“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



martes, 22 de junio de 2010

Pasion a Segunda Vista, Capitulo 7: Camuflando Deseos





Pasión a Segunda Vista



Capitulo 7:



Camuflando Deseos





POV Bella:




El sonido del despertador se escuchaba lejano, me removí en entre las colchas de mi cama solo para darme cuenta que ya era lunes y que tenia que ir a clases, demonios!... porque los fines de semana no podían de ser de tres días?, nunca nadie me ha respondido eso…

-Bella cariño ya son las 7 llegaras tarde- golpeo mi mama del otro lado de la puerta

-ya voy mama- contesto mi voz pastosa



Me metí a la ducha a disfrutar de un baño caliente, rápidamente me duche y Salí a mi armario, como día lunes me puse lo primero que pille pero sin descuidar los detalles, era importante ir casual pero aun así verse bien, eso me lo había enseñado mi mama cuando cambie de apariencia. Me puse unos pantalones de mezclilla a la cadera, una polera de mangas anchas de color blanca, mi cabello lo recogí en una coleta alta y mi maquillaje como siempre fue suave, resaltando mis ojos.




Desayune rápidamente, me despedí de mis padres y Salí de volada hacia la universidad, hoy lamentablemente la primera clase la tenia con el maldito baboso de Jasper, pero soportaría bien, por lo menos en lo que llevábamos de clases ese imbecil ni se había acercado, y era mejor que no lo hiciera… por su bien. Llegue al estacionamiento del campus y casi palidecí al ver el radiante volvo plateado de Edward, todos los recuerdos del sábado en la noche vinieron a mi mente, sus besos, sus caricias… cerré los ojos al sentir nuevamente las mismas sensaciones que el me provocaba, dios como podría entrar ahí y pretender que el no me producía nada… ese odio, todas las humillaciones ahora se combinaban con los recuerdos del pasado y este sentimiento que me provocaba…



Valientemente me baje de mi auto y me encamine hacia mi primera clase, el campus ya estaba lleno de gente a pesar de ser temprano, parecía que todos habían madrugado, camine lentamente saludando a todos los que me saludaban, mire hacia los lados pero no veía a Jake por ninguna parte… ni tampoco a Edward, el solo recordar su nombre hizo que un escalofrió recorriera toda mi espalda, camine un poco mas, cuando iba a doblar el edifico principal para dirigirme a los jardines, ese hombre… el que me desequilibraba por completo venia caminando directamente hacia donde estaba yo, por inercia seguí caminando, sus ojos no se despegaron de los míos, además una enorme sonrisa se esparció por sus labios, cuando casi estábamos frente a frente se hizo hacia un lado para pasar por el lado, me sentí tranquila y pude respirar pero no pudo evitar gesticular un “Te Vez Hermosa” y perderse de mi vista, mi cuerpo se tenso de inmediato y una pequeña sonrisa apareció en mis labios, apure mi paso y trate de mantenerme en pie, porque si paraba de seguro que me caía ahí mismo.



Llegue a mi salón y estaba vació para mi suerte, me senté en mi banco, mis manos de inmediato se fueron a mis ojos, en mi mente la imagen de edward diciéndome esa frase chocaba constantemente no podía explicarme como solo una pequeña frase de tres palabras podía desequilibrar mi mundo de esa manera, estaba desorientada, no sabia que hacer. Después de profesar por tanto tiempo ese odio muy bien fundado, diciendo que era la peor persona del mundo, pensando que jamás podría estar cerca de el y ahora… todo eso… se hundía con las imágenes de la madrugada pasada, me dolía la cabeza de tanto pensar en lo que pasaría ahora, con el solo comentario de edward en los pasillos me daba por entendida que era todo cierto, pensé que era un sueño… o tal vez una pesadilla



El salón se comenzó a llenar de alumnos al cabo del pasar de los minutos, justo antes de que el profesor entrara, apareció por la puerta Jasper Hale, sus ojos rápidamente se posaron en mi, trate de esquivar sus miradas pero aun así las sentía sobre todo mi cuerpo, ese maldito nunca se cansaría.



La clase paso muy lenta, ya era casi la hora de almorzar y el profesor seguía corrigiendo a viva voz unos informes de análisis de libros, yo había escogido “cumbres borrascosas”, un libro que a mi gusto era perfecto, mi análisis estaba bien construido es por eso que el profesor lo reviso rápido encontrándome todo bueno, sonreí ante la idea de haberle ganado a todos, en especial a una persona. El timbre sonó y todos los alumnos abandonaron el salón rápido, estaba guardando mis cosas cuando sentí una presencia detrás mió, mi cuerpo se tenso porque no reconocí su esencia



-No se que demonios le hiciste a mi hermano, pero sigues poniéndolo en mi contra y te juro que te arrepentirás- susurro muy cerca de mi oído, me gire violentamente para encararlo, el no me intimidaría

-no te tengo miedo imbecil- lo empuje para sacármelo del lado- y el que tiene que tener cuidado eres tu, no vaya a ser cosa que te encuentres con alguien que si termine lo que tu hermano no pudo- y la sonrisa malévola de desplegó por mi rostro y la mandíbula de Jasper se tenso por completo- no te cruces en mi camino Jasper porque esta vez te juro que el que saldrá perdiendo eres tu.



Pase por su lado dejándolo solo en la sala, camine lo mas calmada que pude hasta que llegue al baño y mi cuerpo reacciono frente a la amenaza, un frió me recorrió entera pero aun así sonreí ante el espejo ya que me había librado por primera vez de las amenazas de algún Cullen. Moje mi nuca con un poco de agua y trate de tranquilizarme. Espere unos minutos y me encamine hacia el casino, cuando entre, el maldito ya estaba sentado en la mesa con los demás, pero unos orbes verdes fueron los que me llamaron la atención, Edward me miraba con detenimiento, sus ojos estaban pegados a los míos, pude ver una sonrisa disimulada que apareció en sus labios al verme, mi cara fue inexpresiva en ese momento, aun estaba conmocionada por lo que había pasado, de seguro si Edward se enterase algún día, hartaría a Jasper…



Camine hacia la mesa donde estaban todos mis amigos, Jake estaba sentado sobre ella con los pies en una silla, al verme se paro rápidamente y fue a buscarme a la mitad del camino, aun sentía la mirada de edward clavada en mi.



