“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



domingo, 27 de junio de 2010

Nuestro Amor, Capitulo 4: Nuevos Sentimientos







Nuestro Amor


Capitulo 4:


Nuevos Sentimientos



Hola mis amores, hoy estamos un poco tristes con mi Twins, si bien las visitas diarias no bajan de las 250 nos hemos dado cuenta que ustedes no están comentando las historias, nos sentimos tristes ya que todos los esfuerzos que hacemos para poder publicar no se están viendo pagados ya que no sabemos si les gustan los capítulos o no. Se que muchas de ustedes nunca nos comentan pero esta semana ni las que siempre están con nosotras han aparecido, es por eso la tristeza nos sentimos un poco “abandonadas”, ustedes siempre han estado con nosotras incluso se cambiaron de Brandon Cullen a este nuevo espacio y es por eso que no queremos perderlas, queremos que nos sigan leyendo. A Raiz de esto abriremos una encuesta “¿te gustan las historias de este blog?” esperamos que la contesten con sinceridad, de acuerdo a las respuestas evaluaremos el continuar de nuestras historias.



Otra cosa, el concurso de One Shoots de Mixii Lutz y el de Angy en Lover suspiritos Cullen ESTAN POR TERMINAR, yo estoy nominada para los dos asi que les pido que VOTEN POR MI, no tengo anfulas de ganadora pero no me gustaría quedar de las ultimas jajajajajajajajajaja, recuerden que en el de MIXII deben poner el porque votan por mi OS, si todavía no lo leen esta aquí en Over o si pinchan el link de arriba lo podrán encontrar junto con la votación en el blog de Mixii.


Espero que esta semana vuelvan nuestras amadas y extrañadas lectoras, WE MISS YOU!!!!


Con Amor.



Tiwii Cullen


—Hola mi amor —dijo el maldito que estaba besando a Bella, rodé mis ojos al ver la condenada miel que derramaba.

—Hola Mike —saludó Bella, como siempre tan cortés.

—Y dime ¿quién es él? —dijo, dándome una clara expresión de desaprobación, su mirada me recorrió de pies a cabeza, ¿y quien se creía éste maldito imbecil para mirarme así?

—¿Qué no te das cuenta Mike? Él es Edward Cullen, mi hermano —dijo, dando un paso atrás y parándose a mi lado, nuevamente la sensación de malestar al escuchar esa palabra recorrió mi cuerpo. ¿Acaso nunca se iba a acabar?

—Ah, claro que sí. Hola Edward ¿cómo estás?

—Bien gracias, presumo que tú eres el novio de Bella.

—Sí, soy el futuro esposo de ésta maravillosa mujer —Atrajo a Bella hacia el y puso sus asquerosas pesuñas sobre su cuerpo, encendió la caldera que dormía dentro de mi.

—Espero que te comportes a la altura y sepas cuidarla, porque si no lo haces te juro que te arrepentirás —dije con una sonrisa maliciosa, el rostro del tipo paso de asombro a crisparse.

—No te preocupes que sé lo que hago.

—Eso espero —terminé mirándolo con el ceño fruncido, me giré y Bella nos miraba con completo asombro—. ¿Nos Vamos Bella? —pregunté, con la autoridad que me daba ser su «hermano», aunque por dentro los sentimientos que me recorrían no eran precisamente de hermanos.

—Claro… vamos —respondió, dejando entrever su nerviosismo.


Avance un poco, sólo para no ver como ese desgraciado la tocaba, ya de entrada me había caído como patada en el hígado. Se notaba que era un niñito hijito de papá y que no sabía nada de la vida. Maldito dije entre dientes.


—¿Dijiste algo? —preguntó Bella al acercarse en ese momento.

—No nada, pero dime ¿cómo es que te liaste de un tipo así?

—¿Por qué lo dices?

—Porque parece que no ha freído ni un huevo en su vida —dije, con un visible sarcasmo.

—Vamos Edward, no puedes ser tan critico si ni lo conoces.

—Por eso mismo, porque se le nota sin conocerlo como es.

