Nuestro Amor
Epilogo
Nenas, que emoción siento, gracias por los comentarios del último capítulo, les quiero dar las gracias por el apoyo que he recibido en este momento, lamentablemente he estado con muchas cosas el día de hoy y no he podido subir antes, de hecho el epilogo lo acabo de escribir así que tienen el material fresco de mi cabeza. Las amor con locura y nuevamente gracias por el apoyo. En los próximos días subiré las informaciones sobre mis nuevas historias y las fechas de publicación.
Con Amor
Tiwii Cullen
― Queridos hermanos— saludo el celebrante— estamos aquí reunidos para unir a esta hermosa pareja—
Suspire… mire a mi alrededor y no podía creer en donde estábamos, había pasado mucho tiempo de la ultima boda a la que casi había ido, la de Bella, la mujer que estaba a mi lado. Gire mi cabeza y observe a la diosa que tenia de mi brazo, sus hermosos ojos brillaban ante las palabras del celebrante, subí mi mano y la junte con la de ella que descansaba en mi brazo, sus ojos buscaron los míos y pude ver perfectamente la emoción que ella sentía en este momento, un anhelado sueño se estaba cumpliendo. Mire a mi alrededor y todas las personas que estaban acompañándonos tenían una razón de peso por la cual estar ahí, los ojos de Alice me buscaron y me dieron una hermosa y cálida sonrisa, al igual que los de Bella brillaban con las palabras que están flotando en aire, a su lado estaba Jasper quien me dio otra cálida sonrisa. Por la fila de adelante estaban Emmett con su flamante novia, Rosalie Hale. Bella se había puesto eufórica al saber que Rose tenia novio, ella me había contado que en el pasado un mal hombre había jugado con sus sentimientos y ya era hora para que fuera feliz.
― ¿en qué piensas?— me pregunto Bella en un susurro mientras el párroco nos daba una mirada cómplice y seguía diciendo unas hermosas palabras
― En lo mucho que te amo— le respondí dándole un beso en la coronilla, nos ganamos varias miradas debido a la posición en la que estábamos pero no me importaba, besarla era un placer del que jamás me privaría.
― Entonces estas pensando en lo mismo que yo— me susurro con una dulce sonrisa— te amo más que a mi vida, Edward— su cabeza descansó en mi hombro en un toque tan intimo que solo nosotros nos percatamos, el agarre de su mano se hizo un poco mas fuerte fundiéndose la piel de su cuerpo con la mía.
― Espero— dijo el párroco sacándome de mis ensoñaciones— que esta pareja sea muy feliz— Bella y yo lo miramos asintiendo con solo nuestras miradas— creo que después de todo el tiempo que ha pasado puedo decir que este es uno de los amores más puros que podría haber visto, los conozco de toda la vida y puedo decir que jamás nunca había presenciado a una pareja amarse tanto como ustedes, es por eso que ahora procederemos con la parte más importante.
Todos sonreímos, el párroco nos indico que nos pusiéramos de pie para la santísima unión.
― Veamos…— dijo en un tono celebre, se aclaro la garganta y comenzó a hablar— Carlisle Cullen, aceptas a esta mujer, Esme, como tu legitima esposa, para honrarla, cuidarla y protegerla en la salud y en la enfermedad, por todos los días de tu vida.
― Si claro que acepto— dijo mi padre con sus ojos brillantes, la cara de mama no tenia precio, sus ojos derramaban tiernas lagrimas.
― Y tú Esme aceptas a Carlisle Cullen como tu legítimo esposo, para honrarlo, cuidarlo y protegerlo en la salud y en la enfermedad, por todos los días de tu vida.
― Si, acepto— respondió mama, mi padre en un gesto de amor acalló las lagrimas que salían de sus ojos con tiernos besos que hicieron suspirar a la mayoría de la concurrencia
― Bien, ahora necesito las alianzas— dijo dirigiéndose a mí, me solté del brazo de Bella, ambos éramos los testigos de esta renovación, las alianzas de papa y mama eran diferentes a las comunes ya que ellos estaban casados pero estaban haciendo una renovación de sus votos matrimoniales— aquí están— le dije al celebrante quien las bendijo y le entrego una a cada uno. Camine nuevamente hacia el lado de mi hermosa novia a esperar el momento, mi padre tomo la alianza de mi madre y la deslizo nuevamente por ese dedo que había estado tanto tiempo si ella.
