“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



martes, 22 de junio de 2010

Pasion a Segunda Vista, Epílogo






Pasión a Segunda Vista



Epilogo







¡HAY NENAS! (lloro) ¡dios! Después de una semana en la que termine casi muriendo aquí les dejo el tan esperado y reclamado epilogo. ¡perdon a todas las que se pasaron a ver y no lo encontraron! Pero Tiwii es una mujer de palabra yo dije el martes y el martes es… (aunke haya publicado 2 minutos antes de que fuera miércoles jajajajaj).

Bueno mis amores quiero darles las gracias a todas por leerme, de verdad me HONRRA enormemente sus comentario y no saben lo feliz que me hace que les haya gustado esta historia. Quiero darle las gracias a mi parner la Javiiera, decirle que muchas gracias por sus aportes a esta historia y que ojala repitamos el éxito con Corazón de Hierro.


Las dejo leer… nos vemos en N/A.



10 años después.



POV Bella:



- Señorita Isabella disculpe, ¿corrigió los capítulos que te entrego MC Eláter?- pregunto mi asistente.

- Si Vanesa lo hice, están debajo del mueble de la esquina- le indique con mi dedo mientras sujetaba el teléfono de la oficina en mi hombro- espera mama enseguida seguimos hablando- tape el auricular- Vanesa llama al señor MC Eláter y dile que tenemos la próxima corrección el 21 de este mes.

- Si señorita Isabella-

- Gracias- volví a ponerme el teléfono y reiniciar la charla que tenia con mi madre- bueno mama ¿Qué me decías?

- Te preguntaba si vendrían a comer, haré un enorme pavo al horno y quiero que lo prueben, además mañana es día de acción de gracias.

- Si mama lo se- respondí con una sonrisa- no te preocupes que probaré tu pavo.

- Eso espero si no Phill se pondrá muy triste

- No te preocupes, mañana te llamo para confirmarte-

- Esta bien esperare tu llamada, te quiero mucho hija, besos. Adiós-

- Yo también mama, cuídate, saludos a Phill, Adiós-



Colgué el teléfono y me eche hacia atrás en mi silla, respire profundamente luego de haber terminado una semana agotadora de trabajo, hoy es día viernes y afortunadamente es el ultimo día que trabajo. Son las 3 de la tarde y el sol pega con fuerza en mi gran oficina haciéndola mas calida y acogedora. Me pare a buscar una taza de te, prendí el hervidor y me afirme solo una pierna a esperar que llegara a hervir. Cuando la luz se corto estaba indicando que el agua ya estaba lista para servir, incline el aparato hacia la taza y vacié un poco de su contenido, sin darme cuenta unas gotas saltaron a mis manos quemándome, termine de vaciar el agua y devolví el aparato a donde pertenecía, me mire mis manos y una avalancha de recuerdos se vinieron a mi mente al ver las cicatrices que habían quedado en mi piel por las quemaduras que me había provocado el fuego. Me fui a sentar a mi escritorio y comencé a recordar, como se habían dado las cosas después de ese fatídico día.



El tiempo es algo caprichoso cuando se trata de recuerdos, hay muchas cosas que podemos recordar y otras que no, pero jamás olvidare todos los sucesos importantes que pasaron en mi vida, sin duda muchos de ellos marcaron mi alma, en especial los que tienen que ver con la familia Cullen.



- Te amo, Isabella Marie Swan, te amo y te amare por siempre- me dijo en el momento que todo había terminado...

- Lo se mi amor al igual que yo, si tu saltas yo salto- le dije sin pensarlo, no había nada que analizar, las cosas eran así donde el fuera yo iría.

- Juntos- me dijo haciendo que mi corazón saltara de emoción

- Si, juntos por siempre- termine acercándome y besándolo con la misma pasión que siempre habíamos sentido por el otro

- Muchachos- dijo una voz a nuestras espaldas- es hora- el comisario tenia su mirada mortificada, seguimos la dirección de su vista y Rosalie estaba siendo subida a la ambulancia para ser trasladada hacia el hospital. El comisario nos indico a los paramédicos y nos pidió que también abordáramos otro de los vehículos que nos estaban esperando. Nuestros padres se fueron con nosotros hacia el hospital, las heridas que teníamos no eran graves pero había que curarlas.


