“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



lunes, 14 de junio de 2010

Cayendo en Tentación Capitulo 19: Puntos Suspensivos





Cayendo en Tentación


Capitulo 19:



Puntos Suspensivos



Perdón por no publicar temprano pero mi conexión es una completa mierda, si no sirvió después de las 10 de la noche ¬¬; en fin PENULTIMO CAPITULO, la semana entrante capitulo final y esa misma semana si así lo desean epilogo, entiendo que no le haya gustado el capitulo anterior pero pues aseguro que a la historia le faltan una sorpresas… espero les gusten y me levanten el castigo..(u.u)




*****************************************************************************





Me devanaba el cerebro pensando en cómo decirle sin que doliera mucho

-A que mierdas piensas cretino, le dolerá, la mataras- grite frustrado ante la imagen del espejo.




Poca atención preste a como iría aquel sitio, me dirigía a matar el amor que ella me tenia, me amaba lo había dicho y yo solo la defraudaría, tome mi motocicleta para dirigirme al centro de la cuidad, conduje lentamente por el camino muchos pensamientos se vinieron a mi mente.

“¿Por lo menos le dirás la noticia en un lugar más intimo?” inquirió mi conciencia “le humillaras si lo haces en ese café” sentencio

Por casualidades o incoherencias de la vida todos los semáforos estuvieron en verde, deje mi motocicleta en uno de los parqueadero frente al sitio.

Metí las manos en mi pantalón cruce la calle pateando el suelo, golpeando con la punta del pie piedras o pequeños fragmentos, maldije nuevamente desde que mi vida se estaba desboronando yo me había convertido en un completo bocazas, el caballero sureño se quedo en el sur.



Levante la vista y ahí estaba radiante, hermosa, la luz alrededor de su cuerpo podría cegar el resto de mundo, vestía una pequeña falda de jean, una chaqueta negra, y unas sandalias altas, un poco de maquillaje, jugaba con la llaves de su auto, levanto su vista chocando con la mía

-Hola- musito bajamente.

Me acerque a abrazarla y darle un beso, al menos el último que podría brindarle.

-Te he extrañado

Los latidos de mi corazón se aceleraban cada vez más, las manos sudaban considerablemente y el calor me sofocaba.

El sonido de los grillos hubiese estado perfecto para remplazar ese silencio tan pesado que se formo, ni los murmullos de la gente cerca a nosotros parecía surtir efecto.

-Vamos tomemos algo, relájate y luego me dices que es lo que me tienes que decir.

Le seguí, nos ubicamos cerca a la puerta, pedimos unos cocteles, la noche pareció relajarse un poco, al menos por su parte, reí tontamente cada vez que me narraba como había echo enojar a Edward o lo sucedido en su clases del día

-Sabes parece que por fin me aceptaron en Francia, me siento feliz dure dos años esperando ansiosa su respuesta, recuerdas que te lo conté hace unos días.

Sinceramente no recordaba nada desde aquel día, “Díselo Jasper, díselo”.

-Jas, si me prestas atención, ¿Qué tienes? Ya me estoy asustando así que creo que será mejor que de una vez por todas me digas que sucede contigo, ¿Dónde rayos esta el chico aquel del que me enamore?, porque me enamore- dijo una octava más alta.

-no aquí, este no es el lugar para decirte lo que tengo que decirte, vamos a un lugar más reservado.

-Vamos a tu casa- ordeno

Pague la cuenta, cada uno condujo en su vehículo, el camino de regreso no fue muy largo, las ansia, la desesperación, el temor, la ira y otros sentimientos me inundaron ,” no quería perderla, no podía perderla ella complementaba mi vida, ella era mi otra mitad” porque hablas como si ya te hubiese dejado, me corregí.

Mi mente volvía a darle vueltas a la manera en decírselo

-¿Porque estas tan distante?- cuestiono cuando abandonamos el ascensor

- Yo…- dude- vamos entra ¿quieres algo?

-Sí que de una vez por todas me digas que demonios te pasa- su voz era cólera pura y dura

Camine por la sala varias veces, tome entre mis manos una pequeña pelota anti-estrés, la apreté varias veces con suma fuerza, podía sentir mis cortas uñas rozando mi piel.

