULO 19 Alegría


Buenas a todas si por fin después de mil años actualizo, tan solo falta dos entregas mas y zas se acaba este bello fic, perdonaran lo tarde de la actualización pero ahora mismo estoy sin internet y creo que así será hasta la próxima semana… mañana sea como sea les actualizó Tango y El sábado Limites….


Twins mi amor te extrañare locamente pero pos así es mi vida... gracias por todo te amo con locura, intentare convencer a alguien para que me facilite conexión no prometo nada …. Niñas espero les guste este capitulo … miles de besos


Ada Cullen



No comió, se dedico a obsérvale como si fuese algo novedoso, grabo en su mente cada detalle del hombre que amaba locamente, de aquel hombre que irrumpió en el infierno y le llevo al cielo, aquel hombre que sin ser mago había logrado con sus trucos avivar su alma y curar su corazón


- Esme ¿no tienes hambre?- cuestiono Emmett- ¿estás enferma? no has comido nada- sintió que sus mejillas se calentaban rápidamente, negó ligeramente y a pesar de no tener mucha hambre, mordió el pedazo de pizza


- Algo tiene de eso estoy segura, la conozco bien- aseguro Alice quien le escrudiñaba detenidamente


- ¿Nos contaras que sucede?- a Eleazar le había picado el bichito de la curiosidad, por tanto también quería saber que sucedía entre ella y su primo ya que él también actuaba raro- ¿a caso estas embarazada?- Ella abrió los ojos tanto como pudo, casi al punto de dolerle- no me mires así, es normal, son una pareja joven, los hijos serian normal, además han estado actuando muy raro- Esme sintió un pequeño escozor en sus ojos, esta vez se negaría a dejar que sus conductos lacrimales se liberaran


- Que tengan todos buenas noches- dijo levantándose


- Lo siento, no si dije algo imprudente-


- No claro que no… solo estoy cansada, que pasen buena noche- rápidamente se giro para escabullirse a su habitación


Antes de ingresar a la casa oyó que Carlisle le discutía algo a su primo


“Se fuerte” se dijo antes de cerrar la puerta, claro antes las manos de Carlisle interceptaron la puerta evitando que la cerrara, sin mediar palabra alguna ingreso a su habitación para sentarse en la cama.


Mordió ligeramente sus labios, las cosas no estaban saliendo como había pensado, no, todo se había visto malinterpretado, ¿Cómo creía Eleazar que ella estuviera embarazada?¿ a caso olvidaba su pequeño defecto? , todos sus amigos sabían que Nunca podría tener hijos.


- Lo siento- dijo muy bajito. Sintió que todo su interior se quema de la rabia


- ¿Que sientes? Estar con alguien como ¡yo!- no se dio cuenta que había elevado la voz demasiado- ¡que esta defectuosa! ¡insegura!, que tiene miedo a todo y de todo, que aun no se permite confiar porque cree que todo es un sueño y que al abrir los ojos estará la pesadilla, que teme que esto solo sea un oasis y que…-


- ¿Qué?¿ que aun ama a la sabandija que la lastimo?- interrumpió Carlisle- por eso es que no puedes darte una verdadera oportunidad conmigo, por eso es que me dejaras ¿verdad? Porque siempre has estado enamorada de él y a pesar de todo le extrañas- se incorporo para llegar a ella y tomarla de las muñecas - ¿Los amas? Dime, Esme, sincérate-



Sus miradas se encontraron por varios segundos o quizás minutos, Esme se resistía bajar su vista, si lo hacía estaría hallándose a sus palabras, Carlisle resoplo frustrado, la rabia que sentía por la imprudencia de Eleazar se sumaba a la ya acumulada por la actitud de su ángel, soltó las muñecas dejándolas caer, camino a la ventana, necesitaba tomar el control de su cuerpo de su mente, su frente se recargo con el frio cristal, cerró los ojos deseando que las palabras que había escupido con tanta rabia se borraran


- No lo amo- la voz de Esme rompió el silencio- nunca le ame, enamorada , quizás los primeros meses, y no, no lo extraño, nunca podría extrañar a alguien que me mato en vida, que me redujo- espero que Carlisle se girara, al ver que este mantenía su cara oculta continuo, lentamente le conto la llamada de su madre y las palabras que volvieron a echar a bajo su confianza, a medida que su relato avanzaba él se volvió para verla, apretando los puños a lado y lado de su cuerpo- en verdad ¿quieres a una esposa que nunca te dará hijos?¿no quieres un casa llena de niños corriendo y gritando?-


- Si esa mujer eres tú no me importa- le respondió acercándose para fundir sus cuerpos en un abrazo, de esos abrazos que te hacen volar y desear nunca aterrizar, de esos abrazos que rompen huesos- Esme, creí que no me amabas, creí que me dejarías, que no era suficiente- confeso inhalando el aroma floral de su cabello- Entonces Cari, ¿nos casaremos?- Esme enterró su rostro en el hueco entre su cuello y su hombro.