Rosalie paso internada mas de 2 meses en el hospital, las heridas y quemaduras que tenía en su rostro debieron operarse una y otra vez hasta lograr que cicatrizaran bien y su evolución fuera cada vez mejor. La familia Cullen luego de los acontecimientos se unió aun mas, Jasper regreso a su casa con su familia, su condición era excelente, se había rehabilitado por completo y podía iniciar una nueva vida. Aun podía recordar la primera conversación que tuve con el, fue el día que volvió a su casa, le pidió a Edward que me llevara a la casa. Yo sabía que teníamos una conversación pendiente.



- buenas tardes Isabella- me dijo con su mirada mortificada

- hola Jasper- salude menos convencional para darle algo de confianza, sabia que esto iba a ser difícil en especial para el.

- No sabes cuanto había querido hablarte, ¿Cómo estas?

- Bien muchas gracias

- Lamento lo que paso con Rosalie- agacho su cabeza

- Todos lo lamentamos, no te mortifiques por eso. ¿de que quieres que hablemos?

- Necesito pedirte perdón Isabella

- Bella- le corregí el me dio una pequeña sonrisa.

- Necesito al menos rogar e implorar por tu perdón ya que el de Dios se que me costara mas, fui una persona despiadada y creo que por eso no merezco nada pero lo que mas quiero es comenzar esta nueva vida con un peso menos en mi conciencia.

- Lo se Jasper- le dije suspirando- y yo no seré la que tranque tu nueva vida, pero a cambio hay algo que debes prometerme.

- ¿Qué cosa?

- Cuida de Alice, en el tiempo que la conozco me parece una mujer extraordinaria, no la dejes sola otra vez si no te garantizo que ella no estará cuando te des cuenta de tu error.

- Lo se Bella, Alice es el amor de mi vida y te prometo que cuidare de ella, jamás se repetirá lo que paso antes

- Eso espero- sonreí- te perdono Jasper, espero que con el tiempo podamos tener una amistad además somos cuñados ¿no es cierto?

- Claro que si Bella, me siento feliz de que tu y mi hermano se amen, ustedes son el uno para el otro

- Gracias- le respondí con sincero agradecimiento.

La historia con Jasper estaba concluida, Emmett por otra parte no tardo mucho en salir del hospital, la bala no había rozado ninguno de sus órganos vitales dándole una pronta recuperación.



- Me iré de viaje- confeso un día de repente frente a casi toda la familia, la única que faltaba era Rosalie.

- ¿Dónde?- pregunto Esme

- No lo se mama, creo que haré un tour por varios países, los últimos acontecimientos calaron hondo en mi ser, debo retirarme para sanar mis propias heridas.

- No te preocupes Emmett- Edward lo abrazo y le dio su apoyo.

- Te entendemos hermano- le dijo Alice acercándose para abrazarlo- y aquí estaremos cuando quieras volver.



Esa frase habría sonado como un eco en mi cabeza, Emmett hasta el día de hoy vive en el extranjero en Barcelona, España. Llama cada vez que puede a su casa y viene cuando el trabajo se lo permite. Su vida es muy buena y me confeso hace algunos años que al fin podía respirar en paz y que su conciencia descansaba tranquila, me alegre al saberlo.



- Bella- toco mi asistente detrás de la puerta

- Pasa- le dije

- Ya van a ser las 4 de la tarde, es hora- me dijo con una dulce sonrisa

- Lo se y no puedo esperar así que cualquier cosa me llamas al celular-

- Esta bien, vete tranquila, nos vemos el Lunes-



Me despedí con un beso en la cara y Salí hacia mi nuevo destino. Me subí a mi camioneta, una land rover negra, algo ostentoso pero me gustaba el espacio. Salí del subterráneo del edificio donde trabajaba, era la directora de una casa editorial, a decir verdad accionista mayoritaria era el término que definía mejor mi condición. Maneje a velocidad moderada por las enormes y concurridas calles de Los Ángeles, el sector a donde iba quedaba muy cerca de mi trabajo y ya era un ritual dirigirme hacia el todos los días. Un semáforo detuvo mi camino, pare enfrente de una tienda de novias y no pude evitar recordar el día de mi matrimonio.



