“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



sábado, 5 de junio de 2010

Nuestro Amor, Capitulo 1: Diez Años





¡Hola Mis Amores!, aquí estoy nuevamente comenzando otra historia mas... como muchas ya sabían esta historia se llamaba "Amarte por Siempre" pero decidí cambiarle el nombre así que ahora se llamara "Nuestro Amor" será publicada todos los días Domingo. además estará Beteada por la hermosa y Bella Lady Ava'dore. Esta Historia es algo que siempre quise escribir deje afuera todo el odio y las historias turbias para convertirme en una producción de Amor y buenos sentimientos, es de Raiting T, por lo tanto no existirán los Lemmons Bueno chicas comenzamos, les dejo el Summary y el Primer Capitulo, Ojala les guste.



Summary: Bella y Edward se criaron juntos pero no eran hermanos de Sangre, Bella era hija de Esme y Edward de Carlisle, vivieron como una familia Feliz hasta el décimo aniversario de sus padres, una mentira los separo por 13 años. Cuando al fin se encontraron las cosas habían cambiado mucho Edward con 26 años, medico y un futuro prometedor y Bella de 23, Maestra y a punto de casarse. ¿Qué pasara cuando los cariños se confundan y lo que creías fraterno se convierta en amor puro?




Nuestro Amor


Capitulo 1:


Diez Años


Historia Beteada por Gabriela (- Lady Ava'dore-)


DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, sólo la historia es de mi propiedad. Prohibida su adaptación, copia parcial o total.

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“Como podría no pensar en ti

Si jamás pude olvidarte

Como podría sacarte de mi mente

Si jamás quise que salieras

A pesar de recordarte tan pequeña, aun así con mi mente de infante

En mi corazón ocupabas gran parte”


—Hijo vamos que tenemos reunión en el hospital — tocó mi padre la puerta como por enésima vez en la mañana.


Mi nombre es Edward Anthony Cullen y tengo veintiséis años; soy un chico si se podría decir normal, vivo en la hermosa y enorme ciudad de Seattle, además, tengo un excelente trabajo: soy médico en el Seattle Children Hospital, me especialice en pediatría.


—¡Edward! —me llamó mi padre con insistencia


Él era Carlisle Cullen, un famoso cardiólogo infantil y además director del hospital, mi padre era una eminencia en medicina si pudiéramos decir, un hombre muy respetado que había ganado innumerables reconocimientos.


Salí de mi habitación y como todas las mañanas desayune rápidamente, recogí mis cosas, me puse el estetoscopio en el cuello y me fui raudamente al estacionamiento de nuestra casa, mi padre ya me esperaba en el Mercedes.


—Hijo mío, como todas las mañanas te quedaste dormido —comentó mi padre divertido mientras hacia partir el auto.

—Sí papá, lo siento —pasé mis manos por mi cabello tratando de peinarlo.

—Pero bueno ¿de qué se trata ésta reunión?

—Es sobre un simposio de medicina que se va a realizar en New York la próxima semana. Debemos escoger a quienes mandaremos, ¿te vas a postular?

—No lo sé papá, sabes que como estoy haciendo investigaciones no me queda mucho tiempo, pero si se me hace un rato iré.

—Eso es lo que mas me preocupa de ti —comentó, con su mirada en la carretera—, siempre te dedicaste a los estudios, me gusta que seas así, pero podrías tener un poco de vida social hijo, yo a tu edad tiraba la casa por la ventana cada fin de semana.

—Tú a mi edad estabas en el mejor momento de tu vida —solté sin pensarlo, arrepintiéndome de inmediato por lo que había dicho, vi que papá apretó las manos sobre el volante—. Lo siento papá —confesé, escondiendo mi cabeza.

—No te preocupes, algún día tendré que superarlo ¿no?

—Claro —contesté sin ganas.


