“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



martes, 20 de julio de 2010

OS. ERES TÚ, POr Ada Cullen



ERES TÚ

OS DEDICADO A ANGYLITO VERGARA, NALLA FELIZ CUMPLEAÑOS, MILES DE BENCIONES Y ALEGRIAS EN TU VIDA, HA SIDO TAN GRATO ENCONTRARTE EN MI VIDA Y QUE SEAS UN COMPLEMENTO COMO MI TWINS Y MI BANDITA. DESEO PARA TI SIEMPRE SONRISAS, BESOS DE COLORES Y BABITAS DE SABORES (así me dice mi hermanito); EL SEÑOR TE DE MUCHOS AÑOS MAS DE VIDA PARA QUE NOS LENES CON TUS LOCURAS Y TUS ESCRITOS. TE AMOOO MUCHOOO LOCAMENTE YA SABES: CUIDA MI CORAZÓN QUE LO HE DEJADO CONTIGO.

SAPO VEERDE TU IU, SAPO VERDE TU IU SAPO VERDE MI NALLA SAPO VERDE TU IU.


Este Os esta lo hice oyendo varias canciones, en especial MI PECADO DE MAITE PERRONI Y REIK XD

*Nalla (Amada) **Nullum (Amado) termino tomado de la Hermandad de la Daga Negra
Os Beteado por TELES & TIWii CULLEN

DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, sólo la historia es de mi propiedad. Prohibida su adaptación, copia parcial o total.



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¿Desde cuándo se conocían? La respuesta era muy fácil, desde siempre habían crecido juntos, su hermano era su mejor amigo y prácticamente él vivía en su casa dado el extenuante trabajo de sus padres; ¿Desde cuándo la protegía? Casi toda su infancia y principio de su adolescencia, antes que su padre la enviara al internado en Inglaterra ¿Por qué se habían se habían distanciado? Después de besarse por primera vez cuando apenas tenía doce años, Edward los había descubierto poniéndose totalmente histérico y amenazando con hacer que la encerraran en un convento si se volvían a ver o a estar cerca solos, ese día lloró mucho, le dolía separarse de él ya que no lo veía como su hermanito o su amigo, su corazón latía con otros ánimos. Ella pronto ingresaría al instituto junto con ellos y estaba feliz porque podría aprovechar para verlo mucho más tiempo, lamentablemente su padre no opinaba lo mismo y la envió interna a un colegio de señoritas a Londres.

Con su partida no solo lo dejo a él, dejo su corazón, su vida, creyó que moriría tan lejos, pero no fue así, inexplicablemente luchó y se aferró a su recuerdo. Pasó muchas noches y días llorando, obvio también extrañaba a su familia, a sus amigos, aquí todo era distinto sus compañeras eran todas unas estiradas y frías, tan solo dos chicas le hacían amena su desagradable vida Isabella Swan y Rosalíe Hale; ellas le incitaban a escribirle cartas de amor en donde desnudaba completamente su alma, dejándole en claro todo lo que sentia hacia él. Durante un año continuo escribió mensualmente sin recibir alguna respuesta.

La primera vez que regresó a casa fue para navidad y fue quizás una de las peores. Jasper no le determinaba y su hermano disfrutaba contándole acerca las conquistas del joven Whitlock, Alice se mostró fuerte aunque por dentro su alma se desmoronaba -“No me interesa que hace él con su vida, ¿acaso soy su novia o su madre?, vete a otro lado a molestar Cullen”- pidió, rogó y casi se arrodilló ante sus padres para que la dejaran viajar a Phoenix por el resto de sus vacaciones, allí la esperarían sus amigas. Después de muchas pataletas lo logró, en aquella soleada cuidad todo le parecía gris y nublado; por más intento que Bella y Rose hicieron no pudieron hacerla reír.

Cada periodo de receso inventaba nuevas excusas para evitar ir a Seattle, su vacaciones transcurrían entre Phoenix, Illinois y hasta en Londres en la soledad del viejo castillo que servía de internado, dos o tres veces como castigo tuvo que quedarse sola, pero eso no le importaba, no tenia móvil todo para evitar a su familia, ya sabía que si llamaban él estaría ahí, la comunicación por internet era breve siempre aparecía desconectaba y además siempre usaba su otra cuenta.

4 Años después

-Alice Cullen vas a cumplir diecisiete y no te hemos visto desde los trece- se quejó mi madre

-Ya saben pueden venir a verme aquí, ¡Londres es hermoso! ¿no fue eso lo que dijo mi padre para enviarme aquí?, no deseo volver a esa fea cuidad- aunque mi corazón gritara lo contrario no me sentia preparada para verlo frente a frente.

Esa fue la última vez que hablé con mi madre antes de mi cumpleaños. El teléfono de la rectoría era el único medio de comunicación con ellos y por orden expresa del Dr. Cullen quien había ordenado que solo podía recibir llamadas de mi mamá o de él; mi papá ante mis negativas de viajar siempre optaba por evitar que alguien de la familia me llamara o me visitara.

- Estas jodida Cullen, otro cumpleaños con nosotras- decía Rosalíe rodando los ojos- ¡yupi! Papi Cullen se cabreó por trigésima vez en este año.

- No la molestes- intervino Bella.

- ¿Y si nos escapamos?- propuse. Consciente e inconscientemente buscaba la forma para que me expulsaran y así poder regresar a Seattle, aunque eso implicara verlo con otra.

Todos nuestros intentos eran fallidos ya que en el instituto tenían cámaras por todo lado y siempre teníamos a la perfecta sobre nuestras nucas, ya que éramos denominadas “Peligro social” o “Malas influencias, almas descarriadas”, después de veinte minutos desistimos de la idea.

La mañana de mi cumpleaños fui despertada como los años anteriores sentí que dos cuerpos saltaban a mi cuerpo y me despeinaban, gritos en ambos oídos, risas y una tonta canción anunciando un nuevo año de vida –“bah, quien necesita cumplir años”- me queje internamente; luego de arreglarnos salimos rumbo a clases, nunca desayunábamos porqué como teníamos clase temprano y raro era en nosotras si llegábamos puntuales, caminábamos cogidas de la mano hacia el aula, el pasillo estaba en silencio ya que eran las 7:30 Am

-Mierda otra vez vamos tarde- nos quejamos al unísono, moderando nuestra voz, o se sumaría otra falta por conducta no decorosa - nos castigarán- nos echamos a reír, cuando esto sucedía aminorábamos la marcha, “si ya estás jodido para que apurarte” decíamos siempre, la decente Bella empujó la puerta propinándole una patada fuerte y así asustar a las niñas de mami, comenzábamos a reír cuando gritaron

-¡FELIZ CUMPLEAÑOS!- las voces no eran de las creídas que tenía como compañeras; las voces eran de mi familia.