- Aceptas a Edward Anthony Cullen como tu legitimo esposo- pregunto el sacerdote, Edward me tenia fuertemente agarrada de las manos como sujetándome para que no escapara, sus hermosos ojos brillaban con la misma intensidad y emoción que se sentía en el momento

- Acepto- dije segura, sus manos me agarraron desprevenida y sujetaron mi cara acercándola a sus labios, te amo me susurro contra ellos haciéndome sonreír instantáneamente.

- Y tu Edward aceptas a Isabella Ma…

- ACEPTO- dijo Edward desatando toda su emoción, todos en la iglesia rieron inclusive el sacerdote

- Bien muchachos como veo que tiene prisa, por el poder que me confiere la santa iglesia los declaro marido y mujer- Edward me sujeto con la misma fiereza y pasión que lo caracterizaba, sus ávidos labios me tomaron e hicieron que mis piernas flaquearan solo al sentirlos. Nuestros invitados estallaron en aplausos, después de 5 maravillosos años de noviazgo ya nos estábamos casando. Edward había terminado su carrera y llevaba un año en el hospital general de Los Ángeles. Era reconocido por todos porque además de ser uno de los mejores doctores sus habilidades y carisma lo habían llevado a ser uno de los mejores cirujanos del país.


De ese día ya han pasado 5 años, no podía evitar sonreír al recordar ese momento.



- Felicidades- dijo una voz a mis espaldas, estábamos en la recepción, me gire a buscar a la voz y mi sorpresa fue aun mayor al ver quien era.

- Rosalie- dije sin poder evitar mi asombro, mire el rostro de mi cuñada y una opresión se genero en mi pecho, la mitad de su cara aun presentaba rastros de las enormes quemaduras del incendio a pesar de las múltiples cirugías todos sabíamos que su rostro no volvería a ser como antes.

- E venido a desearles muchas felicidades- dijo ella con visible emoción, la mano sobré protectora y desconfiada de Edward se poso en mi cintura atrayéndome y a la vez protegiéndome con su cuerpo.

- Rosalie- dijo serio.

- Hola hermano- le dijo mirándolo con un cariño fraternal.

- Que bueno que viniste Rosalie

- Gracias Bella, jamás habría rechazado una invitación como esta- dijo con una sonrisa

- Me alegra que estés aquí.

- ¡ROSE!- grito la voz de Alice a sus espaldas, venia caminando despacio, su embarazo ya estaba de término y le costaba caminar con la panza.

- Alice- le dijo y corrió a saludarla, Jasper que venia con su esposa le dio un calido abrazo a su hermana.

- ¡que gusto en verte hermanita!

- Ha pasado mucho desde que nos juntamos por última vez.

- Desde el matrimonio de Alice- les dije, de eso ya había pasado casi 1 año.

- Es verdad- asintió Rose



Los bocinados a mis espaldas me indicaron que debía continuar, apreté el acelerador y seguí mi camino. Desde que Rosalie se había recuperado, estaba mas distante de nosotros, ella trataba de ser parte de la vida familiar pero siempre prefería estar un poco alejada, hace algunos años me confeso que era porque ella aun se sentía culpable por lo que paso, yo no podía hacer nada mas que perdonarla, si ella quería cargar aun con el dolor era cosa de ella. Edward me haya mirado desconfiado el día que le di mi perdón, el pensaba que su hermana no lo merecía pero si había accedido con los demás ¿Por qué ella no? Me estacione frente al hermoso edificio, baje de la camioneta y como era de costumbre ya estaba lleno de gente.



- Hola Bella- me saludo la alegre voz de Jessica, una amiga de mi trabajo.

- Hola Jess- salude con el mismo tono

- Lo que buscas esta en los jardines de atrás- me dijo con una sonrisa, nos vemos amiga

- Mama ¿Dónde vamos?- pregunto la dulce voz de la hija de Jessica ambas iban tomadas de las manos y saliendo hacia la calle.

Camine hacia los jardines que me habían indicado, cuando di la vuelta al edificio y tuve una visión panorámica del lugar una enorme sonrisa se poso en mis labios. El sol pegaba con toda su fuerza en el jardín, el color de sus cabellos resaltaba aun mas con los rayos del calido sol, unos ojos verdes intensos me miraron alegres.