― Yo renuevo mis votos Esme, prometo adorarte y amarte por el resto de mis días y también no dejarte escapar nunca más— la audiencia rio, era solamente gente de confianza y la mayoría sabía lo que había pasado en el pasado— espero que nuestra nueva vida este llena de felicidad— puso el anillo en su sitio y beso su dedo en señal de adoración.
― Yo renuevo mis votos Carlisle— comenzó mi madre con su voz temblorosa—prometo adorarte y amarte por el resto de mis días, ten por seguro que jamás me iré de tu lado mi amor, ahora será juntos hasta alcanzar la eternidad, te amo.
― Y yo a ti— le respondió de inmediato mi padre, mama deslizo el anillo y también beso el mismo en señal de la adoración y el amor que se tienen.
― Bien, por el poder que la iglesia me confiere renuevo sus votos y los vuelvo a declarar marido y mujer, puedes besar a tu mujer Carlisle.
Termino el párroco con una enorme sonrisa, papa pasó sus manos por el rostro de mi madre y la beso. El sol de la tarde comenzó a descender dándonos la imagen perfecta, las palmeras y el mar que nos acompañaban hacían la ceremonia más mágica de lo que ya era. La pareja besándose en un atardecer en Hawái que sería difícil de olvidar. Los aplausos salieron de repente y los ojos de mi amor explotaron en lágrimas de felicidad.
― ¡que vivan los novios!— grito Emmett desde su puesto aplaudiendo al aire, todos estábamos maravillados con la escena, papa y mama terminaron abrazados y contemplando a toda la audiencia que exclama la felicidad que todos sentíamos en el momento.
Las horas pasaron y la noche cayo de repente, estábamos en un hotel que estaba a los pies de playa y la fiesta de matrimonio de mis padres se celebraba ahí, teníamos un bungaló en medio de la arena, lleno de flores, velas, antorchas y un buffet exquisito.
― ¡vamos a Bailar!— grito Alice y arrastro a Jasper hacia la pista, aunque estaba embarazada parecía tener aun más energía, Alice iba a tener un bebe en solo unos cuantos meses
― Esta mujer no cambia— sentencio Emmett con una sonrisa— duende embarazado es peor que pulga en el oído— todos reímos.
En la fiesta estaban nuestros mejores amigos, familiares y amigos de mis padres, había por lo menos unas treinta o cuarenta personas festejando con nosotros en esa paradisiaca playa.
― Bien creo que es hora de bailar— dijo Rosalie contagiada por la energía de Alice, arrastro a Emmett y a mis padres hacia la concurrida pista. Todos estábamos tan contentos que nos era difícil controlar la alegría.
― Como cambian las cosas— dijo Bella de repente, tenía mis brazos por su cintura y mi cabeza en su hombro.
― ¿Por qué lo dices?— le pregunte levando un poco mi cabeza para observarla.
― Porque hace un año yo me estaba casando con Mike y abandonando mi sueño de ser feliz a tu lado.
― Suerte que recapacitaste a última hora— le dije sonriendo y levantando mis manos al cielo.
― Sabes que iba a recapacitar igual, te amaba tanto pero tenía miedo de mí, me aterraba que tú no me amases como yo lo hacía.
― Suerte que también te lo dije
― Si, si no la historia sería diferente— me dijo con una sonrisa mirando las locuras de Alice en la pista— Alice va a tener ese bebe aquí mismo si se sigue moviéndose así
― Yo le he dicho lo mismo pero ella no hace caso, ya tiene casi ocho meses si no se cuida le saldrá prematuro.
― Es increíble… ojala yo…— comenzó a decir pero se cayo
― ¿tú qué?
― Yo nada, no dije nada— me dijo con una sonrisa y una serie de besos.