Quedé congelada en mi lugar cuando las figuras aparecieron frente a mí, estaban todos incluidos él, mi primo, mi hermano y mis padres. Después de unos segundos tomé aire fuertemente, busqué las miradas de mis amigas, aún estábamos tomadas de las manos, solo que ahora parecían unas tontas observando la escena. Halé de sus manos para captar su atención, ambas me observaron, sus rostros se tornaron en una mueca de preocupación

-Gracias- susurré, pensaba escapar antes de que mi madre me atrapara en sus brazos, las lágrimas caían raudas por sus mejillas, susurraba miles de cosas, pero no lograba poner atención, mi cerebro no funcionaba, tuve ganas de llorar por primera vez en cuatro años.

Luego vineron los abrazos de Edward-tontolin y Emmett-fortachón así les habíamos apodado con mis amigas, luego mi padre. Cuando fue su turno simplemente extendí la mano, no permitiría que se acercar más a mi cuerpo, pareció decepcionado, el roce de nuestros cuerpos hicieron respingarme, una fuerte ola eléctrica recorrió mi cuerpo y me recordó cómo había sentido aquella vez que nos besamos, nuestras miradas estuvieron trabadas por varios minutos, hasta que Edward habló, no había notado que todavía permanecía a mi lado

-Buena niña, me gusta que aún te acuerdes que no puedes acercarte a él- rápidamente solté su mano y me aferré a las manos de mis amigas quienes observaban atentas la escena.

Ese fue el peor cumpleaños. Evité observarlo, tocarlo o cruzarme con él; pero fue imposible ya Bella y Rose estaban más que entretenidas con mi hermano y mi primo, lo cual había reducido las cosas a tres, claro no conté que la directora quisiese hablar con mis padres dejándome completamente sola e indefensa, me senté en uno de los escaños del gran patio, frente a una fuente, observaba caer el agua lentamente “Dios que se vaya, que no se siente” decía a mí misma.

-¿Por qué me evitas?- cuestionó

Mantuve mi vista al frente- No lo hago

-Sí que lo haces- habló más cerca a mi oído, su cálido aliento me heló- Estás hermosa, mucho más que cuando tenias doce- el musculo llamado corazón brincó ante esas palabras, los ojos me picaban, ese beso significó tanto para mi…

-Gracias- susurré en un hilo quebrado de voz

Mi vista fue irrumpida cuando se paró frente a mí, giré mi cara en vano ya que sus manos hicieron que volteara y me enfrentaran a sus hermosos ojos verdes, bajé un poco la mirada, “¿no se supone que ya no siento nada por él?” me cuestioné.

-¿Por qué nunca intentaste comunicarte conmigo?

Iba a levantarme pero la fuerza de sus manos en mi lo evitaron, inesperadamente sus labios fueron a los míos, automáticamente cerré los ojos, sus labios tomaron presos a mi labio superior, suavemente su lengua lo rozaba alegremente, alterno y repitió el movimiento con mi labio inferior, a este además lo succiono y mordió sutilmente, mi respiración se aceleraba con cada movimiento, mis manos peleaban por rodear su cuello, mi lengua abusivamente irrumpió en el interior de su boca, danzando rítmicamente con su lengua, sus brazos nos acercaban lentamente, se sentia tan bien como la primera vez o quizás mucho mejor, todo mi cuerpo se estremecía y los pelitos de mi nuca estaban erizados “ESTO ESTA MAL” oí gritar a mi subconsciente, cayendo en cuenta de lo que sucedía solté abruptamente sus labios y me recargué contra el espaldar de la banca

-Feliz cumpelaños mi Nalla- musitó dulcemente, asi me había llamado aquella tarde de verano en mi jardín y dolió como si laceraran mi cuerpo

Tragué saliva- No, no soy tu Nalla- mascullé torpemente aguantando el nudo en mi garganta- ¿Puedes irte?- pedí casi en un lamento de súplicas

-No, Alice vine por ti

-Yo no te quiero aquí, vete- dije esta vez más fuerte

-¡Alice!- grito Bella interrumpiendo a su tiempo, se quedo de pie frente al lado de la banca observando atenta el cuadro frente a sus ojos, las manos de Jasper estaban sobre mi regazo

-¡Dios, amigas!- gritaba alegremente Rose desde el otro lado- ¿Qué pasa aquí?- cuestionó pasando sus ojos por el patio

-¡Jasper!- gritaron mis familiares, él aún mantenía sus manos sobre mis piernas y sus ojos me miraban atentamente, mis ojos se desplazaban observando cada cosa a mi alrededor

-Mírame, Alice, mírame – su voz aunque suave era un lamento

-¡Jas!- gruño Edward- ¿Qué crees que haces?

Pareciera que para él no existiera nada , ni nadie más, porque ignoró a Edward y los murmullos que se comenzaron a formar entre los presentes

-Te quiero, Alice Mary Cullen te quiero mucho, no sabes cuanto

Quise creerle, quise decirle, gritarle y publicar en el New York Times & The Times que yo también lo quería.

-No- fue lo único que musite, antes que las manos de Edward lo alejaran de mí

-Lejos de ella, te lo dije- dijo furioso- ¿Quieres que le diga?

-¡Cállate!- grito Emmett ya a su lado, yo estaba aun petrificada en la banca sin moverme

- Eso es mentira Edward, lo sabes mejor que yo

-No, no lo sé, tú apostaste con Peter y James-

-Hombre, eres terco, eso es falso, ellos luego se retractaron ¿o no?- no entendía muy bien a que iba todo eso-Ustedes saben que la quiero de verdad

-Eddie- dijo Emmett- tú sabes que es cierto

-¡No! Emmett tú estabas ahí cuando ellos hablaron de la apuesta, él debía besarla, o porque carajos estaban escondidos en los arbustos del jardín riendo cuando los encontré besándose- y ahí capte todo, me sentí una estúpida, lo amaba y el solo quería jugar conmigo y yo creía que me quería “Estúpida Alice”, Salí corriendo sin importar si me caía o tropezaba, necesitaba estar sola, pensar y jurar no volver a creerle a él o a otro hombre en la faz de este mundo. Me escondí en el ático de una de las alas más alejadas, casi siempre iba allí para despejar mi mente, me mantuve allí hasta el día siguiente cuando oí como algunas personas me llamaban.