Mi padre cuando salió de la universidad casi a la misma edad que yo, conoció a la mujer de su vida, su nombre era Esme Swan. Carlisle ya era mi padre, mi madre había muerto dándome a luz, cosa que fue un gran golpe para él, quedó solo y más encima con un hijo recién nacido.


Esme y papá se conocieron cuando yo tenía alrededor de tres años, papá era un esforzado estudiante que se estaba graduando y que además era «Padre Soltero», un término no muy común para un hombre. Al conocerse parece que hubieran encajado como si hubieran estado hechos a la medida, Esme y Carlisle eran el uno para el otro. Esme en ese entonces estaba embarazada, a los pocos meses de comenzar una relación ella dio a Luz a Isabella, el padre de ésta nunca quiso reconocer su paternidad, cosa que Carlisle no dejó en el aire, él y Esme se fueron a vivir juntos llevándonos a Isabella y a mí con ellos. A los pocos meses se casaron y fuimos una familia muy feliz casi por diez años. Esme era maravillosa, a pesar de yo no ser su hijo me trató con todo el amor del mundo y fue una madre para mí. Isabella era una chiquilla hermosa, de pelo castaño como el chocolate y ojos verdes intensos, su piel era blanca como la porcelana y tenía unas pequeñas pecas que decoraban su nariz, un detalle encantador.


Cuando iban a cumplir diez años de matrimonio, decidieron hacer una gran fiesta en casa para celebrarlo, papá ya era jefe de residentes en el hospital de la ciudad así que teníamos una vida bastante acomodada. Ese día estaríamos en casa. Yo tenía trece años y Bella solo diez. Papá y mamá —como cariñosamente le decía— nos dieron las buenas noches y bajaron a la estancia a compartir con sus invitados sin saber lo que se les avecinaba.


En el medio de la fiesta interrumpió una mujer con un bebe en sus brazos diciendo que ese era hijo de mi padre y que él jamás había querido reconocerlo. Gritaba en la mitad del salón que Carlisle había tenido una aventura con ella y que de esa relación había salido el supuesto hijo. Esme, sin poder soportar la vergüenza y el dolor por la traición, esa misma noche tomó sus cosas y a Isabella, se marchó de casa y nunca más pudimos encontrarlas. Desaparecieron de nuestras vidas sin dejar rastros.

Papá jamás se pudo recuperar, puso investigadores, agentes secretos y cuanta cosa se le ocurrió para encontrarlas, los días, meses y años pasaron, pero nunca pudimos obtener un dato concreto de ellas, parecía como si la tierra se las hubiera tragado.


—¿Edward? —mi padre me sacó de mis pensamientos.

—¿Sí?

—Ya llegamos hijo, vamos.


Papá terminó de estacionar y se bajó rápidamente del auto. Apenas entramos a la consulta su secretaria y la mía nos estaban esperando para darnos los planes para hoy, nos dimos un beso y un abrazo de despedida y cada uno entró en su consulta.


—Doctor Cullen —dijo Paula, mi encantadora secretaria— hoy tiene cuatro reuniones por la mañana, la primera de planeación del aérea pediátrica, la segunda…


Su voz cada vez se me hacia mas lejana, a mi mente retornaron aquellos recuerdos que tenía guardados, el rostro de Isabella con el pasar de los años comenzó a ser confuso para mi, recordaba que tenía un cabello color chocolate y unos ojos preciosos, intensos, capaces de envolverte. Isabella siempre fue tímida, cuando niños éramos como hermanos, jamás nos separábamos, yo siempre la defendía de todos los rufianes que la molestaban, ella al ser callada e introvertida no se defendía de nadie y eso le causaba burlas y constantes atropellos.


La cara de Esme era clara como el agua, ella había sido mi madre, la única que conocí, sus cuidados y su amor hicieron de mi el hombre que soy, ella representa la figura femenina con mas amor de mi vida, el amor de una madre.


—¡Doctor Cullen! —exclamó Paula, mirándome divertida— ¿me está escuchando?

—Claro, claro —aclaré mi garganta.