― ¿siempre que me quieres despistar me besas?— le dije disfrutando del momento, Bella se giro y paso sus brazos por mi cuello atrayéndome hacia su cuerpo
― Si es así entonces te despistaría todo el día porque no puedo dejar de besarte ¡eres una perdición!
― ¿y tú?— bromee tomándola y sentándola en mi regazo— ¿te he dicho lo mucho que te amo?— pregunte dándole suaves besos en sus mejillas y labios
― No— respondió con una sonrisa— hoy no
― ¡mentirosa!— le grite apretándola más contra mi pecho— te amo— le susurre tan despacio sobre su piel pero que causo el efecto que esperaba
― Y yo a ti, no sabes cuánto— me dijo cerrando sus ojos y disfrutando de la pequeña intimidad que habíamos alcanzado.
Bella y yo en este año nos hicimos novios, se preguntaran como lo hicimos para estar juntos, mis padres se mudaron a Forks, papa acepto un puesto como medico en el hospital de allí y se mudo a penas pudo, ahora él y mama viven felices juntos y amándose día a día. después de lo que paso con Mike, Bella me pidió que esperamos unas semanas para dejarnos ver y la entendía asique respete su decisión, luego de ese tiempo la gente nos miraba como dos aliens por el hecho que siempre dijimos que éramos “hermanos” pero eso jamás nos importo, Bella era mía y nadie podría jamás decirme lo contrario. Después de dos meses de viajar de una ciudad a otra a vernos decidimos que lo mejor sería el irnos a vivir juntos a Seattle, Bella estaba triste por dejar la primaria pero a la vez contenta porque había conseguido un mejor trabajo en una escuela en la ciudad, iba ser la directora pedagógica del establecimiento, la noticia me hizo sentir aun más orgulloso de ella. Así habíamos pasado estos últimos meses, viviendo juntos y amándonos cada día más, por supuesto que Bella, Rosalie y Alice se habían hecho las mejores amigas y se frecuentaban cada vez que Rose venia a pasar sus fines de semana junto a Emmett. La vida podía ser muy extraña pero sin duda que nos guardaba siempre lo mejor para los tiempos de paz y eso era ahora nuestra vida un lugar lleno de paz y de un amor que crecía a cada segundo dentro de nosotros.
― Vamos a pasear— me dijo Bella, yo asentí. Avisamos a los demás que iríamos por un paseo ganándonos las molestias de Emmett y los demás pero intentamos obviarlas.
― Estas callado— me dijo Bella al caminar descalzos por la playa, había un camino que atravesaba toda la arena, estaba iluminado por antorchas que le daban un toque bastante romántico a la velada, justo lo que necesitaba— ¿sucede algo?— me pregunto la mujer más hermosa que jamás había visto.
― Si y no— le respondí
― ¿Cómo es eso?—me pregunto con una sonrisa.
― Me pasa algo, bueno de hecho muchas cosas pero no sé si debo preguntar.
― ¿Qué es?— me dijo mientras caminábamos acompañados de una enorme luna llena
― En este año que hemos estado junto he ido descubriendo día con día que no quiero jamás separarme de ti.
― Ni yo tampoco
― Han sido tantas emociones y cosas geniales que nos han pasado que considero que estoy en el momento preciso de preguntar lo que quiero— llegamos a una parte en donde se hacia un enorme circulo de antorchas que nos rodeaban— Bella se que tal vez es muy pronto pero también sé que no hay porque demorarlo mas
― ¿Qué pasa? me estas asustando
― Bella yo…. Cásate conmigo— le dije sin más, su expresión se torno pálida y sus ojos se abrieron de par en par— a lo mejor me precipite pero yo…
― Si quiero— me dijo dejándome aun mas asombrado de lo que ella estaba
― ¿Qué?— pregunte dejando de respirar
― Que si quiero, si quiero casarme contigo— me dijo recomponiendo su expresión y dándome la más grande y hermosas de las sonrisas.