Esa fue la última vez que lo vi antes de ingresar a la universidad. Por voluntad propia decidí que me marcharía a estudiar a Italia, sería una nueva vida un nuevo rumbo. Me mudé sola ya que mis amigas estaban ansiosas por volver a Estados Unidos, al cabo de unos meses comprendí la razón principal, estaban de novias con Tontolín y Fortachón, hablaba con mis papas cada semana, al igual que ellas cuando regresaban al mundo real.

No prestaba mucha atención a las cosas del mundo real como decía Bella, mi tiempo lo dividía entre mis clases de Moda, diseño y la práctica del chelo, habia hallado en la música el mejor escape y sedante a mi eterno dolor.

Transcurrieron los dos primeros años en Italia, pronto seria mi cumpleaños 19 y detestaba estar sola, detestaba cumplir años desde aquel día. Caminaba distraída por el campus de The Florence Institute of Design International, choqué contra alguien, mis planos, libros y demás cayeron al suelo, sin fijarme me incliné a recogerlos, mis manos se encontraron con un par de mi mismo color blancuzco esto acompañado de una sensación que solo ocurría con Jasper, me tensé de inmediato, retiré la mano, alcé la cara para encontrarme con su rostro, hermoso y bello rostro, hermosos ojos verdes, hermoso cabello entre rubio y castaño claro, hermosos y sexys labios.

Instintivamente me puse de pie dejando que todo volviera a caer- “Algún día dejare de sentir esto”-

-¿Che cosa fate qui?- pregunté rápidamente en Italiano, hasta con mis padres solia hacerlo, según yo me radicaría indefinidamente en este bello país

-Estudio aquí-respondió mientras recogía todas mis cosas

- Bugiardo, mai era visto qui

-Solo hasta este semestre, estoy de intercambio- se quedó en silencio mientras me entregaba mis cosas, temí que cayeran de nuevo, mi cuerpo temblaba fuertemente- así que aquí es donde te escondes, en Italia

- Me che non posso nascondere- alegué en mi defensa- Non posso dire che sono felice di vederti come non è stato così, tuttavia, grazie per la raccolta dei miei libri e addio- comencé a caminar rápidamente, en momentos como estos necesitaba de mis amigas en especial de Bella, sentí que alguien caminaba atrás de mi a la misma velocidad

-A mí sí me da gusto verte y podrías por lo menos hablarme en un idioma que entienda y dejarme explicarte lo que pasó hace algo más de siete años

- Spiegazioni, la vita continua, non importa

-Por favor, Alice es lo menos que puedes hacer déjame explicarlo

-¡Non! Grazie

Sus manos me tomaron de los hombros para girarme bruscamente, sus ojos buscaron los míos

-Lamento todo, desearía poder devolver el tiempo

- Beautiful desiderio ma impossibile, il danno è stato causato

Sin más ni más sus labios se adueñaron de los míos, sus manos rodearon mi cuerpo, al estar cerca una de sus manos se dedicó a detallar la piel de mi rostro, delineando cada facción, debía ser fuerte y no sucumbir “Se fuerte, se fuerte” me decía duramente, cerré los ojos “Se fuerte…no, no soy fuerte, Bésalo, bésalo, tú lo quieres” me hallé diciéndome; me dejé llevar por el momento y corresponder a su beso, nuestros labios se enfrentaban pasionalmente, necesitados, ansiosos, la mano en mi cintura se movió lentamente por mi columna erizándome aún mas, sentía como si hubiese sido creado para mí, mis dientes se aferraron a su labio inferior halándolo un poco, los silbidos me trajeron de vuelta a la realidad, me separé sonrojándome fuertemente

-Nunca me vuelvas a besar -

Se pegó más a mí- Todas las veces que quiera hasta demostrarte lo mucho que te quiero- besó superficialmente mis labios, para dejarme libre, sentí que caía al vacio- fino a quando la notte.

Pagaría cualquier fortuna para no volverlo a ver, todo en mi se alborotaba con verlo, pero tocarlo o besarlo era otra cosa, era como una droga que me urgía por más de él, creí que el tiempo me haría olvidarlo y disminuir este sentimiento, pero no fue así; terminadas las clases fuimos a un pub con algunos de mis compañeros, aire puro y libre de ese sexy hombre era lo que necesitaba. Para iniciar todos pedimos un Negroni, luego pedí un Ouzo, segundo por un Oso Blanco, varios de mis compañeros advirtieron que podría ser fuerte dado que los dos eran tragos súper cargados, me quejé de que eran unos aburridos, ellos sabían que tomaba y aprovechaba para portarme mal, pero nunca me excedía con los tragos, a pesar de eso obvié sus palabras y pedí dos más de cada uno. Cuando llego la hora, ya me sentí mal, pero aun necesitaba un poco mas de alcohol para olvidar el pequeño detalle al comenzar mi día así que me atreví a pedir una Perla Negra, me disponía a saborear de aquel delicioso manjar que haría que mi razón se fuera a la mierda, claro si él no hubiese estado allí para evitarlo

-Ya basta, estás muy tomada

-Cállate, tú no eres nada mío- dije evitando hipar

- Esta no eres tú-

Me reí socarronamente – Tan raro, eso mismo dice Edward, Emmett, Esme y Carlisle

-Ellos son tu familia, habla con respeto- reprendió

-Tan raro eso mismo dicen antes de colgar cada semana-

-Actúas como una inmadura- iba a responderle pero lo evitó- No me digas eso también te lo han dicho- asentí riendo bobamente-¿Quién te cambió? Tú no eras así

Puse mi dedo índice hundiéndolo fuertemente en su pecho- lo dices no lo era, ahora sí, ahora adiós Whitlock

-Sí, Adiós, pero tú te vas conmigo- sacó dinero de su billetera y lo dejó sobre la mesa, arrastrándome con él

-¿Dónde vives?

-En una casa, no creerás que en la calle

-Eso ya lo sé

-Para que preguntas

-¿Dónde?

- En una calle de Italia

-¡Alice! Puedes ponerte seria- asentí- ¿Qué calle?

-Hm, una como todas las de Italia llena de casas antiguas y bellas y junto a otras casas similares

Sus puños se cerraron fuertemente-Estás insoportable

-Por eso vete- dije algo más seria- oh espera ahora en qué consiste la apuesta

En rápido movimiento sus manos se aferraron a mis brazos fuertemente, por primera vez me sentí temerosa de alguien- Nunca aposté nada y menos algo que tuviera que ver contigo- dijo casi gritándome- vamos- solo una de sus manos me tenia atada a él, comenzó a caminar rápidamente, hasta que me detuve en seco

-¿Qué? ¿Estás Bien?

