“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.



viernes, 28 de mayo de 2010

La Testigo, Capitulo 11: Colapso




La Testigo


Capitulo 11:


Colapso





- no…- susurre atónita- no pueden sacarme de aquí-

- Bella, lo siento es por tu seguridad- dijo la mujer fría que estaba parada frente a mi, su expresión de victoria me hacia notar que disfrutaba del momento.

- Agente Clearwater- intervino Carlisle- no puede sacar a Bella de aquí, el acuerdo fue que ella permaneciera en nuestra casa y bajo nuestros cuidados.

- Lo siento señor Cullen pero las reglas cambiaron, además la seguridad y el caso de Isabella están en mis manos. Yo debo velar por sus intereses y seguridad.

- ¿de que intereses habla?- pregunto Alice exaltada- ¿Qué no se da cuenta que si sacan a Bella de aquí podrían matarla? ¿Cómo demonios no ven eso?

- Srta. Cullen cálmese- pidió Leah, su tranquilidad realmente me ponía furiosa y también estaba haciendo mella en los demás

- ¡no me pida nada!- le dijo Alice claramente molesta.

- No me alce la voz- dijo Leah entrecerrando los ojos.

- ¡ya basta!- dijo Carlisle parando el “enfrentamiento”

Mis ojos se aguaron y no pude contener el llanto nervioso y desesperado que le siguió a este acto, abandone la sala corriendo y subí lo mas rápido que pude a mi habitación, estaba asombrada, ¿Cómo podían sacarme de aquí?, este lugar que ha sido mi casa por tanto tiempo, no me podía imaginar en cualquier otra parte. Cerré con fuerza la puerta y los sollozos salieron como lava de un volcán, mi pecho dolía y emitía constantes jadeos. Estaba asustada, tenía que marcharme a un lugar desconocido a un país que yo no sabía en donde no conocería a nadie más que a Leah, la sola idea me hizo estremecer.




- Bella- sentí una mano calida en mi cabeza

- Esme- mire sus ojos, estaban igual de apenados que los míos, su calido abrazo maternal me cobijo y me hizo desahogar toda mi pena.- no quiero irme Esme, no quiero, no quiero- el llanto desesperado se arremolino en mi garganta y salio expulsado por mi boca. La pena, el dolor y el miedo por partir me hacían querer morir en ese preciso instante.

- Si amor, lo se- ella solo estaba ahí conmigo, me cobijaba y dejaba que sacara todo ese dolor que tenia dentro. Sus manos acariciaron mi cabello confortándome.




La noche era muy fría, había dejado de llover pero el hielo y la neblina ahora estaban presentes, al pasar las horas, todos se acercaron a mi habitación a expresar su apoyo, Alice se quedo hasta altas horas de la noche acompañándome a eso de las 3 de la madrugada se desplomo del sueño. De los armarios de la habitación saque algunas mantas y cobijas y se las puse encima, su cuerpo yacía tan pacifico durmiendo pero su rostro expresaba la disconformidad que sentía por todo lo que pasaba, su ceño estaba fruncido y su sueño no parecía ser tranquilo. Me acerque a la ventana y lo único que pude encontrar fue el triste paisaje que esa me mostraba, la neblina no dejaba ver nada mas que el jardín de los Cullen, me fue imposible no imaginarme allí a la única persona que necesitaba ver en este momento, se que… Edward, no me habría sacado jamás de aquí, el sabia que estaba protegida y bien cuidada. En todos los meses que e estado aquí jamás me paso algo, Black Wolf no me ha encontrado y se que nunca lo harán, aquí me sentía segura y en casa algo que seria muy difícil de conseguir en otro lugar. Edward se apareció en mis pensamientos al igual que como una alucinación en el jardín, su rostro estaba tal cual lo recordaba, sus incandescentes ojos verdes me miraban alegres, una sonrisa se extendía por todo su rostro esa que me hacia soñar con un mundo nuevo el día de mañana, pero la neblina comenzó a tapar su figura y una opresión en mi corazón me hizo soltar un gemido, Edward no estaba y por mucho que yo lo imaginara el no se volvería en realidad, nos separaba un inmenso océano y muchos kilómetros de distancia, la sola idea de que el viniera se me hacia imposible, la neblina se llevo su recuerdo y me dejo con un sentimiento aun peor.