- ¡Mama!- grito mi pequeña Reneesme de solo 3 años- ¡Anthony llego mami!- otro par de ojos del mismo color fijo su vista en mi y sonrió. Mire con enorme orgullo a esos hermosos niños que venían corriendo hacia mí.

- ¡Mama!- dijo Anthony al abrazarme- que bueno que llegas, te extrañamos.

- Mis pequeños ¿Cómo están?

- Bien- respondieron los dos al unísono

- ¿Se divirtieron en la escuela?- pregunte feliz al ver sus ojos emocionados

- ¡si!- grito con entusiasmo Nessie, así era como la llamábamos de cariño.

- ¿y tu cariño?- le pregunte a mi hijo Anthony de 4 años.

- Yo bien mamita- me respondió con una sonrisa.

- ¿y donde esta Sophie?

- Allá- dijo Nessie con entusiasmo- mire hacia donde apuntaba y una niña de cabello oscuro y de hermosos ojos azules se venia acercando con las mochilas de los tres.

- Dejaron botadas las mochilas tía Bella- dijo la pequeña Sophie de 6 años, hija de Alice y Jasper. Hoy Alice no podría recogerla y Jasper andaba fuera del país así que yo me ofrecí a venir por ella. además igual tenia que recoger a mis hijos.



Le tome las manitas a los 3 y nos encaminamos hacia la camioneta, me despedí con la mano de la maestra y los instale en sus sillas para el auto. Maneje con cuidado, los tres iban muy alegres cantando canciones. Mire por el retrovisor y sentí un enorme regocijo al ver a mis hermosos hijos, ellos eran la luz de mi vida, no sabría que haría sin ellos. Llegamos rápidamente a la casa, los niños bajaron eufóricos del auto ya que vieron el auto de sus abuelos en la entrada, ahora vivíamos en un barrio alejado de la ciudad pero no dejaba de ser hermosos, las enormes casas estaban rodeadas por bosques y plazas, lo que mas nos gustaba era disfrutar de la naturaleza y del privilegio que nos daba la vida con poder observarla.

- ¡abuelita!- gritaron al unísono cuando vieron la figura de Esme parada en la entrada.

- ¡mis amores!- les dijo mi suegra con su particular y maternal tono de voz.

- Hola Esme- la salude con un beso y abrazo

- Hola Bella, vine a confirmar la asistencia a la cena de mañana, Rene me dijo que viniera personalmente a invitarte.- rodé los ojos y puse las llaves la puerta para entrar.



Los niños llevaron a Esme de la mano hasta el sillón, se sentaron y le contaron detalle por detalle de todo su día, mis hijos y Sophie tenían una relación muy cercana con sus abuelos, eran los mas consentidores y amorosos del mundo. Tenían a 4 aliados para todo lo que ellos quisieran.



- iré a cambiarme- les dije con una sonrisa, el mundo de mis hijos y sus abuelos era una burbuja en la que muy pocas veces nos dejaban entrar.



Subí las escaleras y recorrí los pasillos de la enorme casa en la que vivíamos, llena de color y de luz. Un lugar hermoso en donde mis hijos se estaban criando maravillosamente, entre a mi habitación y di un suspiro al no ver nadie allí, Edward debía estar en el hospital. Entre directamente y deje mis cosas arriba de la cama. Comencé a desvestirme, prenda por prenda, esta semana había sido agotadora me dolía cada fibra de mi cuerpo, entre la casa, mi trabajo y todo el estrés que este con lleva sentía mis piernas muertas. Llegue a los broches de mi sujetador y de tan cansada que estaba que ni siquiera podía desabrocharlos.



- Demonios- susurre al no poder conseguirlo, estaba en lo mejor de mi tarea cuando unos calidos dedos se posaron sobre mi espalda.

- ¿necesitas ayuda?- pregunto una suave voz. A mis espaldas. Una sonrisa se disparo por mi boca, me gire y la sensual y dulce figura de mi marido estaba detrás mió

- Si tu eres el que me la da, por supuesto- le dije en su oído, sus brazos pasaron por mi cintura y me pegaron a su cuerpo.

- No sabes lo que ansiaba verte- dijo con su frente pegada a la mía.

