“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



martes, 22 de junio de 2010

Pasion a Segunda Vista Capitulo 9: Celos Clandestinos




Pasión a Segunda Vista


Capitulo 9:




Celos Clandestinos





Hola nenas! Como están? Espero que bien, primero que todo estamos estrenando nueva portada wiiii!!!, opinen sobre ella, ¿les gusto?, bueno chiquitas aquí les dejo un interesante capitulo, espero que les guste, estamos un poquito sentidas con los rws porque parece que leyeron y algunas se les olvido comentar ¬¬, ojala no pase en este ya que esta buenísimo, además los coments son nuestra única paga y alimento para seguir escribiendo.

Las adoramos nenas!...



POV Edward:





Tener a Bella entre mis brazos era un privilegio, pero sabía y estaba completamente seguro que lo que le había propuesto era un arma de doble filo y seguramente me iba a dañar a mi más que a ella.





Pero tendría que aceptarlo…



La tarde fue mucho mas tranquila de lo que pensaba, trate de agradarle y amenizarle todo lo que pude el día a Bella, se que con chistes e historias no iba a borrar el horrible trauma que debía de tener pero al menos podía hacerla olvidarse de eso por algunas horas. La tarde paso más rápida de lo que quería, el tiempo con Bella era como agua entre mis dedos.



-Es hora de irme- me dijo cuando la noche cayo- mi mama debe estar preocupada

-lo entiendo, entonces nos veremos mañana

-claro que si, vamos en la misma universidad… es obvio que nos veremos mañana- dijo con una sonrisa

-tu sabes que no me refería a eso- le tome su rostro y le robe un beso de sus labios, sus mejillas se tornaron de color carmesí y me sentí poderoso ante la hecho de provocar esas reacciones.

-Edward…- dijo intentado separarse pero con una fuerza que me demostraba lo contrario

-lo único que deseo es estar contigo-

-pero no puedo, debes entenderlo- me dijo con una mirada un poco fría, mi corazón se apretó al no sentir algún sentimiento de su parte

-si lo se… sabes que lo respeto pero eso no me quita que tenga sentimientos por ti

-Edward- dijo soltando un suspiro y llevándose las manos hacia su cara, refregó en repetidas oportunidades y termino poniéndolas sobre su cintura- sabes que me haces mas difícil todo esto

-perdóname… no es mi intención, yo no soy nadie para exigirte algo pero solo quiero que sepas lo que siento


Su rostro me dedico una dulce mirada, pero aun así la sentí distante…



La Semana estaba recién comenzando, los días pasaban cada ves mas lentos y tortuosos, mi relación con Bella estaba en un molesto Stand By… por primera vez sentí molestia y rabia, sentía que Bella no quería estar conmigo… del día miércoles en adelante comencé a experimentar los sentimientos mas contradictorios de toda mi vida

-Mi mujer es la mas hermosa del mundo- escuche decir al imbecil de Jake en los camarines, la sola frase me puso los pelos de punta, como demonios se atrevía a decir Mi Mujer siendo que la engañaba con lo que podía, los días siguieron pasando mas tortuosos y castigadores, el día Jueves vi que Bella y Jake se besaban en el campus, mi cuerpo se tenso de inmediato y una rabia inexplicable se esparció por todo mi ser, no se como fui capaz de controlarme para no ir y separarlos, sabia que no tenia ese derecho, en ese momento me sentí triste, me sentí como algo insignificante, no podía aspirar a ser nada mas que su amante en las sombras, maldecía cada día haber arruinado todo en el pasado.


-bella me ama por sobre todas las cosas, ella jamás me engañaría- mi atención se fijo en una conversación que tenia Jake en los camarines del gimnasio, el no sabia que yo estaba allí también

-oye y que haz sabido de la mamacita de Leah?- pregunto Sam, uno de sus amigotes.

-el otro día la muy zorra se atrevió a pasarse por enfrente de Bella y saludarme, le tengo prohibido que se muestre ante Bella o cuando ella esta cerca- dijo un poco molesto

-es que debe andar tan caliente que no sabe como ponerte todo por delante para que te la folles- dijo Sam riéndose

-eso ya lo se… las mujeres como ella son para follar y satisfacerse… pero Bella, ella es la que tienes en casa cuidando de tus hijos, Bella será mi esposa algún día, eso te lo aseguro.- dijo con una enorme sonrisa de convicción, se terminaron de cambiar y salieron.



Un puñetazo salto involuntario de mi cuerpo hacia los vestidores, mi mano quedo enterrada en el metal, la rabia y la Ira se apoderaron de mi, como podía ser así es mal nacido, estaba anonadado por el grado de cinismo que tenia, el que era “El Novio Perfecto” no era mas que un madito patán acostándose con la primera zorra que se pasaba por en frente, en mi bolsillo quemaba mi celular, no podía creer que tenia la prueba fiel para acusar a Jake, sabia que tenia que usarla, mi ángel malo me pedía a gritos que se lo enseñara a Bella, pero no era capaz, después de todo lo que paso, no era capaz de quebrarle la confianza que tenia en Jake, aunque me cueste reconocerlo, el había sido su salvavidas y algún día tenia que agradecerle por eso. No podía desconocer que gracias a el, Bella se había salvado de una depresión segura…

Me trate de calmar y Salí de los camarines, estaba tan enojado por la barbaridad que había escuchado, pero todo mi enojo se fue en dos segundos cuando vi a la mujer que hacia latir mi corazón, Bella estaba afuera de los camarines de mujeres, tenia ropa deportiva, de seguro iba al gimnasio al igual que yo. Quise acercármele, iba lentamente hacia ella cuando un enorme brazo moreno se poso sobre sus hombros y la atrajo hacia el, era Jake… otra vez. Ese maldito había interrumpido todos los momentos en los que me quería acercar a Bella, demonios hasta cuando ese imbecil iba a dejar de ser un problema en nuestra vida, mi estomago se contrajo y el maldito odio que sentía se alzo como un volcán en erupción, tenia ganas de patear, de morder de golpear, cualquier cosa pero no podía hacerlo, como odiaba sentirme así.