—Bueno, tal vez el no sea un manojo de virtudes, pero me gusta así como es —sentenció, dejándome un escalofrió que recorrió toda mi espalda



Ahí estaba yo, parado como un idiota y pensando en lo que ella había dicho «Me gusta así como es», demonios, con sólo escuchar esa frase mí vida se detuvo en un segundo. El confirmar que a ella si le gustaba era un golpe que no esperaba, de hecho ni siquiera me imaginaba que sería un golpe. Pero así lo había sentido, directo en el corazón.



—¿Edward, qué pasa?, ¿no piensas caminar más? —me dijo cuando ya había avanzado algunos pasos y yo seguía petrificado, mirándola como un idiota.

—Nada, vamos —luego de eso no pude hacer mas que escucharla, mi voz no salía de mi boca. La tenía atrapada en mi garganta. Iba tan ensimismado que ni siquiera me di cuenta cuando todo se complico.

—¡Edward Cuidado! —gritó la voz de Bella, de pronto reaccione y me vi parado en el medio de la calle a sólo unos cuantos centímetros de ser arrollado por un auto, un jalón me sacó del trayecto. Mi cuerpo se fue al suelo junto con el que me había salvado, abrí los ojos para encontrarme cara a cara y a sólo unos cuantos centímetros de distancia del rostro de Bella. Nuevamente su inconfundible aroma cegó mis sentidos.



Ella estaba sobre mi cuerpo, sentía cada partícula de su figura conectada con la mía, aunque llevaba ropa sentía su calor traspasar la tela. Sus ojos me miraron de manera extraña y rápidamente se bajó de encima, pero no pude evitar recordar al instante lo que había sentido al tenerla así de cerca y también el vacio que se produjo cuando estuvo lejos nuevamente. Sus mejillas tomaron un tinte carmesí al igual que las mías, las sentía arder al igual que cada partícula de mi cuerpo que había tenido su contacto.



—¿Estás bien? —preguntó con la voz temblorosa, logré mirarla a los ojos y ver que su cara estaba completamente sonrosada.

—Sí, no te preocupes —respondí nervioso, no podía creer el torbellino de sentimientos nuevos que se agolpaban en mi ser.

—Entonces vámonos de aquí antes que nos maten. No recordaba lo descuidado que puedes ser algunas veces.

—¡Mira quién habla! —Respondí, cuando ya íbamos de camino al hotel—. Yo siempre tenía que salvarte de las situaciones mas extrañas, nunca había visto a una persona poner tan descaradamente su vida en peligro —reí y ella me dio un golpecito en el brazo.

—No molestes Cullen —dijo con sus ojos entrecerrados.

—Vamos Bella, no te enojes.

—No me enojo, te conozco que es diferente. Y es verdad, siempre me ayudaste en todo lo que necesitaba, eso jamás sabré como pagártelo.

—Bueno, podríamos comenzar con tomarnos un helado en aquella heladería —dije, señalando con el dedo a donde quería que nos dirigiéramos.

—Está bien —respondió—, pero yo pagaré.

—¡Dios! Es primera vez que una mujer me invita —dije con sinceridad y risa.

—Vamos Cullen —dijo jalándome, ella pasó su mano por mi brazo y se apoyo en mi hombro, ¿cómo podía disfrutar tanto el tenerla a mi lado?


Caminamos hacia donde le había indicado y una enorme variedad de helados nos estaba esperando. Bella abrió los ojos y sus orbes brillaron.



—¡Que delicia!, ¡no se cual escoger!

—Podría adivinar cuáles son tus sabores favoritos —dije con ironía.

—A ver señor sabelotodo ¿cuáles son mis sabores favoritos?

—Recuerdo que siempre morías por los helados de tres sabores: Chocolate Suizo, Manjar y pasas —los ojos de Bella se entrecerraron dándome la razón, una carcajada salió de mis labios

—¿Vez?, lo sabia… y tú ¿recuerdas cuales eran los míos?

—Stracciatela, Banana Splitt y Pasas al Ron —mis ojos se entrecerraron al igual que ella, los dos nos mirábamos desafiantes pero conteniendo las risitas, Bella no aguanto más y se comenzó a reír—. ¡¿Ves?! Lo sabía —se cruzó de brazos y una sonrisa triunfante se apoderó de sus labios.

—Bueno, es un empate —dije con una cálida sonrisa, me quedé disfrutando de ese rostro lleno de luz.

—¿Van a ordenar algo? —dijo el chico que estaba detrás del mesón.