—Bueno como le decía, tiene esas reuniones y además tiene que organizar la visita de los patrocinadores para la próxima semana.

—Sí, está bien, gracias Paula.

—¿Está bien doctor? —preguntó divertida.

—Sí claro, es sólo que estaba pensando muchas cosas.

—Bien doctor, entonces cuando se recupere me llama para repetirle todo nuevamente porque estoy segura de que no me escuchó nada —fruncí el ceño divertido y ella soltó una risa, salió de la oficina agitando la pequeña libreta donde escribía todas mis citas.


Me giré en mi silla hacia la ventana y nuevamente vague en mis pensamientos.


—¡Los amo hijos míos, nos vemos en la tarde! —nos gritaba siempre Esme al llevarnos al colegio, ella era una madre excepcional.

Si yo tenía veintiséis, Isabella debía tener veintitrés o por lo menos debía estar por cumplirlos ¿Cómo sería? La curiosidad no me dejaba estar. Mi celular sonó y por la música supe de inmediato que mi padre estaba del otro lado de la línea.


—Dime papá.

—¡¡Edward!! —gritó—. Tienes que venir de inmediato a mi oficia hijo, es urgente.

—¿Qué pasa papá?, ¿estás bien?

—Sí hijo, pero necesito que vengas de inmediato —gritaba mi papá con evidente emoción.

—Está bien, iré enseguida.


Salí corriendo de mi oficina y le pedí a Paula que cambiara mis citas a una hora mas y que cualquier emergencia me llamara al móvil, no esperé su respuesta y salí corriendo, para que mi padre me llamara con semejante emoción algo muy bueno tenía que ser.


—¿Qué pasa? —pregunté cuando entré. Papá me miraba extraño, analicé su mirada, pero no pude identificar lo que pasaba.

—Edward hijo mío… —me dijo mi padre con sus ojos expectantes.

—Dime papá.

—Hijo… encontré a Esme.

—¿Qué? —dije con expresión de asombro y de emoción—. Papá ¿enserio?

—Sí hijo —los ojos de papá se llenaron de lágrimas y pude ver la emoción reflejada en todo su rostro.

—¿Pero donde papá?, ¿dónde está? —dije, parándome un tanto nervioso.

—Espera hijo, sé que tú también quieres verla, pero relájate, ella no está muy lejos.

—Pero debemos ir por ella, debes decirle cuanto la amas papá.

—Sí, pero todo a su tiempo.

—¿Pero que estas esperando? —su actitud me impacientaba, no podía creer que papá hubiera encontrado al amor de su vida, ese que había perdido por una estúpida mentira y estaba dispuesto a recuperar a toda costa.

—Hay otra cosa que también tienes que saber hijo, debemos esperar porque algo muy grande esta por pasar con Esme, esperaremos hasta que pase para buscarla.

—Pero papá ¿qué puede ser más importante que aclarar las cosas? Debes ir por ella, dile que la amas, recupérala.

—Edward debemos esperar, Isabella está a punto de casarse.

Isabella... ¿Casándose? Mi mente no podía hilar esas dos palabras.

—Pero papá ¿cómo no vas ahorita? Es mi mamá, es Esme por todos los cielos ¡Qué demonios! —maldije para dentro, pero mi padre seguía aún con el mismo semblante.

—Mira, éste es el informe que me acaba de entregar el último agente que contraté.


Papá había contratado a casi todos los agentes privados del país para encontrar a mi madre, pero ninguno había dado resultado hasta éste. Abrí la carpeta y tenía un vasto expediente de la vida de Esme y Bella. Después de abandonarnos se habían ido a Alaska a donde unos familiares de Esme, pasaron unos meses allá y se radicaron en Vancouver Canadá, vivieron allí como por seis años y por lo que decía en los papeles cuando Bella salió de la preparatoria emigraron nuevamente a nuestro país, radicándose en Forks Washington.