-No- me sentía fatal el frío de la noche quería cobrarme caro la pasada con el alcohol- Mi carro esta por allí- indiqué un parqueadero cerca al pub

-¿Cuál es? ¿Las llaves?

-El amarillo canario y el encargado me las entrega

Los pocos pasos que daba complicaban las cosas, todo comenzaba a darme vueltas, el encargado rió de mi deplorable estado y murmuró algo así como , durante mis dos años en este país nunca me había embriagado de tal manera; como todo un caballero Jasper se tomó la molestia de abrir la puerta de copiloto, esperar a que me ubicara, luego se inclinó un poco para abrochar mi cinturón antes que sacara su cuerpo del auto lo aprehendí de su camisa y lo acerqué a mis labios, un beso fiero fue lo que pedí y lo que obtuve; sus labios correspondieron a mi furia, cuando el aire se hizo necesario nos separamos

-Yo también te quiero- dije cerca de su oído.

Segundos después conducía por las calles de Florencia, ¿a dónde íbamos?, mis ojos poco a poco se sumieron en los brazos de Morfeo, lo siguiente que recuerdo es despertar en una cama que no era mía, me removí incómoda y tratando de desenredar mis piernas de la sábanas, mi cabeza podría estallar en cualquier momento.

Pasé varios minutos tratando de identificar donde me hallaba, el techo era blanco, el de mi casa es de madera; mire las paredes verde claro, las mías Calipso y Morado; cama doble, la mía también; tendidos blancos, los míos verdes como sus hermosos ojos “vaya conclusión, estaba jodida si siempre buscaba algo que me lo recordara”

Intenté levantarme pero fallé, la cabeza me dio vueltas y caí nuevamente en las almohadas

-Me duele la cabeza- me quejé creyendo estar sola-¿Y dónde estoy?

-Como decías anoche, hm, ¡raro! Raro sería que no te doliera luego que casi te intoxicas, y estás en mi departamento- me incorporé nuevamente, el traía un vaso de agua y una pequeña bolsita- tómate esto, te ayudará, en un momento te traigo el desayuno

Obedecí sin chistar nada, mis ojos se deleitaron detallando cada parte de su cuerpo, un cuerpo que no sería nunca mío – Gracias, no tienes que hacerlo, ya puedo conducir hasta mi casa

-No estás bien, come y te llevo

-Estás loco, no quiero que te acerques a mí- dije una octava más alto

-No está sujeto a discusiones señorita- salió del cuarto, caminé por el cuarto como si estuviese atrapada por alguna pared imaginaria, al final me metí en el baño; dejando la puerta a medio abrir me despoje de la ropa y me metí a la ducha dejando que el agua besara mi cuerpo y me relajara, cerré la llave y recargué mi cabeza sobre los azulejos verdes oscuros, no sé cuánto tiempo pasó, solo que alguien jadeaba, di un pequeño brinco exponiendo totalmente mi cuerpo, los dos quedamos como estatuas, mi mente no razonaba, creo que se había fundido, sus ojos me estudiaban atentamente, sin embargo no me sentía incómoda ante su escrutinio, con cada vistazo su ojos se abrían mas, y su boca parecía tocar el suelo, un leve color rosa acompañaba su rostro

-P-perdón - se notaba muy nervioso, aproveché esa debilidad para provocarlo

-Tranquilo Jas, no pasa nada- me giré y abrí nuevamente la llave, el agua corría presurosa por mi cuerpo, pase mis manos por mis senos, lo más sensual que pude, lenta y tortuosamente bajé mis manos por mi cintura y mi cadera oí como nuevamente gemía con mis movimientos, volteé mi rostro para encontrarme con su mirada oscura, yo misma ya estaba siendo víctima de mis propios inventos-¿Sucede algo?- pregunté notando como mi voz temblaba

-¿C-crees?- no creo que se hubiese dado cuenta de su movimiento- E-e-eeres más hermosa así- señaló dulcemente

-“Detente”- sonreí mientras veía como se sacaba su camisilla y luego baja el pantalón de su pijama, no me sorprendió que no usara ropa interior -“Alice, Detenlo, detente, ¡te arrepentirás!”- gritaba mi cerebro. Pero solo podía observar su bello cuerpo y su majestuosa entrepierna un tanto erecta

Su voz sonó mas ronca e irresistiblemente sexy y deliciosa- Espero no te moleste que me una a tu ducha- su cuerpo se rozó con el mío y si fuese corriente eléctrica lo que desprendían nuestros cuerpos podríamos morir electrocutados.

Nuestras manos no repararon en tocarnos y recorrer sin miedos nuestros cuerpos, en medio de nuestras caricias aprovechábamos para besarnos, por mi parte no quería que fuese solo lujuria, esta sería la única oportunidad para amarlo; sus labios marcaron un camino de besos por mis mejillas, luego paso por mis ojos y por último en la punta de la nariz, con cada roce, con cada beso mi cuerpo reaccionaba locamente, un torbellino de emociones inundaba todo mi ser y lo expresaba gimiendo y tocándolo fervientemente.

Mi corazón latía como el de una adolescente, ansiaba tanto poder sentirlo dentro de mí, poder tener un recuerdo suyo, poder descubrir si después de estar juntos lo dejaba de querer; mis manos corrieron presurosas a su cálida erección, mis dedos palparon su inmensidad y luego masajearon su dura erección, en movimientos lentos ascendentes y descendentes, oprimiéndolo sutilmente, jugando un poco con sus fieles compañeras. Sentir que se estremecía por lo que mis manos hacían era gratificante, pero fue glorioso oírlo jadear.

No hablábamos, para que hacerlo, si las acciones podían señalar mas; sus manos jugaban con mis senos pellizcando suavemente mis pezones, su boca lamia mi cuello y jugaba en mi oído, nuestras respiraciones claramente están alteradas; a medida que su boca bajaba a mi pecho sus manos se escabullían a mi intimidad, mis manos conservaban el ritmo sobre su miembro; sus dedos jugaban delicadamente con mi centro, masajeando suave pero a su vez agresivamente mi centro, deslizándolos sobre mi intimidad cada vez más confiados hasta que dos de sus dedos penetraron por completo en mi intimidad, apreté un poco más su cosa ante la sensación de invasión, como recompensa obtuvo un audible gemido.