-Bella- grito Jake Alzando una de sus manos- hola amor- el rostro de Jake se veía diferente, parecía torturado, pero no preste atención yo aun tenia bastantes problemas

-Bien

-tienes hambre?

-claro que si

-iré por nuestros almuerzos

-esta bien- Jake se fue al mesón a pedir nuestra comida y yo me senté, hable con los chicos hasta que mi novio llego y comenzamos a comer, de pronto alguien se aclaro la garganta en un micrófono y comenzó a hablar

-Buenas Tardes Alumnos!- dijo animadamente el locutor de la radio universitaria, habían parlantes por todo el casino- comenzamos las transmisiones de almuerzo con un par de recados, tenemos algunos chicos que están reclamando por las apuestas que se hicieron en la Fiesta de principio de año, tenemos al señor Taylor Crow que le debe a Michael Weitz una caja de cambios nueva para su auto- todos hicieron expresiones de risas y de burlas al que debía- también tenemos a Jessica Stanley que le debe un beso con todo al señor Marck Baltimore- los dos involucrados sonrieron picaramente- y por ultimo nos llegaron algunos comentarios que el respetado y muy querido Jacob Black- me tense de inmediato, demonios ahora si que iba a arder Troya- no ha cumplido la apuesta principal que le hizo al Novato en esta universidad y Señor de las autopistas Edward Cullen.- todo el mundo hizo un gran UUUU! Y el casino completo tenia la mirada en nosotros tres, Jacob casi se atraganto con su comida pero inmediatamente se puso de pie y miro a Edward con cara de odio contenido, el solo lo miro con una sonrisa de medio lado, pero evito provocarlo, muy sabio decía yo… muy sabio…

-Wow yo pensé que Jacob Black era un hombre de palabra- dijo un sujeto pero no se de donde provino la voz, jake estaba que ardía

-Entonces chicos- continuo el locutor de radio- tendremos la paga de estas apuestas? Nos veremos en la edición del receso, adiós!- y se corto la comunicación de la radio, el cuerpo de Jake estaba como una caldera, el casino completo se reía y se burlaban de la apuesta que había hecho Jake, el solo me miro con cara de remordimiento y susurro un “lo siento” entre dientes, ahora si que estaba perdida.

-CULLEN!- grito en el medio del casino

-que quieres Jacob- dijo Edward parándose de su mesa, todos sus hermanos me miraban a mi, yo solo pude despreciarlos con la mirada y concentrar toda mi atención en Jake, camino hacia donde estaba Edward y se paro enfrente de el, sorpresivamente Edward era mas alto que Jake, le ganaba por unos cuantos centímetros, los dos se quedaron mirando frente a frente.

-Puedes salir con Bella esta noche, pero si le tocas un solo pelo considérate hombre muerto, tu y toda tu familia, te juro que no descansare hasta verlos a todos 3 metros bajo tierra- una sonrisa se desplegó por el rostro de Edward y yo casi me caí de la silla, todo el mundo estaba escuchando, todos ponían atención, el casino entero estaba en silencio escuchando las palabras de estos dos chicos, demonios ahora si que estaba en problemas.

- no te preocupes Black volverá sana y salva, lo único que puedo decirte es que nunca mas vuelvas a apostar a tu mujer, imbecil- termino escupiendo las ultimas palabras en su cara, demonios!, Edward se alejo sonriendo, salio del casino por una de las puertas, Jake salio del casino en dirección contraria, por un momento me pregunte a quien debía seguir, pero esa pregunta fue rápidamente contestada, Salí afuera y no veía a Jake por ninguna parte, llegue hasta detrás del casino y ahí estaba, pateando todo lo que había en su paso, estaba realmente furioso.

-jake!- gritaba pero el no me respondía- Jake cálmate

-Déjame en paz Bella!- dijo pateando y golpeando las murallas, Jake siempre era así de agresivo cuando se enojaba, claro que a mi nunca me tocaba ver esto, ya que conmigo eso jamás pasaba- soy un imbecil, Cullen tiene razón, soy un maldito imbecil, como pude apostarte Bella, como fui tan estupido

-ya Jake basta si solo será una noche

-pero soy mas estupido sabes, porque te fui a apostar justo con la persona que mas odias, Bella perdóname- se arrodillo en frente mió, yo lo mire con cara de culpa y pena, si supieras Jake

-Jacob Black escúchame, yo no soy la misma Isabella que ellos conocieron, no te preocupes que jamás me harán daño y menos alguien como edward, eso te lo aseguro mi amor, ahora ven- lo abrace- no te preocupes prometo contarte todo lo que pase- mentí

-eso no hará falta Bella, confió demasiado en ti, se que jamás me engañarías y menos con un imbecil sin corazón como el- sonreí falsamente… la culpa empezaba a pesar.



Jake no se sentía bien así que fue por sus cosas a su salón, no quería seguir en clases así que le propuse que nos fuéramos a su casa, estaba esperándolo en los estacionamientos cuando una fragancia que empezaba a identificar se paso por detrás mió, de pronto sentí su presencia en mi espalda muy pegada a mi.



-Pasare por ti a las 10- susurro en mi oido, provocando que todas las terminaciones nerviosas de mi cuerpo reaccionaran- no puedo esperar a que sea de noche



De pronto su cuerpo paso por mi lado y me sonrió, su sonrisa era enorme, no dudaba que el allá hecho correr ese rumor, pero era algo que le preguntaría esta noche, camino con su semblante malévolo hasta el volvo y se subió, a toda prisa salio del estacionamiento, mire como el brillante auto se perdía entre los demás que avanzaban por la avenida, dios que pasaría esta noche. Jake llego a mi lado y nos encaminamos hacia su casa. Para mi mala suerte la tarde paso mas rápida de lo que yo quería, Jake me fue a dejar a mi casa alrededor de las 8, eso me daba tiempo suficiente para arreglarme, me despedí de el con un suave beso y me hizo prometer que si Edward me hacia algo lo llamaría a cualquier hora, a lo cual accedí sin problemas.