—¡¡Están aquí mismo!! —grité al verlo, mi padre me miraba con la misma incredulidad. Esme e Isabella estaban a menos distancia de la que nos imaginamos. Papá y yo nos habíamos venido a trabajar a este hospital hace muy poco, llevábamos aproximadamente unos nueve meses. Era increíble que las tuviéramos tan cerca y a la vez tan lejos.

—Están en Forks, un pequeño pueblo que está del otro lado de Washington. En el informe sale lo que han hecho en este último tiempo.


Con más curiosidad leí que Esme tenía una tienda de ropa en el centro de Forks y que Isabella era maestra en la primaria estatal. ¿Maestra? Una sonrisa involuntaria se formo en mi rostro, Isabella era maestra.


—Hijo, leí atentamente el informe y vi como te decía que Isabella se va a casar, el agente no pudo averiguar la fecha, pero me dijo que ella se había comprometido hace poco y que era la gran noticia del pueblo ya que estaba por casarse con el chico «mas rico y codiciado».

—¿Isabella? Creo que estamos hablando de dos personas diferentes —terminé, con una sonrisa y con la vista fija en el expediente.

—Recuerda que desde que nos dejamos de ver han pasado trece años Edward, es demasiado tiempo, ella es una mujer y por lo tanto su personalidad puede haber cambiado.

—Sí papá lo sé, pero conociendo como conozco a mi hermana es imposible que haya cambiado tanto —siempre la había sentido así, ella era mi hermana de crianza—. Te puedo decir que sé que sigue siendo la misma atolondrada e introvertida de siempre, podría apostar mi nombre a que es así.

—No lo sé, tengo tanto miedo Edward, no sé que haría si escapan nuevamente y Esme no me da la oportunidad de explicarle, han pasado tantos años que puede que ella no me quiera más.

Mi padre bajo su vista y se perdió en sus pensamientos.

—Bueno papá no te preocupes, que eso lo averiguaremos muy pronto.

—¿A qué te refieres? —preguntó, levantando la vista y mirándome con ojos expectantes

—Iremos a verlas papá, no me sentare a esperar que mi hermana se case para poder ver a mi madre, éste fin de semana viajare a Forks.

—¿Estás seguro?

—Claro que sí, no hay nada más en este mundo que quiera hacer, estoy loco por abrazar a mamá —dije con sincera alegría.

—Bien, entonces yo te acompañare.

—Ahora soy yo el que pregunta ¿estas seguro?

—Sí, quiero recuperar a mi mujer y a mi familia.

Nos miramos con ojos cómplices y sellamos el acuerdo con un apretón de manos. Ya estaba decidido: el fin de semana iríamos a buscar a nuestra familia.


Llegué a mi oficina después de afinar detalles con papá. Paula me estaba esperando con un pie golpeando en el suelo, mi secretaria era muy respetuosa, pero tenía un genio y a veces era demasiado graciosa.


—¡Perdón, perdón! —dije con mis manos en forma de suplica.

—Eso dígaselo a sus pacientes doctor Cullen —entré rápidamente y le indiqué que hiciera pasar al primero, un hermoso niño con una magulladura en su frente. Nada complicado.

El día fue así, demasiados casos sencillos y rápidos. A las doce del día comencé mis rondas por la urgencia pediátrica y luego me dedique a las millones de reuniones que tenía, ese era el precio de ser el jefe del departamento de pediatría del hospital.


Era día lunes y quedaba toda una semana para poder ir a Forks, la espera cada vez se hacía más larga, en la casa el ambiente estaba tenso y evitábamos hablar del tema porque acrecentaba nuestros nervios. El miércoles por la noche salí temprano del hospital, llegué a casa y me senté en el sofá, me di cuenta que papá no iba a llegar temprano, hoy daba clases en la universidad y tenía que estar hasta tarde. Encendí la música y un Cd. de Debussy comenzó a correr, me serví una copa de un delicioso vino y salí a la terraza de la casa a disfrutar de la noche.