-te vas a poner verde de los celos- dijo una voz femenina a mis espaldas

-avísame cuando suceda Alice- le dije echando espuma por la boca

-vamos… te sacare de aquí, ya fuiste al gimnasio?-

-no pero se me quitaron las ganas- le dije al notar que de seguro Jake y Bella iban al gimnasio- vamonos?

-esta bien vamos



Nos encaminamos al estacionamiento, Alice tenia el mismo semblante de cuando sucedió el incidente con Jasper, desde ese día no lo habíamos visto mas, mama y papa se preocuparon mucho pero el los llamo diciéndoles que no lo buscaran y que pronto sabrían de el. El maldito no había sido capaz de dar la cara, eso era algo de un cobarde, Algo de Jasper.



-no has sabido nada- le pregunte cuando ya manejábamos de regreso a casa.

-no… y tampoco quiero saberlo- me respondió muy fría- no quiero saber nada de el Edward, me hace daño.

-si te entiendo

-y dime como van las cosas con Bella?- me pregunto cambiando el tema

-no lo se Alice, han pasado días en los que no he hablado con ella, Jake no la suelta ni un momento, la tiene agarrada siempre y ella no hace nada para desligarse, eso es lo que mas me da rabia

-rabia?... edward tu sientes Celos y son de esos que te pondrían la cara verde, si te hubieras visto hace un rato, parecía que fueras a explotar.

-lo se Alice… no hay para que recordarlo- respondí con el ceño fruncido

-jamás me imagine que te ibas a enamorar de esa manera de Bella, me sorprende y aunque no lo creas me hace feliz, después de todo el mal que hemos hecho y ella de todo lo que sufrió nos merecemos todos un tiempo de paz. Ya fue suficiente dolor y castigo.



Seguí mirando la carretera mientras escuchaba las palabras de Alice, me alegraba demasiado que ella cambiara su actitud me sentía muy acompañado y feliz de estar con ella conversando, Rosalie y Emmett no habían cambiado nada, Ella seguía siendo el ombligo del mundo y el su perro faldero, mi hermano era un estupido, pero no era nadie para criticarlo. Llegamos a casa y sorpresivamente estaban los autos de papa y mama.



-Hola mama, Hola papa- saludamos al unísono al entrar en la estancia

-hola chicos, como van las clases- pregunto mi padre el famoso arquitecto, Carlisle Cullen

-bien papa, todo bien

-tienen hambre pequeños?- dijo mi madre con una tierna sonrisa, ella era la mejor decoradora de interiores del país, papa y mama se amaban por sobre todas las cosas y eran el complemento perfecto.

-no mama- respondió Alice- pero porque están tan temprano en casa

-porque hoy tenemos una fiesta muy importante, es con la asociación de arquitectos de los Ángeles, esta toda la familia invitada, le pregunte a Rose y Emmett pero no quisieron asistir, ustedes quieren?- los dos nos miramos ninguno estaba como para fiestas pero valía la pena salir a distraerse

-yo voy- dije

-yo también- agrego Alice

-entonces deben estar listos a las 9-



Ambos sonreímos y nos fuimos a nuestras habitaciones, eran solo las 4 quedaban muchas horas todavía, me puse a pensar en todo lo que había pasado ya era viernes y no había tenido contacto alguno con Bella en toda la semana, la había tratado de buscar pero ella siempre estaba acompañada, pareciera que no quería verme, que no se me quería acercar, cada vez que lo pensaba mas odio sentía por la situación, pero siempre recordaba el hecho de que yo tuve la culpa de que todo fuera así.

Cuando eran las 8:50 estaba listo para que saliéramos, Alice toco mi puerta, iba con un hermoso vestido de color verde strapless, se veía hermosa, le ofrecí mi brazo como toda la dama que era y nos fuimos al encuentro con mis padres, nos fuimos en autos separados, mis papas en su mercedes y nosotros en el volvo, cuando llegamos a la fiesta era en uno de los salones mas grandes de la ciudad estaba lleno de gente, lamentablemente y como siempre nos pasaba no conocíamos a nadie, era habitual mudarnos cada cierto tiempo, el trabajo de mis padres era muy demandante y se les requería cada vez con mas frecuencia, papa me había dicho que quería establecerse en esta ciudad, estaba harto de tener que andarnos paseando por todos lados, eso significaba que pasaríamos una larga temporada en los Ángeles.



-Estoy aburrida- dijo Alice reprimiendo un bostezo

-de que te quejas, la comida esta deliciosa y el ambiente es muy grato

- si pero no conocemos a nadie

- y cuando hemos conocido a alguien cuando vamos a las fiestas con papa y mama, además no se porque te quejas, tienes a todos los chicos de la fiesta babosos por ti.

-enserio?- pregunto con una leve sonrisa- entonces me iré a pasear un rato para comprobarlo, vienes?