-Tengo que ser sincero contigo, tú sabes que nunca te haría daño

-Eso lo sé bobito- dijo regalándome una de sus tantas sonrisas

- Pero hoy lo hare, hoy te lastimare con lo que te he de decir- intento alegar algo pero hice un ademan para que me permitiera continuar, no podía darle más largas al asunto- Alice, recuerdas que te conté sobre mi antigua relación- asintió- bien pues no fue del todo sincero contigo, después de terminar esa relación seguimos en contacto hasta hace pocos meses, hasta antes de que te que tuviera algo contigo, yo …- Mis palabras colapsaron un nudo se formo en mi garganta y no me permitió continuar

-Ella te ha estado llamando, lo sé- admitió- la noche en Seattle, esa madrugada ella te llamo- desvió su mirada – ella es la que siempre te ha llamado en estos meses ¿verdad?

-Sí, pero Alice, bueno lo diré sin más rodeo Heidi está embarazada, seré papá

Su rostro se puso totalmente pálido, su boca se abrió

-¿Enserio?- pregunto incrédula

-Crees que jugaría con eso, hace poco me entere.

Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro corriendo su perfecto maquillaje, las lagrimas caían raudas, ningún sonido salió de su boca, una de sus manos se aferro a su pecho y con la otra se tapo la boca.




POV ALICE




No daba crédito a lo que mis oídos escuchaban

-Seré papá-Mi mundo se tambaleo, mi alegría se veía empañada ”Seré papá” un eco sonaba en mi mente- la vida no era justa, ese era el precio que debía pagar por mis malas acciones.

La temperatura de mi cuerpo se esfumo, no podía dar crédito a lo que oía, eso debía ser una broma, una muy mala broma, la más pesada de todas, la más perversas, “eso no puede ser verdad” gritaba internamente

-¿Enserio?- solo quise cerciorarme de que todo fuera una completa mentira, me pellizcaría si era necesario para saber que estaba en una pesadilla y esto no era verdad
-Crees que jugaría con eso, hace poco me entere.

Las lagrimas que se agolpaban en mis ojos comenzaron a bajar sin parar, quiera gritarlo, patearlo, destrozar todo lo que estuviera a mi paso, desee poder salir corriendo como siempre lo hacía pero por primera vez en mi vida lo único que pude fue quedarme sentando en aquel sofá, una de mis manos se poso en mi pecho y la otra tapaba mi boca para acallar mi dolor, para evitar dejar escapar mis sollozos.

quien escribo te llore un rio tal vez estaba pasando por un dolor tan grande como el mío, sé que hay cosas que más duele pero, él me había engañado, así no estuviésemos juntos me había engañado, quise acallar mis lagrimas, el no merecía que llorara, yo no merecía llorar, no debía dejarme caer, “todo sucede por una razón” Bells siempre me lo repite cuando algo no va como deseo.

Fije mi vista su cuerpo, se veía igual o más mortificado que yo, su mirada estaba caída, mirando el piso, callado, no se había acercado a mí a consolarme, me estaba dando mi propio espacio para recuperarme, aun en medio de mi dolor admire eso de él, un completo caballero, ahora no tan completo.

-¿Cuando?- cuestione

- Haces dos semanas

-¿Por qué hasta ahora lo dices?

-Ali, no quería hacerte daño, sinceramente no te lo iba a decir.

-¿Por qué lo haces, entonces?

- Charlotte y Peter, me hicieron ver qué era lo mejor y pues es mejor ser sincero.

Muchas más preguntas luchaban por salir, muchas dudas querían su respuesta inmediata.

-¿Qué vas a hacer?

-Asumiré mis responsabilidades, siempre he lo he hecho ¿Qué vas a hacer tu? ¿Que pasara con lo nuestro?

-Yo, eh, sinceramente no lo sé- las lagrimas volvieron a apoderarse de mis ojos, la visión se nublo por la cantidad de agua en mis ojos- duele- comente apretando mis manos- mucho

Esa fue la primera vez que me sus brazos me cobijaban y era la primera vez en esas semanas que le sentía un tanto relajado

-Yo también te amo- susurro besando mi cabello, las lagrimas salieron con más fuerza, claro que me amaba si no estaría sufriendo tanto por decírmelo, pero me era inconcebible

-¿Cuánto tiempo tiene?