- Bella, Bella- me sentí remover, abrí lentamente mis ojos, la luz de la habitación me indicaba que ya era de día, ni siquiera recuerdo cuando y como me dormí- ¿Cómo estas?




Mire hacia donde provenía la voz y los interrogantes ojos azules de Rose me recibieron, ella tenia un buzo de color plomo y su cabello rubio estaba recogido en una trenza.




- Bien- respondí con la voz pastosa, me lleve la mano a la boca para intentar suprimir un bostezo, pero fue imposible- un poco confundida pero bien.

- Lo se cariño, déjame decirte que e estado moviendo todas mis influencias dentro del departamento para averiguar que es lo que pasa, Jasper esta ahora hablando por teléfono con nuestros superiores, es imposible que te saquen de aquí.

- Eso pensaba yo- reconocí perdiendo mi mirada en la ventana.

- No te preocupes que algo haremos, Leah no puede llegar y sacarte de esta casa, no puede- declaro enojada

- No te metas en problemas por mi causa Rose, no te preocupes, no se que podrá pasa pero me acostumbrare, no quiero que se metan en mas líos por mi causa.

- No es así Bella, nosotros te amamos- dijo y sus ojos brillaron con las palabras, mi pecho se oprimió y un sollozo acompañado de nuevas lagrimas salio de mí.

- No quiero irme- susurre contra su pecho, sus brazos me estaban dando el apoyo que necesitaba.

- Lo se, pero no te preocupes que de alguna u otra forma lo solucionaremos, si tengo que llamar a Ed…

- ¡NO!- grite separándome de inmediato de su abrazo- ¡no te atrevas!

- ¿Por qué?- sus ojos me miraban extrañados

- No quiero que el tenga problemas por mi, ya bastante aliviado debe estar fuera de todo esto, no arruinare su paz.

- Bella- dijo con tono cargado de recriminación- Edward tarde o temprano se va a enterar y te aseguro que pondrá el grito en el cielo.

- No me importa, pero no quiero que tenga problemas con nadie y menos por mi causa.

- Entiendo, pero si me mata tu serás la culpable- dijo con una sonrisa.

- Creo que correré con el riesgo- le dije dando pequeños atisbos de felicidad mediante a una sonrisa.

Hoy estábamos a Martes, si los cálculos estaban bien el día viernes tendría que partir. Rosalie me dijo que mañana por la tarde Leah vendría a explicarme todo lo que necesitaba saber, estaba segura y no se hasta que punto pero tenia la sensación de que Leah disfrutaba mas de la cuenta el sacarme de la casa Cullen. Conciente de que ya tenía mi fecha de expiración en esta casa, marque el número de teléfono que ya estaba grabado en mi memoria.

- ¡Bella!- exclamo la voz alegre de Mike, no se como se tomaría la noticia de mi partida.

- Necesito que vengas a la casa, tenemos que hablar- le dije con el tono mas fúnebre que daba mi voz

- ¿Bella? ¿estas bien? ¿Qué pasa?

- Solo vente ¿si?

- Esta bien salgo para allá



La preocupación de su voz me hizo sentir escalofríos, el no se imaginaba por nada del mundo lo que estaba pasando, sabia que lo tenia prohibido pero debía de contarle la verdad, además ya no lo vería nunca mas, ¿Qué importaba si alguien mas sabia que era testigo de un crimen?, solo el silencio de la habitación me respondió. Me bañe y cambie de ropa, cuando baje al primer piso no había nadie, camine por los pasillos de la casa y comencé a sentir voces en el estudio, me acerque a la puerta y distinguí las de Carlisle y Alice.



- no puedo creer que esto este sucediendo- dijo la voz de Alice

- lo se cariño, yo tampoco- confeso Carlisle

- ¿pero papa algo debemos hacer? no podemos permitir que se lleven a Bella de la casa

- No se que mas podríamos hacer Alice, me siento atado de manos, con Jasper y Rose hemos estado llamando a todos nuestros contactos y nadie sabe que hacer para ayudarnos- confeso- yo soy el que menos quiere que Bella se vaya, aquí esta bien cuidada y además es parte de esta familia, pero no podemos hacer nada mas, si Leah se la lleva tengo la sensación de que pasara un buen tiempo antes de que la volvamos a ver.