-no yo también creo que me daré una vuelta

-bien entonces nos vemos mas tarde, me llamas al móvil cualquier cosa

-si ve tranquila



Alice se alejo con la usual gracia que la caracterizaba, me sentía muy contento de que al menos disfrutara un poco de la fiesta, hasta el momento Alice era la que mas la había dañado el destino, me preguntaba quien seguiría ahora, Rose, Emmett, Jasper… Yo?, no me importaba en todo caso.



Camine alrededor del salón, sentí varias miradas en mi espalda, me sonreí al recordar todas las “aventuras” con mujeres en la otra universidad. Se me tiraban como enjambre, pero jamás las tome en cuenta, no me gustan las mujeres tontas y huecas, tenia muchos líos amorosos cuando estaba en mi ciudad anterior, siempre les daba alas y las dejaba, como era uno de los mas populares se me colgaban del brazo solo porque su popularidad saltaba hacia el cielo cuando eran mis “novias”, eso me mataba cualquier sentimiento por alguna.



Mire hacia donde estaban mis padres y conversaban animadamente con otras personas, seguí mi camino pero me detuve en seco en mi lugar, la sorpresa que me lleve me seco la boca y dejo mi corazón latiendo a mil por hora. Por la puerta principal del salón venían entrando un señor y una señora que los reconocí a penas los vi, eran los padres de Bella, los recordaba de cuando lleve a Bella a su casa después de la fiesta de bienvenida, atrás de ellos y con una belleza que podría opacar a cualquiera venia Bella, tenia un hermoso vestido de color azul, su cabello caía en cascada a lo largo de su espalda, se veía hermosa, mi corazón y mi pulso se dispararon de inmediato, todavía no me acostumbraba a que Bella produjera ese tipo de sensaciones en mi, ella me daba vuelta el mundo de una manera impresionante, mi cuerpo reaccionaba solo con verla, el efecto de mirarla secó mi boca e hizo vibrar mi cuerpo. Pero porque era esto… era porque ella me pertenecía y yo a ella, tal vez porque era… ¿mi Mujer?, no lo sabia con certeza, un compilado de imágenes paso por mis ojos, todos los momentos de nuestra primera vez se pasaron por mi mente, pero todos mis sueños fueron mandados lejos al ver a la persona mas detestable a su lado, Jacob Black llevaba a Bella de la mano…



Me acerque a una mesa sin dejar de mirarlos, tome una copa de Champán y me la bebí entera de un sorbo, la rabia… y los malditos celos comenzaban a hacer estragos en mi. No sabia que hacer, podría ir y robármela pero eso le crearía problemas y lo que menos quería era molestarla, no podía arriesgarme a perderla, debía de calmarme, contrólate Edward, repetía mi mente, pero no había caso, lo Celos me tenían cegado.



Avanzaron hasta donde estaba el presidente de la asociación de arquitectos, casualmente mis padres estaban en el círculo, deje la copa vacía en la mesa y me acerque a presentarme.



-que bueno que han venido Phill y René, miren les quiero presentar a unos queridos amigos míos, ellos son Carlisle y Esme Cullen- dijo el señor- ellos son Phill y René, miembros de la asociación

-si nos conocimos en una reunión la otra vez- las parejas se saludaron con una sonrisa- pero a la que no conocen es a nuestra hija- dijo René- ellas es Isabella Swan

-pero que preciosidad- exclamo mi madre, me acerque lentamente por la espalda de los Swan.- eres un amor pequeña- mi madre le tomo la cara y deposito dos besos en sus mejillas, el color de estas se torno carmesí- que lastima que mis hijos… OH! Cariño ven aquí- mi madre me miro con sus ojos brillantes, los Swan se giraron en la dirección que miraba mi madre y las caras de asombro de Bella y Jake se dejaron ver enseguida

-Phill y René les presento a mi hijo menor…. El es Edward Cullen- dijo mi padre, pase por el lado de todos ante la incrédula mirada de todos, me posicioné entre mis padres y salude a la familia de Bella con todo el respeto que la situación ameritaba

-Edward, mucho gusto- me saludo Phill- ellos son René mi esposa, Isabella mi hija y Jacob su novio

-mucho gusto Phill y Rene, pero a Jacob e Isabella ya los conocía- dije con una sonrisa malévola- vamos en la misma universidad- los ojos de bella estaban clavados en los míos, jake me miraba con cierto odio contenido que yo devolvía con creces.

-OH que bien Edward y que estudias…- pregunto la madre de Bella

-Medicina- respondí amablemente.

-que bien, serás un gran medico-

-eso espero- respondí con una sonrisa, vi que el cuerpo de Bella se tenso y giro su mirada hacia otra parte del salón.

-bella porque no vamos a bailar- le dijo Jake

-esta… bien- respondió dudosa, esa mujer quería hacerme explotar de rabia y celos, me iba a volver loco, pero si quería jugar… yo también podía hacerlo.

-a sido un placer conocerlos- me despedí de los padres de Bella mientras ella se encaminaba a la pista de baile con Jake, camine rodeando el lugar y me encontré con el bar., allí habían 3 bellezas listas para salir a la pista, todas me quedaron viendo, pude ver que dos se pusieron nerviosas, la que se mostró confiada era preciosa, debía admitirlo, una rubia despampanante, sus ojos eran de color miel y su piel blanca como la nieve, llamaba la atención donde quiera que estuviera, me acerque con el garbo que siempre me ha caracterizado…



-Buenas Noches- salude cortes- mi nombre es Edward, no pude evitar saludarte

-Hola… buenas noches, yo soy Jessica- respondió mojándose los labios- es un gusto Edward.

