“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



viernes, 28 de mayo de 2010

La Testigo, Capitulo 9: Manteniendo las Distancias



La Testigo


Capitulo 9:


Manteniendo las Distancias






- Bella- llamo alguien a la puerta del salón de música.

- ¿Diga?

- La cena esta servida cariño, ven a comer.

- No- suspire- comeré mas tarde- Sentí un bufido

- Bien, pero debes comer señorita

- Si Alice lo haré.



Me gire nuevamente y contemple lo mismo que había estado mirando en las otras 3 horas, el piano de Edward. Saque la sabana que cubría la mayor parte del, era una pieza exquisita, de color negro y de cola elegante. Parecía haber sido usado hace poco porque su color y su brillo seguían intactas, sin duda los Cullen lo conservaban bien.

- Edward- no pude evitar susurrar al tocar el piano, parecía que estaba triste, su energía me transmitía sentimientos de nostalgia y de pena, al parecer me estaba volviendo loca, ahora sentía lo que los pianos pensaban, me reí de mi pensamiento.

Mis manos viajaron por las teclas tocando cada una de ellas, mi mente estaba tan limitada al igual que mi imaginación que me fue difícil imaginarme a Edward tocando en este salón. Era un espacio enorme en donde había cómodos sillones además de muchos instrumentos y libros de música. En el centro del salón estaba el piano, con solo mirarlo la cara de Edward se venia a mi mente, mi cabeza y mi corazón se confabulaban para recordármelo cada vez que podían.



Era ilógico pensar que no me sentiría así, descubrí que Edward tuvo el amor de su vida, eso me dio a entender que el tenia muchas mas prioridades u/o otro tipo de cosas mas importantes que estarse enredando con una… testigo mas. Sentí mis ojos arder, la sola idea de que Edward pensara eso de mi me dio escalofríos y produjo mas daño en mi que cualquier otro pensamiento. Se que no debo pensar así pero no podía evitarlo, cuando se trata de Edward todo se me gira en 360º.



Salí del salón de música y me fui al jardín, necesitaba aire puro quería pensar muchas cosas. Las estrellas brillaban como lámparas en el cielo parecían iluminar ellas solas la tierra.



- ¿Por qué tan sola?- pregunto una voz a mis espaldas, Carlisle.

- Necesitaba aire puro y tu ¿Qué haces afuera?

- Necesitaba aire puro- respondió con una sonrisa la cual respondí.

- mentiroso.

- Quiero saber una cosa ¿Por qué estas así?

- ¿así como?

- Triste Bella… no eres la misma Bella que llego a mi casa hace algunos meses.

- Lo sé

- ¿Qué sucede entonces?

- Alice… me contó la historia de Caroline Ann.

- ¿si?... bueno tarde o temprano te enterarías, si no era por nosotros por Edward.

- Lo dudo.

- Bella- dijo con voz de recriminación

- Ya se… perdón- dije mirando el horizonte, el se sentó a mi lado contemplando la inmensidad del jardín.

- ¿te enamoraste de mi hijo verdad?- pregunto de repente dejándome completamente sorprendida-

- No- respondí por inercia, estaba nerviosa y me sudaban las manos de manera alarmante.

- No me mientas porque tus ojos me gritan otra cosa

- Lo se… - asentí agachando la cabeza.

- Bella, no lo diré porque sea mi hijo ni nada por el estilo, pero Edward es una persona maravillosa, de un corazón de oro. Mi hijo ha pasado por bastantes cosas a lo largo de su vida y ha sabido superarlas todas. La mujer que sea correspondida por Edward es porque es una maravillosa persona al igual que el.

- Caroline Ann lo era- admití con pesar

- Si, pero no es la única en el mundo Bella. Lo de Caroline es algo del pasado que Edward ya supero, el dolor sigue ahí porque fue muy importante en su vía pero te aseguro que el a continuado su vida, no se a encadenado a su recuerdo.

- No lo se Carlisle. Prefiero pensar eso antes de hacerme alguna ilusión, Edward es algo inalcanzable para mí.

- Bella…- recrimino nuevamente.

- Lo siento pero no puedo evitarlo. Ya no hablemos mas de esto ¿si?

- Esta bien, pero déjame decirte una cosa. ¡No seas tan terca!- sonrió.

Nos paramos y fuimos hacia la sala en donde estaban todos los demás, Rosalie conversaba muy animada con Emmett y Esme estaba viendo un álbum de fotos con Alice.

- Hola- salude un poco mas alegre de lo que estaba, conversar con Carlisle me había animado y al mismo tiempo me había sacado un peso de mi corazón.

- Que bueno que te entraste cariño, en estas fechas hace mucho frió y puedes resfriarte.

- No te preocupes Esme que mas allá de unos días en cama nada me pasara- ella solo sonrió, nos metimos en una anima platica, Emmett defendía unas teorías descabelladas con respecto a remedios para curar los catarros. En algunas yo salía sonrojada por el nivel de sus comentarios pero los demás parecían estar encantados ya que reían a viva voz.