-Cuatro meses aproximadamente

-Nosotros oficialmente tenemos casi tres- dije haciendo rápidas cuentas

-Perdóname- su voz esta igual de rota a la mía y podía sentir como unas gotas rozaban mi cabello, también lloraba- Perdóname, no quise, yo no, Dios no se…

Lloramos en silencio por un rato mas, que iba a hacer, limpie las lagrimas con el dorso de mi mano, suavemente me zafé de su cobijo, tome mi bolso, camine en silencio a la puerta, tenía que irme de ese sitio, necesitaba pensar, decidir, debatir que pasaría con nosotros, conmigo.

“UN HIJO” grito mi mente.

Antes de salir vire un poco la cabeza, el nudo que apresaba mi garganta me impedía hablar, el dolor de mil aguijones en mi corazón me acongojaban, mi estomago deseaba liberar todas las tensiones, pero mi subconsciente anhelaba un poco de alcohol para calmarse, a quien podría confiar y pedirle ayuda, no podía acudir a mis amigas por mas que le quisieran nunca lo perdonarían, si ellos se enteraran no dudarían en tomar represarías, necesitaba una voz sabia un consejo, alguien que me orientara.

-Cuídate- dije atrapando una nueva y traicionera lagrima, no me permitiría llorar mas, no por eso.

-Alice-

-Nada Jas, cuídate, necesito tiempo, te amo, pero no sé si pueda perdonarte, no sé si…- los sollozos eran fuertes, mi cuerpo me daba la espalda, por más que deseara ser fuerte y hacer que no pasaba nada no podía –Adiós.

Devastada baje por las escaleras, llegue a mi auto y dentro de él me deshice de todas las lagrimas, grite, golpe el volante del auto, me dolía, deje que mi cuerpo se liberara un poco, no podía permanecer más tiempo ahí alguno de los vigilantes le diría y vendría, no podía verlo.

Antes de marchame llame a mi madre, tal vez con ella me podría desahogar.

-Cielo, ¿Estás bien?- las palabras se ahogaban antes de ser pronunciadas, las lagrimas corrían por mis mejillas, mi labio temblaba- ¿Alice que te sucede?- mi madre se comenzó a alterar- Llamare a Jasper

-¡No!- algo en mi reacciono- Yo solo necesitaba oírte

-Corazón, Dios Mary Alice me preocupas que tienes cielo ¿te has peleado con Jasper?

-Eso creo- dije sollozando- Yo… ¡ahí má! Perdón, no te preocupes no es nada- si tu, miente Cullen.

Trate de calmarla, después de mucho batallar me dijo que todo se solucionaría, colgué, sintiéndome peor por haber preocupado a mi madre, pero aun era una chiquilla caprichosa, sonreí al recordar a Alec.

Fui directo a casa, me importo cinco que todos estuvieran en ella, ingrese ignorando lo que decían, cerré con llave mi habitación no deseaba que nadie me molestara, no deseaba que indagaran, no deseaba que se enteraran de lo sucedido, tome un pañuelo desechable y limpie mi cara, dejándola libre del molesto maquillaje, saque las sandalias, la molesta chaqueta, me metí debajo del edredón, llevando conmigo la pequeña caja de pañuelos, no basto más de uno porqué pronto los ojos me pesaron.

Dos días después aun se escapaban algunas lagrimas, no podía evitarlas, no importaba en qué lugar estuviera ella cobraban vida, recuerdo que Tania hablaba de su perfecto novio misterioso y Kate reír solo al mencionar a Garrett y yo, estúpida alejándome del hombre que amaba, apresure a limpiar a las que ahora me acompañaban día y noche, no podía descansar, no sabía que dolía mas que fuera a ser papá o alejarme de él.