- Dios mió- dejo escapar entre suspiros- papa ¿y si llamamos a Edward?- la pregunta me tomo por sorpresa, mi cuerpo comenzó a sentir los estragos que causaba el escuchar su nombre, mi pecho aun dolía al recordar sus palabras, “será como si nunca hubiese existido”.

- ¿crees que no lo intente?- su voz estaba tranquila y serena- he llamado a Edward desde anoche y no he podido contactarme con el, en su departamento me sale el contestador y en la oficina no me dan una respuesta certera, lo he llamado a su celular y permanece apagado. No se a donde mas podría llamarlo.

- ¡DEMONIOS!- grito Alice exasperada- ¡juro que lo matare cuando lo vuelva a ver!, maldita la hora en la que tiene apagado su móvil

- Tranquila cariño, tal vez… si no se ha comunicado es porque no necesita saber de Bella, me duele pensarlo pero recuerda que Edward hace mucho que no pregunta por ella.

- ¡eso es lo que mas rabia me da!, yo se lo que pasa por su cabeza y no entiendo nada de lo que hace, demonios-



Edward hace mucho que no pregunta por ella”, el solo escuchar esa frase hizo que mis lagrimas se desplazaran por mis mejillas a velocidad sobrenatural, ¿Edward no preguntaba por mi?, ¿tan poco le importaba?... enterarme de esta realidad me hacia sentir mas mal que antes, sin duda nunca podría llegar a aspirar un amor como el que le profesaba a Caroline Ann. Ella sin duda fue el amor de su vida y nadie podría cambiar eso. Me corrí de la puerta y me senté en las escaleras de la entrada, me abrace a mi misma intentando cobijarme, el mismo calor de mis brazos se esparció por todo mi pecho pero no logro calentar mi corazón, estaba frió y sin vida. No se cuantos minutos pasaron, el timbre sonó y me hizo salir del estado de hibernación en el que me había sumido.



- ¡Bella!- entro mike rápidamente, sus brazos me abrazaron y sentí una sensación de calor- ¿nena que tienes? ¡me preocupas!

- Estoy bien Mike, solo necesito hablar contigo.

- Aquí estoy- me dijo y nuevamente me pego a su cuerpo, cerré los ojos y deje que el calor de su abrazo llevara algo de vida a mi pecho agonizante.



Guié a Mike al estudio en donde se encontraba el piano de Edward, aunque todos pensaran que era una locura era el único lugar de la casa en donde encontraba paz y en este momento la necesitaba.



- ¿bella que pasa? ¡me asustas!

- Lo siento Mike.

- ¿Por qué lo dices?

- Te mentí.

- ¿a que te refieres?- pregunto dudoso.

- A mi vida, no se como empezar pero debo contarte la verdad de quien soy.

- Bella me estas asustando, dime ya lo que tengas que decir

- Esta bien, ahí va- le dije y comencé a hablar.



La cara de Mike comenzó con asombro, pero al pasar de mis palabras y al ir hilando la historia fue tomando diferentes expresiones, miedo, horror, asombro, incredulidad solo fueron algunas de las que pude atisbar. Sus ojos denotaban todo lo que estaba sintiendo, cuando termine la historia solté un gran suspiro y su cara no parecía reaccionar.



- y eso es todo, como comprenderás estoy en una situación difícil Mike, no se cuando me deberé marchar- lo mire y aun sus ojos me miraban como queriendo hilar todo lo que yo le había confesado- ¿Mike?

- Bella- soltó por fin- no puedo creer todo lo que me dices, estoy completamente perplejo.

- Se que es increíble pero es mi realidad, ese maldito día mi vida cambio y desde entonces me e tenido que esconder de todo y de todos.