Los siguientes días fueron mas calmados, acompañe por fin a Alice al pueblo, pude disfrutar de un paseo tranquilo y de las libertades de ser una persona “Libre” en un pueblo donde nadie te conocía. Nos tomamos unos helados y visitamos unas cuantas librerías que yo quería ver, lamentablemente como estaba siendo perseguida por ese maldito asesino todas mis cuentas y mi dinero estaban congelados ya que si hacia algún movimiento podían descubrirme por medio de mis cuentas bancarias. Ahora vivía prácticamente de la “caridad” de los Cullen y del dinero que me daba el departamento de protección, para mis gastos básicos, los cuales se remitían a casi nada debido a que casi no salía de la casa.

- ¿Te gusta este collar?- me pregunto Alice probándose cosas en una tienda.

- Si esta perfecto- respondí con la mirada perdida.

- ¿Qué pasa Bella?- pregunto de repente.

- Nada ¿Por qué?

- Estas en la luna- dijo con una sonrisa.

- No… solo estaba admirando el paisaje, es tan relajante salir de casa

- Si lo se, es por eso que te saque a pesar de que Edw…- se cayo tan pronto se dio cuenta de lo que iba a decir. Nos miramos por algunos segundos y hasta yo me sorprendí de mi reacción.

- No me interesa saber de Edward- dije en un arranque- esta mas que claro que soy un estorbo para el- apreté mis puños- no quiero causarle mas problemas así que por favor no vuelvas a hablarme de el.

Alice se quedo mirándome atónita, su boca cayo unos centímetros y su rostro mostró una expresión de completo asombro.

- Bella… pero… pero- tartamudeo tratando de componer lo que ya no tenia arreglo.

- No Alice, yo solo le e dado problemas a Edward y eso se acabo, ya no seré una carga para el, no seré mas de lo que ya soy, una testigo.

Alice se cayó sin poder responderme nada, su cara aun seguía denotando la sorpresa pero sus expresiones cambiaron rápidamente y fueron reemplazadas por la tristeza. Los días siguientes en vez de mejorar fueron mas terribles, mi animo y genio estaban atravesados, no hable con nadie y trataba de salir lo menos posible, ya estaba cansada de ser una carga para todos, llevaba meses aquí y nada pasaba aun, esto ya me estaba cansando, ya no me importaba poner mi vida en peligro con tal de dejar de ser una molestia. Al volver a la casa me encerré en la habitación y ahí pase la mayoría de los días que siguieron.



De verdad que el tiempo aquí ya se me comenzaba a hacer molesto, el solo hecho de estar todo el día enserada en la casa me colapsaba, iba de un lado a otro cambiando cosas, ordenando o leyendo cuanto libro se me pasara por la vista. Tenia que permanecer encerrada hasta que la policía diera con las pruebas para inculpar y meter preso a mi acechador, pero ahora que lo pensaba podrían pasar meses e inclusive años, ¿Estaba dispuesta a estar años encerrada?, creo que no. Era lunes por la mañana, estaba en el jardín regando cuando un auto negro ultimo modelo entro por los enormes portones de la casa Cullen.



- Buenos días- saludo la voz de un hombre.

- Buenos días, ¿Qué se le ofrece?

- ¡Mike!- grito Alice de las escaleras

- ¡Alice!- dijo sin poder reprimir un grito, se acercaron y abrazaron.

- Bella déjame que te presente- dijo después de separarse.- Mike ella es Bella es mi amiga y se esta quedando en esta casa por una temporada y Bella el es Mike fue uno de los compañeros de Edward en la preparatoria y además de ser uno de sus mejores amigos.

- Mucho gusto, Isabella Swan- dije recordando mi nuevo nombre.

- Mike Newton es un verdadero placer conocerte Isabella- tomo mi mano y deposito un beso en ella, mis mejillas se sonrojaron y el pareció notarlo.

- El gusto es mió pero llámame Bella por favor

- Esta bien Bella, ¿pero desde cuando eres amiga de Alice?, no te conocía.

- Nos concisos en la universidad, Bella estudiaba Literatura y yo Diseño.

- Ya veo, nunca te vi en ninguna de las fiestas- dijo el joven

- No soy muy asidua a bailar- respondí con una pequeña sonrisa.

- Tal vez porque no tuviste un buen acompañante- sus ojos me recorrieron y millones de escalofríos se dispersaron por mi cuerpo acompañando a sus miradas.

- Sigues tan galante- dijo Alice en burla

- Siempre que me encuentro a una mujer hermosa- respondió mirándome fijamente.

La platica continuo dentro de la casa Cullen, Alice se llevo a Mike del brazo, cuando todos lo vieron tuvieron la misma reacción, parecía que el muchacho era bastante querido en la familia.