- Lo se, tenia el mismo sentimiento-

- ¿trajiste a los niños?-

- Si, pero están con Esme- le dije y sentí como su sonrisa también se desplegaba.

- Entonces…- se separo de mi lado y fue a cerrar la puerta.

- ¿Qué haces?- pregunte divertida

- Adueñándome de mi esposa por unos minutos, ¿no lo vez?- pregunto

- Edward los niños- le dije pero el parecía no escucharme, sus manos nuevamente se pasaron por mi cintura pegándome a su cuerpo. Cerré mis ojos y un torrente de emociones y sensaciones comenzó a dispersarse.

Sus hábiles manos que conocían tan bien mi anatomía se deslizaron por mi piel despertando todas las fibras sensibles de mi cuerpo. A pensar de que llevábamos 10 años juntos y ya 5 casados esa pasión, ese amor, jamás había disminuido al contrario cada día sentía que lo amaba mas y no podía evitar que mi deseo se acrecentará cada día.



- Edward- gemí

- No hagas eso si no te raptare horas en esta habitación.

- Entonces para- dije nuevamente gimiendo, pero el no escucho. Sus manos siguieron pegándome a su cuerpo y sus labios besándome con esa fogosa pasión. Puse mis manos entre sus cabellos y supe que era mi fin, el deseo y la pasión habían ganado esta vez, como siempre.



Me recostó sobre la cama y comenzó a besar desde mi cuello hacia abajo, el deseo se iba acrecentando de manera alarmante, mis dedos se fundían con la piel de su espalda, llego a mis senos llevándose uno de ellos a la boca y mordiendo seductoramente mi pezón, arqueé mi espalda y deje que el placer se apoderara de mi, la mano que tenia libre bajo hacia mi pantalón y rápidamente y con mi ayuda se deshizo de el, sus dedos se deslizaron hasta mis bragas llegando directamente a mi centro, sentía mis músculos contraerse y un momento fue tanto el deseo y el fuego que experimentaba con sus caricias que tuve que tapar mi boca para no soltar un gemido que seguramente se escucharía en toda la casa.



- ¿torturada?- dijo besando mi piel

- Te juro que pagaras por esto- le dije entre risas y gemidos

- ¿esta noche?

- No- respondí firme- ahora


En un rápido movimiento giramos sobre si mismo y yo quede con el control de la situación, baje rápidamente hacia su pantalón y sonreí maliciosamente. El solo llevaba la parte de abajo del buzo, presumía que estaba en el gimnasio.


- Bella los niños- me dijo cambiando los papeles.

- Tu madre podrá verlos un momento mas- le dije y me deshice de sus pantalones.



Libere rápidamente su erección del bóxer y el soltó un enorme suspiro cuando la lleve a mi boca. Sus manos apretaban el cobertor, mis ojos eran testigos silenciosos de sus constantes gemidos y movimientos en la cama, fue tanto el placer y la excitación que le provocaba con mi boca que sus manos comenzaron a marcar un ritmo mas rápido llevándonos al placer máximo.



- bella, Bella- me dijo cuando ya sabia que iba a llegar- no… no

- Entonces ven- le dije apartándome y deshaciéndome de la única prenda que impedía lo inevitable, el me recostó sobre la cama y se subió sobre mi, pase mis piernas por sus caderas para atraer mas su cuerpo hacia el mió, mi centro palpitaba y estaba ansioso por recibirlo.

- No sabes lo que te ansiaba el día de hoy- sus besos llenaron mi cuello y mis pechos. Subí mis manos a su pelo incitándolo a continuar.

- Yo también mi amor- llevo su erección a mi entrada y acaricio aquella cavidad con la punta, una corriente que recorrió toda mi espina dorsal me hizo arquear mis caderas y apurar la entrada.

- Dios- gimió con fuerza.


Comenzó ese delicioso vaivén de emociones y de placer, los gemidos eran acallados por nuestros propios labios, su lengua lamía mi boca y ayudaba a que los besos se hicieran aun más candentes y apasionados. Cuando el movimiento tomo un ritmo frenético mi mente solo podía pensar en el, en mi amor, en mi marido y en mi amante. El maravilloso hombre que nuevamente me estaba llevando a la locura y me hacia perder la razón, el ritmo frenético paso a ser delicioso al sentir el orgasmo mutuo que logramos alcanzar, Edward se desplomo sobre mi, beso mis labios con ternura y acaricio mis mejillas.