—Sí, queremos dos copas de tres sabores, una de Chocolate Suizo, Manjar y pasas y la otra de Stracciatela, Banana Splitt y Pasas al Ron.

—Enseguida —respondió el muchacho con una sonrisa picara. Estaba coqueteando con Bella.

—Le mueves el piso a cualquiera, ¿no hermanita? —dije con una sonrisa, ella soltó otra risa musical que lleno el lugar.

—No seas tonto Edward, el sólo debe tener unos dieciocho años.

—Eso comprueba el poder que tienes. Eso lo debiste de aprender de mi —ella me miro enarcando una ceja, pero con una enorme sonrisa de incredulidad.

—Miren al señor ¡todas las mujeres me siguen! A ver, cuéntame semental ¿cómo ha sido tu vida amorosa?

—Aquí están sus pedidos —el chiquillo le entrego a Bella las copas, pero antes de pasárselas le sonrió tontamente, se las arrebaté de la mano y le di las gracias. ¡Ja!... niñito

Nos fuimos a sentar en una de las mesas del lugar.

—Entonces cuéntame casanova, ¿que ha sido de tu vida sentimental?

—Bueno, digamos que he tenido una novia de aquí y allá, pero nada mas. No me gusta comprometerme cuando no me siento enamorado.

—¿Y alguna vez te has sentido enamorado?

—Creo que no, pero no me cierro a la posibilidad.

—Eso está bien, tengo cientos de amigas que estarían locas por estar con un medico —rió

—No gracias, no me gustan las interesadas.

—¿Y las rubias? —me preguntó con curiosidad.

—Tampoco.

—¡Oh! ¡Que lastima! Mi mejor amiga, Rose, a la que conociste el otro día esta soltera, hubiera sido genial que salieran juntos.

—No gracias, prefiero a las castañas —solté sin pensarlo, Bella me miró con sus ojos verdes abiertos de par en par. Nuevamente sus mejillas se tornaron de un tono carmesí y las mías ardían al mismo tono—. No… ¿no tienes alguna de tus amigas que sea así? —pensé en lo primero que se me ocurrió. ¡Demonios!

—Tendría que recordar alguna —respondió con una risa nerviosa—, pero no te preocupes, en mi fiesta de compromiso veras a todas las primas de Mike

—¿Fiesta de Compromiso? —pregunté nervioso.

—Sí, es en dos semanas más, justo antes de la boda.

—Pero yo… pensé que ya te habías comprometido.

—El compromiso fue anunciado, pero aun no nos ponemos las alianzas que lo valoricen. Eso no será hasta dentro de dos semanas, justo dos antes de la boda.

—Ya veo —el dolor de mi pecho volvió con mas fuerza que antes, sentí que la heladería se me caería encima, comencé a comer de mi copa lentamente e inmerso en el silencio.

Pedimos la cuenta y nos fuimos, aun iba dándole vueltas al asunto del compromiso.

—¿Edward, pasa algo? —preguntó Bella cuando ya casi llegábamos al hotel.

—No solo es que… pensaba en tu compromiso, no puedo creer que mi hermanita se vaya a casar —dije sinceramente con una pequeña sonrisa.

—Sí, es increíble, ni yo me convenzo a veces. Bueno ya es tarde, será mejor que me vaya —el atardecer cada vez se hacia mas presente vistiendo los cielos de colores naranjas y rosas.

—Está bien, ¿mañana nos vemos?

—De acuerdo, ¡invitemos a mamá almorzar!

—Está bien, paso por ti al kínder.

—Te estaré esperando, nos vemos Edward —nuevamente se empinó y besó mis mejillas, la corriente de electricidad se expandió por mi cuerpo obligándome a reaccionar.

—Nos vemos Bella —tomé su cara y deposité un beso en su mejilla, su piel se tornó ardiente alrededor de donde se posaron mis labios. Sabía a fresas. El color del atardecer no me dejaba ver si su piel había tomado un color especial. Sus ojos brillaron con ese fulgor inconfundible y se marchó.



Esperé hasta que sus pasos se perdieran en el estacionamiento, subió a su auto y se perdió en el tráfico de la carretera. Me quede ahí por unos minutos mas, el crepúsculo cada vez se acercaba mas, mis labios estaban tibios y sentían su piel como si todavía los tuviera sobre ella, mi celular sonó y por la música supe que nuevamente el duende me llamaba.