-y que haces en esta fiesta

-aburriéndome, mi padre es el presidente de la asociación y me arrastro hacia aquí… tenia muchos planes pero ya me vez…

-que pena por ti, pero no crees que al menos podrías divertirte, para pasar el aburrimiento- dije enarcando una ceja y dándole una sonrisa

-y que me sugieres- su tono fue sensual, cayó redondita

-que te parece si vamos a bailar un poco y después vemos- le respondí en su oído, su cuerpo se estremeció y de inmediato se puso de pie para bailar, podría ser un chiquillo, un hombre que recién había dejado de ser virgen, pero las tácticas de conquista me funcionaban de maravilla.



Salimos a la pista, le tome su brazo y la guié hasta donde quería, a un lugar en donde quedaba justo a la vista de Bella, sabia que este juego era tonto e infantil pero no podía quedarme con las ganas, sentía que Bella estaba segura de mi amor, yo se que cometí errores pero también se que a pesar de todo tengo que valorar lo que siento y valorarme como persona, Bella debe tomar algún día una decisión, no podríamos esperar para siempre, no se si seria capaz de verla otro día mas con Jake arrimado.



-Bailas muy bien- me susurro en tono sensual- me encantaría saber que otras cosas te salen así de bien

-muchas… tal vez descubras algunas esta noche- le apoye su cabeza en mi hombro y la pegue a mi cuerpo, disimuladamente vi a Bella y ella tenia el ceño fruncido y una expresión distorsionada, sus ojos estaban fijos en los míos, le sonreí y ella se descompuso aun mas, tal vez esto me iba a costar caro, pero sabia que tenia que hacerlo, sentir los celos de Bella era una prueba de que a pesar de estar lejos ella me amaba. Ella se secaron abruptamente de Jake y se dirigió a la mesa donde estaban sus padres, mire en la dirección de la mesa y casualmente mis padres, Alice y el presidente de la asociación ósea el padre de Jessica también estaban.

-mira que suerte tu padre y mi familia están en la misma mesa, te parece que nos vamos a sentar

-claro vamos- le ofrecí nuevamente mi brazo y nos encaminamos a la mesa, cuando llegamos Bella bufo y su frente se lleno de arrugas.

-Querida mía, veo que haz conocido al menor de los Cullen

-si papa- contesto amablemente la muchacha al sentarse, el corrí la silla y ella me lo agradeció con una sonrisa, me senté a su lado y quede justo enfrente de Bella, esto era muy bueno o tal vez muy malo, alguien saldría peleando de aquí. Alice me miro extrañada, su vista nos recorrió a ambos.

Las familias se enfrascaron en una charla casual, las miradas que nos lanzábamos Bella y yo no pasaron desapercibidas por los que nos rodeaban, Jessica se acerco a hablarme

-oye esa chica que problema tiene, no nos deja de mirar con odio.

-no lo se… no te preocupes no la tomes en cuenta- le dije poniendo un mechón de pelo detrás de su oreja, un estruendo nos hizo sobresaltarnos, mire en la dirección en la que provenía el sonido, era en donde estaba Bella.


-OH perdón cuanto lo siento- dijo muy apenada, había dejado caer un vaso derramando el contenido en la mesa

- no te preocupes querida- la calmo el hombre- llamaremos a un camarero para que lo limpie, un muchacho rápidamente arreglo el problema y pudimos continuar.

-cuando mi pequeña se case, heredara una gran parte de mi fortuna, la cual ella sabrá administrar muy bien es una muchacha muy bien preparada- tome atención justo cuando dijo eso, todos los demás comenzaron a opinar.

-que bien- dijo René la madre de Bella- es increíble como crecen nuestro hijos, cuando salgan de la universidad ya estarán listos para enfrentar el mundo

-es verdad, no nos daremos ni cuenta cuando ya estén todos casados- agrego mi madre mirándonos a Alice y a mi de manera dulce.

-creo que mi pequeña ya escogió con quien va a formar una familia- aquel comentario me llego a lo mas profundo del corazón, lo dijo el padre de Bella, la mire y sus ojos brillaban pero sin emoción.

-Claro que si- aclaro Jake- Bella algún día será mi esposa y seremos muy felices- dijo el muy mal nacido pasando un brazo por sus hombros, el mundo dejo de andar en ese momento.



“las mujeres como ella son para follar y satisfacerse… pero Bella, ella es la que tienes en casa cuidando de tus hijos, Bella será mi esposa algún día, eso te lo aseguro”



La frase arremetió con fuerza sobre natural en mi mente, apreté mis puños hasta que mis nudillos estuvieron blancos, mis dientes estaban apretados tratando de contener el gruñido que amenazaba con salir, Alice que estaba al otro lado me susurro un “Tranquilo”, pero esta vez no funciono. No podía evitarlo, jamás permitiría que Bella se casara con Jake, antes muerto.



Ella se dio cuenta de lo que había provocado el comentario, rápidamente pidió permiso para ir al baño y se perdió entre la gente, nadie se sorprendió, todos siguieron conversando.



-Si quieres seguirla este es el momento, no te preocupes yo te cubro- me dijo Alice guiñándome un ojo, le di un emocionado beso en la mejilla y lentamente me deslice fuera de la mesa, nadie noto mi ausencia.



Me fui escurriendo entre la gente siguiendo a Bella, ella se había metido a los baños mas alejados de donde estábamos, eso era una gran ventaja para mi, me metí entre la gente y llegue a la puerta una mujer salio y me metí dentro, le puse el pestillo, nadie podría entrar hasta que no hayamos hablado, Bella estaba apoyada en el lavamanos con su cabeza agachada., su respiración estaba agitada y parecía confundida



-Así que la mujer de Black, es eso lo que quieres?- le dije para interrumpir sus pensamientos, ella se giro violentamente y abrió sus ojos verdes.