-Me hubiese sido un placer- comenzó a hablar sobre la piel de mis senos- haber sido el primero en tu vida

Mi corazón casi colapsa ante esas palabras, “Alice, es mentira, él te hirió” me dije tratando se sofocar la emoción que producían esas palabras “A mí también me hubiese gustado ser la primera en tu vida” Pensé

-Merecías ser tratada como una reina- sus manos aun masajeaban sobre mi intimidad, cerré los ojos, de alguna manera debía bloquear su voz, de alguna forma podía salir sin ser herida-¿Te trató bien?- sus movimientos fueron más fuertes, podía sentir como mi cuerpo se tensaba, mi expresión corporal debía señalar mi proximidad al clímax ya que sus dedos bombearon con más fuerza en mi interior- Ya quieres venirte- su voz condenadamente ronca, las embestidas de sus dedos, su lengua en mi oído, me tenia completamente ida, mis músculos con cada movimiento se tensaban más y más, una ola de calor se formaba en la parte baja de mi vientre –No la harás hasta que no me respondas, ¿Te trató bien?- retiró sus dedos de mi cuerpo, me sentí frustrada y algo enfadada ¿qué le importaba a él mi vida?

-Supongo- dije tomando una de sus manos y llevándola a mí intimidad- no lo recuerdo- sus dedos volvieron a hacer lo que bien sabían - quiero que me hagas gritar y hasta maldecirte por ser tan bueno

-Tus deseos son órdenes señorita- las bombeadas se hicieron más bruscas, mis músculos no tardaron en tensarse y dejar que me liberara, sentía como me libraba de un gran peso, nunca había logrado disfrutar tanto, nunca nadie me había tocado de esa forma, junto a mi liberación deje escapar un gran gemido y una maldición.

Mi cuerpo comenzó a tiritar, sus manos viajaran a la llave cerrando el paso del agua, para después tomarme entre sus brazos llevándome como en las pelis cuando la pareja entra a su dormitorio, él sonriendo ampliamente y sus ojos brillando de emoción y ella aferrándose a su cuello, cuando estuvo frente a la cama me depositó delicadamente en ella

-Necesitas calentarte- susurró, poniéndose sobre mi- y tengo la mejor manera de hacerte calentar- su boca comenzó a besar mi cuerpo, cada parte de mi pequeño cuerpo, fue besada con respeto y “amor”, mis manos se aferraban a su cabello o arañaban sutilmente su blanca piel- veo que ya estás entrando en calor- musitó desplazando su boca a mi intimidad, su cálido aliento me excitó aún mas

-No lo hagas- susurré con voz rota

-¿Segura?- paso su lengua perezosamente moviéndola en círculos, gemí de placer, este hombre podría hacerme olvidar hasta mi nombre- Estás calientita- dijo antes de tomar mis labios en su boca para succionarlos, una de sus manos se encargó de jugar sobre mi vientre y la otra en acompañar su lengua embistiéndome o masajeando mi centro , estaba segura que el sol ahora estaba más cerca y que yo me quemaba con cada toque suyo, mis músculos se templaban rápidamente, mis caderas se movían hacia adelante, mis pies se retorcían, mis puños se aferraban fuertemente a su cabello, la ola de calor y la liberación no se hicieron esperar, grite tan fuerte como mis pulmones me lo permitieron

-Eres tan…- susurré, antes de darme cuenta sus labios ya estaban sobre mi boca, reclamando un vago premio, un dulce beso-¿Quiero estar contigo?- atiné a decir

-Ya estás conmigo- habló levantando su cara y dejando que nuestros ojos se encontraran un brillo especial los cubrían ahora

-Quiero que me hagas tuya de todas las formas que conozcas, que me hagas gritar cosas poco pudorosas como ¿Quién es tu perra?¿Quién? ¿Quién? O que me hagas decir dime sucia, quiero sentirte en cada parte de mí, lo entiendes- durante mi breve descaro sus ojos me evaluaban curiosamente

-¿Estás segura?

-¡Sí!, malditamente sí, no me importa que sea una puta apuesta quiero que me cojas y ya- casi gritaba, Señor ese hombre me había dejado tan excitada y tan desquiciada que quería un poco mas de él

-No hay apuesta- gruño- no quiero hacerlo si crees que no significa nada

-Jasper - dije controlando mi loco corazón - lo harás, no permitiré que vengas me enciendas, me calientes y luego me dejes con las ganas- coloqué mis manos sobre su pecho y lo empujé fuertemente haciendo rodar, una vez a mi lado, me levanté rápidamente y me posé sobre él, evitando que su miembro rozara mi entrada- ¡Oh! ¡Claro que lo harás!- dije pícaramente, mis manos comenzaron a masajear su bello miembro, no pude evitar relamerme los labios, cerré los ojos para disfrutar de él, mis movimientos variaban de velocidad constantemente ganando varios gemidos a mi favor, con los minutos mi boca se apoderó de su erección, mi lengua lamió pausadamente, jugueteando con su cabeza , succionándolo

-¡Oh! ¡Sí!- dijo entre jadeos, sus manos agarraron fuerte mi larga cabellera negra, -¡Me voy a venir!- dijo sonreí ante la idea- si continuas así- concluyó; mis manos continuaron masajeando lo que mi boca no se tragaba, retiraba la boca para darle paso a un suave masaje y que esta jugara con sus amiguitas, cada vez que mi lengua las lamía sus gemidos eran más fuertes, también me apoderé de ellas logrando que prácticamente me levantara de un tirón

-Necesito- articuló, levantándose para abrir el cajón de la mesa junto a la cama- ¿Dónde demonios…?- sus manos se movían gráciles dentro - ¡Aquí!- sacó un sobre plástico negro, sonreí ante su precaución, rápidamente abrió el envoltorio para ponerse el condón, le ayudé amablemente dándole un nuevo masaje un poco mas tortuoso, sin más, ni más me levantó y el se sentó en el orillo de la cama, con sus manos en mis caderas hizo que me girara e inclinara un poco y luego me acercara, con sus manos ayudo a su miembro a encontrar la entrada, una de sus manos me atrajo más a él, haciendo que nuestros cuerpos se unieran, gemí al sentirlo dentro de mí, tan agradable, caliente, grueso, tan perfecto.

Sus manos jugaban en mis senos y mi estomago, su boca jugueteaba sobre mis hombros, parte del cuello, las embestidas eran controladas por mi así que me dedique a jugar entrando y sacando tranquilamente su erección, removiéndome en círculos cuando su cabeza está a punto de dejarme pero evitando que saliera de mi por completo, mis manos se sostenían sobre el colchón a lado y lado, manteniéndome firme, intercalando con movimientos hacia delante y hacia atrás, nuestros gemidos y respiraciones cada vez eran más patosos.