—Te demoras mucho en llamar, ¿qué ha pasado? —preguntó.

—De todo Alice… de todo —dije, soltando un suspiro y cerrando mis ojos. La sensación de ese beso aun seguida presente.

—Entonces suéltalo.

—Creo que tenías razón. Siento que estoy confundiendo mi cariño por Bella —Alice guardó silencio y también soltó un suspiro.

—Bueno mi amor, yo sabía que esto terminaría así, lo supe desde el momento que te escuché hablar de ella cuando la volviste a ver, pero no me imaginaba que fuera tan rápido.

—Es que no sé lo que me pasa ¡estoy muy confundido!, una parte de mí la ama por ser mi hermana, por haber compartido momentos maravillosos en mi niñez y por ser la hija de la mujer que más amo en éste mundo: mi madre. Pero por otra parte… —me calle, ni siquiera era capaz de decirlo.

—Pero por otra parte te mueres por estar cerca de ella ¿verdad?

—Sí —confesé.

—¿Donde estas?

—En el estacionamiento del hotel contemplando el crepúsculo.

—¿Y qué demonios haces ahí?

—Bella se acaba de ir.

—Ya veo… —rió—. Apuesto a que todavía no puedes reaccionar.

—Sí —respondí tímidamente.

—Bueno Edward, lo único que puedo aconsejarte es que examines bien tus sentimientos y cuando estés seguro…. vemos lo que hacemos.

—Es que ni siquiera sé que me pasa.

—Lo sé, pero para saberlo tienes que pasar tiempo con Bella. Esa es tu única opción.

—Alice, siento que juego con fuego —admití con pesar.

—¿Quieres quedarte con la duda y ser siempre un hermano con sentimientos escondidos?

—No.

—Entonces, hazme caso. Ésta semana trata de compartir con ella y te aseguro que descubrirás lo que sientes o por lo menos tendrás algo mas claro.

—Está bien. Ojala todo resulte bien.

—Te aseguro que más de algo sacaremos.


Estaba completamente desorientado, todo lo que sentí hoy me dejo atónito. ¿Cómo demonios alguien podía provocarte tantas cosas? Lo único que sabía era que tenía que aclarar mi corazón u olvidarme de todo.



Al día siguiente me levanté con ánimos de correr, si bien había dormido como un bebé, mi mente aun seguía confundida. Me puse ropa deportiva y salí a trotar por las calles de Forks. Mi iPod era mi fiel compañero, al llegar al parque corrí por entre medio de los árboles respirando el aroma de los pinos, eso siempre me ayudaba a despejar mi mente, casi siempre antes de una cirugía o de algo muy difícil salía a correr, se despejaba mi mente y quedaba totalmente relajado para todo lo que tuviera que hacer. Al sentirme un poco cansado y después de haber recorrido una larga distancia me senté en el parque, el viento y el aroma de los árboles se calaba en mis sentidos y me hacia quedar extasiado. En la ciudad era muy difícil poder experimentar éste nivel de tranquilidad.



—Que exquisito —dije al viento, cerrando mis ojos y disfrutando del aire.

—Sin duda alguna —respondió una voz femenina, abrí mis ojos y me encontré con una chica, era de cabello castaño claro a la mitad de la espalda, tenía una nariz perfecta y sus ojos color café.

—Hola —salude cortés.

—Hola —respondió—, mi nombre es Jessica Stanley, tú no eres de aquí ¿verdad?

—¿Cómo lo sabes? —reí.

—Porque aquí todos nos conocemos, además no pareces ser de Forks.

—Soy de Seattle en realidad y mi nombre es Edward Cullen.

—Lo sabía, no pareces de Forks —la chica tenía la voz bastante aguda, pero parecía ser buena persona.

—Tengo cara extraña.

—No. Pero uno sabe cuando la gente es de la cuidad, y dime si no es mucha la intromisión —rió— .¿Qué haces por acá?

—Vine a ver a mi familia.

—Oh que interesante y son de apellido Cullen, porque no conozco a ningún Cullen.

—No, ellas son mi madrastra y hermanastra, se llaman Esme e Isabella Swan.