-que haces aquí?- pregunto asustada

-te seguí, es la primera vez que hablamos en la semana, a que estas jugando Bella?

-a que te refieres, yo no estoy haciendo nada.

-como que no?- dije alzando la voz, ella se estremeció- te paseas por todo el maldito campus del brazo de ese imbecil y ni siquiera te volteas a mirarme

-no insultes a Jake- dijo enojada, la rabia me carcomió nuevamente las conversaciones que había escuchado y el video de mi celular quemaban, pero debía de comportarme como el caballero que era.

-Bella- respire muy fuerte- porque demonios te empeñas en evitarme, esta semana no te haz separado de tu maldito novio, lo único que quiero es verte, pero no puedo ya que siempre estas acompañada

-te dije que esto seria complicado- dijo muy enojada- además nuestro acuerdo es sin acercamientos, sabes que Jake es mi novio no puedo alejarlo- dijo con su voz cargada de molestia.

-hay me lleva el demonio- le grite, me acerque con furia hacia ella, dio un respingo y se hizo para atrás chocando contra la muralla- me vale que el sea tu novio- le dije gritando- me da lo mismo que el te quiera, que tu lo defiendas o que tus padres digan que te casaras con el y sabes porque?- me acerque a ella quedando a pocos sentimientos de distancia, nuestros alientos se mezclaban las respiraciones eran erráticas y furiosas

-porque!- me grito enojada

-porque Te Amo, porque tu eres mía Bella… eres mi mujer y te vas a casar conmigo.

*********



La pasión broto como un géiser de mi pecho, tome su cara y bese sus labios con urgencia, devoré su boca, ella trato de apartarme pero no la deje, el forcejeo hizo del beso aun mas intenso, pegue mi cuerpo al de ella, empujándola contra la pared, mis labios reclamaron los suyos y se apoderaron de su boca, mi lengua se adentro en su húmeda cavidad dando paso a la mejor de las sensaciones, como extrañaba ese sabor… la humedad de su lengua, el vals que formábamos al besarnos.



-déjame- dijo entre besos- no me toques, recién estabas de lo mas contento bailando con esa zorra- mis labios taparon sus reclamos, estaba celosa y me sentía aun mas emocionado con eso.

-sabes porque lo hice- le dije apartándome solo un poco para mirarla- porque me comían los celos Bella, toda esta semana e estado al borde de partirle la cara a ese imbecil y de llevarte lejos donde nadie pueda tocarte, eres mía Bella, todo en ti me pertenece-

-como sabes eso?- pregunto entre gemidos

-acaso no lo vez?- toque su cuerpo e inmediatamente sentí la vibración de su piel- acaso no sientes, eres tan ciega que no te das cuenta que ambos morimos al tenernos lejos- la bese nuevamente, mis besos tan apasionados provocaron la reacción que ya esperaba, el cuerpo de Bella se estremeció por completo y de sus labios se soltó un gemido, mi cuerpo reacciono ante el contacto de su piel, una corriente eléctrica me recorrió y un calor abrasador se fue dispersando rápidamente desde la parte baja de mi estomago. Un nuevo sentimiento fue descubierto, la Lujuria… ansiaba sentirla.



Bella reacciono y paso sus brazos por mi cuello, enterrando sus dedos en mi cabello, paso sus manos por mi espalda, y atravesó todo mi cuerpo con sus caricias provocando el destape de millones de sentimientos, nuestro beso se hizo aun mas necesitado, rápidamente bese sus mejillas y baje a su cuello, lamí con desesperación su piel, de su boca se soltaron gemidos de placer que eran acallados con la música del salón, el cuerpo de Bella se arqueo y nuestros sexos se rozaron, ambos gemimos por el placer del contacto. Los dos comenzamos a frotarnos el uno con el otro, creando aun más roces y gemidos, la sensaciones que despertaba eran increíbles, cuanto no había querido sentirla así de cerca, tenerla nuevamente conmigo, era adicto a ella, habíamos hecho el amor solo una vez y ya sentía que la necesitaba a cada segundo.



-que pretendes- me dijo con la voz entrecortada

-hacerte mía Bella… quiero tenerte ahora, quiero que tu piel quede grabada con mi nombre para que nadie la pueda reclamar- baje por su cuello hasta sus pechos, libere uno y me lo lleve inmediatamente a la boca, su pezón estaba erecto y listo para mis caricias, la otra mano comenzó a masajear el otro, pellizcando su pezón, Bella apretó mi cabeza aun mas a su pecho incitándome a continuar, mis manos viajaron por debajo de la falda hacia sus bragas, las baje con desesperación y hundí mis dedos en su parte baja, Bella se pego mas a mi cuerpo enviando una nueva descarga de placer. Mis dedos se introdujeron en su centro, estaba húmeda y preparada, su cavidad palpitaba ante mi cercanía, comencé a bombear con fuerza hacia dentro, estaba extasiado solo con el aroma de su excitación, todo el lugar se inundo con los excitantes gemidos, ella se movía al compás de mis movimientos, mis dedos y mi boca estaban disfrutando del mejor momento, aprisione su pezón con mis dientes y lamí rápidamente con mi lengua, succione todo lo que se me permitió, tenia al amor de mi vida frente a mi y era mía, no dejaría que nadie mas la tocara, su corazón y su amor me pertenecían, Bella era mi todo… era mi ser…