- Te amo- susurro en mi oído.

- Yo más- respondí con una sonrisa de satisfacción. Luego de unos minutos se posiciono a mi lado dejándome sentir su errática respiración sobre mi piel.

- ¿podría amarte mas de lo que te amo?- me pregunto

- ¿a que viene esa pregunta?

- A que ya no se donde meterme todo el amor que siento por ti- sus ojos estaban cerrados y su nariz acariciaba mi piel.

- ¿tanto me amas?- pregunte girándome para verlo

- ¿después de 10 años aun tienes dudas?- abrió sus ojos y los vi brillar esperando mi respuesta.

- No- respondí con una sonrisa- pero me encanta saber cuando me amas- le confesé abrazándolo, acaricio mi cabeza.

- Podría recorrer el mundo y mas gritando que te amo, no hay nada mejor en este mundo que amarte Bella, nada.

- ¡mama!- grito la inconfundible voz de Anthony del primer piso- ¡nessie esta rayando las paredes con tu lápiz labial!- ambos cerramos los ojos y reímos.

- Nuestra hija será artista- dije en un susurro.

- Lo se, creo que es hora de comprarle un atril o una pizarra- rió- si no tendremos lindos dibujos en todas las paredes- reímos.

- Vamos…- le dije intentando levantarme.

- Ven a aquí- me dijo jalándome del brazo

- Edw…- no alcance a reclamar cuando el me estaba besando nuevamente.

- Dios como te amo Bella- dijo con pasión

- Lo mismo digo Dr. Cullen, vamos antes que nuestra hija nos decore la casa nuevamente.

- Vamos- dijo con una sonrisa.



Así eran la mayoría de los días en nuestra casa, intensos, apasionantes y a la vez divertidos. Nuestros hijos eran la mayor de nuestras alegrías, eran nuestra vida. Edward había salido de la escuela de medicina y se había especializado en cirugía plástica, el había operado a Rosalie en varias ocasiones devolviéndole parte de su rostro quemado. El día siguiente llego íbamos hacia la casa de mi madre en donde nuestras dos familias se reunirían.



- ¡Bella!- exclamo Alice desde la puerta, su enorme panza ya le pesaba mucho así que estaba recargada en la manilla, tenia 8 meses de embarazo. Los niños a penas saludaron y entraron corriendo a donde sus abuelos.

- Si sigues moviéndote tanto acabaras teniendo a ese niño en la calle- le dijo Edward dándole un beso en la frente.

- Cállate menos- le dio un golpecito en el hombro y estiro sus brazos para mi- hola cariño

- Hola, aunque no apruebo sus palabras, Edward tiene razón Alice- le dije correspondiéndole al cariñoso abrazo

- Si ya lo se-

- Yo le digo lo mismo siempre- dijo la voz de Jasper a sus espaldas.

- Hermano- se saludaron con un abrazo

- Hola Jazz- le dije y nos dimos un fraternal abrazo- ¿Cuándo volviste?

- Hoy, me fue excelente con los nuevos negocios Bella, el lunes en la junta de accionistas tendremos que hablar sobre las expansiones de la casa editorial

- Que bien, entonces citamos a prima hora- Jasper era mi socio en la casa Editorial, hacíamos un muy bien equipo el se preocupaba de las finanzas y yo de los proyectos.

- ¡ya están hablando de libros!- dijo Alice levantando las manos al cielo- en estos momentos es cuando me hubiera gustado que Jasper estudiara otra cosa.

- Vamos Alice si no es para tanto- le dijo Edward riendo y cansando sus manos por mi cintura.

- ¡hija mía!- dijo mi madre al darse cuenta de nuestra llegada. Pasamos algunos minutos saludando a todos los que estaban allí, entre a la sala y me quede en shock cuando vi quienes estaban en la sala.

- ¡Emmett, Rosalie!- dije sin ocultar mi sorpresa

- Hola muchachos- saludaron al unísono. Camine un poco y abrace a Rose.