—¡Ah!, si las conozco, la señora Esme es dueña de Twilight Designe e Isabella es la maestra de la escuela, ¿cierto?

—Cierto —corroboré.

—Qué pequeño es el mundo, yo trabajo para Twilight Designe, soy vendedora en la tienda.

—SÍ, es muy pequeño.


La chica parecía no perder el hilo de la conversación porque hablaba demasiado, tenía un tema para cada palabra que yo decía, me sacó de todo tipo de información. Ella parecía simpática, sería una buena amistad, tal vez le preguntaría a Bella si sabía cómo era. Estuvimos mucho tiempo hablando, cuando me di cuenta ya eran casi las once, estaba justo para llegar a bañarme e irme a buscar a Bella y a mamá.


—Bueno Jessica ha sido un gusto conocerte, nos vemos luego.

—Por supuesto que sí Edward, pásate por la tienda alguna vez.

—Claro, nos vemos, adiós.

—Adiós.



Nos despedimos y cada uno se fue por su lado, me fui nuevamente trotando hacia el hotel y pensando en todo lo que llevaba en mi cabeza, que era bastante, al estar así pensé que no podría arruinar el sueño de Bella por un capricho, sin duda no sabía que mas era, porque pensar en la palabra amor era hablar en palabras mayores, además, no podía arruinar todo por una confusión, terminé por convencer a mi mente porque era una confusión de sentimientos, el problema sería convencer a mi corazón.


Salí a toda prisa por Bella hacia el kínder, mi Volvo plateado me esperaba paciente en el estacionamiento. Mientras iba de camino puse la radio del auto, el locutor indicaba que la lluvia se dejaría caer en la tarde, recomendaba no salir de casa. Comencé a pensar en mis padres. ¿Cómo podría hacer para que mamá por lo menos accediera a conversar con papá? Era algo difícil, pero sabía que no imposible.


Llegué al kínder, bajé del Volvo y el aire estaba frío y las nubes eran amenazantes, todo parecía indicar que llovería por muchos días, llegué a la puerta y un montón de niños salieron corriendo seguidos por algunos padres. El ambiente de la primaria era pura alegría, niños corriendo hacia todos lados y padres emocionados mirándolos. El mejor regalo para cualquier persona es escuchar la risa alegre de un niño, por lo menos a mi me motivaba para seguir adelante, por eso amaba mi profesión. Llegué a los pasillos donde estaban las aulas, pero no sabía a cien y a ciertas donde estaba la de Bella, husmeé en todas las que encontré, pero nada parecía indicar que alguna era de Bella. Me asomé en la última del pasillo y vi una cara conocida, Rosalie, la mejor amiga de Bella. Golpee despacio ya que estaba haciendo clases, cuando se abrió la puerta ella no parecía sorprendida de verme.


—Hola Edward.

—Hola Rosalie, ¿cómo estás?

—Bien gracias, dime ¿estás buscando a Bella?

—Sí, vengo para recogerla, ¿sabes dónde está?

—Claro que sí, aquí no la encontraras porque estos son los cursos grandes, Bella trabaja en el kindergarden que esta atrás, sale al patio y es el edificio que esta allí.

—Oh, muchas gracias Rosalie, fue un gusto verte.

—Claro, para mí también, cuídate.

—Hasta pronto.


Me despedí de ella y salí raudo para buscar a Bella, o sea que Bella trabajaba con los más pequeños de la primaria. Fue en la dirección que me indicó Rosalie, el patio era muy grande y tenía muchísimos juegos y cosas donde los niños podían subirse. Entré y me dio una sensación de nerviosismo, mi estomago se oprimió y los latidos de mi corazón se intensificaron, tal vez era por la emoción de ver a mi hermana. Sí, tal vez era eso.


Comencé a caminar por los desiertos pasillos, miré la hora y aún faltaban quince minutos para que acabaran las clases. Un hombre de contextura gruesa y gafas se acerco a mí.


—Buenos días señor, ¿qué desea?

—Mi nombre es Edward y soy hermano de Isabella Swan, quería saber dónde puedo encontrarla.

—Oh sí, la profesora Swan da clases en las salas que están al final de este pasillo. Siga derecho por aquí, es una de las ultimas salas.