El solo pensar en que en dos días podría ver a mi madre y hermana hacia mi corazón brincar de alegría, ¿ellas se acordarían de nosotros?, ¿nos extrañarían? Por nuestra parte no había día en el que no las quisiéramos de vuelta, recuerdo que las primeras noches sin Esme fueron terrible, pero mas lo fue sin Bella, ella era mi hermana, aunque no lo fuera de nacimiento, pero con ella compartía los mejores momentos de mi infancia, no había recuerdo en el que ella no estuviera presente, era una parte demasiado importante en mi vida y estaba dispuesto a recuperarla junto con todo lo demás.


El teléfono de mi casa comenzó a sonar, rápidamente saltó la contestadora.


Hola, somos Edward y Carlisle, en éste momento no estamos, pero deja tu mensaje después de la señal —sonó el pito— ¡¡Edward Cullen!! ¿Cuando demonios pensabas en contarme que te ibas de viaje? —la voz histérica de mi mejor amiga saltó en el teléfono, corrí rápidamente y levanté el auricular, ella estaba en la mejor parte de la reprimenda.

—¿…acaso ya no me quieres? Maldito desgraciado, ¿cuándo ibas a contarme que te ibas de viaje? Si no es por los rumores del hospital no me entero —Alice era enfermera, hace sólo unos pocos meses se había titulado y entrado a trabajar allí.

—Alice…

—¡Ah, ahí estabas! Claro, ya ni me hablas. Eres un canalla —dijo con voz de fingida pena.

—Ay vamos Alice no vengas con reproches, cuando te escapaste con Jasper la ultima vez ni me contaste hasta como un mes después —bromeé.

—Bien, entonces estamos a pate —dijo con fingida resignación—. Y dime para donde te vas.

—Encontramos a Esme —Alice contuvo el aliento, ella sabía perfectamente quien era Esme en mi vida.

—Edward, pero que emoción, al fin volverás a ver a tu madre.

—Sí, estoy feliz, pero a la vez muero de nervios de no saber que ira a pasar, si ella me va a aceptar.

—Claro que te aceptara, es tu madre aunque no sea biológica, ella te ama, de eso estoy segura, ¿y cuándo te vas?

—Planeamos irnos el sábado por la mañana, en el expediente que nos entregaron no está la dirección de la casa, pero si la del trabajo de Isabella, así que partiremos por buscarlas allá.

—¡Isabella! ¡Tu pequeña hermana! —exclamó mi amiga.

—Sí, mi pequeña Bella — así era como la llamaba cuando era mas niña.

—Edward no puedo creerlo, que feliz estoy por ustedes. Ya me tengo que ir Jasper acaba de llegar.

—Mándale saludos a ese chiquillo.

—No le digas así.

—Pero si ustedes son unos chiquillos, tienen veintitrés años y ya están haciendo vida de grandes.

—Ya basta señor anciano. Me voy, cuídate mucho y llámame para que me mantengas informada.

—Claro que sí duendecillo.

—Nos vemos.

—Hasta pronto.


Colgué el teléfono y salí nuevamente a la terraza, la noche estaba muy fría, tan o mas helada que la misma noche que la mitad de mi familia desapareció, aún podía recordar el momento en el que mi papá me explicó lo que había pasado.


Esme entró en la recamara donde estábamos durmiendo Bella y yo, ella estaba recostada en la cama de mis padres cubierta por una frazada de color rosa con hadas y princesas. A pesar de ser muy tarde no podía conciliar el sueño, la luz nunca se prendió. La figura de Esme entró rápidamente corriendo hacia el interior de la habitación, tomó a Bella en sus brazos y salió. Al cabo de una hora entró papá desesperado, prendió las luces y comenzó a registrar la habitación, llamando a mi madre y a mi hermana por todas partes.


—Papá, papá ¿qué pasa?, ¿donde están mamá y Bella? —pregunté, muy asustado.