- Si- respondió ella haciendo que su estremeciera, no pudo evitar gemir, le estrecho mas para poder sentir sentou calor, no permitiría que nadie se la arrebatara.


Se mantuvieron entrelazados por un buen tiempo, sintiendo la paz del ambiente, la tranquilidad y sobre todo quitándose un peso de encima; balanceándose como en un columpio, él tarareaba una suave melodía


- ¿ Dormirás conmigo?- pregunto tímidamente


- Claro que si, Cari, extrañaba sentir tu cuerpo y abrazarte en la noche, verte despertar, poder besarte cuando tus hermosos ojos se abren- acuno su rostro entre sus manos para besarla, sentir nuevamente sus carnosos y suaves labios, ella dejo que sus manos se enredaran sobre su cintura, el sabor a pecado de Carlisle simplemente la hacía vibrar, sus lenguas se desnudaban antes los delicados movimientos, no precisaba acelerar aquel beso, dejo sus labios para poder tomar aire y luego volvió a tomarlos impaciente, deseoso, cegado por el momento se llevo hasta la cama, dejando que sus cuerpos cayeran como dos ligeras plumas.


Esme decidió dejar que sus temores corrieran, estaba dispuesta a vivir y arriesgarse, lentamente comenzó acariciar el cuerpo bien formado de Carlisle, hasta que un pequeño golpe en la puerta rompió el momento, inmediatamente se quedo quieta, controlo la respiración, apretó los ojos


- Cari…- otro golpe más fuerte interrumpió la melódica voz de su médico- ¿Qué sucede?- pregunto él, manteniendo su cuerpo sobre el de Esme


- Ven a ver a Tania- la voz de Carmen sonaba un poco alterada


- Eleazar y Edward son médicos- arguyo rápidamente-


- Sí, pero tú eres si obstetra- gruño por lo bajo.


Las manos de Esme lo empujaron haciendo que se levantara, ella también se levanto arreglando sus ropa y peinado su cabello, manteniendo sus ojos lejos de Carlisle


- ¿Qué le sucede?- cuestiono cuando abrió la puerta


- Siento interrumpir- susurro Carmen, Esme negó, indicando que no interrumpía nada- se puso mal, creo que comió demasiado-


- Vamos a ver ¿Dónde está?-


- En la sala, no ha querido moverse-


Esme corrió escaleras abajo, seguida de Carlisle y Carmen, sobre el gran sofá de la sala se encontraba desmadejado el pequeño y abultado cuerpo de Tania, lucia mortalmente pálida, y unas pequeñas gotas de sudor se formaban en su frente, arrodillándose junto a ella


- Tania- le llamo


- Duele, duele mucho- musito con voz rota


- Carlisle, revísala- chillo- ¿Dónde están los demás?-


- Eleazar salió a tomar aire, él
no sabía que…- Esme comprendió- lo siente mucho Edward se marcho con los demás porque creían que estaban importunando y nosotras nos quedamos platicar cuando comenzó a sentirse mal-


- Carlisle- chillo nuevamente


- Estaba trayendo esto- indico una pequeña caja donde guardaba algunos instrumentos médicos.


Ella tomo la fría mano de Tania , mientras Carlisle comenzaba a examinarla, poniendo primero un termómetro bajo su legua y luego tomando la presión, su cara completamente estoica no le permitía formarse una teoría


- Tania ¿Qué sientes?-


- Me duele… ¡Ay!-


- Son punzadas-
la aludida asintió ligeramente- Continuas- volvió a asentir- Alguien quiere nacer ya- dijo esbozando una gran sonrisa-necesito llevarte al hospital y hacer unos últimos chequeos, si esto continua la bebe nacerá pronto. Carmen avisa a Eleazar, Esme enciende el auto y alguien busque la ropa de la bebe-


Mientras las mujeres hacienda lo que el había ordenado, tranquilizo a Tania, en ese momento ella debía estar completamente asustada, una vez Carmen apareció con Irina en brazos y la pequeña pañalera en manos, le indico que se ubicara en el coche, incito a Tania para que caminara hasta el auto.