Subí rápidamente a mi habitación y me metí en el cuarto de Baño, me di un relajante Baño en el Jacuzzi para liberar todas las tensiones, después de un rato, me fui a mi closet, había un vestido preciso para esta noche, a mi me gustaba usar de todo, pero por una extraña razón tenia el presentimiento que debía usar un vestido, no se porque, solo seguí mis instintos, era un hermoso vestido negro ceñido al cuerpo, tenia escote recto y tirantes a cada lado que se afirmaban en mi espalda, me lo puse y me quedaba perfecto, lo acompañe con pulseras de plata en mis manos y aros colgantes, mi cabello lo deje caer en cascada por mi espalda, mi maquillaje era de color oscuro pero resaltando mis ojos, a las 9:45 estaba lista, prepare mi cartera con todo lo que necesitaba, mi celular sonó pero era un numero extraño, conteste con algo de desconfianza pero mi cuerpo se tenso al escuchar esa voz… su voz…



-Buenas Noches Bella- me saludo muy cortes

-Edward? Como demonios tienes este número

-digamos que no me fue muy difícil conseguirlo, unos cuantos sobornos y listo, ya estoy afuera de tu casa, nos vamos?- titubeé al responderle me dejo impresionada que tuviera mi teléfono

-si claro, bajo enseguida- cogí mis cosas y Salí a su encuentro, estaba parado en afuera del auto con la puerta del copiloto abierta además una seductora mirada y sonrisa adornaban su rostro- no se como le hiciste para conseguir esto- le dije con un poco de sarcasmo

-digamos que solo tenia que mover algunas piezas… además esto fue una apuesta, la cual yo gane… nos vamos-pregunto abriendo aun mas la puerta, rodé los ojos y me subí al volvo, el rápidamente cerro y subió del otro lado, cuando menos lo pensé estábamos en marcha hacia un destino incierto



- a todo esto- rompió el silencio que había- te ves extremadamente hermosa- agrego con una sonrisa

- gracias- gire mi cabeza contra la ventana para que no me delatara mi sonrojo- y dime donde iremos

- bueno debido a que tu no me tienes confianza queda descartada la frase “es una sorpresa”, además esto es solo la paga de una apuesta, no puedo llevarte a una cena romántica, porque o si no mañana estaría 3 metros bajo tierra como gentilmente me dijo tu novio-agrego divertido

- entonces?

- Iremos a un club que esta en el centro me dijeron que era muy bueno

- Como se llama

- “PK2” (Pecados)

- Buen nombre, si lo conozco

- Ah que bien, vas seguido?- me miro y no pude evitar escapar de sus ojos

- No mucho a ese por lo menos, nosotros preferimos los que están fuera de la ciudad o las fiestas del campus, así no reservamos el derecho de admisión

- Ya veo…- el silencio volvió a aparecer, luego de unos 10minutos llegamos al club, debo agregar que edward manejaba como loco, aun mas que Jake, a mi me encantaba la velocidad pero el se excedía en el concepto.



Llegamos a la entrada y había una gran fila de personas esperando, edward me miro con una sonrisa y me agarro de la mano, mi piel experimento una extraña sensación, todos los bellos de mi cuerpo se erizaron ante su contacto



-Sígueme- me gruño el ojo y me llevo a donde los guardias, se acerco a uno de ellos y le susurro algo al oído, el lo miro e inmediatamente nos dejo pasar frente al asombro y los reclamos de los que estaban haciendo fila. Entramos al club y habían algunos cambios, cosas que antes no estaban pero que lo hacían verse mejor de cómo estaba, llegamos al hall y la pista de baile se veía llena de gente, subimos al segundo piso donde estaban las mesas, no había mucha gente ya que todos estaban bailando, nos sentamos en una mesa que quedaba en un rincón se veía bastante solitaria y tranquila, además nadie nos vería, no quería mañana ser la comidilla de la universidad. Nos sentamos y llego un mesero a pedir la orden.



-Buenas noches, bienvenidos al club Pecados, mi nombre es Patrick, yo tomare su orden- el mesero comenzó a coquetear conmigo, sus ojos me recorrieron completamente y Edward se percato de eso, se aclaro la garganta y ordeno

-yo quiero solo una coca cola, y tu Bella?

-yo igual

-bien se las traigo enseguida- el mesero me dio la ultima mirada, me guiño el ojo y se marcho

-No bebes?- le pregunte extrañada

-no cuando manejo, no me gusta poner en riesgo mi vida ni de los que andan conmigo, y tu?

-no cuando ando con desconocidos- dije con sarcasmo, el rió y sus ojos brillaron

-me encanta como eres sabes, puedes ser tan dulce y acida a la vez, eres una caja de sorpresas, de lo poco que llevo viéndote solo han sido sorpresas las que me llevo contigo- rodé los ojos y el rió

-bueno y que haremos porque no creo que debamos quedarnos sentados toda la noche o si?- el mesero llego con las bebidas, Edward las tomo y le dio las gracias, el chico hizo un gesto de desagrado y se marcho inmediatamente, rodé mis ojos y le pegue un sorbo a mi vaso.

-claro que no… pero antes de ir a bailar quiero hacerte unas preguntas, me las responderías?-

-depende

-de que?

-de lo que me preguntes, comprenderás que no puedo contarte mi vida…- dije con aun mas sarcasmo.