Siempre que Rosalie y yo nos abrazábamos tenía la sensación que cada vez había mas paz en su corazón, su alma y su mente ya descansaban del peso de todas sus acciones, una de las cosas mas importantes de la vida es saber perdonar los errores y no herir el corazón con resentimientos. Eso lo aprendí con los Cullen, sin duda perdonarlos había sido algo que libero mi alma y estaba segura que la de ellos también.

- ¿Cómo estas cuñadita?- me dijo Emmett con el mismo tono burlón de siempre.

- Muy bien gracias ¿y ustedes?- pregunte.

- Excelente- respondió Rose con una sonrisa.



La relación de Rosalie y Emmett había sido muy distinta a la de todos, sin duda ellos tenían muchas heridas y cosas que hablar. Emmett después de irse de viaje estuvo mucho tiempo en el extranjero sin tener contacto con ella. De un día para otro apareció en las puertas de nuestra casa para conocer a sus sobrinos y saber del paradero de Rosalie.



- necesito saber de ella- le dijo a Edward con desesperación

- ¿de verdad quieres estar con ella?

- Si Edward- confeso con un brillo en sus ojos- no se todavía como será nuestra relación pero el amor que siento esta intacto nada pudo contra el. La amo hermano y eso es todo lo que importa.



Emmett busco por una semana a Rosalie hasta que dio con su paradero, al encontrarse todo había sido mágico pero aun así se sentía la tensión entre los dos. Emmett le ofreció a Rosalie irse fuera del país con el a lo cual ella acepto, vivieron unos años juntos y aun siguen en el mismo plan, ellos se aman pero aun no están listos para dar el siguiente paso. La comida se desarrollo entre risas y anécdotas, Emmett como lo hacia siempre que nos veíamos les enseñaba cosas a los chicos, Alice y el eran tíos muy consentidores mientras que Rosalie y Jasper siempre nos ayudaban a controlarlos.



Estábamos en la terraza tomando café. Los niños jugaban entre las luces del jardín y los arbustos. Emmett y Rosalie se pararon en frente de todos tomados de las manos.



- Familia, tenemos algo que decir- dijo Emmett con sus ojos brillantes. Mire a Rosalie y un escalofrió involuntario me recorrió al ver sus cicatrices, aunque ya la había perdonado aquellas siempre recordarían todo lo que paso.

- ¿no me digas que se van a casar?- dijo Alice con ojos picarones.

- No- respondió Rosalie con algo de nostalgia- queremos decirles que volveremos a vivir en esta ciudad- los gritos de felicidad de Esme y Alice no se hicieron esperar, Edward me miro y sonreímos, sin duda seria grandioso tener a los chicos por aquí.

- Además… Rose esta embarazada- soltó Esme de repente. Todos los que estábamos allí los miramos, mi boca cayo unos cuantos centímetros pero se transformo en una enorme sonrisa.



Como era de esperarse los abrazamos y felicitamos hasta que paso un buen rato, ellos estaban felices, sin duda el tiempo les daría la oportunidad para sanar todas esas yagas que aun parecían abiertas. Lo más importante era que ellos se amaban y habían concebido a un hermoso ser que los llenaría de bendiciones.



- ¿Qué pasa?- Edward llego a mi lado, estaba en un lado del jardín contemplando la noche y pensando en todo lo que pasaba.

- Nada, solo disfrutaba de la brisa

- es increíble como el mundo da vueltas ¿cierto?

- Lo es- hace un poco menos de 11 años nos conocimos, nos odiamos y luego nos amamos. La vida da muchas vueltas Edward, nos enseño mucho y aun sigue mostrándonos cosas nuevas que saber.

- Es verdad, esas son las lecciones para nuestros hijos- me dijo abrazándome por detrás- recuerdo que una vez se lo dije a Alice y ahora nuevamente lo pienso. Si tuviera la oportunidad de retroceder el tiempo, no cambiaria nada- me gire para mirarlo.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque nuestra vida es perfecta así como es, nos forjamos con mucho esfuerzo un futuro y ahora tenemos una maravillosa vida, ¿no crees?

- Es verdad, es cierto que algunas cosas se podrían haber evitado pero otras… debíamos aprenderlas de la manera más difícil.