- ¿Edward te esta protegiendo?- pregunto de repente, el sonar de su nombre retumbo en mi cabeza

- Estaba…- confesé- a Edward le asignaron una misión mas importante y tubo que salir de país

- ¿¡y te dejo sola!?- pregunto gritando

- Baja la voz- le pedí haciéndolo callar.

- Lo siento

- El solo obedeció a sus mayores, no podemos culparlo por hacer su trabajo.

- Pero te dejo sola y desprotegida- murmuro

- Lo se, pero no importa porque tengo a los Cullen y eso me basta para ser feliz- metí en cierta manera, sin duda tener a Edward aquí completaría mi felicidad.

- Bella… pobre de ti- me dijo pasando sus brazos por mi cintura y pegándome a su cuerpo

- Quiero que sepas que gracias a ti e podido estar bien en este ultimo tiempo, eres una persona muy importante para mi.

- Y tu para mi también, te…- comenzó a decir cuando ya se estaba aproximando hacia mi cara, sentí su halito en mi piel y eso causo un estremecimiento que no pude obviar.



Sus manos subieron hacia mi cara y acunaron mis mejillas, sus labios tibios se conectaron con los míos haciéndome perder la poca fuerza de voluntad que me quedaba, iniciamos un capaz lento y dulce, nuestros labios se rozaban y dejaban entrever los sentimientos que tenia el uno por el otro.

- Bella- me dijo cuando nos separamos.

- Mike… lo siento, pero esto no puede ser- le dije intentando separarme de su cuerpo.

- Lo se, pero solo déjame sentir este momento, si no te vuelvo a ver déjame llevarte en mis labios, en mi corazón y mente por siempre-

- Gracias- le dije- gracias por ser así conmigo

- ¿Qué me agradeces?, ¿crees que finjo o me sale forzado?- pregunto con una sonrisa- para mi no hay nada mejor que tenerte en mis brazos.



Su abrazo se hizo mas fuerte, apoye mi cabeza en su pecho y por un momento me deje descansar en el, sabia que el tenia sentimientos que yo no podía corresponder pero solo con tener un apoyo mas trataría de conciliar mi sentimiento de amistad con los de el. Sabia que era algo egoísta pero el también tenia que saber que yo no podría corresponder a ese sentimiento.



El contarle la verdad a Mike me libero de una forma que yo no pensaba, el paso todo el día martes conmigo, se fue muy entrada en la noche y prometió volver todos los días y hacer la misma rutina. El día miércoles llego muy a mí pesar, las cosas no habían mejorado en nada, al contrario, todo el ambiente en la casa Cullen era tenso y parecía poder ser tocado en cualquier parte. Eran las 4 de la tarde y el timbre sonó, todo mi cuerpo flaqueo al ver a la persona que menos quería entrar por la puerta de la casa, Leah Clearwater.

- Buenas tardes a todos- saludo ya que en la sala estaban todos los integrantes de esta casa, Carlisle y Esme, Rosalie, Emmett, Alice, Jasper y Mike. Todos miraron con desprecio y desaprobación a Leah, incluyéndome.

- Buenas serán para usted- dijo Mike claramente molesto

- ¿y usted quien es?- pregunto Leah con desden.

- Mike Newton, amigo de Bella.

- ¿amigo de Bella?- pregunto con una sonrisa- que agradable sorpresa, me imagino que si esta aquí en mi presencia es porque sabe la procedencia de la señorita Swan.

- Si no se preocupe que me he enterado de todo, hasta de que usted se la quiere llevar de esta casa cosa que no apruebo

- Afortunadamente señor Newton yo no necesito de su “aprobación” para hacer algo- respondió tajante.

- Lo se, pero también debería saber lo bien cuidada que esta Bella en esta casa, nadie en su sano juicio y dispuesto a prolongar su seguridad la sacaría de esta casa sabiendo los peligros que corre afuera.

- ¿esta cuestionando mis acciones sr. Newton?- pregunto con molestia en su voz.

- ¡ya basta!- pare la discusión antes de que se tornara mas fea- Agente Clearwater vamos al estudio por favor.

- Vamos- contesto


Mike me abrazo al igual que Alice y Rose, caminamos al estudio y al dejarla pasar cerré las puertas.