En ese entonces yo sólo era un chiquillo aún no entendía de las cosas de la vida. Papá me miró con sus ojos llenos de lágrimas y salió derrotado de la habitación. Mi mente rápidamente comenzó a comprender lo que pasaba y cuando logré captar todo me aterrorizó la cruda verdad. Salí corriendo de la habitación, gritando el nombre de mi madre y hermana, pasé por el lado de mi padre llamándolas y pidiéndoles que no se fueran, corrí hacia la puerta y me avente a la calle, estaba frío, era un día de invierno y la nieve estaba a punto de dejarse caer.


—¡Mamá! ¡Mamá! ¡¡No te vayas mamita, por favor! ¡Bella, Bella! —gritaba a todo lo que daban mis pulmones.


Sentí los brazos de mi padre tomarme por la espalda y llevándome nuevamente a la casa, levanté mi mano para tratar de alcanzar lo que ya no estaba a mi alcance, mamá y Bella ya estaban muy lejos y no pensaban volver nunca más.


El frío me hizo estremecer, el traer todos esos recuerdos era sal en una herida que aún se estaba cerrando, el perder por segunda vez una madre era la experiencia que había marcado mi vida, pero estaba seguro de poder hacer algo, haría todo lo posible para que mi madre y mi hermana regresaran o por lo menos que fueran parte de mi vida.


«The City of Forks, Welcomes you»


El cartel de bienvenida en la ciudad nos daba el paso al pueblo en donde teníamos que encontrar a las dos personas mas importantes de nuestra vida, íbamos en mi auto: un volvo plateado del año, siempre me habían gustado los autos y en especial los volvos, eran mi debilidad. Papá iba increíblemente nervioso, trataba de aplacar sus neuras con todo lo que veía. Se peinaba cada cinco minutos y jugaba con sus dedos constantemente. Al pasar por el cartel su cuerpo se tensó por completo, parecía una adolescente en su primera cita.


—Papá cálmate, me pegas tus nervios —le dije tratando de aplacarlo, pero no lo conseguí, al contrario parecía aun mas nervioso.


Llegamos a un hotel llamado «Hilton Garden Hotel», era gigantesco y además hermoso. Eran las once de la mañana, habíamos viajado parte de la noche para poder llegar a esta hora, la primaria donde trabajaba mi hermana cerraba al medio día, por eso era primordial llegar antes. Nos registramos y nos subimos a cambiar de ropa, cuando estuvimos listos, salimos raudos hacia la escuela. Con la ayuda de algunos lugareños llegamos rápidamente. La Primaria era hermosa, llena de colores y luces por doquier. Nos estacionamos y bajamos del Mercedes. Papá seguía nervioso, creo que ahora ya no se podía controlar.


—Papá si quieres esperas en el auto.

—No, quiero ver a mi hija.

—Pero no sabemos cómo va a reaccionar, recuerda que para ella debemos ser los malos de la historia, además no quiero pelearme con su novio —dije con seguridad.

—Bueno, bueno, me esperare adentro, pero si su reacción es buena avísame porque muero por abrazarla —dijo mi padre con emoción contenida.

—Claro papá, no te preocupes.


Papá se volvió a meter como un niño haciendo caso a su madre y yo comencé a caminar, iba con chaqueta de color negro y una camiseta además de unos vaqueros. Llegué a la reja y estaba abierta, comencé a caminar y me topé con muchos niños corriendo de aquí para allá, madres y padres que venían por ellos. En la puerta de una de las salas estaba una maestra, la miré detenidamente y enseguida me di cuenta que no era Bella, tenía una larga melena de color rubio y unos enormes ojos azules que destellaban en la oscuridad, me acerque a ella y pregunte de inmediato.


—Hola, buenas tardes.

—Hola muy buenas tardes, ¿a quién vienes a buscar? —preguntó, refiriéndose a los niños que estaban dentro de su salón.

—No, a ninguno de ellos por lo menos —terminé sonriendo—. Buscó a una chica, una maestra, su nombre es Isabella —la muchacha cambio su rostro de inmediato, el asombro se notaba a leguas.