― ¿te quieres casar conmigo?— le volví a preguntar pensando no haber oído bien
― ¡SI EDWARD CULLEN ME QUIERO CASAR CONTIGO!— me grito haciéndome reaccionar, una sonrisa igual o mayor que la de ella apareció en mi rostro
― ¡SI!— grite lleno de felicidad, acorte los pasos que me separaban de ella y la bese levantándola del suelo— ¡te vas a casar conmigo!— grite besándola con pasión— ¡soy el más suertudo del mundo!— volví a gritar haciéndola girar
― ¡ya basta!— me gritaba entre risas— ¡no vamos a caer!— pero antes de que me detuviera caímos en la arena, su cuerpo quedo encima del mío
― Te hare muy feliz— le dije dándole besos en la comisura de sus labios
― Lo se
― Esto es tuyo entonces— le dije sentándome en la arena y revolviendo uno de mis bolsillos, sus ojos se volvieron a agrandar al ver lo que había sacado, la pequeña caja de terciopelo, la que completaría esta unión.
― Eso es…— susurro
― Es para ti mi amor, lo tengo conmigo desde hace meses— le dije con veracidad, le habría propuesto matrimonio hace mucho tiempo, ya la sentía mía y lo único que quería era oficializarlo. Ella abrió la caja y se encontró con el anillo de oro con diamantes que había comprado para ella
― Es… es hermoso— dijo con lagrimas en los ojos, una de sus manos se fue a su pecho.
― Es igual a ti, dame tu mano— le pedí mientras sacaba la caja de su mano y el anillo. Tome sus delicados dedos y deslice el anillo en el dedo anular— prometo amarte por siempre Señora Cullen— sonreímos
― Y yo a ti, mi amor.
― Creo que es el momento perfecto…— comenzó a decir algo dudosa— para…
― ¿para qué?— pregunte mientras la miraba con atención
― Bueno yo…
― ¿tu que Bella?— pregunte con duda
― Edward yo…— dijo mirándose el anillo
― ¿qué sucede Bella?— pregunte nuevamente, la tome de la cintura y la atraje contra mi
― Estoy embarazada— me dijo y mi mundo se congelo
― Estas… embarazada— repetí sin salir del asombro— ¡ESTAS EMBARAZADA!— le grite tomándola entre mis brazos y besándola aun mas— ¡dios! ¡tendremos un hijo Bella!
― ¡SI!— me dijo ella animada por mi reacción— estaba tan nerviosa, no sabía cómo decírtelo, pensé que no era el momento para un bebe
― ¿estás bromeando mi amor? ¡esto será genial! Nos casaremos y tendremos un bebe ¡AMO ESTA VIDA!— grite levantando mis brazos feliz, seria padre y lo mejor de todo es que Bella seria la madre de mi pequeño.
― No sabes la alegría que siento— me dijo mirándome— creo que de aquí en adelante seremos más felices aun
― Lo sé mi amor, creo que nuestro primer hijo nos llenara de alegrías
― ¿primero?— pregunto con una sonrisa— ¿Cuántos vamos a tener?
― ¡Diez!— le grite emocionado— ¡veinte si se puede!, todos los que la vida nos quiera mandar, siendo tú la madre tendría miles de hijos solo para criarlos junto a la mujer que amo, bella esto es maravilloso mi amor, te amo— le dije emocionado, no podía esperar a contarle a mis padres —Prometo cuidar este amor por el resto de nuestras vidas— le dije emocionado, las lagrimas de Bella no se hicieron esperar, nos abrazamos y nos quedamos así por mucho tiempo.
― Nuestro amor será eterno— susurro abrazándome y dejándonos inmersos en una burbuja de amor y adoración mutua. Pase mis manos por su vientre y lo acaricie con ternura, ahí se estaba engendrando nuestro hijo, el fruto de este gran amor
Era así como terminaba esta historia en donde logre conquista el amor de la mujer de mis sueños, la que ahora se convertiría en mi mujer, la madre de mis hijos y juntos disfrutaríamos de un amor que nos llevaría a ser felices por el restos de nuestros días.
Nuestro amor… se convertirá en eterno y nos acompañara siempre.
--- F I N ---