- Bien agente ¿Qué es lo que pasara conmigo ahora?

- Cometiste un error al contarle a ese hombre sobre tu identidad

- Lo que yo haga con mi vida eso es algo que a mi me concierne, le pido de favor que responda a mi pregunta.

- ¿de cuando tan propia para hablar?, con Edward no hablabas así ¿verdad?

- ¿Qué esta tratando de decir?- pregunte incrédula por su comentario

- Nada Isabella, solo déjame decirte que todo esto pasa por que tu te lo buscaste, son las consecuencias de tus actos.

- ¿Qué demonios dices? ¿a caso cuestionas la integridad de Edward como agente?

- No, eso nunca conozco bien a Edward, mejor que tu y te puedo decir que el es mejor agente que yo conozco, pero tu….- respondió mirándome de abajo hacia arriba.

- Deja ya de insinuar cosas y dime lo que tienes que decir, odio a la gente cínica que se escuda en un cargo para no decir lo que piensa, sácate la mascara y dime lo que tanto deseas- la rete pero ella sonrió en todo de burla

- Bella, Bella- dijo cerrando sus ojos y soltando un suspiro, cuando los abrió sus orbes demostraban todo lo sentía por mi, Odio- déjame decirte que fuiste muy astuta al intentar seducir al jefe del departamento. Eso de daría protección mas que asegurada ¿verdad? Eres una mujer inteligente y supiste como hacerlo pero no contabas con que a Edward lo mandaran a una misión especial y dejare el caso justamente a mí.

- No puedes decirme algo así- susurre en estado de nervios por las barbaridades que decía, ¿yo había seducido a Edward para asegurar mi protección?, eso era un completo disparate.

- ¡eres una maldita nunca vuelvas a decir eso!- me acerque a grandes zancadas hacia ella.

- Mide tus palabras- me dijo entrecerrando sus ojos, mis nervios se crisparon, la sola idea de que eso fuera verdad me hacia sentir escalofríos, yo sabia que lo que había “tenido” con Edward era mas puro de lo que ella podía imaginar. Su mente era muy estrecha para llegar a comprender algo así- yo mas que nadie se lo que eres, siempre e visto a mujeres oportunistas como tu, seducen a hombres importantes para que les den todo lo que quieren, eres una vil puta, además si te hubieras intentado meter en la cama de Edward esto nunca abría pasado, maldigo la hora en la que el te conoció- mis ojos estaban tan abiertos como se podía, no podía creer que algo así me pasara, ella no podía tratarme así ¿una vil puta?, ¿eso veían en mi relación con Edward?

- ¿Cómo demonios me dices eso?- le pregunte a Leah al borde de un colapso.

- Así como lo oyes, tu tienes la culpa de todo esto… si no hubieras puesto tus ojos en Edward… jamás habrías tenido que abandonar esta casa- dijo sin una pizca de remordimiento.

- ¡ya fue suficiente! ¡vete al demonio! ¡algún día te arrepentirás por decirme todo esto!- le grite presionando mis puños

- Lo dudo- respondió con una sonrisa- ahora prepárate porque el día viernes partiremos a Croacia. Es allí en donde esta tu nuevo hogar. Hasta el viernes, señorita Swan.

Sentencio y salio por la puerta. Mi ira exploto en un grito cargado de dolor y rabia. Rápidamente sentí pasos a mis espaldas las manos de personas me trataban de hacer reaccionar pero estaba tan inmersa en la sensación de rabia que no escucha a nada ni a nadie. Me solté del agarre de todos y subí a zancadas a mi habitación, cuando llegue ahí comencé a aventar hacia la muralla todo lo que veía, estaba tan llena de rabia y de odio por lo que esa maldita mujer me había dicho que tenia que sacarla de alguna forma, no podía contener mas las ganas que tenia de tirármele encima y golpearla. Sentí que todos entraron pero no era conciente de lo que pasaba.



- ¡Bella cálmate!- me gritaban pero parecía que sus palabras no entraban en mi mente, el frenesí que tenia era incontrolable.