-¡Oh!- gemí cuando una de sus manos se apodero de mi centro masajeándolo, fuertemente, creando mas fricción y excitación, la mano que aun estaba en mi pecho se enredó en mi cabello halándole un poco duro

-Córrete, córrete – decía en mi oído

- No lo sueñes putito- dije torpemente

-Ya vente- sus dedos aprisionaron mi centro para pellizcarlo, además de jalar de mi cabello mas haciendo que mi cabeza quedara sobre su hombro- ¡Vente!-

Mis caderas obedecieron y haciendo lo mejor posible aumenté las embestidas, sus manos dejaron lo que tenían para ir a mis caderas y ayudar en los movimientos, mis músculos volvieron a tensarse y la ola de calor ahora era extremadamente alta, parecía quemar mi interior, sentí como mis líquidos fluían nuevamente cuando grité su nombre fuertemente. Tras unos cuantos movimientos él también logro su liberación, gimiendo y diciendo algo bajo; mi interior palpitaba al igual que su erección. Segundos después lo saque de mi, se sentía raro no poder sentirlo en mi.
Primero me senté en la cama y luego me deje caer de espaldas, no podía creer, volví a cerrar los ojos para respirar; sentí el contacto de su tacto en mi mejilla e incluso podría ver cómo me observaba

-Mírame- pidió, negué con la cabeza-Alice mírame, por favor- Al abrir los ojos me encontré la calidez de su verde mirar, aun brillaban, se veían mas esplendidos, su rostro dejo ver una magnifica sonrisa un tanto torcida-TE AMO- sus labios me besaron.

No respondi nada, el tampoco exigió que dijese algo, se recostó a mi lado a consentirme, haciéndome sentir amada, querida, respetada, como diría Arjona “tuve sexo mil veces pero nunca hice el amor”, así me sentí. Nos sumimos en nuestra burbuja y por primera veces en muchos años me sentía en paz, libre, en el lugar indicado con la persona indicada y la fecha indicada.

Nos quedamos dormidos no se por cuánto tiempo porqué lo que me despertó fue la voz de Edward a lo lejos

-¡GASPARIN! ¡BEBE! ¡YA LLEGAMOS!,¿ PORQUE CARAJOS NO ESTABAS EN EL AEROPUERTO ESPERANDONOS?¿CON QUÉ ITALIANA TE REVUELCAS AHORA?- esa palabras me helaron completamente. Uno, Edward nunca estaría de acuerdo en que su mejor amigo y su hermanita tuviesen algo; dos, no sabía si él tenia alguien en su vida Sacudí fuertemente a Jasper haciéndolo despertar, me -¡JAS! Voy para tu habitación – sus ojos se ensancharon al oír la voz de Edward

-¡QUÉDATE DONDE ESTAS CULLEN!- corrió a la puerta y cerro pasándole el seguro- Lo siento, olvide que él venía este mes

-¿Edward ya había estado aquí?- asintió-¿y no me visito?- se encogió de hombros

-Jasper ¿con quién estas?

-Nadie que te interese- gruñó, corrí al baño cerrando la puerta tras de mí, rápidamente acomodé mi ropa, no tenia maquillaje ni nada para verme mejor, al salir Jasper me veía mortificado-Lo siento

-No te preocupes- hablé un poco alto- si me disculpas- dije haciendo que se moviera, abrí la puerta para encontrar a mi hermano frente recargado en la pared del pasillo, esperé que gritara pataleara o dijera algo, lo único que recibí fue una sonrisa torcida y la negación de su cabeza-La próxima vez podrías avisarme, hace años no veo a mi familia – me quejé

-Nunca quieres ir a Seattle- atacó

-Tú sabes la razón- no pude evitar mirar a la puerta tras de mí- Adiós Edward

-En verdad te quiere- dijo un poco afligido- siempre, perdón por alejarlos

-Tranquilo, no pasa nada. Nunca pasa nada- Salí del apartamento de Jasper, no lloré; llegué al parqueadero donde estaba mi auto, la llaves estaban colgadas, conduje a mi casa en calma, tranquila pero triste, ese hombre no era mío.

Los días restantes para finalizar semestre solicité clases tutorial alegando una enfermedad. Luego me mudé a hacer prácticas a Francia, mi relación con mi familia cada vez estaba más helada, con las que aún hablaba seguido eran con mis amigas quienes daban un brazo por Jasper y su incondicional amor a mí.

Los días, los meses, los años pasaban y me sentía atrapada en un punto medio, aunque profesionalmente era reconocida , personalmente me sentía vacía, no existía una persona para mi

-Por favor Alice, ven para tu cumple- pidió mi madre- hija hace tanto no te veo

-Lo sé Esme- a veces olvidaba que era mi madre, sabía que le dolía y que ella de alguna manera le recriminaba a Carlisle haberme alejado- Esta bien, iré a casa- oí como reía alegremente - Mami, Te Amo- la palabras brotaron de mi boca sin pensarlo, desde los 10 años no le decía esas tres palabras

-Yo Te Amo más

-No, ¡yop!

-¡QUE YOP!- respondía ella a mi juego-

-De aquí a la luna ida y vuelta- dijimos al unisonó.

Bella y Rosalíe estaban emocionadas de poder vernos en Estados Unidos y aunque ambas amaban viajar, siempre se quejaban que nunca las visitaba.

El viaje fue una completa pesadilla ya que me hallaba nerviosa, temía verlo durante estos casi cuatro años no pude sacarlo de mi mente, no podía estar con alguien porqué inevitablemente pensaba en él, se aparecía en mis sueños cual príncipe azul años.

Al desembarcar mi corazón comenzó a latir fuertemente, pocos pasos me separaban de él, de mi pecado, de mi amor; tomé mi equipaje y caminé hacia la zona de taxis, antes de poder tomar uno, los vi, bueno a él, ahí estaba con su vista en mi, sin ninguna expresión en su rostro, bajé la mirada y luché para acallar una lágrima que luchaba por salir.

Los brazos de mis amigas me rodearon tan rápido que no pude evitar dejar que mis lágrimas cayeran, gritaban como locas, sus alaridos me hacían reír y muchos de los presentes en el aeropuerto nos veían mal.

Edward y Emmett no se quedaron atrás, aunque mi relación con Edward era muy lejana, lucharía por ser quienes fuimos, traía una decisión y esa era recuperar a mi familia. Platicamos un rato, todos tenían algo por decirme o regañarme, todo menos él , quien permaneció lo más alejado de mi y sin chistar algo

-No puedo creer que te hayas cortado el cabello…- decía Rosalíe

-Tan cortó- completo Bella

-¡Pareces un duende!- gritaron al tiempo y se ecahron a reir como locas

-Vámonos- dijo Edward, todos comenzamos a andar a donde se suponía habían dejado los autos, supuse traerán tres, siempre exageraban, al llegar Emmett se paro frene a un flamante Volvo plateado, Ed me sonrió a lo cual devolví otra sonrisa- ¡Ups! Olvide tengo que ir por Tania y Irina. Jasper ¿Puedes llevarla a casa? ¿Por favor?