—Entonces buscas a Bella, ella esta en el patio terminando su clase, pero yo puedo llevarte —terminó diciendo la rubia, le dio indicaciones a una asistente que tenía en la sala y salió cerrando la puerta—. Por cierto, yo soy Rosalie, la mejor amiga de Bella.

—Hola Rosalie, mi nombre es Edward, pero dime ¿de qué da clases Bella?

—Ella es profesora jefa de un grupo, pero da clases complementarias de expresión artística infantil y de literatura. Es muy buena en lo que hace, los niños la aman.


Las solas palabras de la mujer me llenaban de una emoción desconocida, el saber que mi hermana era una excelente profesional me llenaba de orgullo. Llegamos al patio y el sol pegó en mis ojos, encandilándome.


—Bien, ahí esta Bella, es la chica del grupo de allá —apuntó hacia un lado, pero la luz no me dejaba ver bien, comencé a parpadear y tuve un encuentro con la criatura más hermosa del planeta.


Su cabello castaño caía en cascada hacia su cintura, pequeños bucles se armaban en sus puntas dándole un toque de pureza, era de estatura mediana y de complexión delgada, sus caderas eran anchas para su estatura, sus pechos normales, pero tenía una cintura muy estrecha que daba un toque especial a su cuerpo.


La veía caminar de un lado a otro explicando unos murales que estaban dibujados en el patio, los niños a pesar de ser pequeños la miraban con enorme atención y reían cuando ella lo hacía, al parecer los tenia hipnotizados... al igual que a mi.


—Bien chicos eso es todo, nos vemos el lunes —terminó, despidiéndose con un beso y un abrazo de todos sus alumnos, los niños corrieron en dirección al recinto y ahí fue cuando nuestras miradas se toparon.


Nos quedamos mirando como dos idiotas embobados ambos por el otro. Su belleza me había dejado embrujado.


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¿ y que opinan?, ¿es gusto?... Espero sus comentarios,

Con Amor

Tiwii Cullen


24 comentarios:

  1. PRIMERA!!!
    WWIIII!!!
    jajajaj
    HAY TIWII!!!
    Pobres Calisle y Edward! :( me dio mucha penita cuando el gritaba por su mama...pero su encuentro me encanto. sus deseos de recuperara a su familia...
    KE LINDO!!! I LOVE IT!
    Besos mi tiwii y felicidades nuevamente , el blog esta genial!
    *NENY*

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  2. Me encanto se ve que va ser genial pero ojala la pongas mas lemon tu sabes que nos encanta la pareja de edward y bella.

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  3. ESTA INCREIBLE!!!! Aunque no me gusta que Carlisle sufra. Edward y Bella ya nos tienen acostumbradas pero Carlisle?. Si es lo mejor del mundo mundial.
    Ojala empiecen pronot con su historia.
    Muero porque llegue el fin de semana: ahora tengo un motivo más.
    Besazos muy muy grandes

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  4. Ay Tiwi!!! Otra historia q me engancha desde el principio...Q por cierto...¡Q principio! Carlisle sufriendo..Esme yéndose y llevándose a Bella....buff hay mucho q asimilar...pero también habrá tiempo y más capis para entender bien todo..jiji Me gusta mucho!

    felicitaciones y besos

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  5. Ay pobre CArlisle, no puedo imaginármelo sufriendo, Edward y BElla nos tienen mas que acostumbrados , pero el...

    Ansió ya el siguiente capitulo, me encanta la historia.

    Besitos...

    Bonnie

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  6. OMG, ME ENCANTO ESTE PRIMER CAPI PERO ME PUSO MUY TRISTE EL RELATO DE EDWARD LLAMANDO A ESME Y A BELLA, ESPERO QUE ELLA NO LO RECHAZE NI A CARLISE TAMPOCO, FUE MUY PRECIPITADO LO QUE ESME HIZO SIN PENSAR EN LOS DOS PEQUENOS, PERO BUENO COMO SIEMPRE TUS HISTORIAS SON FANTASTICAS, BESOS, LOQUIBELL

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  7. Dios!!! que reencuentro!!!! espero que no los odie!!!! te quedo hermoso Tiwii!!!! no puedo esperar para seguir leyendo!!!! un beso enorme!!!