- ¡Bella! Bella- escuchaba detrás de mi, unos brazos me sujetaron y ahí recién reaccione, el estado en el que me encontraba no razonaba nada solo buscaba descargarme con algo o con alguien.

Mire quien era mi captor y las lagrimas explotaron de mi pecho, Carlisle me sujetaba firmemente y me hizo parar mi batalla contra los objetos de la habitación. Me hundí en su pecho y deje salir todos los sentimientos contenidos mediante al llanto.



- déjenme con ella- dijo la voz de Alice, carlisle asintió y me soltó no sin antes darme un beso de apoyo. Cuando todos salieron ella me encaro

- ¿Qué demonios te dijo Leah?

- Nada- dije sollozando y aprensando mis puños.

- ¡no me mientas!- me grito- escuche cada palabra que te dijo, estaba detrás de la puerta, se que no se debe hacer pero sentí la necesidad.

- ¿entonces para que demonios preguntas?

- ¡ella no puede tratarte así Bella, no puedes permitirlo!

- ¡y que quieres que haga!- grite

- No se, pégale yo te ayudo- dijo con un tono cómico.

- Por favor Alice-

- ¡demonios Bella! ¡no tienes porque soportar esto!- saque mi maleta del guarda ropa y comencé a alistar mis cosas, estaba tan enrabiada que ni siquiera sabia porque lo hacia.

- ¡Maldita sea déjame en paz!- le grite llorando con rabia y dolor.

- esto llego hasta acá, ya no permitiré que siga ocurriendo- Alice retrocedió unos pasos, tomo el teléfono inalámbrico y salio de la habitación, lo único que pude hacer fue seguir empacando mis cosas con el alma hecha pedazos por tanta pena.

No le di importancia a sus comentarios y seguí en mi labor. El día que quedaba paso más rápido y tortuoso de lo que debía, me la pase encerrada en mi habitación sin recibir a nadie, todos trataban de ayudarme pero nadie tenía la solución que buscaba. El día viernes por la mañana me desperté temprano, cuando me levante Alice ya no estaba en nuestra habitación, me pareció muy extraño pero no le di importancia.

Seguí con lo mismo que había hecho los días anteriores, guarde las ultimas cosas que me quedaban y baje las maletas al comedor, al llegar la casa parecía mas oscura que cualquier otro día, no podía imaginarme no amaneciendo entre estas 4 paredes, sin duda me costaría mucho acostumbrarme. Me senté en el sofá y recordé todos los maravillosos momentos que tenia en mi mente las risas, los abrazos, los juegos, la familia, era cosas que se quedarían en mi corazón para siempre. Me pare sintiéndome extraña, me fui hacia el salón de música y contemple por ultima vez el piano de Edward, sabia que tal vez nunca mas vería a mi hermoso protector pero estaba segura que alejarme de su vida seria un alivio para su labor, ya no tendría que estar cuidando a una fastidiosa testigo, además que no le causaría mas problemas con Leah.



- ¿Qué haces?- susurro una voz, me gire, Rosalie estaba a mis espaldas.

- Nada, solo me despido de algunos cuartos que me son importantes, pero ¿Dónde están todos?

- Carlisle y Esme están en el estudio, Emmett esta en la cochera y Alice y Jasper salieron temprano. Dijeron que volverían antes de que te fueras.

- OH que bueno, no quiero irme sin despedirme de ellos- Rosalie iba a decirme algo cuando su móvil comenzó a sonar, lo saco del bolsillo trasero de sus vaqueros y contesto de inmediato.

- Hale- dijo, espero a escuchar quien era y su rostro se tenso de inmediato.- si… esta bien, se lo diré. Adiós.

- ¿Quién era?- pregunte cuando corto.

- Clearwater, dice que en una hora estará aquí para recogerte.

- Demonios- deje escapar frustrada- veo que nada me salvara de irme ¿cierto?- la cara de Rosalie se torno dudosa y con pena, sus brazos me rodearon y lagrimas salieron de sus ojos.

- Perdóname Bella, no pude hacer nada, perdóname- decía constantemente, los papeles cambiaron y ahora era yo quien la cobijaba.

- No te preocupes Rose, prometo hacer todo lo posible para comunicarme con ustedes.