Le di las gracias al hombre y me acerqué hacia donde me había indicado, cada vez que daba un paso las risas y gritos felices de los niños llenaban mis oídos, el trabajar en una primeria o en un kínder como lo hacía Bella te llenaba de energía y te daba ánimos para estar bien todos los días, los niños alegran la vida de cualquiera. Cuando llegué a una distancia prudente de la sala donde debía dar clases Bella, comencé a escuchar su voz, mi corazón dio un brinco y comenzó a acelerar su paso. Me acerqué a una de las ventanas y la figura de ella apareció frente a mis ojos, una música comenzó a llenar todo el salón, era muy movida.


Admiré a Bella en todo su esplendor, deben haber sido por lo menos unos veinte niños pequeños de no más de cuatro años, que bailaban alegres a su lado. Ella reía y los acompañaba al igual que la otra chica que estaba en el salón, me imaginaba que podía ser su asistente o colaboradora. Ella comenzaron a realizar una coreografía que los niños parecían saber a la perfección, me llenó el alma verla tan feliz y contenta se veía de por si que amaba su trabajo y lo que hacía, me sentí dichoso y además afortunado de verla en el entorno que ella amaba. El timbre sonó de repente y las caras de decepción de los niños no se hicieron esperar, ¿es que acaso querían seguir con ella y no marcharse?


—Bueno mis pequeños mañana continuaremos, que les vaya muy bien y nos vemos mañana.

—¡Sí! —gritaron todos los niños.

—Ahora vayan por sus mochilas —todos los niños corrieron por sus cosas, se agolparon delante de Bella para besarla y abrazarla, ella les correspondió a todos, su cara parecía tener un brillo especial al estar rodeada de todos esos niños que ella amaba, salieron con gran entusiasmo seguidos de la chica que estaba con Bella, me acerqué a la puerta y estaba sentada en su escritorio anotando cosas en un cuaderno.


—No sabes lo hermosa que te vez cuando sonríes —dije casi sin pensarlo, esas palabras no eran las adecuadas, pero mi corazón parecía sentirlas así, levantó su cabeza y me miró con sus ojos brillando, una sonrisa se desplegó por su rostro al igual que un hermoso sonrojo.

—Muchas gracias —dijo, parándose con sus mejillas teñidas de rojo.

—Se ve que disfrutas mucho lo que haces.

—Sí, amo mi trabajo, amo a los niños. Son mi vida —respondió con una encantadora sonrisa.

—Se ve que si —dije con una igual.

—Bueno y… —su voz parecía un poco nerviosa—. ¿Iremos a comer con mamá?

—Claro que sí, he venido por ti.

—Entonces la llamo y nos vamos.

—Está bien.


Se fue a buscar su celular y comenzó a marcar el numero, miré a mi alrededor y la sala se veía tan llena de vida, en una de las paredes había un collage de fotos, me acerqué a ellas y podía ver la sonrisa de Bella en muchas de ellas, todas eran de niños o de niños con sus padres, Bella parecía ser muy querida por sus apoderados y alumnos.


—¿Nos vamos? —preguntó a mis espaldas, me giré para encontrarla y ella estaba mas cerca de mi de lo que imagine, al estar frente a frente mi cara ardió de una manera alarmante, mire sus ojos y estos brillaban como dos luceros, además que sus mejillas seguían tan o mas sonrosadas que antes.

—Sí… sí… vamos —contesté con voz nerviosa, ella se alejó y fue por sus cosas hacia el mesón, no pude evitar mirarla y perderme en una sensación nueva que no conocía. No sabía lo que estaba pasando por mi cabeza, como demonios podía estar pensando así.

—Bien, estoy lista.

Salimos del salón y nos dirigimos al estacionamiento, cuando ya íbamos de camino hacia el centro volvimos a hablar.

—¿Y dónde está la tienda de mamá?

—Está en el centro, su nombre es Twilight Designe. De seguro que la veras enseguida, es enorme

—Me imagino, ¿y como hizo mamá para poder sacar adelante su proyecto? —yo ya lo sabía debido al informe del investigador, pero se me hacia mucho mejor escucharlo de sus labios.

—Bueno, fue trabajo duro por mucho tiempo, mamá y yo hemos invertido gran parte de nuestro capital en la tienda, pero ha valido la pena, ahora es una muy conocida en la ciudad y a mamá le va excelente.