Mi corazón dio un vuelco y luego se detuvo, irme con él, sola, inconscientemente mordí mi labio, mis manos comenzaban a sudar y mis piernas a fallar, mis amigas tomaron mis manos dándome apoyo.

-Si- su voz era completamente fría- Vamos, Esme te espera- dijo abriendo la puerta de un Mercedez negro-el equipaje puede ir en el sillón de atrás-Emmett lo llevo hasta allá y lo dejo; me despedí de mis amigas con un abrazo y curiosamente ambas se veían felices.

Me ubiqué en el asiento del copiloto y a toda costa evite mirarlo, bueno no de frente porque con el rabito del ojo le veía disimuladamente, su rostro no demostraba expresión alguna, se veía como una pared lisa, llana sin nada por decir. Resoplé y puse mi vista al frente, mañana seria mi cumpleaños y hacia siete años no lo pasaba con mi familia, hace siete años él me dijo “Mi Nalla” y le contradije, ahora él era irrevocablemente “mi Nullum”

-¿Cómo te va en Francia?- dijo cuando ya íbamos por la avenida

-No me quejo- susurré

-Puedo preguntar algo- asentí, y susurré un ajam- ¿Por qué huiste?

El auto paró, gracias a un semáforo en rojo- No hui- claro que hui como un bicho- Miedo creo

-¿A qué?

-De enamorarme o de lastimarnos- encogí mis hombros

-Te amaba tanto- era de suponer que no me amara aun, yo había huido, él me había dicho que me amaba y yo no creí mucho, nada en verdad- te busqué ¿sabes? Durante el resto de ese semestre estuve frente a tu casa casi todos los días; fui a Francia varias veces, pasaba por tu lado, pero no parecías verme, yo…

El vehículo arrancó nuevamente –Lo siento, lo siento tanto- guardamos silencio, por el resto de trayecto, estacionó el auto frente a la casa de mis papas, bajé del auto y él como todo un caballero se ocupó de mi equipaje, lo llevó hasta la puerta, aún estaba de pie junto al auto, observándolo detalladamente

-Ya estás en casa, que pases feliz noche- nuestras miradas estaban más que trabadas, el brillo de aquel día ya no estaba, antes de que se pudiera mover fui a sus labios apoderándome de ellos, deleitándome con ellos recordando como se sentía tenerlo en mis labios, dejando que mi lengua los delineara, mis manos se aferraron a su cuello atrayéndolo más a mí, mis dedos se enredaron en su cabello; sus manos rodearon mi cintura, y sus labios correspondían a mi beso, su lengua exploro mi boca completamente, nuestras lenguas danzaban juntas, cada segundo el beso se intensificaba, nos separamos cuando el aire se volvió escaso-Te Amo y nuevamente perdón- gire sobre mis pies para entrar a la casa de mis padres

-Me gustaba más el cabello largo, pero así te vez sexy- grito desde el auto, sonreí, pero no gire, ingrese a la casa con cara de estúpida, los brazos de mi madre me recibieron gustosos

-Mi bebe por fin regreso- susurro sonriéndome- Nunca te vuelvas a ir

-Lo intentare, te extrañaba tanto

-Yo mas- aseguro, no la contradije porque era cierto.

Poco después llegaron las parejitas felices, todos reían en tono alto y me observaban pícaramente; no pude desempacar dado que todos invadieron mi habitación, hablamos de muchas cosas de lo que había sucedido, de lo que sucedería, de sus compromisos, en fin como diría Bella “Adelantamos agenda”, en alguna momento tuve que quedarme dormida.

Mi despertar número 23 fue maravilloso mis amigas me despertaron como solían hacerlo en Londres, mi madre organizo un maravilloso y delicioso desayuno familiar, antes de probar bocado Edward y Emmett cantaron varias canciones mientras mi hermano tocaba el piano Emmett cantaba como soprano, no pude evitar las lagrimas que se acumularon en mis ojos, llore de alegría, había perdido tanto tiempo por temor, por mis locos sentimientos.

Durante el día fuimos de compras, ame, amaba y amaría las compras, más que un gusto era mi pasión, paseamos todos los almacenes posibles, zapaterías, joyerías, tienda de lencería, y otros tantos.

Después de muchas horas de compras nos sentamos en una cafetería, era grato estar con ellas en este sitio y esta fecha, tras un corto lapso de silencio Bella comenzó a contarme que había sucedido con mis cartas para Jasper, Tontilín las había interceptado y escondido, al igual que las cartas que él me había escrito, Bella lo descubrió y reprendió a mi hermano, pero ya nada había para hacer, ya lo hecho, hecho estaba.

- El te ama- dijo Rosalíe convencida

- No lo hace- dije con pesar- anoche me lo dijo, lo merezco, le aleje.

No volvimos a mencionar nada mas, Rose condujo su bello descapotable rojo hasta la casa con gran maestría-Amo a este Bebe- dijo riendo cuando aceleraba un poco antes de frenar y dejar el auto frente a la acera.

-¡Estás loca!- grito Bella- me mataras un día de estos- no pude evitar reír, Bella nunca fue partidaria de la velocidad o de las cosas arriesgadas.

Bajamos tomando las bolsas, con Rose molestábamos a Bella, quien se enojo y se adelanto, vi como se perdía por la puerta

-¿Crees que lo veré hoy?

-No sé, si no has querido que te hagamos nada, así que no lo sé-

-Bien, vamos necesito descansar, estoy cansada- asegura con cierto pesar, tenía la esperanza de verlo.

La única luz que estaba encendida venia de las escaleras para ir al segundo piso- ¿Por qué todo tan oscuro?- dije, empujando a Rosalíe quien se había parado frente a mí y no se movía- mueve tu huesudo trasero rubiecita- mofe. Esperaba que me dijera algo pero no porque cuando me di cuenta, varias voces asonaron

-¡FELIZ CUMPELAÑOS!

-¡MENTIROSOS!- grite alegremente, en realidad creí que solo íbamos a tener una cena y ya, encendieron la luz y pude ver toda la sala decorada con globos y serpentinas. El feliz cumpleaños fue entonado junto con las bromas que solo podía hacer Emmett, Bella quito las bolsas de mis manos , mientras mi mama me arrastraba frente a un gran pastel, encendió una vela

-Sopla y pide un deseo- susurro

-Mami, ya soy una niña grande- me queje

-Nunca serás grande para mí- aseguro.