Cuando la hora ya estaba por venir, estábamos todos reunidos en la sala, Alice y Jasper aun no volvían. Mike llego temprano y estuvo todo el rato abrazándome y dándome su apoyo. El reloj marcaba las 9 de la mañana cuando el timbre sonó y la suma de todos mis miedos se hizo presente.

- Buenos días familia Cullen- dijo Leah seguida de sus 4 hombres de confianza- e venido a llevarme a la Srta. Swan

- Antes de que se la lleve déjeme decirle que esto no quedara así agente, haremos todo lo posible para recuperar a Bella.

- No se esfuercen la decisión esta tomada, Isabella vamonos- dijo mirándome

- Alice y Jasper- susurre- Rosalie- le dije dirigiéndome a ella- diles que los amo y que tratare de comunicarme.

- Si Bella- asintió mi amiga llorando desconsoladamente, Emmett la rodeo en sus brazos y me sentí feliz de dejarla al menos con algo que la hacia feliz.



Salimos afuera, había como era de costumbre, 3 vans de color negro apostadas en el estacionamiento de la casa Cullen. Leah bajo las escaleras y me tomo del brazo muy fuertemente para llevarme en dirección hacia las vans.

- al fin te sacare de aquí- susurro cerca mió

- eres una maldita suéltame

- no tientes tu suerte Isabella, solo con abrir mi boca podría conseguir que te mataran, eres la testigo mas buscada en todo el mundo, Black Wolf estaría loco por encontrarte- amenazo, mi cuerpo se congelo y me sentí morir en ese momento

- ¡Suéltame!- le dije forzando-¡Carlisle! ¡Carlisle!- le grite y el reacciono Leah me tiro aun mas fuerte arrastrándome hacia la van, los demás agentes detuvieron el paso de Carlisle, Emmett y Rosalie también fueron detenidos.



Mientras Leah me atravesaba por el pavimento del estacionamiento para llevarme el chirrido de unos neumáticos detuvo instantáneamente su acción, el auto quedo estacionado justamente al frente. Solté uno de los bolsos que llevaba en la mano del puro susto, inconcientemente me hice un poco para atrás.



- ¡maldita sea!- soltó la agente.



Mis ojos se abrieron de par en par al ver las dos puertas que se abrían, eran Alice y Jasper justo a tiempo para despedirse de mí, pero lo que mas me sorprendió fue la tercera puerta que se abrió del mercedes de color negro.

- Edward- susurre pensando que lo que veía era una alucinación.



El salio del auto y nuestras miradas inmediatamente se conectaron, no entendía porque estaba aquí pero sin duda podía irme feliz por el solo hecho de haberlo vuelvo a ver nuevamente.

El cielo de Forks se abrió sorpresivamente dejando atrás las semanas de lluvia y frió que habían reinado, por entremedio de las nubes tímidos rayos de sol se colaron, dándole un toque aun más hermoso a la escena. Edward me miraba con sus incandescentes ojos verdes a pesar de todo lo que paso no pude evitar perderme nuevamente en ellos.



4 comentarios:

  1. hola!!!!!!
    wiii soy la primer en comentar jiji
    esto cada vez se esta poniendo mucho, mucho mucho mejor
    me enkntan tus historias tiwi ya las extrañaba olvide q tenias nueva casa y lo estuve esperando en brandon-cullen pero bueno ya ando por aki de nuevo
    esta qdando super linda tu perdon su nueva casa
    nos leemos pronto
    bzoz y mordidaz

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  2. ayyyyy diossss miooooooo!!!!!!!!
    que se lo coma!!, q se lo coma ( a besos claro)!!!! jajajaja

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  3. Ay dios!! estoy al borde de un ataque de nervios

    ¡¡¡QUE TENSIÓN!!!.

    De verdad que me quería morir, estos que no llegaban...
    POr favor!! dime que Edward evitará que se valla.
    Ahhhhh!!! te juro que estoy con la adrenalina a tope. Con historias como esta para que hacer puenting jajajajajajaja

    Me voy a leer el otro corriendo.

    PEDAZO DE HISTORIA!!!

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