En vano fue el intento porque mis amigas ya la habían notado

-¿será que vas a decir lo que te atormenta, o dejaras que tus demonios te consuman?- decía preocupada Tania

Después de relatarles lo acontecido las caras de mis amigas pasaron de asombro a incredulidad

-Es una maldita buscona- acuso Kate apretando los puños

-Alice, oye muy bien lo que te voy a decir, tú sabes que nosotras podemos hacer la vida de cualquiera un completo infierno

-¿Y?- inquirí sin entender- Tania perdón no te entiendo

-Ahí Alice Cullen pues que yo no creo eso, acaso no has oídos aquellos casos en los cuales la mujer finge su embarazo para amarrar al hombre

-Hermana- dijo Kate- a poco crees que la fulana esa este mintiendo.

-No lo sé- dijo Tania encogiendo los hombros- pero es una posibilidad.

-Chicas no creo que sea así- aunque la idea no sonaba del todo descabellada- ¿Qué hago?- cuestione mas para mi, obteniendo la respuesta por parte de ellas.

-No lo dejes- dijeron al unisonó-

-Lucha por el o acaso ¿no lo quieres?- termino de decir Kate

-No lo quiero, lo amo y me duele estar alejada de él- baje la mirada para evitar que mi rubor se notara, solo pensar en el encendía mi corazón.











El resto de día el pase pensando en la teoría de mis amigas, ¿sería aquella mujer capaz de mentir con algo tan serio? ¿sabría de antemano mi existencia y buscaba la forma de amarrarlo?¿pero a qué mujer le cabe en la mente amarrar a un hombre con un hijo?.

Si la teoría no estaba del todo descabellada, así que pues no renunciaría a lo que es mío, a lo que amo.

No lo llame, simplemente conduje hasta su casa eran apenas las 5:30 así que pronto estaría saliendo de su trabajo, le espere dentro de mi auto, encendí la radio , todas las malditas canciones me hacían recordarlo, me hacían sonreír pensando que cada letra pegaba con nuestra historia, que todo lo vivido era un bello sueño, que, ahí por dios quien carajos estaba de Dj para poder mandarlo a matar, porque todas las canciones me lo recordaban.
Exasperada apague de un golpe, me apoye un poco en el volante manteniendo la vista en la cera del frente, le vi caminando hablaba, mejor dicho peleaba por teléfono, su cara se fruncía completamente, una de sus manos mantenía el puño cerrado, antes de llegar a la puerta dio un pequeño grito, tiro el móvil estrellándolo contra la pared. Salí del auto y me acerque a su lado, estaba recargado contra la pared, su cabeza caía un poco.
Con solo acercarme a él mi cuerpo comenzaba a sentir los estragos, las malditas mariposas, las olas electicas, mis piernas flaqueando, mi corazón acelerándose, le amaba perdida e incondicionalmente, este sería un nuevo pecado y una nueva tentación a la que cedería por él, por estar cerca de mi felicidad, de nuestra felicidad.
Pase mis manos por su cintura abrazándole y dejando que mi cuerpo se recargara contra él, solo necesitaba sentirlo un poco, solo sentir su aliento terminaría de disipar mis dudas.

Se enderezo rápidamente mientras trababa de soltar mi agarre, al hacerlo se giro, su rostro cambio totalmente, una sonrisa se esbozo, sus ojos parecieron brilla por un segundo se veía alegre.

-Al- me abalance a sus labios evitando que hablara, sus labios me recibieron gustosa, sus manos se aferraron a mi cintura terminados de acercarme, mis manos se tomaron sus hombros, su lengua rozo mis labio inferior, el beso se fue haciendo más cargado, succione su labio inferior antes de dejar sus dulce adicción.




-No puedo estar sin ti- dije a modo de confesión

-Ni yo sin ti- aseguro recargado su frente a la mía y sonriendo de la manera más dulce- estos días han sido un completo infierno.

Y si el infierno existe la esposa del diablo apareció ante mis ojos

-¿Así que por esta me cambiaste?- decía la pelinegra, alta y con poleron ancho- yo pensando que era por algo mejor

-A ti no te importa-. Gruño Jasper, pasando su mano por mi cintura- ¿Qué quieres?
-Mira no mas como le proteges, pareces un… a pero si lo serás –

-Y eso que tiene que ver- conteste desafiando a la mujer- no sabes que yo puedo ser una excelente madrastra para tu hijo no le faltaría nada, ¿verdad cielo?- mire a Jasper quien estaba perplejo- Amor, no seas grosero contéstale a la joven- dije sarcásticamente, mientras me ponía en puntitas y besaba su mejilla

-Tú no te acercaras a mi hijo perra

-No importa, seré una buen a madrastra, si ya he pensado en como decorarle su cuarto y todo, hasta las vacaciones las he planeado, seremos una hermosa familia ya sabes cómo son los tiempo modernos querida, tu serás la linda madre yo tu comadre y el padre todo algo será un comparte- deje salir una gran sonrisa cuando le vi la cara a la tipa- ¿Necesitas algo comadrita?- inquirí haciéndome la inocente.