—Ahora entiendo, entonces es de las dos —esa parte no la sabía.

—Claro que sí, pero a mí no me interesa, manejarla prefiero mil veces dar mis clases por eso mama se encarga de todo.

—Ustedes supieron perfectamente cómo sobrevivir —dije sin poder evitarlo—, creo que perfectamente habrían salido adelante sin que nosotros nos hubiéramos metido en su vida nuevamente

—¡No! —exclamó Bella, me detuve enfrente de la tienda y la mire, ella tenía los ojos brillantes, pero los acompañaba una expresión de pánico—. Nunca digas eso Edward, tú…su regreso a sido lo mejor que podría haberme pasado —terminó en un hilo de voz

—Y encontrarme contigo… fue lo que le dio sentido a mi vida nuevamente —dije sin medir las consecuencias, salí del auto sin ver la reacción de Bella, tenía miedo de no tener control sobre mis acciones, ella salió del auto cuando estaba a punto de abrirle la puerta, me dio una tímida sonrisa y entró en la tienda.


Aquella era más grande de lo que había pensado, tenía millones de aparadores con exclusivas prendas y diferentes diseños.


—¡Edward! ¡Bella! —exclamó sin poder contener la emoción, se bajó del aparador donde estaba subida y corrió a recibirnos.

—¡Niños, pero que hacen por aquí!

—Vinimos a raptarte —dijo Bella con una sonrisa.

—Queremos que nos acompañes a almorzar —dije, complementando lo que había dicho ella.

—¡Claro que sí! Déjenme ir por mi cartera y avisarle a Jessica —al oír ese nombre mi cuerpo se tensó, ¿acaso la chica hoy estaba trabajado?

Mamá entró en una de las oficinas y salió al instante con su bolso. Antes de que pudiéramos salir de la tienda, la estridente voz de una chica cruzo todo el lugar.

—¡Edward! ¡Hola! —dijo Jessica, la misma chica que encontré en el parque.

—Hola Jess —la saludé, de reojo mire a mi madre y a Bella. Mamá tenía una sonrisa en su cara, pero Bella tenía una expresión que no pude identificar.

—¡Wow! No pensé en que nos encontraríamos tan luego.

—¿Conoces a Jessica, Edward? —preguntó mamá.

—Sí, nos conocimos hoy en el parque mientras trotaba.

—Claro que sí, usted tiene un hijo muy simpático, señora Swan.

—Muchas gracias Jessica, pero debo decirte que mi hijo es un manojo de cualidades.

—Que me encantaría descubrir —dijo ella con su mirada clavada en mí, yo sólo pude darle una pequeña sonrisa y girarme para despedirme, pero me encontré con la atenta mirada de Bella, entrecerró los ojos y salió hacia la calle.

—Bueno Jessica ya nos vamos, nos vemos luego —le dije, y salí sin esperar su respuesta.

Me crucé por delante del Volvo y mire a Bella, ella tenía perdida su mirada en la calle, no entendía su comportamiento.

—Edward —llamó mi madre.

—Sí mamá.

—Las puertas hijo, están con seguros —mi madre me miraba divertida.

—Oh si claro- dije y con una torpeza increíble logre sacar los seguros.


De camino hacia el restaurant los únicos que hablábamos éramos mamá y yo, Bella que se sentó atrás no dijo ni una sola palabra, estaba muy callada y constantemente fruncía su ceño. Llevé a mi familia al mejor restaurant que me habían recomendado en el hotel. Mamá estaba emocionada y deslumbrada por la sofisticada decoración que había, me había dicho que era su restaurante preferido.


—¿Por qué estas tan callada Bella? —preguntó mamá después del segundo plato, puse atención en ella y nuestras miradas se encontraron fugazmente.

—Por nada mamá.

—¿Problemas en la primaria?

—Claro que no, ese es el único lugar donde puedo ser yo misma y tener paz.

—Bueno chicos, que bueno que pudimos almorzar juntos, he tomado una decisión y quería comunicárselas.

—¿Cual es mamá? —dije sin vacilar.

—He decidido escuchar lo que su padre tiene que decirme, pero que quede claro dije ESCUCHAR no PERDONAR.