-Edward… ah… Edward- gemía constantemente, los movimientos de mis manos y mi lengua se hicieron aun mas rápidos, Bella se arqueaba constantemente, provocando que la excitación creciera aun mas en mi pantalón, mi erección se sentía aprisionada dentro de la tela, decidido a llevarla a la locura me hinqué delante de ella, y metí mi lengua en donde se concentraba su calor, el sabor fue excepcional, devore con pasión su centro, pase una de sus piernas por mi hombro dándome un mejor Angulo, bella corrió de su vestido y nuestras miradas se juntaron, ella con el solo hecho de verme en esa posición blanqueo sus ojos y soltó un gruñido de lo mas profundo de su pecho, metí mis dedos para acompañar a mis lamidas, comencé a bombear con fuerza, mis dientes tomaron esa perla que producía tanto placer, un gemido por parte de ambos salio de nuestras bocas, su cavidad se comenzó a llenar de ese liquido, mi lengua lamió su centro y tomo todo lo que ella me estaba dando, sus paredes se comenzaron a contraer violentamente, su cuerpo comenzó a convulsionar ante el inminente orgasmo, la reacción de Bella me sorprendió, saco rápidamente mis dedos de su centro y me hizo ponerme de pie, beso mis labios con una fuerza irreconocible, el sabor de su sexo se mezclo con el de nuestros besos, me sentí aun mas excitado al sentir la combinación y la suavidad de nuestras lenguas degustándolo, me atrajo con todas sus fuerzas a una de las cabinas del baño, me sentó sobre la tapa del inodoro al mismo tiempo que ella se ponía a ahorcadas sobre mi.



-no se que estoy haciendo pero no puedo evitarlo- me dijo besándome con un deseo increíble, nuestros cuerpos nuevamente se comenzaron a rozar, creando una fricción demasiado placentera, mi miembro palpitaba con fuerza, me sentía demasiado excitado, el torrente de sentimientos que había en este momento era demasiado intenso.

-yo si se… tu me amas y ya no puedes ocultarlo mas-

-Edward…- gimió en mi oído, al decir esto la bese con pasión… esa pasión que tenia viva en el pecho, sus manos rápidamente comenzaron a desvestirme buscando mas contacto con mi piel, los movimientos eran rápidos y cargados de erotismo, mientras ella se preocupaba de mi ropa yo la comencé a desvestir, baje rápidamente el cierre de su vestido dejándola desnuda ante mi, una sonrisa me recorrió la cara, tire la molesta ropa fuera de donde estábamos, recorrí todo su cuerpo con mis manos y mis besos, cuando por fin me despojo de la mitad de mi ropa, lamió mis hombros y mi cuello aumentando la enorme excitación, rápidamente libere mi miembro del pantalón.


Ella se relamió los labios al ver la magnitud de mi excitación, era todo un logro de ella, despertaba los más bajos instintos en mí. Bella se bajo rápidamente y se lo llevo a la boca, nuevamente me veía inmerso en esa maravillosa sensación, sus labios y lengua me acariciaban con fuerza, su mano iba en subida y bajada acompañando las lamidas y succiones, mis manos se fueron a su cabeza, con el estado en el que estábamos, la tome del cabello y comencé a marcar el compás de embestidas, Bella gimió con mi miembro dentro de la boca, la succión se hizo mas constante y rápida. Ella levanto su cabeza dejando salir un gemido que me hizo estremecer, sonrió ante la escena y se puso de pie para continuar.



-Bella… no traigo protección- le dije con un miedo increíble de que todo acabara allí

-eso es lo de menos… yo me cuido hace mucho- se sentó sobre mi dejando nuestros sexos juntos pero sin penetrarse, sus dientes mordieron suavemente mi cuello, mandando una contente descarga por mi espalda y mi pecho llegando justamente a mi ya excitado miembro, un gemido acallado por sus lamidas se escapo de mis labios. Sus manos tomaron mi miembro y comenzaron a masajearlo nuevamente, mis dedos de inmediato buscaron su punto de placer, comenzamos a acariciarnos a medida que nuestros besos nos incitaban a seguir, mi boca devoro la de ella, lamí el sabor de nuestros sexos combinados, bese y succione todo a mi paso, nos separamos y me lance como un halcón sobre sus pechos, apreté uno de sus pezones con mis dientes y su cabeza se iba hacia atrás al tiempo que su espalda se arqueaba, dejando aun mas expuestos sus senos.



-Ya no aguanto, Edward… ah!- un grito de excitación salio de su boca, mis dedos masajeaban con furia su centro, dándole placer solo con el contacto, Bella se separo y en un solo movimiento se sentó a ahorcadas, mi erección la penetro, la sensación fue casi enloquecedora, ella comenzó a cabalgar y sus pechos bailaban al son de mis embestidas, tome sus caderas y la ayude con el trabajo, nuestros gemidos se escuchaban por todo el baño, Bella se sujeto de las paredes para poder dar mayor impulso a las embestidas. La sensación que me produjo fue excepcional, la pasión, la lujuria y todo el amor que sentíamos se convino produciendo un sentimiento explosivo que se veía reflejado en la manera salvaje en la que estábamos haciendo el amor.