- Si, tienes razón. Todo lo que tenemos es gracias a que pudimos salir adelante y enfrentar nuestros errores.

- La vida nos mostró una cara que jamás habíamos visto, esa parte que pensábamos no existía, nos enseño a aprender de nuestros errores y a saber llevarlos. Ahora podemos decir que somos capaces de perdonar y de olvidar el odio que alguna vez sentimos. Nuestra vida es maravillosa porque abrimos nuestro corazón y dejamos salir lo malo y entrar todo lo bueno, nuestro amor y nuestra pasión son las que nos llevaron a esto, nos mostraron que el amor puede superar cualquier cosa.

- En especial si nos amamos de esta forma- me dijo besando mi hombro.

- Claro que si-

- Te amo- me dijo- y te amare por siempre Isabella Swan tal como te lo prometí la primera vez, juntos por siempre.

- Y para siempre.

- Si tu saltas yo salto ¿o no?- me recordó.

- Claro que si, somos una persona.

- Un corazón.

- Una pasión



Me acerque a sus labios y lo bese con el mismo amor que la primera vez. Diez años después nuestro amor seguía creciendo y no dudaba que nos llevara a una larga y feliz vida juntos.




FIN




(Sigo llorando) jajajajaja…



Espero les haya gustado…. Esta historia fue publicada en Brandon Cullen, la subi aquí para la que no alcanzo a terminar de leerla.



Con Amor…




Tiwii Cullen


13 comentarios:

  1. awww bueno te me adelantaste con aquello de la continucacion pero quedo supr bn gracias pro la historia he leido la maroia de one shoots y los fics y estan de infarto, seguire pendiente del de la testigo que me tiene muy envuelta

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  2. Ya es la segunda vez que la leo y no me importaría de volverla a leer. Esta historia tiene algo que me apasiona y me hace soñar. Es estupenda no tengo palabras. Un saludo desde España.

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  3. Es una de las historias,
    mas, hermosas que eh leido,si no eh
    dejado comentarios en cada capitulo, es por mi corto tiempo al computador y no por desmerecer la historia la cual a dejado bastante en mi y espero en cada lector.
    Angel

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  4. me encanto esta super bueno bye

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  5. me gusto mucho la historia, aunque creo que los hermanos Hale estaban muy loquitos jajaja

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  6. Hola, soy nueva por estos lugares y esta es la primera de tus historias que leo y me ha encantado, me la he leido casi casi de un tirón porque no podía dejarla. Yo soy una persona gordita y siempre lo he sido y la verdad chicas y chicos con la actitud que adoptan los cullen pueden haxcer de tu vida un infierno, lo se porque a mi me ha pasado y me hamarcado mucho, por eso esta historiua me ha caldo aun más profundo.
    Veo que la sotrqas historias están aun en procesio, así que empezaqre a leerlas y estarépen diente de los días de actualización, estoy interesada e La Testigo, pe4ro no encuentro si está finalizada o en proceso, en fin ya lo averiguare.

    Un beso y te sigo leyenoi

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  7. ho, me encanto, estuvo buennnisssimo, llore como loca ,es un historia muy bonita, adoro a edward.

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  8. que hermosa manera de terminar esta historia sin dudas todos aprendieron su leccion y Bella aprendio a perdonar para ser feliz

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  9. hace poco encontre esta pagina pero me encanta ,acabo de leerme pasion a segunda vista y estuvo genial voy acontinuar con las otras historias que de seguro estan tan buenas como esta. desde colombia un saludo un abrazo soy lily felicitaciones

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  10. Hey pasaba por aquí y decidi leer uno de tus fics, asi que escogí este q me llamo la Atencion, aver q tal. Y pues me ENCANTO!!! Te Felicito, escribes super. Me llamo mucho, pero q mucho la atencion como escribes asi q voy a leer tus otros fics, y seguir chismoseando el blog!!! Sigue ai. je Je Je
    Johana dsd Colombia. Abrazos

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  11. woow estuvo genial creo que aun no puedo dejar de llorar, tengo poco de leer en este blog pero esta genial me encantan todas las historias en especial esta, tiene un buen mensaje para todos siempre hay que tratar de perdonar para poder vivir feliz porque sino el mas infeliz eres tu mismo

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  12. Magnifika historia !!!!

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