-si pero solo hay algunas cosas que necesito saber

-esta bien pregunta

-Bella… dime… ¿Te gusto?- me dijo penetrándome con esos ojos verdes, de mis labios se soltó una carcajada

- Edward yo no se ni lo que hago aquí y voy a saber si tu me gustas, la otra noche te dije, no se que demonios me pasa contigo

-Bella yo… - agacho su mirada para buscar un impulso invisible en la mesa, alzo sus ojos y estos brillaban de una manera muy especial- Bella tu me gustas, no se hasta que punto, pero creo que es hasta uno que ni yo puedo comprender, se que cometí errores y maldades imperdonables en el pasado y que no merezco tu perdón, pero por una extraña razón quiero ser parte de tu vida Bella- se comenzó a acercar- quiero estar allí, día a día contigo, estar en tu mundo ser parte de ti- corrió su mirada y soltó una risita como si en sus pensamientos hubiera algo de divertido o terrible, que solo le quedaba reírse de aquello- sabes tal vez no estaré en las fotos familiares, ni tampoco iré a las fiestas, no despertare con el placer de tenerte a mi lado todas las mañanas, pero aquí estoy Bella, a pesar de todo lo que me odias y con justa razón, aquí estoy como un maldito esperándote y rendido a tus pies, quiero amarte, cuidarte y protegerte de lo mismo que yo alguna vez te cause, quiero borrar el semblante triste que todavía tienes en tus ojos…- termino con sus ojos aun mas brillantes, los míos ardían peligrosamente, sentía que en cualquier momento se desbordarían y me era imposible contenerlos.

-ya basta- le dije en un susurro- basta… déjame en paz- dije girando mi cabeza hacia otro lado, ya no quería mas daño, mi alma estaba lo suficientemente golpeada como para que el quisiera destruirla por completo, y para eso no faltaba mucho. Su semblante se contrajo pero solo asintió, no quería escucharlo decir eso, cada vez que sus palabras se procesaban en mi mente, las vividas imágenes de todo lo que pase venían a mi cabeza, obviamente las cosas malas pesaban mas.

-Vamos a Bailar- me pregunto después de un rato de silencio, me tome lo que quedaba de mi bebida de un sorbo y asentí.



Caminamos entre los que ya estaban bailando, obviamente esta no era la primera vez que bailaba con alguien, de hecho yo todos los fines de semana salía con Jake a alguna parte, pero me ponía los nervios de punta bailar con el, la cercanía, los movimientos, el contacto… cuando llegamos a un lugar donde podríamos bailar ambos nos miramos, el me sonrió y yo solo emití un intento de sonrisa, tenia el corazón resentido por la platica. Sus manos me tomaron por la cintura y me acercaron a su cuerpo, no me pude resistir al sentir el aroma que desprendía, era uno dulce, casi empalagarte pero totalmente adictivo, sin que se diera cuenta me pegue un poco mas a su hombro y absorbí todo lo que pude, el enterró su nariz en mi cabellera, sentí que también llenaba sus pulmones de mi esencia y acariciaba suavemente mi espalda con una de sus manos, una canción conocida comenzó a sonar Promiscuis Girl de Nelly Furtado, y la pista se lleno de gente, muy pronto ya no teníamos oportunidad de separarnos ya que contábamos con muy poco espacio, los movimientos de las parejas a nuestro alrededor se hicieron sensuales y lentos, la canción nos incitaba a demostrar todo lo que teníamos escondido, mire el rostro de Edward y el me contemplaba muy atento y además tarareaba la canción.



-Te la sabes?- pregunte en su oído

-algo- respondió con una sonrisa



Comencé a cantar las estrofas de mujer que correspondían, el me brindo una sonrisa mas grande, mientras bailábamos además íbamos cantando, al moverme sentía cada partícula del cuerpo de Edward el estar bailando así de pegados y con todos los roses que teníamos, despertó en mi los sentimientos que tanto había querido apabullar, el cuerpo de Edward me incitaba a algo mas. Sus manos comenzaron a recorrer mi espalda y me pegue aun mas a su cuerpo, estaba absorta sintiendo como su figura se movía con la mía, la música era lenta pero sexy, lamentablemente el día de mañana no podría echarle la culpa al alcohol por lo que estaba a punto de hacer pero no podía evitarlo mi cuerpo me lo pedía… y mi alma también. Levante mi cabeza y me encontré con los hermosos ojos de Edward, trate de hacer a un lado todo el resentimiento que le tenia y deje salir una vez mas el amor contenido de hace algunos años, sus ojos me miraban brillantes y atentos, la canción cambio a London Bridge de Fergie, una sonrisa malévola salio de mis labios y me comencé a mover muy sensual y a provocarlo con mi cuerpo, sus manos se pegaron a mis caderas y acariciaron mi piel sobre la tela. Me gire para quedar con mi espalda y trasero pegados a su pecho, baile y seduje a mas no poder, Edward puso su boca en mi oído y esta emitía pequeños gemidos, su respiración al igual que la mía eran rápidas y nuestros corazones latían a mil por hora, el levanto mis brazos y los puso detrás se su cuello, sus manos se dejaron caer por todo el camino que estos dejaron, recorriendo partes sensibles de mi pecho, a pesar de ser una incitadora me sentía bien, mi cuerpo necesitaba esto, sinceramente desde que Edward entro en mi vida nuevamente, con Jake ya no era lo mismo, será que si algún día podía estar con Edward ¿el me llenaría por completo?.



Con los movimientos tan seguidos comencé a sentir los efectos en Edward, su entrepierna se alzaba majestuosa a presentarse delante de mi, pase intencionalmente mi trasero por sobre su miembro y una corriente de placer atravesó todo mi cuerpo, estaba extasiada la música era excelente, me divertía y gozaba como nunca.



-bella- gimió Edward en mi oído- juegas con fuego, no podré resistir mucho

-vas a morir si me tocas- dije en un susurro sensual pegándome a su oído, la canción cambio a Im Slave for you de Britney Spears, ambos nos miramos con los ojos oscuros por el deseo que se estaba formando o mejor dicho que al fin podía salir a flote, no se porque no podía resistirme a sus encantos, esos que ya me habían seducido una vez pero no a este punto, creo que las hormonas juveniles me estaban jugando una mala pasada

-Entonces moriré y me iré directamente al Cielo, solo con probarte - dijo besando mi cuello y lamiendo la piel cercana, mis ojos se cerraron y comencé a vivir la experiencia más erótica de mi vida.



POV. Edward:



Esta mujer planeaba volverme loco, estaba en el borde la cordura y de perder completamente el control, Bella me llevaba al limite soportable, no sabia cuanto mas podría aguantar a sus encantos, era la mujer mas hermosa y sensual con la que me había tocado lidiar, muchas veces e tenido que resistir saliendo victorioso en todas las situaciones, muchas mujeres quisieron meterme en sus camas, pero nunca lo lograron, jamás me deje embaucar por esos juegos, no le entregaría algo tan importante como mi cuerpo a cualquiera, la persona que lo tuviera seria especial… la mujer perfecta, Bella encajaba totalmente en esa descripción, su solo aroma me dejaba aturdido y completamente drogado, pero quería mas mas y mas, estaba totalmente adicto a ella, era mi marca personal de Heroína, algo de lo que jamás quería rehabilitarme…



Su cuerpo estaba pegado al mió, sus movimientos eran lentos pero seguros, sus ojos negros me dejaban ver el deseo contenido que guardaba en su cuerpo, trate de dejar afuera de mi mente las imágenes pasadas con Jake, solo quería que fuéramos ella y yo, su cuerpo el mió, nuestro deseo, y la vía de escape que encontrábamos para sacarlo…

-Edward- gimió en mi oído cuando la tome por la cintura y la pegue a mi, sentía su pecho pegado en el mió, aun así por la tela se podían ver sus pezones erectos por todo el roce que ya teníamos, solo con una leve caricia toque esos pequeños montes que se alzaban de la tela, ella arqueo su espalda en mis manos y un gemido audible escapo de sus labios.- ahora yo también moriré… por el pecado que estamos cometiendo, nos iremos al infierno…

-entonces te prometo que antes nos iremos juntos al cielo- susurre en su oído, instantáneamente nos separamos y nos miramos, los sentimientos se traspasaron solo por el contacto de nuestras miradas, la mano de Bella sujeto firme la mía y yo solo asentí, en menos de 5 minutos ya estábamos fuera del club y en camino hacia el cielo, nuestro cielo personal.



Subimos al volvo y el silencio se adueño de nosotros pero era uno cómodo, a pesar de estar al borde de un ataque al corazón con todos los sentimientos combinados que habían en mi pecho, no iba a forzar a Bella a nada, solo quería estar con ella, disfrutarla sin reglas, sin odios pasados, ni nadie interfiriendo, esperaba que esta noche pudiéramos ser solo ella y yo… nadie mas…



-Mira para ahí!- grito Bella cuando pasamos por un lado de la carretera

-Bella esto es una carretera- le dije extrañado, detuve el volvo y ella se bajo- Bella para donde vas- saque las llaves y baje a seguirla

-mira quiero mostrarte algo, puedes seguir ese camino- apunto entremedio de un bosque a un camino que se perdía en la oscuridad

-si creo que si, pero que hay allá?-

-yo si puedo decir “es una sorpresa” o no?- sonrió

-claro que si- le dije y no subimos nuevamente al volvo, gire el auto y me metí por el camino que ella me indicaba, después como de 10 minutos de recorrer la nada llegamos a la escena mas hermosa que había visto después de la presencia de Bella, un hermoso mirador. Nos bajamos del volvo y Bella corrió a la baranda, yo la seguí más despacio y me pude fijar que estábamos en un acantilado, la baranda estaba en la orilla de un roquerio.

-Vienes seguido para acá?- pregunte con una doble intención, el lugar era bastante apartado

-si, cuando quiero estar sola- respondió mirando el paisaje

-Ah entonces vienes sola?- ahí estaba yo y mi doble intención

-claro que si, a Jake no le gusta venir a estos lugares, los encuentra aburridos, además tampoco sabe que existe- dijo con algo de pena en su voz

-Lo amas?- pregunte casi escupiéndolo de mi boca

-si- respondió segura- pero no se si como un novio o como amigo, tengo mis sentimientos confundidos, ahora nada es como antes-

- y que sientes por mi Bella- la mire pero ella seguía con sus ojos perdidos en el horizonte, la noche estaba estrellada y no hacia nada de frió.

-Edward… no sigas- dijo esquivando cualquier tipo de contacto- de verdad se me hace muy difícil procesar todo lo que llevamos de noche, no puedo con tanto, no se que hacer con mi corazón Edward, no lo se…

-Bien Bella, no volveré a preguntar- termine con una sonrisa- oye y porque no me cuentas que ha sido de tu vida, quiero saber todo de ti

-de verdad quieres saber?- pregunto con real incredulidad

-claro que si, cuéntame que paso contigo Bella-

Conversamos muchas horas, ella me contó todo lo que había pasado desde que llego a los Ángeles, en cierto punto ella me devolvió la pregunta, yo le conté todo de mi pero obviando a todos mis hermanos, no quería meterlos en la conversación, además no pretendía arruinar el momento con Bella, eso jamás, era casi de amanecer y nuestras horas juntos habían sido maravillosas, yo con solo tenerla cerca estaba feliz, el mejor premio del mundo era disfrutar de su compañía, la amaba como jamás nunca pensé amar a alguien, pero no podía decirlo, no estaba permitido, no quería dañar mas su corazón, primero debíamos sanarlo. Ella se veía contenta, me regalo algunas risas mientras le contaba todas las cosas locas que he hecho, nos mirábamos como si nada mas en el mundo existiese… nada mas…

-ya casi amanece- dijo con algo de nostalgia en su voz

-ya que casi no bailamos y ese era el motivo de la salida, quieres bailar conmigo?- pregunte extendiéndole mi mano, ella la miro medio convencida pero asintió con una sonrisa, fui corriendo al volvo y puse un CD de música, esperaba que hubiera algo que pudiéramos bailar… el CD contenía canciones de Diego Torres, la primera fue Déjame Estar, al parecer dios me quería mucho, la canción era perfecta… corrí hacia su encuentro, le hice una reverencia y nuevamente la pegue a mi cuerpo, su cabeza descanso en mi hombro, como me sabia de memoria la canción, la cante para ella… para mi Bella





Déjame entrar en tu alma,
Déjame entrar en tu vida,
Déjame estar en las cosas buenas y malas que tiene tu mundo,
Déjame que te acompa
ñe algo mejor a desahogar a esa pena y al corazón,
y que el nudo en tu garganta se vaya por la ma
ñana.




Su cuerpo temblaba por el solo hecho de escuchar mi voz y mis palabras que salían sinceras de mi corazón, que eran solo para ella, ¿como podía pedirle perdón y borrar todos los malos recuerdos?




Déjame entrar en tus dudas y que jueguen con las mías,
Déjame entrar en tu sombra y que se fundan con las mías,
Déjame que te lo diga en soledad, yo muero cuando te veo a ti llorar,
y que si tu alma esta triste, muy triste estará la mía.

Quisiera que te lleves de mi vida lo mejor,
la brisa que a ti te acaricia esa me la guardo yo.





Subí una de mis manos para acariciar su mejilla, ella cerró los ojos por el contacto de nuestra piel, mis dedos trazaban líneas por su rostro y cuello, nos movíamos al compás de la música…





Déjame ser la voz que grita cuando los traidores callan,
Déjame estar a tus orillas, ser la silla que te aguanta,
Déjame ser de tus sonrisas cuando miras la que brilla,
Déjame ser, Déjame estar, Déjame entrar.

Déjame entrar en tu miedo,
Déjame ser tu confianza,
Déjame ser la balanza que equilibrio tus angustias,
Déjame ser tu guarida frente al mar,
Déjame ser la tristeza que se va,
Déjame ser la alegría que ponga luz a tu vida.





De sus ojos comenzaron a caer lagrimas que bañaron su rostro, trate de acallar todas con las yemas de mis dedos, su cuerpo se apego mas al mió y fundió su cara en mi pecho, pase mis brazos por su cintura y le di cobijo, es muy fuerte la situación por la que pasamos, este amor… estos sentimientos…




Quisiera q te lleves de mi vida lo mejor,
la brisa que a ti te acaricia esa me la guardo yo.

Déjame ser la voz que grita cuando los traidores callan,
Déjame estar a tus orillas, ser la silla que te aguanta,
Déjame ser de tus sonrisas cuando miras la que brilla,
Déjame ser, Déjame estar, Déjame entrar.

Aunque cambien los tiempos y pierdan el tiempo,
yo seguiré pensando igual,
por que sueño que un día
tu vida y la mía
se encuentre en un lugar,
sentir que el amor que va por dentro es fuerte y de verdad.





La música siguió sonando pero ya no aguante mas, había estado toda la noche resistiendo pero este era el momento para tomar lo que ya era mió, ese Beso que colgaba de sus labios listo para salir… tome su rostro y lentamente acerque mis labios a los suyos, nos fundimos en el beso mas exquisito y lleno de pasión que nos habíamos dado, sus labios se amoldaban perfectamente a los míos éramos el complemento perfecto, mi lengua acaricio sus ya húmedos labios pidiendo permiso para entrar, Bella entreabrió su boca invitándome a pasar, nuestras lenguas iniciaron una carrera por el probar de la otra, su aliento embriagador penetro por mi nariz, hasta el mas profundo de mis sentidos, la tome de la cintura y ella enrollo sus piernas en mi cadera, en este punto me era difícil parar, ya no tenia escapatoria, mi entrega estaba predispuesta, esta noche le entregaría todo a Bella, mi primera vez seria con ella, me entregaría en cuerpo y alma …




Camine con ella agarrada de mi cintura hacia el capot del volvo, Bella se sentó sobre el y nos seguimos besando, las caricias eran cada vez mas intensas y querían descubrir aun mas del otro, ella con ternura desabotono mi camisa, cuando tubo completo acceso a mi pecho puso sus manos sobre el, la piel la sentía arder, era un calor intenso que necesitaba sacar, estaba en un estado de excitación muy placentero, mis manos subieron hacia los tirantes de su vestido, Bella se separo de mi y con la mirada mas sensual de la noche se desabotono los tirantes y su hermoso vestido cayo ante mis ojos… dejando a la vista sus hermosos pechos, relamí mis labios ante la maravillosa vista que tenia, ella se echo hacia atrás y mi boca fue a explorar su cuerpo, uno que tendría mi nombre grabado en cada parte…




-Como eres Hermosa Bella- susurre contra su piel, mientras lamía y besaba su cuello

-Edward- soltó en un gemido, mis besos fueron bajando hasta sus pechos, no pude permitirme pasar por ahí y no probar esos dos espectaculares manjares, tome con mis dientes uno de sus pezones, lo acaricie lentamente con mi lengua, la espalda de Bella se arquea constantemente, para no descuidar el otro, con mi mano comencé a darle suaves masajes, apretando y acariciando al mismo tiempo, fui intercambiando a medida que sentía la necesidad de probar el otro, mis besos siguieron su camino a medida que iba quitando su vestido, Bella levanto sus caderas y rápidamente tire todo lo que quedaba de el, su cuerpo estaba desnudo delante de mi, no era la primera vez que veía a una mujer desnuda, pero era la primera vez que podía explorar con mis manos, boca y mi lengua toda la piel de ella, una corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo, situándose en mis partes mas sensibles, mi erección ya era inminente y aprisionada por mi pantalón, jamás en mi vida me había sentido así, con tantas ganas de tener a alguien en mis brazos, o mejor dicho con tantas ganas de tener a Bella en mis brazos…




Deposite suaves besos en su vientre, sus manos se fueron a mi cabello acariciándolo e incitándome a continuar, una mirada de aprobación busque en sus ojos en el momento que llegue a sus bragas, una sonrisa malévola apareció en mis labios y ella solo soltó un gemido, arranque sus bragas dejándolas caer cerca de donde estaba el vestido, con mi lengua toque su clítoris y la descarga de placer fue inmediata el cuerpo de Bella se arqueo completamente en el capot, su centro ya estaba húmedo, con mi lengua succione todo a mi paso, lamí y deguste de su sabor, grabándolo en mi memoria, con mis dedos toque su entrada que estaba aun mas empapada, mis dedos se fundieron en ella provocando un enorme gemido de placer, suavemente comencé a bombear dentro y fuera mientras succionaba todo lo que ella me ofrecía



-Edward- escapo un grito con un tono de placer de sus labios

-te dije que te llevaría al cielo Bella

-te necesito Edward… Ahora…- escapo de esa boca totalmente acallada por los mismos gemidos.



Mis dedos y lengua siguieron trabajando hasta cuando los gemidos de Bella se hicieron constantes y en su cuerpo se vieron atisbos del incipiente orgasmo, se podía oler en el aire el placer que desprendía de su cuerpo, mis dedos y lengua no descansaron hasta que mi nombre fue gritado a todo pulmón de sus labios seguido por el orgasmo mas espectacular del mundo, por lo menos para mi lo fue… ella me atrajo hasta su boca y besó con apremio mis labios, tuve aun mas excitación al darme cuenta que ella probaba su propio sabor, relamió sus labios y sonrió ante ello, rápidamente se puso de rodillas y nos comenzamos a Besar nuevamente, lo que nos provocábamos eran sentimientos Dulces pero cargados de la Pasión y Excitación que nos hacíamos sentir.



Su boca se fundió con la mía, sus manos rápidamente sacaron la ropa que quedaba en mi cuerpo, dejándome solo en bóxer frente a sus ojos, ella se paro del capot y en un rápido movimiento me puso a mi contra el auto una sonrisa seductora apareció en sus labios, su boca comenzó a trazar un camino de lamidas sobre mi pecho, la lengua de Bella se sentía caliente ante el tacto de mi piel, ella exploraba todo a su paso dejando grabado su nombre en cada parte mi piel, era un papel en blanco siendo escrito por la mejor de las escritoras.

Llego hasta la base de mi estomago, sus dedos deslizaron mi bóxer, una sonrisa traviesa apareció en su boca y mi vista se nublo ante la maravillosa sensación que estaba experimentando…



POV Bella:



Ese fue el primer orgasmo mas intenso de mi vida, con Jake reconozco que eran buenos momentos, pero con Edward pase a otro nivel, eran sentimientos tan intensos y hermosos, que no podía evitar ponerlo en un nivel diferente, a pesar de todo el siempre seria de una categoría diferente.

Estaba arrodilla en frente de el, era la primera vez que probaría algo así, pero estaba tan segada por el deseo que no me resistía a probar la sensación, me maraville al darme cuenta de que su erección era de un tamaño muy grande jamás me imagine comparando pero podríamos decir que superaba a la de Jake, sonreí ante tal pensamiento, tome su miembro en mis manos y lentamente fui depositando pequeños besos en el, el cuerpo de Edward estaba temblando debido a los espasmos que esto le provocaba, sus gemidos salían una y otra vez de su boca, cuando el poco autocontrol que me quedaba se destruyo tome su miembro y comencé a succionarlo con mi boca, pase mi lengua rápidamente disfrutando del sabor, las manos de Edward se agarraban firmes a la orilla del volvo indicándome cuanto disfrutaba de esto, mis movimientos se hicieron mas rápidos y constantes, dándome un concierto de gemidos de su parte, llegaban a mi oído y aumentaban el placer que me provocaba verlo así, sentía su hombría palpitar en mi boca sus manos temblorosas manos se depositaron en mi cabeza aumentando el ritmo, marcando el compás de succión… mi boca desgasto su sabor un poco mas antes de que sus manos suaves pero apremiantes me dirigieran hacia su boca, me excite aun mas cuando me di cuenta que ambos probábamos de su sabor, el momento había llegado ahora mas que nunca deseaba a Edward dentro de mi.



Rápidamente me recosté sobre el capot, Edward acerco su miembro a mi entrada, un gritito se soltó de mis labios ante la sensación, su cuerpo se recargo en el mió sin hacerme daño y su boca quedo en uno de mis oídos…



-desde este momento seré tuyo para siempre, serás siempre la primera en mi corazón y en mi cuerpo… Te Amo Bella- soltó en un suspiro sobre mis labios y se adentro lentamente en mi, mis gemidos fueron callados con sus besos, esos que me embriagaron, que me tenían bajo el mas profundo placer y esos que me enamoraron… porque yo también lo amaba pero no tenia el valor para decirlo, el miedo aun me gobernaba… comenzó a embestir con fuerza, el grado de excitación creció a niveles muy altos, la erección de Edward avanzaba con fuerza dentro de mi, sus movimientos se hicieron rápidos y constantes, me agarre mis pechos y pellizque mis pezones, estos soltaban corrientes eléctricas a todo mi cuerpo, Edward se paro y levanto mis piernas para pasarlas por sus caderas, sus manos se fueron sobre las mías a mis pechos y sirvieron de impulso para hacer mas profundas sus penetraciones. La helada antes del amanecer comenzó a caer, Edward me tomo en sus brazos y sin salirse de mi centro me llevo dentro del volvo, cuando ya estábamos instalados, me senté ahorcadas sobre el, bese sus labios con la misma pasión con la que ya habíamos hecho el amor, mis dedos acariciaron su rostro, el era virgen, se había entregado a mi, desde ahora en adelante yo era su dueña, el, su cuerpo su alma eran míos,…. “Te Amo Bella” resonó en mi mente, y parece que también era dueña de su amor, al igual que el, era mi dueño el que a pesar de todo había logrado conquistar mi corazón nuevamente, pero ese sentimiento estaría guardado… hasta que el peligro pasara, no podía olvidar la ameniza ni tampoco lo que Jasper significaba, el era peligroso.



-Te amo- susurro contra mis labios y una sonrisa apareció en ellos, nuevamente introduje su miembro en mi cuerpo y comencé a cabalgar sobre el, nuestros gemidos se hicieron presentes rápidamente, el calor de nuestros cuerpos calentó de inmediato el entorno, dejándonos inmersos en una sensación abrazante, el ritmo se hizo frenético y las embestidas cada vez mas profundas, las manos de edward se cargaban en mi caderas ayudándonos a sentir con mayor fuerza el contacto, mis paredes se comenzaron a apretar en torno a su miembro

-Bella- grito el al mismo tiempo que yo su nombre y nos sumergimos en el mas excitante y placentero Orgasmo, el mejor de mi existencia y el primero de su vida… era dueña de su primer Orgasmo y sentía una extraña alegría al pensar en eso.