- No- contesto secamente

-Bueno comadre o Heidi ¿Cómo prefieres que te diga?- no le deje replicar nada- bueno no importa si no es más nos vemos después – me acerque a ella y le acaricie la pequeña barriga, mas embarazada estaría yo en ese momento porque ella no tenía ninguna protuberancia- Cuida de mi ahijado, llama si necesitas algo.

Agarre de la mano a MI NOVIO y caminamos a su edificio. Creo que ni el ni yo esperábamos que reaccionara así, pero bueno Soy Alice Cullen así soy y así seré, el camino hasta a su apartamento fue totalmente callado.

Me sentí completamente aliviada al dejar salir esas palabras ante ella, que mejor que esa oportunidad para demostrarle que no me alejaría de su lado por más que lo deseara.

-Eres asombrosa- dijo atrapando mis caderas con su mano, sus labios besaron mi cuello, provocando que todo el cuerpo se erizara.

-No te creas tan de buenas- la risa volvía a mi, todo parecía tan fácil, me estaría hundiendo en un vaso de agua.

La noche la pasamos en medio de risas, abrazos, besos, vimos películas y dormimos juntos muy juntos, tan a gusto me sentía a su lado, ya me estaba haciendo a la idea de ser madrastra.

-Serás la madrastra más sexy del planeta- susurro en la mañana, después de depositar un tenue beso en mis labios, me colgué en su cuello para alargar aquel contacto, el calor de sus labios era un imán, el roce de su legua en mi interior era estar en la gloria.
-No quiero ir a clases- dije sobre sus labios- tengo pereza- me queje

-pero tienes que ir señorita- le respondí con un puchero simulando que lloraría- Vamos linda tienes que ir.

-No exactamente pude haber amanecido enferma y no ir a clases

-Enferma tú de ¿qué?

-De amor por ti, ¿me podrías curar?-susurre tiernamente

-lindura me dejarías curarte-

-Sip- conteste dejando que sus labios se apoderaran de los míos, mordí tenuemente su lengua para luego darle paso a los movimientos de sus labios, de mis labios, de nuestras manos y pronto a las jadeantes respiraciones, mis manos recorrían su pecho sobre la camisa, si continuábamos así ninguno saldría de ese apartamento, mis labios pronto se dedicaron a besar sus mejillas, luego su oído lamiéndolo, succionándolo, besándolo suavemente

-¡Ya! Preciosa- dijo entrecortado.

-Está bien pero me la cobrare- sentencie.









Fue una de las tantas veces que odie tener que ir a estudiar, no me quería separar de él, no quería dejarlo solo, y más aun que faltaban pocos días para recibir la respuesta de mi intercambio, Francia había sido mi objetivo desde hacía dos años y a hora ya lo dudaba.

Ese día llame a mi madre y le dije que todo se había solucionado con Jasper, reímos un buen rato, luego platicamos del posible viaje, trate de alejar mi mente de esa decisión, esperaría a que es día llegara para tomar la decisión, con lo que no contaba es que ese día llegara vertiginosamente.

El viernes estaba frente a mi decano, recibiendo la carta de la universidad de Francia.

-Felicidades Sra. Cullen, por fin Francia le acepto, es un honor que nos represente

Trate de sonreír, pero simplemente no se me dio- Gracias Miss Weber

Camine hasta donde me esperaban mis amigas incluidas Bella y Rose, les conté, todos brincaban en un pie, pero yo no podía brincar no podía, eso implicaría alejarme seis meses de Jasper.

-Estoy amerita celebrarlo- musito María- que tal esta noche.