Una vez llegaron al hospital la condujo a su consultorio, donde hizo alguno análisis entre ellos un tacto


- ¿Te habías sentido mal durante el día?- delibero


- Yo… no quería que por mi se dañara la fiesta-


- Algo más que deba saber-


- Yo he antes de que me tumbara el dolor, orine demasiado, mucho-


- ¡Rompiste fuente!-
exclamó


- La bebe nacerá hoy, has dilatado bastante te falta unos 3 centímetros, quizás cuestión de dos horas para que termines de dilatar, ordenare te lleven a una habitación-


- Tío, me duele-


Vacilo un poco antes de contestar- quizá una epidural te ayude, aunque no comparto su uso, puede dolerte mas-


Ordeno a una enfermera llevarla a un cuarto y aplicarle la inyección, sabía que dolía, si una mujer adulta lloraba de dolor entendía porque el desespero de “su sobrina”


Cuando ingreso a la sala de espera se encontró con su familia, Esme paseaba nerviosa e impaciente, Eleazar sostenía a sus mujeres en un abrazo, anuncio lo sucedido y permitió que Esme y Carmen le acompañaran, claro alertando cualquier cambio.


En el cuarto se oían algunos gritos que a Esme le desgarraban el corazón, cuando entraron una enfermera sacaba una fina aguja de la espalda encorvada de Tania


- Ya esta, esto te ayudara a acelerar y sentir menos- hizo un gesto a las mujeres y salió del cuarto


- Bebe- susurro Carmen- se fuerte-


Tania les regalo una leve sonrisa - Esme, ya encontré a los padres perfectos para Kate-


- ¿En verdad? ¿por qué no nos habías contado?¿cuando les conoceremos
?- se sentó en el borde de la pequeña cama


- Es que han estado de viaje, pero pronto les conocerán, te van a encantar- aseguro antes de retorcerse producto de una nueva contracción- sabes, creo que tendré que cuidar de ella por unos días, digo, yo tendré que alimentarla porque ella no podrá-


- Claro cariño, no es lo mismo que le alimenten con esas leches que venden, nada como la de la mami- dijo orgullosa


Menos de una hora transcurrió cuando Carlisle volvió a examinarla, mejor dicho para que se diera cuenta de que ya era hora de que Kate se integrara a este mundo.


- Querrás cargarla apenas nazca-


- Claro, si…se puede- respondió


- Carlisle, ¿Esme podrá cargarla?-


- Me asegurare de que una enfermera se la deje cargar, ahora vamos jovencita, Eleazar entrara a apoyarte-


- Bien-


Se desplazaron rápidamente por la ala de maternidad hasta llegar a las grande puertas grises que anunciaban el paso restringido, antes de que la puerta se cerrara Esme susurro un: Se fuerte


Espero carcomida por el miedo frente a esas puertas, no sin dejar de orar por las pequeñas.


En su corazón deseaba que Tania se quedara con la bebe, y es que para Esme no era malo que la joven criara a su hija, ella podía continuar sus estudios y sacar adelante a su bebe, conocía algunos casos, y los resultados eran excelentes, lo único que necesitaban era apoyo y ganas de seguir.


Creyó oír un desgarrador quejido y un llanto, se paro en puntitas para observar por la ventanilla el pasillo, quería pasar esas puertas y averiguar si la bebe había nacido, cerciorarse que Tania estaba bien, pero nada sucedía, el silencioso pasillo continuaba silencioso


Se recargo en la pared cercana, esperando…. Se sobresalto cuando una enfermera le llamo, rápidamente seguro en sus brazos yacía envuelta en una manta rosa la pequeña, rápidamente la tomo, sonrió al ver el rostro de la pequeña, regordete y rosadita, con largas pestañas y tenues cejas oscuras, su cabecita cubierta por un gorrito blanco, pidió a la enfermera levantara un poco aquel gorro, se sorprendió al ver que la pequeña solo tenía unos cuantos hilachos por cabello y todos oscuros


- Debes parecerte a tu papi, ¿Verdad Kate?, serás una niña muy linda, un poco de Tania y un poco de él, espero que tenga ojos claros- volvió a sonreír, bueno si es que había dejado de sonreír porque desde que la tuvo en brazos se sintió enormemente feliz- parece un viejito- susurro cuando acaricio su piel- tienes arruguitas y pareces un peluche- la enfermera rio bajamente- eres hermosa-


- Sí que lo es, pero ahora mismo me la tendré que llevar, una vez regresen a la mami a la habitación y me cerciorare de llevar a la bebe-


Reacia a la idea de que se llevaran tan pronto a la pequeña se negó, pero luego cedió; Carmen quien sostenía a Irina dormida en sus brazos, quería conocer a la bebe así que fueron a la sala donde estaban los bebes, pocos niños habían nacido esa noche facilitando dar con Kate


- Es hermosa- aseguro Carmen- se parece a mi Iri, creo, nosotros la adoptamos con pocos días de nacida pero son tan hermosos…-


- Tan inocentes- continuo Esme- son pequeños, frágiles, son unos angelitos-


- Así es-


- Carmen , creo que deberías ir a casa, necesitas descansar y mañana te dolerán los brazos de cargar a Iri, Eleazar puede ir contigo, yo cuido de las niñas-