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  8. awwwwwwww! diooos!!1 me ecantoo! menudo reencuentro!!
    lo dejaste en la mejor parteee ... ojala no tenga rencor acia carlisle y edward!
    tendre qe esperar el proximo domingo para leer el proximo capi :( lo esperare con ansiaaasss :DDDDD
    un bessooooo

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  9. espero que Bella este feliz del reencuentro, yo queria saber que mas seguia y ya me dejaste en ascuas, ya que, me pasare en el proximo capi

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  10. aaaaaaaaahhh!!!!
    quien osaría a decir que no le gusto!!!
    estuvo fantástico... ya quiero el que sigue!!!
    espero que bella no reaccione mal, en todo caso no tendría porque hacerlo contra edward, si el no hiso nada, era un niño al igual que ella =) jajaj... bueno eso increíble tiwii besotes y nos leemos pronto =)

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  11. Omi dios me encanto sobretodo cuando se topan con la mirada porfis no te tardes en subir el sig capi si bueno chao ya me tengo ke dormir
    ATT: Ceci sorazi tu fan #1

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  12. oooooooo me ha encantado ajajaja
    espero ansiosa el siguiente una pregunteishon
    vas a intercalar los pov entre edward y bella o solo seran de edward??? ^^

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  13. ahhhhhh, me he quedado muerta....
    como nos puedes dejar en lo mejor, espero que la semana pase pronto. esta genial el fic
    besos

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  14. hay siiii1!!! me re gustoooo!!! y ahora hay qesperar no? huy huy y bue jajaj besitos

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  15. wooouuuuu!!!! Q genial!!!! Me dejaste con ganas de q llegue el domingoooo yaaa!!!! Escribes super lindo!!!!
    No es justo q Carlisle sufra no se lo merece mucho menos Esme!!!! :(
    Felicitaciones, en realidad eres una gran escritora!!! :)

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  16. mee encantoo
    dioos de masiadoo belloo
    =) Erees stupendaa...
    nos vemos el domingo

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  17. perversa me dejaste con el crsito en la boca a Tiwiiii ya quieor ler el siguiente ..... aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa que historia ..... te amo hermana

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  18. loooo ameeeee siggueee esscribieenndoo

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  19. suuuuuuuuuuuuper lindo me gusto muchisimo........ te felicito escribes superrrr chevere

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  20. Muy lindo de verdad... Se que tu meta es hacerlo simple pero esta quedando perfecto la mezcla jusa de magia y realidad, como siempre, me encanta lo que escribes asi que no pares... Besitos bellisima!!

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  21. creo que va a ser de mis historias favoritas me gusto mucho este capitulo

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  22. Me gusto mucho, creo que puede ser una gran historia

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  23. woa deber creo k ahora si me doy topes en la cabeza por no a verla leido antes pero es k luego me haces sufrir con la espera bueno tanto pero si me tienes super picadas con tus historias
    no puedo creer k se haya separado por una mentira asi yo pensé k iba hacer otra cosa algo entre bella y edward pero k me llevo la sorpresa jaja siempre me soprendes jajaja
    hay aya kieor saber como va a reaccionar bella y esme hay pero pork no espero para hablar con carlisle en vez de huir GRRR siempre he dixo que una relación se basa en la confianza y la comunicación sin eso no hay nada
    bueno me ire a segurile
    para k veas k si lo hice jajaja hay ya me tiens picada y con lo k me dijsites ese rato ya kiero llegar a ese punto

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  24. holaaaa!!! soy nueva lectora, tu historia me ha encantado. Ke mal ke esme dejara a carlisle :( no me los imagino separados!!!

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