-Ni esta noche, ni ninguna - dije seria

-Alice, por favor- suplico Rose- te irás en menos de 15 días

-Por lo mismo Rosalie Hale, primero hablare con Jasper es justo

-Pero celebraremos vamos - volvió a reiterar María, le dirigí una mirada no muy tierna.








Fui a mi casa para hacer una pequeña maleta, si tendría quince días lo aprovecharía, además él aun no lo sabía; por los documentos no debía de preocuparme la Universidad ya tenía todo listo, mi pasaporté y visa estaban vigentes dado que frecuentemente inventaba un viaje con tal de no ir a Seattle. Llame a Jasper para qué pasara por mí le dije que deseaba verlo así que apenas saliera del trabajo pasaría por la casa. Seis meses lejos de Boston, de Seattle, lejos de mis hermanos, de mis amigos, de mi novio, aunque estaba emocionada no me hacía a la idea de alejarme tanto tiempo de él.




Cuando me vio salir con la maleta sus ojos se abrieron como plato

-¿A dónde vas?

-A tu casa, viviré contigo por quince días antes de irme – conteste con un leve tono de tristeza

-Francia, te aceptó- dijo alegremente, mientras me abrazaba y daba un beso.

Por el camino fuimos hablando de todo, de mis temores , mis miedos y que más miedo el de perderlo iba a ser padre y yo no estaría en esos meses a su lado, según nuestros cálculos no alcanzaría estar para el alumbramiento

-Seré una mala madrastra, por no estar en el nacimiento de mi hijastro, Heidi no me lo perdonara- dije tratando de alegrar el ambiente

-Alice no vamos a hablar de eso de acuerdo. te digo algo y te lo repetiré más adelante mi parte egoísta no quieres que te vayas, mi parte envidiosa desea tenerte atada a mi siempre pero, no puedo, te amo, sinceramente te amo y si este viaje te sirve para crecer como profesional y si eres completamente feliz te apoyare, así que solo aprovechemos estos días juntos, vale.







Vivir con Jasper era sumamente fácil, pareciera que nos conociéramos desde siempre y todo encajaba totalmente la forma en que me miraba, la forma en que me hablaba, la forma en que me ayudaba, la manera de amarme cada noche era totalmente enloquecedora, el calor de su cuerpo, la forma en que nos mirábamos y el deseo aparecía de la nada, más que seguro estaba que sus vecinos oían nuestros gritos , pero no importaba. Me complementaba espiritual, emocional y físicamente, mi otra mitad, mi mitad completa

Los primeros ocho días pasaron rápido, ya mis maletas estaban listas gracias a mis amigas y mi madre los preparó, nos dirigíamos a mi casa cuando el timbre sonó

-Yo voy, termina de arreglarte, vamos tarde cielo-dije un poco alto mientras abría la puerta y frente a mí el diablo en persona

-Ya te le metiste en la casa- musito mordazmente

- Y a ti que te importa- respondí, para voltearme-¡Jas!- le llame
-Que le sucedió a mi lindura, yo sé que no puedes vivir sin mí pero ya estoy listo, tu madre no nos dejara sin cena- contesto, no pude evitar sonreír ante sus palabras, la enviada del mismísimo solo rodo los ojos y torció el labio
-Le perdonaras comadre pero ya sabes cómo es un hombre enamorado- susurre en todo de secreto

-Lindura- dijo mientras le oía acercarse-¿Qué haces aquí?- su voz cambio totalmente
-Jasper se amable con la madre de tu hijo, les dejare para que hablen- camine rumbo a la habitación pero su mano me detuvo

-Tú no te vas a ningún lado mi niña, te quedaras aquí- beso mis labios, el jubilo de mi corazón fue más grande-¿Qué se te ofrece?

Ninguno parecía querer hablar, solo nos mirábamos las caras como tratando de descifrar un acertijo

-Heidi- dijo una voz masculina cerca a la puerta- ¿Estás bien?- pronto el hombre se vislumbro atrás de ella

-Félix- vocifero incrédulo Jasper.

Así que este era el famoso Félix, el tipo era un poco más bajo que ella, atlético, cabello rubio, ojos oscuros, porte militar.