- No, nosotros esperamos-


- Hazme caso, mañana vienes temprano, además no creo que nos dejen quedarnos a todos-


Carmen asintió, regresaron a la sala de espera donde Eleazar le abrazo y planto un beso, luego la beso a ella en la mejilla, le susurro una disculpas por si imprudencia, Esme sonrió, a penas logro que se marcharan se dirigió al cuarto donde Tania se recuperaba, espero que al entrar la pequeña durmiera se sorprendió verla con la niña en brazos


- Es linda ¿verdad?-


- Mucho
- acepto


- La han traído para que la alimente, es tan pequeñita, tan…-


- Sorprendente que haya crecido en tu cuerpo-


- Aja-


- Debes descansar-
susurro Esme cuando vio que Kate estaba profundamente dormida- ¿Se quedara contigo?-


- Oh no, la enfermera se la llevara-


Las dos observaron en silencio el pequeño regalo de la vida, las dos sonriendo observando a la pequeña que se llevaba su diminuta mano a la carita, antes de que regresara la enfermera Tania se había dejado arrastrar por el sueño.


Una vida, una hermosa vida acababa de venir al mundo, una vida a la que debían cuidar


- Espero pronto podamos conocer a los elegidos, Kate merece una buena familia-


- Totalmente de acuerdo-
le susurro Carlisle abrazándole la cintura y dejando que su rostro se recargara contra el hombro- debemos descansar Cari, ¿por qué no vas a casa?-


- Estás loco- respondió apretando un poco sus dientes- no me iré a casa hasta que ella se vaya, puedo dormir en el sofá-


- Hasta eso amo de ti Cari, por eso deseo casarme contigo ya, ahora mismo si es posible- Esme se encogió sus hombros- Sra. Cullen, yo me siento en este sofá y tú te acuestas dejando la cabeza recargada en mi regazo-


- Está bien Sr Cullen. Podemos casarnos esta semana, yo… yo no quiero nada espectacular, con tal de que estés tu, pues no importa si es aquí o en una cárcel- los dos rieron como tontos.


Riendo del nuevo rumbo que tomarían, una vida juntos, una vida donde no serian una isla si no parte de un mundo, de una familia. Tania , se mudaría con sus padres, Kate pasaría a cargo de terceros y ellos se casarías e irían de luna de miel


- Te amo Carlisle- susurro antes sumirse en su sueño


Carlisle rio, al oír sus palabras, sonrió por la perfección de la vida, que aunque con tropiezos y caídas siempre nos ofrece el final alternativo, felicidad o tristeza depende de cómo se le vea, triste podría ser este momento sabiendo que la niña se alejaría de su madre, pero por el contrario todos celebraban el acontecimiento, ver que las dos estaban bien.


La conclusión de Carlisle para este día y la enseñanza propia fue: la vida necesita de estos pequeños trompicones para ser más divertida, ¿qué sería de la vida si solo se riera?, de seguro se aburrirían montones, por eso existen esos pequeños días grises, los cuales tienen como finalidad enseñarnos algo y hacernos más fuerte, él mismo podía dar fe de ello, con Esme a su lado aprendió a amar sin control, a dar incondicionalmente, a reír, a proteger y sobre todo a hacer que ella confiara


- Te amo Cari, de aquí a la luna- murmuro.

5 comentarios:

  1. ADA, linda.... me encantó este cap, te ha quedado perfecto y esta linda pareja, Esme y Carlisle, son tan adorables con sus miedos y temores pero aún así se atreven a dar el garn paso que significa el matrimonio... ¡¡¡Me encantan!!!!
    Chaus, que tengas una linda semana y besossssss
    Macaries

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  2. Ada mi niña, ayer de madrugada mi explorador volvió a hacer de las suyas,grrrr... pero bueno, lo he vuelto a leer y he vuelto a llorar como una condenada...amo esta historia, ya sabes cuánto... Tan real nena, como la vida misma. Te adoro.
    Un beso enorme
    T.

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  3. holaaaa, q super q hayas podido actualizar , extrañaba tanto esta historia,me encanto el capi, esta super, yuhuuu ya nacio la pequeña kate, ayyy q bueno q este obstaculo mas entre carlisle y esme pudo ser superado, besossss

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  4. Aditaaaa definitivamente tu y tus palabras bonitasss!!! Me encanto increiblemente este capi... Esta hombre es simplemete increibleee!!1 :) Ya quiero ver si los elegidos son ellos??? jejejejeje :) Mi niña me encanto la enseñanza muy cierta!!! :)
    Te quiero Adita!!! :)

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  5. estubo hermoso ese capitulo yo quiero un novio con carlisle y que pasara con la bebe es pero q la adocten elllos estariia genial

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