Mis ojos se abrieron al igual que los de Bella, una enorme sonrisa cruzó nuestros rostros y dio el paso a la primera parte de la reconciliación. Al fin mamá sabría lo que paso ese día, la idea de estar nuevamente juntos me hizo casi brincar de la felicidad, pero ese pensamiento fue rápidamente interrumpido por una punzada de dolor. El noviecito de Bella había aparecido en mi mente, recordándome que ella no estaría para siempre con nosotros, ella se casaría y pasaría a ser de su familia. Se alejaría de nosotros y yo no podría evitarlo.



¿O sí?





14 comentarios:

  1. ohhh..... nena.....
    esta divino el capi....
    ya tengo ganas de uqe vuelva a aparecer Mike y que Ed hierva de celos... (que mala soy)... jajaja
    claro que nos gustan vuestras historias.... nos encantan!!!!
    yo no comento muy a menudo por lo cacoso de mi conexion (esta es la tercera vez que lo intento... a la tercera va la vencida dicen...)
    muchos besos y seguid asi que sois geniales!!!

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  2. D I V I N O ! pff y ni pensar que tengo que esperarme hasta el OTRO Doming para saaber que pasa aww ya quieroo que se digan lo que sientan
    amoo tus hstoriaas !

    Besoos <3

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  3. O: me encanto el capiii!! esta genial! qe bueno qe esme porfin haya decidido escuchar a carlisle!
    a que se debia esa reaccion de bella?? uff qe pregunta jejejej
    me encantan sus historias... yo comento cada vez qe puedo ya qe el tiempo estcasea un poco para mi pero siempre las sigoo
    muchos besos y seguid escribiendo asi qe son increibles

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  4. oooooooooooo!!!!!!!!!!
    casi me da un patatus... tiene que intervenir!!!
    no se puede casar jajaj... sabes que es lo más genial de esto tiwii? que por primera vez la competencia no es jacob jajaj... y me encanta =) ya espero ansiosa el siguiente jajaj... que sea domingo, que sea domingo!!!! besotes y nos leemos pronto =)

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  5. Me guata el capitulo y me gusta mucho la historia... Lo unico que ya estoy ansiosa porque Edward le quite a Mike el amor de Bella porque se nota que a ella le gusta Ed... Si no ¿por qué los celos cuando hablo con Jessica?, de verdad me encantan TODAS las hostorias y los OS, mil besos para las dos y para ti mi bellisima un especial abrazo...

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  6. hay hay me encantaa sisisiisisisis cewlos? jajaj siiiii

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  7. Holaaaa, me encanto el capi, q bueno q edward se este dando cuenta de lo q siente, y q esme por fin vaya a escuchar a carlisle, y perdon por no haber comentado hasta ahora pero estaba recontra enferma me ataco una gripe super fuerte q me dejaba sin fuerzas

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  8. NO quiero a Mike en su vida!! No me gusta este chico. Aparte del que me gusta es Edward, obviamente.
    Aj, no aguantaré hasta el siguiente capi
    Sobra decir que está tremenda la historia.
    Besazos grandotes

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  9. alguien aparte de edward parece que esta picada, acaso le importaria menos a bella que edward se acercara a rosalie, jajaja, me encanta esa actitud en los dos.
    besossss

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  10. Twins!!!! Majestuallll me encantooooo el capitulo ... esto me deja aah no quiero mas!!!! mala mala mala jajajajajaja
    aaaa Esme habla con Carlils??? lo erdonara???
    Edward que va a hcaer aaaaaaaaa ¡que la bese, que la bese !jajajajaaj toy loca
    maldita Jessica grrrrrr!!!!
    te amoooo mi twins

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  11. OLA SOY NUEVA POR AQUI LA AYE Y EMPEZE A LEERLA Y ME ENCANTO FELICIDADES

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  12. omg porfin esme acedio habalr com carlisle k bueno pove esta sufriendo
    mmmcada vez se notan mas lo sentimientos k se tienen
    como te dije en el primer cap me doy topes de cabeza por no haberlo elido ante spero bueno ya lo estoy leyendo y ets agenial de verdad me gusta la historia

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  13. HA NO SE PERO ME ENCANTAN TODAS SUS HISTORIAS

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  14. genial!!! bella ya empeiza a sentir algo!!1 :D

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