Cerré los ojos pensé en lo que más deseaba, lo que más quería -“una nueva oportunidad”- pensé y deje que el aire apagara la vela, todos aplaudieron y reían, introduje el cuchillo en el pastel para comenzar a cortarlo.

Luego de partirlo y que cada uno tuviese su porción me dedique a ver quienes estaban Edward-Bella, Rose-Emmett, Carlisle con quien casi no había hablado, mi madre, el tío Eleazar- Carmen, Tania e Irina mis primas, sonreí cuando las vi con ellas llevaba mucho más tiempo de no verlas, mucho antes de partir a Londres. Y a su lado Jasper con una mujer de aspecto latino, sentí que mi corazón se estrujaba “tonta, ya tiene novia” me dije.

Terminado el pastel me dispense y fui a mi alcoba a cambiarme, subí rápidamente ya que según Carlisle iríamos al mejor restaurante a cenar, antes de poder llegar a mi alcoba me alcanzo

-Alice-

-Dime- dije sin voltearme

-Feliz cumpleaños-

-Gracias Jasper- mi corazón latía un poco más fuerte, el ambiente se tornaba algo raro- ¿tienes novia?- no pude evitar preguntar

-No, no- respondió rápidamente- ella es María, mi prima de México- todo mi cuerpo se relajo, mis pulmones volvieron a recibir aire

-Me cambiare- abrí la puerta y ¡oh, sí! El me siguió, podía sentir el retumbar de mi corazón en mis oídos, mi respiración acelerándose como una niñita, cerró la puerta pasando el pasador, deje que un resoplido saliera de mi.

Sus manos rodearon mis caderas, me estremecí por completo, su cara se poso sobre mi hombro haciendo que su mejilla quedara junto a mi cara

-Todos los días sueño contigo mi Nalla, todos los días juro olvidarte y olvidar todo pero sigues aquí junto a mí… - cerré los ojos y jadee ante sus palabras- Nalla, mi Nalla siempre te ame y te amare.

-Jasper, eres tú, solo tú la razón por la que viviré- articule difícilmente-Fuiste tú, solo tú él hombre que siempre soñé, mi pecado eres tú, siempre te ame- recordé una canción que siempre dije seria mi himno cada palabra me lo recordaba, me sentí gozosa de poder expresárselas a mi Nullum

Sin dejar sus brazos me gire quedando frente a él, mis brazos imitaron la posición de los suyos dejando nuestros cuerpo totalmente juntos, nuestros labios se fundieron en un beso lleno de amor, lleno de alegría, un beso que implicaba un nuevo comienzo una nueva vida junto a mi PERTECTO CABALLERO .

-Te Amo Nullum- susurre sobre sus labios.



P.S Mi Nalla ¿espero te haya gustado? con todo mi amir de mi para tú... Que mi Dios te guarde y te proteja u nos permita gozar mucho mas de tú hermosa compañia TE AMOO!!

ADA CULLEN

8 comentarios:

  1. Qué te puedo decir??... Eres tú, sólo tú...
    Lo amé, no tengo más palabras... Amé cada palabra en este OS, Lo amé por que sé que lo hiciste con cariño, lo amé por que el protagonista es mi Jasper, Lo amé por que simplemente es maravilloso.

    No tienes idea de lo mucho que me hiciste suspirar. No tienes idea de lo mucho que me gustó.

    Gracias por estar en mi vida, gracias por ser mi NALLA, mi amiga, mi compañera, mi hermana y mi esposa.

    Gracias por existir en mi mundo.

    De aquí a la distancia te amo. De aquí a mi luna, de ida y de vuelta mil veces.

    Simplemente.

    TE AMO!!

    GRACIAS!!!!, Gracias por todo.

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  2. awwwwwwwww
    Adisssss te kedooooo increiblemente hermosooo!!!
    Mucho mejor de lo q me habias dichooo!!!
    Siemplemeteeeee geniallll...
    Si ves cada dia me enamoro mas de mi Jass y es tu culpa x hacerlo tan perfecto!!! :S jejejeje
    Te adoro mi Aditaaa!!!!
    Gracias x permitirme entrar en tu vida!!! Por permitirme conocerte!!! Y por permitirme conciderarte mi amigaaa!!!
    Milessss de abrazosssss mi Aditaaa!!!!
    Muack!!!!

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  3. Prima solo te diré que te quedó genial y que pensé que nunca acabaría de leerlo xD Por ti es que no te comento más ^^

    Angie feliz cumpleaños!!! Ojala en estos momentos estés soñando maravillosamente y deseo que tu día sea tan perfecto que dudes que despertaste. Te amito.

    Angie: ¿Sabes? Quiero pedirte, que nunca cambies ¡Me gusta así tu forma de seeeeeeeeer!!! ^^

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  4. Ada amor, si para mí es un placer leerte publicada, hacerlo antes es todo un privilegio.
    Me encantó ya sabes, todo. lo he vuelto a leer..ese diálogo en italiano...ese pedazo de lemmon....cielos!!!
    ¡¡¡Estoy completamente enamorada de Jasper!!!

    Y muchísimas felicidades para Angy!!

    Te amo, pequeña.
    T.

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  5. WOW... De verdad, Jasper y Alice no son mi pareja super favorita pero creeme que con este OS superaste mis espectativas, hasta creo que me empieza a gustar Jasper... Felicidades!!! Me gusto mucho... Besitos!!!

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  6. Demoniios!!! necesito aprender Italiano!!!
    aahhaa Diios miio eso sii es amor, tantos años tantas cosas, tanto de todo y sii q me has hecho llorar, espero el de mi cumpleaños ajaja falta medio año xD

    Me regalas un Jasper? Ada de mii viida te amo con todo mii ser, y haberme enamorado de Jas es algo q me conecta a tii teamo muchiisimo muchiisiiisiimo ya lo sabes mi pinky

    -y si fuese corriente eléctrica lo que desprendían nuestros cuerpos podríamos morir electrocutados

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  7. aaaaa muisss lindoo tierno yo asi kon kara de aaaa
    alice tan terka y edward dios edward tan idiotamente celsoo jaja me rekuerda a mis hermnaos :O jajajaja divinooo ada me enkanto aki iopp :D

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  8. hermosoooo!!
    oh mi jaz y mi ali bin guao si¡!


    bien afortunada la angy que lindo!!1

    me gustoooo bueno me eh leido varios pero en especial los de alice son los q me han encantado ya me tienes toda loquita x tus historias adiz moza graciaz por compartir tu espacio sin olvidar a tiwi gracias a las 2 besos

    tqm...


    ::montz::

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