- ¿vienes de paso?- pregunto Esme emocionada

- No, vine a ver a mis padres y creo que me quedare algunas semanas, los negocios van muy bien así que decidí tomarme unas pequeñas vacaciones, es hora de descansar.

- ¡Que bueno!¿ entonces nos vendrás a ver seguido?- dijo Carlisle

- ¡claro! Vendré todo lo que ustedes me aguanten- todos rieron, incluyéndome.



Conversamos otro rato mas y Mike se fue, pregunto varias veces por Edward pero siempre era la misma respuesta “esta trabajando fuera del estado, ya vendrá”, esa misma frase se repetía en mi mente y en mi corazón a diario. Todos se fueron a hacer sus actividades, yo me quede un rato mas en el sofá contemplando el paisaje que se veían a través de los enormes ventanales de los Cullen, mientras divagaba el teléfono sonó pero nadie contestaba así que tome el auricular y conteste pero antes de que pudiera pronunciar una sola palabra una voz me saco de contexto.

- ¿Alice?- pregunto la voz mas dulce del mundo- necesito hablarte, ¿Alice? ¿Quién habla? ¿Emmett?

- No- dije con voz seria- es Bella- el silencio que se produjo en la llamada calo por completo en mi corazón. Edward soltó un sonoro suspiro y comenzó a hablar.

- Bien Bella ya que me contéstate tu quiero decirte algo

- Dímelo- respondí tratando de sonar lo mas calmada posible, el tono de su voz me hacia presagiar que algo malo sucedería.

- Bella… yo…- su voz se torno nerviosa y cada segundo el aire se me hacia mas pesado.-Bella lo siento pero no podré llevar mas tu caso.

- ¿Qué?- exclame enojada.

- Lo siento pero ya no podré seguir siendo tu protector- dijo tajante

- Pero Edward… no…- estaba estupefacta, jamás me había imaginado que esto iba a pasar, el me había prometido defenderme y estar conmigo, lo había prometido.

- lo siento, se que no es correcto que lo haga pero… pero… saldré en una misión especial fuera del país y no puedo dejar casos pendientes es por eso que la investigación y tu protección pasaran a manos de la agente Clearwater

- ¿a manos de Leah?- dije casi muriendo de la impresión

- Si, lo siento.

- No puedo creer que me hagas esto.

- Bella escúchame, necesito que me prometas algo-guarde silencio- no tengo derecho a pedirte nada pero por favor no hagas nada imprudente. No arriesgues tu vida y deja que Leah y su equipo te protejan.

- Eso… eso… quiere decir que me… ¿iré?-

- ¿de mi casa? No, no te preocupes y seguirá siendo Rose la que te acompañe.

- No puedes hacer esto- dije en un susurro con mi corazón ya hecho pedazos.

- Lo siento Bella, Será como si nunca me hubieras conocido. Adiós.-

- ¡Edward! ¡Edward!- grite pero no había nadie en la otra línea que pudiera escucharme.



Los truenos en el cielo se hicieron aun mas potentes, no podía ser cierto Edward se iba del país y me dejaba aquí, sola y desprotegida. ¿Ahora que seria de mi?, Black-Wolf me encontraría de eso estaba segura, sin Edward mi protección no estaba garantizada y sabia que ellos me encontrarían, mis días estaban contados.



Será como si nunca me hubieras conocido



Resonó en mi mente en el mismo instante que una tormenta descomunal se dejo caer en los suelos de Forks.



4 comentarios:

  1. Dios, estoy sin palabras!!
    Tengo un nudo en la garganta que me ahoga.
    No lo entiendo, pobre -Bella.
    ¿Es que realmente no le importa?
    ¡¡Joder (perdón ¡por la palabra) , pero que mal rollo.!!
    No sabes las ganas que tengo de que Edward entre de nuevo en su vida.
    Me imagino que será Mike quien ayude a salir de la depre a bella ¿no?
    Pues, si eso hace que Edward se muera de celos.
    ¡Bien venido sea!!
    Aunque adoro a Edward, no puedo evitar ponerme de lado de Bella siempre. supongo que es porque soy mujer y es más facil sentirse como ella.

    bueno, te dejo que pretendo seguir leyendo.

    ResponderEliminar
  2. ddioss le estarn proiviendo a edward estar serca de bella?kiero llorar enserioo k kieroooo
    k le de celos kon micke jajaj siii jaja sii
    espero andes super bien aka io para todo :D

    ResponderEliminar
  3. grr hay ya me esta cayendo mal edward ya mejor me voy al trabajo antes k se m eh haga tarde

    ResponderEliminar
  4. Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwww no, porque? snif snif snif snif esto se pone cada vez mas bueno jejeje
    Me gusto el capitulo aunque al final sufri
    Que no micke newton estaba protegiendo a bella en los primeros capitulos?
    BESOS DESDE GUANAJUATO MEXICO

    ResponderEliminar