-Edward ah…- decía constantemente, Bella nos separo, al momento sentí la falta de su cuerpo, invirtió la posición, se sentó nuevamente a ahorcadas pero dejando su espalda pegada a mi pecho, llevo mi miembro a su entrada y empuje con todas mis fuerza hacia dentro, la penetre y el calor de su sexo nuevamente me abrazo. Las embestidas eran rápidas y cargadas de pasión, mis manos acariciaban sus pechos mientras ella llevaba sus dedos a ese botón de placer, me hice hacia atrás disfrutando de la vista, en frente de la caseta estaba el espejo gigante que había junto con los lavamanos, mire la imagen que este me mostraba y mis sentidos enloquecieron, Bella estaba sobre mi gozando con mis caricias, ella abrió sus ojos y se encontró con la imagen, fue demasiado excitante vernos, a través del espejo veía su rostro contraído con el placer, acelere el ritmo y Bella soltó un gritito, la adrenalina estaba al máximo los impulsos eléctricos que desprendían nuestros cuerpos nos hacia sentir aun mas erotismo y placer, de nuestros labios comenzaron a salir maldiciones y en un momento de cordura me aproveche de la situación.

-dímelo… dime que eres mía- le demande al momento de bajar el ritmo de la penetración a un punto desquiciante, miraba sus reacciones a través del espejo.

-no no pares…- dijo en un ruego

-DIMELO!- demande bajando aun mas…

-Soy tuya… entiéndelo… siempre seré tuya y de nadie mas- dijo provocando una enorme sonrisa en mis labios, hice que se levantara y nos fuimos besándonos hacia fuera de la cabina, la puse nuevamente con su espalda en mi pecho pero sus manos se afirmaron en la orilla de los lavamanos, separe un poco sus piernas y nuevamente entre en ella aun con mas fuerza, nuestras respiraciones eran cortadas y rápidas, nuevamente la pasión broto de mi pecho al vernos disfrutando el uno del otro por el espejo, Bella constantemente cerraba sus ojos y me daba una clara idea de cómo se sentía, a mi me pasaba exactamente lo mismo, el ritmo se incremento de un golpe y los gemidos se convirtieron en gritos, cambie a Bella de posición la subí rápidamente encima, ella paso sus piernas por mis caderas y se apretó sobre mi, la empuje a la muralla, la penetre con una fuerza enloquecedora, las embestidas eran firmes y duras, las paredes de Bella se contrajeron totalmente al mismo tiempo que mi miembro se liberaba violentamente dentro de ella, iniciamos el delicioso camino a un orgasmo en conjunto.



-Edward…- dijo con su voz entrecortada y su respiración muy agitada

-ya no quiero… ya no te quiero lejos de mi… quiero que seas mi novia, aunque sea clandestino, no me interesa, no quiero perderte… quédate conmigo mi amor.

**********




POV Bella:




Acaba de tener la experiencia mas erótica y apasionada de mi vida, jamás me había sentido así… deseada y llena de lujuria, Edward me llevo a un limite increíble, estábamos en ese baño, dos cuerpo pegados y cubiertos por el sudor de aquel encuentro, habíamos hecho el amor nuevamente, pero de una forma salvaje y erótica, su cuerpo me atraía de una manera que no podía descifrar, pero lo que ya no podía negar era que lo amaba, había ansiado toda la semana esto… quería que me estrechara en sus brazos y me hiciera su mujer… otra vez.



-ya no quiero… ya no te quiero lejos de mi… quiero que seas mi novia, aunque sea clandestino, no me interesa, no quiero perderte… quédate conmigo mi amor.- me dijo con su frente pegada a la mía y dando suaves besos en mis labios.



Su sola proposición hizo que mi corazón brincara, esta semana anduve de arriba para abajo con Jake buscando el momento perfecto para terminar con el, pero siempre sucedía algo, no había tenido suerte. Ambos teníamos nuestras respiraciones agitadas, sus manos acariciaban mi piel haciéndola sentirse cómoda y a gusto, su cuerpo era mió… sus besos, sus caricias, su amor… todo Edward… era mió.



El solo hecho de recordarlo bailando con esa zorra me habían dado celos, me sentí morir y solo quería ir a quitárselo de las garras, ya me era imposible negar el amor tan grande que le tenia, uno que me hacia volar pero tener un miedo incontrolable, otro engaño destruiría por completo mi corazón, amándolo me arriesgaba a mucho.



-que me dices… quédate conmigo Bella, no te alejes- dios como me ponía en estos aprietos, sabia lo que iba a responder pero me sentía culpable por desear con todo mi corazón decir que si, Edward no era el príncipe azul, pero era el hombre que amaba, frente a esto los errores del pasado de evaporaban.

-Esta Bien… acepto- dije obviando a mi conciencia, el corazón me lo pedía a gritos- no me quiero separar de ti- dije conteniendo las lagrimas.

-OH Bella mi amor… te prometo que no te arrepentirás, Te amo demasiado como para perderte nuevamente- me dijo con una expresión que demostraba la gran alegría de mis palabras, en mi boca apareció una sonrisa de iguales características, pero aun no podía soltar ese te amo que clamaba por ser escuchado, el miedo y el dolor todavía hacían mella en mi corazón.

-debemos tener cuidado con Jake- le dije cuando ya nos habíamos vestido nuevamente, Edward me subía el cierre del vestido depositando húmedos besos en mi espalda.

-lo se… pero lo tendremos pero si el nos descubre yo me ocupare de el.

-NO!- dije gritando- el no nos puede ver, no le puedo hacer tanto daño, el me ama y no seria capaz de dañarme así- dije totalmente convencida, Jake era un santo, uno que me amaba por sobre todas las cosas.

-Bella…- el rostro de Edward se torno serio- Todos los hombres traicionan, no puedes confiar ciegamente en el.

-lo hago porque el jamás me ha hecho ningún daño- no como tu, dijo mi mente, acalle rápidamente mis pensamientos.

-Algún día Bella te darás cuenta que uno nunca termina de conocer a la gente.

- a que te refieres- pregunte confundida, de pronto unos golpes y una voz que ya me era familiar nos llamo

-Edward, Bella!!... soy Alice, Jacob anda buscando a Bella por todo el lugar, ciento interrumpir pero dense prisa- dijo con apuro

-debo irme- dije corriendo a la puerta, Edward me sujeto del brazo y con el impulso me pego a su cuerpo, mi piel reacciono de inmediato, ¿es que nunca me iba a cansar de tenerlo cerca?

-recuerda Bella, esto no va a ser como la otra vez, somos novios aunque sea en la clandestinidad- me dijo muy serio, en un solo movimiento me pego a su cuerpo y a sus labios, mis hormonas reaccionaron de manera alarmante una corriente se disperso por todo mi cuerpo dejándome nuevamente lista para tenerlo dentro de mi, lastima que Jake estuviera buscándome.

-lo se… no te preocupes, llámame mañana para que nos veamos en le mirador.

-claro que lo haré, Te amo Bella… siempre te llevo aquí- señalo su corazón, sonreí y le di un beso, cuando abrí la puerta Alice tenia una cara de mortificada, me acerque a ella y le di un suave beso en la mejilla


-Gracias- le susurre mientras ella quedaba atónita por mi respuesta.

-de nada- me grito con emoción cuando ya me alejaba, rodee el salón por donde me vine y encontré a Jake parado buscándome.

-Donde estabas?- me preguntó con un visible enojo

-me sentí mal y Salí a tomar aire, creo que la comida me cayó mal-

-OH que pena!.. Quieres que te lleve a casa?

-no no te preocupes me iré con mis padres- dije tratando de sacármelo de encima, Jake era muy bueno pero desde el momento que acepte a Edward el ya había salido de mi corazón. Perdóname Jake, susurre en mi mente


Nos fuimos a la mesa en donde estaban todos, la chica que había bailado con Edward me miro de manera extraña, yo le devolví una mirada el doble de intensa, no iba a dejar que me apabullara, al cabo de media hora Alice y Edward volvieron a la mesa.



-Donde estaban pequeños- dijo el papa de los Cullen

-fuimos a dar una vuelta papa- comento Alice animadamente

-además que el buffet esta exquisito- dijo Edward con un brillo en sus ojos. Lo mire y me pareció aun mas hermoso que todas las veces que ya lo había visto.



Es increíble lo que una persona puede hacer en ti, Edward trastornaba mi mundo, me hacia sentir viva y me daba el amor que yo quería, mire a Jake y no podía creer todo lo que pasaba, cuando las cosas cambiaron tanto?, es verdad que con el hacíamos la “Pareja Perfecta” pero de un tiempo a esta parte me di cuenta de que mi “amor” por el pasaba mas por una amistad que el sentimiento que le tienes a un novio, se que no debiera hacerlo pero si lo comparo con lo que siento por Edward, queda muy clara la diferencia, el es la maquina que crea todo el amor que siento, debo pensar como hacer para terminar con Jake, no seguiré esperando a que lo haga conmigo, porque el me ama y jamás me dejaría, eso era lo que mas me dolía, sabia que su reacción no iba a ser buena.



La fiesta termino de la mejor manera, el presidente de la asociación dio un discurso y dio por terminada la reunión, estábamos en el estacionamiento esperando a que el valet nos trajera el auto, Jake ya tenia el de el.



-Jake vete no te preocupes yo me iré con mis padres.

-enserio?, estas segura?

-si claro. Además no te ibas a juntar con los muchachos hoy?

-eh si…- dijo quedándose en silencio, una sonrisa apareció en sus labios- claro lo había olvidado, entonces tu te vas con tus papas

-si no te preocupes vete no los hagas esperar- saco su celular y se alejo un poco, hizo la llamada y cuando volvió se despidió de mi con un fugas beso en la mejilla, debía de estar ansioso por ver a sus amigos.



Nuestro auto llego y antes de subir pude diferenciar entre todas las personas que estaban en el aparcamiento el rostro de Edward, me miraba con sus ojos tan intensos como cuando estuvimos en el baño, hizo un gesto y lo comprendí de inmediato, mañana me llamaría para vernos. Asentí y me subí al carro.



Las luces de la ciudad pegaban en mi cara, pero a pesar de toda la culpa que tenia por Jake me sentía feliz, el hombre que ame en el pasado y este, eran totalmente diferente, Edward me había hecho cambiar la opinión que tenia, el se la había jugado por mi corazón y claramente había ganado, ahora solo tenia que trabajar en sanar mi dolor y el miedo, cuando eso pasara podría gritarle a los 4 vientos que lo amaba con locura.



Wow! Que les parece… ahora si que será un amor clandestino jajajaja, pero el perdón junto con el Te amo todavía no salen, nenas, el prox. Capitulo pasara lo que muchas estan esperando, cierto video saldrá a la luz publica lalalalalalala pero no se cual es… ¿ustedes saben? Jajajajaja




Con Amor…



Tiwii Cullen.





4 comentarios:

  1. Dios mio ojala yo tuviera ese don para escribir tan bonito, me encanto y creeme desee mas de una vez ser Bella para estar asi tan intimamente unida de Edward pero shhhh no se loo digan a mi novio!!

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  2. oye me encanta definitivamnete lo que escribes haces que uno como lector sienta todo el amor la pasion y la lujuria del momento, y esta demasiado buena la historia tiene de todo....
    y bueno es que con edward yo hago cualquier cosa es decir wow lo deje me que haga lo que quiera jajaj

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  3. jajaja ahorita si son novios, genial

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  4. simplemente fascinante la historia este capitulo me encanto

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