Mi cuerpo colapso contra el suyo, nuestras respiraciones era agitadas, pero una sonrisa tonta estaba plastificada en nuestra cara, a pesar de haber sido en estas circunstancias no me arrepentía, el volvo lentamente se comenzó a llenarse de Luz, dando paso a un hermoso amanecer, el calor abrasador del sol naciente nos indicaba que nuestra cita había acabado… y de la mejor manera posible.



Me separe de Edward y me recosté sobre el asiento, tratando de calmar el intenso latido de mi corazón, no podía creer lo que había hecho, acababa de tener sexo… o tal vez acaba de hacer el amor con Edward, no podía creerlo, dios Bella donde tienes la cabeza!... decía mi mente trancando de martirizarme, pero a pesar de todo no podía pensar en nada mas que no fuera su cara llena de placer o esos exquisitos besos que ahora llenaban mi piel, era como una droga, me sentía drogada por sus encantos.



-bella- dijo acariciando mi hombro, puso mi espalda contra su pecho y deposito suaves besos en el- ya no puedo decir nada mas a mi favor, he dicho todo para que alguna vez me perdones- beso mi hombro y trazo un camino de besos hacia mi oído- pero no me interesa, solo quiero estar contigo… eso es todo lo que me importa, no puedo dejarte de amar…

Una sensación indescriptible exploto en mi estomago y recorrió todo mi cuerpo, se sentía tan bien estar así, trate de bloquear todos los recuerdos negativos… pero la culpa fue mayor, la cara de Jake apareció en mi mente y descompuso todo el momento de “felicidad”, había engañado a Jake con Edward Cullen, uno de mis peores enemigos… Maldición!



Ante la sorpresa de Edward Salí del volvo y me comencé a vestir, esto tal vez no era un error, porque no lo sentía así, pero la culpa de haber engañado a Jake sabiendo que el jamás lo haría, me peso mas, Jake jamás se acostaría con alguien mas, el jamás me engañaría…



-Bella…- me llamo edward se termino de poner su ropa y se acerco a mi, paso sus manos por mi cintura y pego mi cuerpo al suyo, nuevamente una corriente de placer recorrió todo mi cuerpo, debía de alejarme rápidamente, su contacto era peligroso, la tentación era demasiado grande.

-Edward llévame a mi casa por favor- pedí casi en suplica

-se que estoy tal vez sea un error para ti pero…

-edward… ese es el problema… no considero esto como un error, ahora llévame a mi casa, te lo pido por favor- le rogué nuevamente, una sonrisa apareció y ese inconfundible brillo en sus ojos.

-esta bien- se acerco y beso mi frente- vamos cariño



Nos subimos al volvo y nos encaminamos a mi casa, cambio el CD y puso música clásica, me relaje al máximo al sentir los hermosos acordes de las melodías, Edward iba marcando el paso con sus dedos sobre el volante, se notaba que estas melodías eran sus preferidas, no tenia idea que le gustara la música clásica, de hecho de no haberme contado todo lo que me dijo esta noche, no sabría nada de el. Llegamos a mi casa y aparco su auto en la entrada, todas las cortinas estaban cerradas, eso indicaba que todos dormían, el sol cada vez se hacia mas presente, bajamos del volvo y Edward me encamino a la puerta, al tocar los rayos del sol en su pelo, este resplandeció, parecían cabellos de fuego que hacían el contraste perfecto para sus ojos verdes



-esta demás decir que fue una noche maravillosa- dijo con una sonrisa- si quieres podemos actuar como que nada de esto mas, no me interesa que mañana me trates como el desconocido de siempre, pero no me pidas que olvide el mejor momento de mi Vida, por favor- sus ojos eran suplicantes

-jamás haría eso… pero déjame digerir un poco esto si?- le pedí con la misma mirada

-claro que si Bella, todo el tiempo que quieras, bueno ya me voy- soltó un suspiro, se acerco y deposito un suave beso en mi frente, aun con sus labios en mi piel susurro- te amo nunca te olvides de eso- me guiño uno de sus ojos y soltó una sonrisa, rápidamente subió al volvo y desapareció entremedio de los árboles



Dios mió, ahora como podría esconder esto, como haría para acallar este maldito amor que llevaba dentro, ese “Te Amo” que en un momento quiso salir, fue rápidamente aprisionado por mi corazón, no era tan fácil dejarlo ir, tenia que pensar, piensa Bella piensa, como haría para esconder todo lo que el me hizo sentir… no podía ser tan irracional y perdonarlo enseguida porque por mas que quisiera mi corazón y alma no me dejaban el amor se combinaba con el resentimiento pasado, no podía evitar sentirlo, era mas fuerte que yo.



Piensa Bella Piensa, era todo lo que resonaba en mi mente al momento de dormir.





6 comentarios:

  1. me encanta aunque el capi anterior no lo pude leer porque aparece pagina no encontrada :(

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  2. Me encanta de verdad que eres buena my love

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  3. diosssss mio tenia razon guardaste lo mejor del lemmon para el momento de ed, que ternura me da que fuera vigen jajaja y bells era toda humm es vigen jaja que lindos, y me parece muy bien el que el sea el virgen el que not oma ni se droga y ella sea la loca que lo arrastra, eso le da fuerza al personaje...
    gracias por el maravilloso capi eres(son)exelente(s) escritora(s)

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  4. siiii edward virgen huss esto estuvo super caliente y a la vez tierno

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  5. Mi parte favorita: ella exploraba todo a su paso dejando grabado su nombre en cada parte mi piel, era un papel en blanco siendo escrito por la mejor de las escritoras.

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  6. Muy bueno me ha encantado!!! Tengo unas ganas tremendas de terminarme el fic por que me tiene enganchada!! Pero que pena que el día dura tan poco...
    Muchos besos!!!!=^-^=

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