-Jasper, por lo que veo Heidi no se los ha dicho, así que lo hare yo

-¿Decir qué?- me apresure a preguntar

-Linda tu novia, siempre tienes excelente gusto- no supo si sentirme alagada o maldecirlo por haberle causado daño a Jasper antes

- Heidi está embarazada

-Ya lo sé- contestó sin mayor emoción

-Pero lo que no sabes es que ese bebe es mío-

-¿Cómo?- cuestione un tanto sorprendida, ¿en realidad ya me había hecho a la idea de ser la madrastra? Pensé

-Te mintió ella aun esta algo encaprichada contigo, pero la verdad es que Heidi tan solo tiene dos meses de embarazo, el bebe es mío.

Sacudió la cabeza varias veces, en tanto trataba de controlar su enojo, ella lo había hecho para alejarnos, Tania tenía razón, ahora agradecía ser tan terca y hacer lo contrario.

-Es mejor que se retiren, ya suficiente ha hecho mi comadre aquí, así que buen camino.- prácticamente le saque a patadas





Estratico, se mantuvo por un largo tiempo, mientras llame a mamá para cancelarla diciéndole que Jasper se había enfermado, prepare una ligera cena, durante esas horas Jasper no se había movido, su cara no expresaba sentimiento alguno, solo miraba al vacio, su cuerpo se veía relajado, me pase frente a su cuerpo

-Jasper- llame un par de veces

-Es un sueño

-reacciona, ¿Qué te pasa?

Le rodee con mis manos mostrándole mi apoyo y tratando de hacerlo salir de sus estado, sus respondieron aferrándose a mi cuerpo, poco a poco volvía a ser mi Jasper

-Gracias- dijo besando mi cabello

-¿Por qué?

-Por no dejarme, por confiar en mí, por todo Alice te amo.










El beso no se hizo esperar, las caricias, el deseo de nuevo la chispa se encendió, la cena se vio reducida a un plato completamente frio, volvíamos a estar como al comienzo locos y enamorados, esa noche nuestros cuerpo parecían insaciable, cada vez era complemente distinta, cada orgasmo tria una nueva emoción, cada vez que su cuerpo me tomaba o se acercaba era un nuevo paraíso.

El tiempo corría, las cosas cambiaban rápidamente el no sería papa, yo pasaría seis meses en Francia, con posibilidad de prorrogar otros seis meses.

-Alice tendrás que viaja a más tardar el miércoles

-¡Má!, pero si hasta el martes de la siguiente semana comienzo en forma- alegue el lunes

-Nada de eso Mary Alice Cullen, tienes que llegar a buscar apartamento cerca a la universidad, comprar lo que necesites, ninguna hija mía pasara penurias e incomodidades- aclaro

-Soy la única- dije molesta

-Lo siento Alice, pero ya sabes el Miércoles a primera hora viajamos, así que te espero mañana en la noche en la casa o envió a Emmmett por ti-

Dos días, dos días y le dejaría, mi corazón ya comenzaba a sentir el dolor, Jasper había salido de la cuidad y regresaba hasta el martes en la tarde.

A su regreso se veía tan cansado, le conté lo sucedido y su rostro se entristeció

-Alice ya te dije que soy un egoísta y me arrodillaría a suplicarte que no te vayas, pero ya te lo dije si eres feliz lo aceptaré

-Jas que pasara con nosotros- trate que mi voz no se oyera rota

-Nada, no pasara nada, seguiremos estando juntos si así lo deseas, solo sería algo como puntos suspensivos, no estaremos juntos físicamente pero si de muchas otras formas, esta experiencia nos servirá- nuestras manos se entrelazaron, para dar paso a los besos, las caricias, los juegos con nuestros cuerpos, mas besos, me dejaría llevar, le entregaría todo de mi, todo lo que soy se quedaría con el esta noche, lo amaría como nunca antes le hubiese amada, no importara que Emmett viniera por mí, dejaría que se saciara de mi cuerpo y tomaría lo mejor de él para estos mese sin su presencia.




__________________________________________________







Tan solo queda un capitulo niñas, ¿Qué sucederá? A amo a Alice es tan Alice. Ya saben me gusta saber su opinión… ¿merezco que me comenten? miles de besos y abrazos
Con amor



Ada Cullen



1 comentario: