“No Necesito un Cielo si tú no puedes ir a él ",
Bella Swan, Luna Nueva

"Un día escribiré tanto como Estrellas hay en el Cielo" Tiwii Cullen





Debemos aclarar que todas las historias que están en este blog nos pertenecen y son de nuestra autoría pero los personajes de la Saga Crepúsculo y algunas otras cosas más que aparecerán en los Fics que publicaremos aquí son propiedad de Stephanie Meyer, también existen personajes que son sacados nuestra imaginación.








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jueves, 9 de diciembre de 2010

AMARTE DUELE . EPILOGO


Epilogo


DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer, sólo la historia es de mi propiedad. Prohibida su adaptación, copia parcial o total.


Perdonaran la hora de actualizar pero aja niñas aun ando sin internet… si lo sé, es feísimo, llevo días de lectura atrasada como no imaginan y para completar no les puedo actualizar a tiempo, este capitulo estaba listo desde el sábado y pues perdón… dirán y porque no usaste un cyber ¡nah!, este pecho estuvo liadísimo por fin comenzare mis practicas, si, por fin estoy que brinco en una pata, ya me nombraron y posesionaron así que bueno… Dejando de lado los avisos parroquiales, quiero decirles fue un placer escribir este fic, si aunque algunas querían Lemmon, bueno este fic no daba para eso este fic era algo como una enseñanza de vida, espero haber dejado algo en ustedes… Disfruten del poema 16 de 20 poemas de amor de Pablo Neruda.
Por utlimo agradecerle a todas ustedes por el paoyp... Tngo lo publico apenas llegue del trabajo eso es tipo 2 o 3 hora Colombiana perdón por todas las complciaciones espero mañana a la tarde ya tenrr internet abrazos.
Ada Cullen

Los finales felices existen en la vida real, solo que no se asemejan a los de los cuentos de hadas que además son para siempre. Para ser felices solo se necesita una cosa ser y hacer lo que en verdad se siente, desnudar el alma y explorar los sentimientos, equivocarse y corregirse, el final feliz depende de las decisiones que tomes en el camino, el final feliz marca la culminación de una etapa y el inicio de una nueva.

Dos meses atrás Esme había logrado un final feliz, el primero de muchos más.

La luna de miel fue de ensueño playa, sol y mucho amor, conocer países como México, Puerto Rico y Brasil, disfrutar del paisaje y bueno también de la mejor compañía que alguien pueda merecer.

- Cari, confía en mí- le susurro Carlisle al oído

- Confió en ti, pero vendarme los ojos, no me parece buena idea, amor-

- Arruinaras la sorpresa- aseguro su esposo- son nuestro últimos días en Brasil, Cari, déjame consentirte un poco mas-

Acepto con un poco de recelo sobre la petición de su esposo que cada noche logaba sorprenderla, corrección cada segundo a su lado le sorprendía. Era un hombre inigualable, prefecto con sus imperfecciones, y bueno es que Esme estaba completamente enamorada de aquellos pequeños defectos de Carlisle.

Con las manos en sus hombros quemándole sus desnudos hombros, le guio por la calle, indicando cada obstáculo y paso que debía dar, sus sentidos estaban al máximo, alertas, preparados para reaccionar, quedando así solo preparados porque Carlisle le protegió de cualquier tropiezo

- Con cuidado siéntate- ronroneo Carlisle ayudándola a sentarse en un delgado sillón

- ¿A dónde vamos?-

- Esme, no preguntes disfruta-

Pronto sintió el ruido de un motor, y un lento avance- ¿Estamos en el mar?-

- Sí, quiero que veas el atardecer, cuando lleguemos te quitare la venda, ahora Sra. Cullen relájese y sienta las olas-


El aroma salino del mar, la brisa fresca y la leve caricia de los últimos rayos del sol la acompañaron por lo menos por quince minutos. Cuando la embarcación se detuvo, Carlisle bajo rápidamente para anclarla y ayudarla a bajar, claro antes decidió quitar sus sandalias

- La arena aquí parece de algodón- murmuro alegremente- Te amo, Cari- le aseguro por millonésima vez en los últimos dos meses. Instintivamente le rodeo el cuello con sus brazos para besarlo emocionada.

Una vez roto el pequeño beso se colgó en su espalda como un mono, la risa de Carlisle calentaba todo su cuerpo y su alma, de aquel roto corazón no quedaba nada, porque él con sus cuidados lo curo, un poco de cinta y mucho amor fueron suficientes para cauterizar todas las heridas, un tanto de risas y caricias dieron un nueva capa reluciente y alegre.

- Hasta aquí- dijo el bajándola con cuidado sobre la arena, cuando sus pies la tocaron se estremeció por la suavidad, rio como una cría y aun con los ojos vendados comenzó a dar vueltas haciendo que la falda se ondeara, las fuertes manos de su compañero la sujetaron cuando tambaleo, manteniéndola presa hasta que aquella sensación de vértigo paso- Te quitare la venda y lo que veas aquí , todo, es tuyo- dijo. El nudo de aquel trapo negro dio paso a que la tela dejara sus ojos, le costó unos segundos acoplarse a la luz.

Dejo que una muy grande palabra de admiración dejara su cuerpo, el sol caía dejando un rastro naranja que se aunaba con el azul del cielo , creando de paso otros colores que se reflejaban sobre el brillante mar- ¡Oh Carlisle, es hermoso!- susurro con voz quebrada, los últimos días había visto muchos atardeceres, amaneceres, anocheceres y todos tenían algo especial, ninguno se parecía al del día anterior o al anterior, no cada uno era especial, único, simple y sencillamente hermoso

- Muy hermoso- aseguro su esposo, quien la sostenía recargada contra su cuerpo- ahora date la vuelta y mira todo lo que es tuyo-

Ella rio tímidamente antes de contestarle:- Pero a ti te veo siempre y ya sé que eres mío por unos años más, espero que por doscientos años mas –

Él también rio un poco. Con tan solo un movimiento le giro, frente a ella se elevaba una gran casa de madera y vidrio, una sola planta pero desde donde se encontraba podía asegurar que era lo suficientemente grande como para albergar a un batallón, abrió y cerró la boca en varias oportunidades pero las palabras no fluían, Carlisle le arrastro en silencio, con cuidado abrió la puerta permitiéndole a ella ver todo. Una hermosa y amplia casa, muy iluminada con cuatro cuartos con baños, sala-comedor, un baño general, cocina, terraza y una pequeña vereda que conducía a una piscina natural, un pedacito del mar para ellos solo.

Sus ojos le escocían, se giro para lanzarse a los brazos de Carlisle llorando enérgicamente, por varios minutos él la sostuvo hasta que se calmo

- Car…

- Cari, esto es poco para lo que mereces- aseguro, con una mano levanto su rostro dejando que sus miradas se enlazaran- Esta casa, esta isla es tuya, solo tuya-

- Pero… ¿gastaste…?

- Poco para lo que mereces, créeme, este es mi regalo de bodas, además podremos venir a vacacionar aquí cuando queramos -

Dejo que sus labios se unieran, además de amar besar sus labios, era la mejor forma de decirlo lo perdidamente enamorada que estaba, candorosos movimientos, dejándose llevar por sus sentimientos- Te amo- susurro contra sus labios.

Los mejores sesenta días de sus vidas, sesenta días que culminaron rápidamente, regresar a Estados Unidos fue como un despertar a la realidad y dejar atrás el país de las maravillas, claro que su realidad parecía un día feriado en un parque de diversiones, y eso lo comprobaron cuando aterrizaron en Seattle, luego de los tediosos papeleos, habían decidido descansar en un hotel y a la mañana trasladarse a Port Angels y lo hubiesen hecho si sus amigos no les esperaran con un gran cartel de “Bienvenidos Tortolitos”, globos y la estruendosa algarabía que armaron cuando les vieron:

- Pensé en solicitar una vacante en Brasil dado que ustedes no volvían, Edward, Jasper y Eleazar analizaban nuevas opciones de trabajo- grito Emmett haciendo que todos estallaran en risas y varias personas se detuvieran a ver el espectáculo. Lo que duro la luna de miel no se comunicaron con ellos por tanto entendían aquella actitud juguetona de su amigo.

Esme observo a cada uno de los presentes Renesmee, Irina, Tania y…

- ¿ Kate?- pregunto incrédula soltando la mano de Carlisle para correr a la carriola- ¿ y los padres?- cuestiono mirando a Tania fijamente

- Llegan mañana- consto con tranquilidad la joven

- ¿Aun la darás en adopción?, creí que este tiempo te había hecho cambiar de parecer-

- Kate estará bien con ellos, créeme, además poder verla cuando quiera- sonrió alegremente.

Después de los abrazos y besos de bienvenida, fueron a la casa de Eleazar donde compartieron una pequeña cena, una breve charla.

Muy temprano cuatro autos partieron rumbo a Port Angels, Carlisle y Esme viajaron en el auto con Edward, todos sus amigos actuaban algo raro, miradas traviesas, señas raras y comunicación cero para ellos dos.

- ¿Qué les pico?- le susurro Carlisle. Esme negó encogiéndose de hombros.
El clima de la cuidad a pesar de los nubarrones era agradable, extrañaban la cuidad, la gente y su rutina, cada uno extrañaba realizar su labor. Cuando llegaron a la casa la sorpresa fue mayúscula, en la sala se encontraba un sonriente Jenkins, junto a él una botella de vino tinto

- Hey, bienvenidos- saludo sin levantarse, encima de la mesa tenía varios documentos

- ¿Sucedió algo?- pregunto rápidamente Carlisle alarmado, desde la adopción de Tania, había otorgado poder especial a Jenkins para manejar varios negocios. Todos sus acompañantes a excepción de Esme ingresaron y acomodaron en la sala

- Bueno pasen, los esperábamos- dijo serio Eleazar

Intercambio una mirada confusa con Esme, quien aun con su duda le incito a ingresar

- ¿Qué sucede?- volvió a preguntar

- Verán- comenzó el abogado- todos los documentos están listos, como esta será una adopción privada solo tendrán que someterse a algunas visitas esporádicas de una trabajadora social que garantizan la estabilidad y condición en la que se encuentra la menor-

- ¿Qué menor?- pregunto Carlisle

- ¿Qué adopción?- replico Esme

Todos sus amigos rieron, Tania se levanto explicando lo que sucedía

- …Kate merece un hogar estable y que mejor con ustedes, yo podre estar con ella pero será su hija- dijo brevemente

- Tania… yo…- Esme dejo sus palabras en el aire.

Carlisle sonrió ante las palabras de Tania, durante un prolongado tiempo todos contuvieron el aliento en espera de la respuesta

- Si- dijeron los dos al unisonó

- ¡Oh! Tania cariño- susurro Esme corriendo a ella para abrazarla- gracias por confiar en nosotros, tesoro-

- Ustedes cuidaran tan bien de ella como cuidaron de mi- le aseguro la joven con algo de llanto

Una vez los tutores legales, y los nuevos padre s firmaron Tania entrego a Kate en los brazos de Esme- Te dije ayer que sus padres llegarían mañana. Cuídala mucho Tía- deposito un beso en la frente de la bebé- Es lo mejor Kate, yo aun soy muy inmadura para cuidar de ti, espero lo entiendas más adelante, siempre estaré junto a ti- sonrío.

Con una coipa de vino todos celebraron la decisión de Tania, quien sonreía ampliamente a la pareja.

¡Padres!, tanto Carlisle como Esme no podía creer lo ocurrido, serian padres, padres de la hermosa Kate, Esme aun se preguntaba porque nunca se dio cuenta de las insinuaciones de Tania, todo era ahora tan obvio, pero en aquellos días…

Lentamente se incorporaron en sus vidas, Carlisle solo trabajaba de día en turnos de seis horas para dedicar tiempo con su hija. Esme dividía su tiempo entre la pequeña empresa que comenzaba a florecer y Kate.

Una pequeña familia, pequeña pero feliz, una molécula que se unía fuertemente a la célula que conformaba la relación con sus amigos, una gran familia, una familia que por azares de la vida les unió para enseñarles un lado de la moneda, aquel lado que te ayuda a sobrellevar los días oscuros y que te hacen llorar de la alegría en aquellos días soleado, una familia que hace por ti más de lo que hubieses imaginado

- ¿Eres feliz?- musito Carlisle pasando sus brazos por debajo de los brazos de su ángel, uniéndose al lento acunar al que se sometía la pequeña Kate

- Mucho- respondió Esme, mirando con devoción a la bebe- gracias por devolverme la vida y brindarme un nuevo día-

- Te amo, y te amare por lo que reste de vida- con cuidado dejo una línea de besos en sus mejillas.- y amare a nuestra hija-

- Lo sé, siempre lo sabré y nunc a lo olvidare-

- Y si quieres podemos adoptar otro bebe pronto-

Esme rio altamente haciendo que la bebe se removiera en sus brazos- No, aun es muy pronto dejemos que Kate Cullen tenga unos años y veremos. Por el momento no quiero compartirte con nadie más, somos unas chicas celosas- termino diciendo en un murmullo.

- Si que si- respondió Carlisle dando paso a uno de los poemas que le recitaba a sus mujeres:

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
¡oh segadora de mi canción de atardecer,
Cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.

Muchos días vendrían, cosas desconocidas acaecerían pero lo importante es que estaban juntos y así las todo sería más llevadero. Un año, dos años, tres años, la felicidad nace del interior, amarse y valorarse así mismo es el primer gran paso para ser felices y sobre todo mantener el respeto y la confianza es lo que permiten que muchas páginas se llenen y se obtenga el final feliz.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Amarte Duele. Capitulo 20 AMAR


Capitulo 20 Amar


Hello people!!
Oh Dios , hoy ando muy emotiva y no se con ganas de llorar, este es el capitulo final de esta historia, la proxima semana publicare el epilogo, espero este capitulo sea de su completo agrado, lo escribí con mucho amor para Ustedes todos los que comentan y aquellos que son anonimos, especialmente para
Teles, Bonnie Boo, Jules, Clau, Patricia, Ro, Macaries si quizá me pase de Rosa, pero hoy ando con el amor altisimo, mejor dicho hasta respiro corazones...
la cación Alguem que eu amo es de link quatro un excelente grupo espero les guste aqui dejo el link para las que quieran oirla, yo simplemente la amo.
-Si se que alguien me va adecir a protugues- brasil. si Clau, sabes como son las cosas jajaja- besos para todas
Ada Cullen


A la mañana el cuarto está completamente atestado, todos su amigos cercanos, algunos compañeros de trabajo de Carlisle entraban a saludar a la nueva mami, felicitar a la familia, por lo menos nadie había llevado presentes que terminaran de colmar el poco espacio libre que quedaba, la alegría era palpable en el ambiente así como también la angustia, cuando desvió su mirada hacia Tania vio mortificación y algo de desespero en su rostro, con el tono más amable que pudo pidió a todos que dejaran la habitación

- A Tania le darán de alta en poco y queremos que esté lista para marcharnos a casa, necesitan descansar-

Algunas protestas fueron elevadas en voz alta, haciéndole reír, a veces sus amigos se asimilaban a chiquillos, la habitación quedo vacía, bueno Carlisle se rehusaba a abandonarlas

- Carlisle- dijo posando sus manos en las caderas- Tu, también debes salir, tenemos que arreglarnos-

- Pero, Cari…

Le interrumpió acercándose a él para convérselo con un corto pero muy cargado beso- No demoraremos- prometió- puedes ir a ver a la bebe y traerla para que Tania le de pecho- Carlisle acepto con una enorme sonrisa

- Claro Cari , lo que pidas, si quieres me paro en las pestañas- susurro, antes de dejarlas hizo algo que dejo a Esme completamente sorprendida y sonrojada, a Tania atacada de la risa, palmeo su trasero

- Veo que se han reconciliado- mascullo Tania atragantándose con su risa- Parecen unos adolecentes, solo besitos y cosas dulces ¡Ew!-

- Señorita, a arreglarnos-

Esme delicadamente ayudo a la joven a asearse y cambiarse, claro cuando sus bromas lo permitían, después de diez minutos decidió no prestar atención a sus juegos, porque cada vez que se defendía Tania le sorprendía con alguna otra cosa, para tratar de cambiar el rumbo de la situación se atrevió a preguntar por los padres de Kate

- ¿Dónde les han conocido?¿por qué no ha venido a casa, sabes lo que dijo el abogado?¿Carmen lo conoce?¿cuando regresan del viaje?¿a dónde fueron?- muchas preguntas las tenia atragantadas desde que Tania le dijo, claro por la emoción se obligo a ocultarlas pero ahora con calma quería saberlo todo sobre los misteriosos elegidos-

- Por ahí- respondió, percibiendo la reticencia a responde se sintió un poco defrauda así que asintió, esperando que le proporcionara mas información- Carmen, les conoce al igual que Eleazar, no sé cuando regresen , están en Fiyi o alguna región cercana, son buenas personas creo que el abogado también les conoce, así que no te preocupes Kate quedara en un buen hogar- - Confió en tu criterio- aseguro- ahora déjame peinarte, recuerda que debes cuidarte por 40 días-

- ¿Peo porque Kate ya nació, ya puedo volver a ser relajada?-

Esme quiso reír, ella tampoco lo sabía, simplemente investigo y habla de la dieta, el reposo, los beneficios y desventajas, con paciencia le explico a Tania todo mientras trenzaba su cabello.

- Ya esta señorita, cuando todo pase te puede cortar el cabello- le aseguro- Conociendo a Carlisle estará por entrar por la puerta con la bebe en brazos- - Si, si seguro- respondió ella con algo de mofa.

Pero bueno, la joven no se imaginaba hasta qué grado de compenetración de la relación de Esme y Carlisle, ni siquiera ellos mismo eran consciente del vinculo que les unía, un delgado e invisible hilo que se tensa cuando algo sucede a la otra persona.
Así que ella no se sorprendió cuando la puerta se abrió y Carlisle entro con la pequeña en brazos

Será un excelente padre. Pensó con algo de amargura

Se le veía tan a gusto sosteniendo a la pequeña vida en sus brazos, y la sonrisa que se dibuja en su rostro le hacía ver más hermoso, dijo Esme.

Con cuidado Carlisle entrego la bebe a Tania para que le amantara, par a sustituir el calor que irradiaba la pequeña paso sus brazos por la cintura de Esme jalándola hasta su lado, acariciando su cadera

- ¿Qué cosas de mujeres hablaron, las damas?- indago

- Sobre cuando y como será la boda- se apresuró a contestar Tania, dedicándole una mirada que decía: “ Ya sé, no me meto, pero no se están demorando”- además de a dónde van a ir de luna de miel-

- ¡Mentira!, hablamos sobre los misteriosos adoptantes-

- Cari, te arrepentiste ¿ya no quieres casarte conmigo?-

- No, digo si, digo… ¡Dios! Si quiero casarme contigo, pero no soy buena con las fiestas y las cosas pomposas o con demasiado protocolo… yo… - como decirle que ella prefería las cosas sencillas y sin tanta complicación

- Entiendo- susurro Carlisle acariciándole el cuello con su nariz- que te parece una boda en el jardín trasero y que los invitados sean nuestros amigos, ¿cura o ministro?-

- ¡Oh, que románticos!- La voz de Tania les saco de su pequeño mundo- yo pido ser la niña que carga las argollas, ¿creen que me veré bien con un vestido banco con rosa y un peinado con rositas y cosas así?- los tres rieron como locos de la pregunta de la joven

- Debes sacarle los gases- le dijo Carlisle- dale pequeños golpecitos en la espalda, así evitas que se enferme-

- ¿Por qué sabes tanto de bebes?- indago la joven

- Porque ayude a cuidar a Irina, así se aprende-

Cuando llego la hora de regresar a la casa se vieron abrumados por sus amigos que ya habían ocupado la casa, la bebe parecía un juguete para todos, ya que la cargaban y mimaban sin medida

Ojala todos los días fueran así. Nada de preocupaciones, nada de problemas solo sonrisas y mimos se dijo Esme.

Carlisle y Eleazar decidieron hacer un pequeño almuerzo para darle la bienvenida al mundo a Kate, celebrar ya confirmada boda, que le rodeaba gente maravillosa

- Ya se soluciono todo- musito Eleazar con algo de cautela. Carlisle asintió- entonces ¿irán a la exposición de arte?-

- Quizás, aun no le he dicho a Esme ¿Cuándo es?-

- A mediado de semana, nosotros también iremos-

- ¿y quién cuidara de las niñas?-

- Ya hable con Alice y ella gustosa acepto ayudarnos, ser a una noche para los cuatro- aseguro su primo

Una noche para ver a Esme sonreír, verla como aquel día hace tanto tiempo, como la primera vez que la vi, sonrió, desde ese día había quedado prendado con ella y su espontaneidad, con su hermosos ojos brillando mientras departía con aquella gente.
Durante el resto del día la casa estuvo en una calma relativa, Kate, Tania e Irina descansaban en el piso de arriba, mientras en la sala los demás se dedicaban a juegos de mesa, bromas y puntualizar todos los detalles de la boda

- ¿Qué te parece este fin de semana?- le pregunto Carlisle

Todos abrieron los ojos como si hubiese hecho algo absurdo, pero le tranquilizo la risita nerviosa de Esme- Si, está bien-

- ¡No!- exclamó Alice- no pueden no tiene vestido, no tiene organizado nada, la fiesta y la luna de miel y los invitados y … y…. - Alice, queremos algo sencillo

- Y reservado- completo Carlisle

- Pero es el día más importante de sus vidas o ¿es que piensan casarse otra vez?-

- Si, claro cuando cumplamos veinticinco años juntos, cuando cumplamos cincuenta, setenta y cinco y cuando cumplamos cien años juntos y….

- Y a no porque fueras un vampiro- susurro Edward quien sonreía - pero Alice tiene razón no se están precipitando, son muchas cosas-

- ¡No!- exclamaron los dos al unisonó

- Yo he esperado mucho- asevero Carlisle

- Y yo no quiero temer mas, se que ustedes- dijo mirando a sus amigas- me ayudaran, queremos algo intimo-

- ¿Y el cura? ¿y el curso prematrimonial?-

- Sera una boda civil- respondió Carlisle a la pregunta de Rose

- ¡Civil! Es como si no se casaran- aseguro Carmen- la boda debe ser con toda la de la ley-

- Boda es boda, lo importante es el amor y el respeto, si por mi fuera hasta en la luna con un extraterrestre me caso, cualquier cosa que le haga feliz- termino acariciando con las yemas las mejillas de Esme.

A pesar de la protestas y mohines de sus amigos al final tuvieron que ceder, primero se haría una boda civil, seguida de la boda “como Dios manda”, el itinerario quedo hecho, durante la semana no tendría tiempo ni de verse, según los planes que Alice había hecho lunes y martes se dedicarían a buscar su traje y el vestido de Esme, contactar a un cura que aceptara celebrar la boda sin haber hecho el curso matrimonial, contratar al ministro, el miércoles tendrían el día para ellos y a la noche la exposición , el jueves seria el día par a que los encargados que Alice ya había contratado arreglar el patio, armar unas carpa y contactar a la floristería.

A esa hora se pregunto Carlisle ¿Qué entenderá Alice por sencillo?, pero bueno no tenía tiempo para pensar en ello, se sentía tan embriagado por la felicidad que lo único que podía era sonreír como bobo mientras veía a su mujer siendo feliz, completamente feliz sin nadie, ni nada que le mortificara.


Los días parecían ir tan lentos que hasta un reloj de arena se paralizaría con la lentitud en que transcurría el tiempo, de lo único que estaban seguros era de que en la noches todo era caos, la pequeña se despertaba dos o tres veces llorando a todo pulmón, exigiendo su comida o un pechiche, Esme siempre era la primer a en levantarse y correr a la habitación para tratar de calmar a la niña tan solo era martes, tres días y los tres ya estaban cansados, eran pocas horas de descanso pero valía la pena ver a la bebe sonriendo.

El día de la exposición llego y el pudo notar el nerviosismo de Esme, viajaron temprano a Seattle, durante el viaje ella estuvo sonriendo, cantando pero una vez la hora de la dichosa exposición llego ella se retrajo, se distancio

- Hace tanto que no voy a un evento de estos , habrá mucha gente que me conoce y ...

- Déjalos que hablen- le tomo la mano para entrelazarlas- ellos no son nadie para acusarte o señalarte, solo tú eres la única que decide quién o qué te afecta Cari-

Ella s e acerco par a besarlo tenuemente- Te amo- musito con una media sonrisa.

Al llegar a la galería, pudo entenderla, todos los asistentes se quedaron en completo silencio por un momento contemplando la aparición de Esme, algunas cámara captaron su reaparición luego los murmullos y cotilleos llenaron la sala, apretó el brazo que reposaba en la cintura de Esme, recordándole que siempre estaría ahí para ella, que no la dejaría caer, que la sostendría así el se fuera al piso en el intento.

Poco a poco el ambiente se fue aligerando

- Esme Plath- saludo una mujer que se acercaba a ellos

- Heidi Sawyers- le saludo formal – gusto en verte, pero no soy Plath me cambiare el apellido, desde hace tiempo soy Esme Cullen-

- ¿Cullen?... bueno pero que te habías hecho amiga, llevábamos tiempo preguntándonos que sería de ti, intente hablar con tus padres, tu ex pero nadie dada respuestas, es como…

- Si me hubiese tragado la tierra, algo así, pero bien so feliz y libre- dijo viendo a Carlisle- te presento a mi esposo-

- Aun eres mi novia – corrigió Carlisle, susurrándole al oído- pero me da gusto de saber que serás mi Esposa.

La joven arrastro a Esme al otro lado de la sala para que hablara con otras personas que aun no se reponían de verla, Carlisle se quedo en su lugar, sonriendo, en su mano una copa con vino

- Es una mujer comprometida- la inconfundible voz de Félix le hizo recordar la primera noche que la vio

- Si, así es-

- Que afortunado el que tenga a esa preciosura- sintió celos, aunque la frase era un cumplido hizo que su sentido primitivo surgiera

- Soy muy afortunado, gracias y seré más feliz cuando haya dado el sí este fin de semana-

Entonces, esa noche ella comprendió que no hay mejor forma de dejar el pasado que enfrentarlo, esa noche Esme dejo por siempre cerrado ese capítulo en su vida, esa noche por fin podía decir que perdonaba todo lo sucedido y que aquello no merecía ni ser recordado, esa noche se sintió más ligera y por primera vez quería llorar de la emoción, ya no habría noches de temer, ni pesadillas, ni la voz o la mirada de sus padres acusándole o cohibiéndole desde esa noche ella y Carlisle tenía el control de su vía por completo, esa noche al cerrar los ojos solo le veía a él, a su ángel de la guarda su ángel de carne y hueso; es noche se hundió en sus costillas respirando su aroma


Los días siguientes fueron mas caóticos, Alice , Rose Bella e incluso Carmen revoloteaban por toda la casa como si fuesen ellas las que se fueran a casar, cada segundo alguna tenía una objeción respecto a algo, el vestido, los invitados, la comida, que si llovía que si hacía calor, que si no iba .. Que… que….

- Podrían todas tomar aire profundo y dejar de ponerme nerviosa, si continúan así me escaparé o declinare de mi decisión, me están asustando- chillo Esme quien revolvía un vaso con agua y azúcar - Hasta Tania está asustada y Carlisle…

- Carlisle esta igual de emocionado y enfadado porque esta noche no dormirán juntos- insinuó, bueno acertó a decir la rubia que blandía unas hojas frente a ella

- ¡Eso si que no!- repuso ella enfadad- Carlisle dormirá donde ha dormido los últimos días, ya he cedido en muchas cosas y esta créanme no, claro que no- - Pero Esme las…

- Me importa, no creo en tradiciones, no como ustedes así que no me harán cambiar de parecer- dijo firmemente- saben que mejor las dejo aquí y me voy a ver a las niñas-

- Respira hondo Carlisle te ama con locura- susurro Bella con ese tono con el que se dirigía a su esposo, es e tono que podía hacer sentir celos a cualquiera alrededor.

Asintió ligeramente mientras sus amigas cantaban a todo pulmón Amarte así de Lerner

Amarte así
es vivir un sueño eterno junto a ti
es confiarle al universo
este milagro de sentir
Amarte así
Amarte así
Entregándome al destino que elegí
y que estés en mi camino y
yo en el tuyo y compartir
amarte así
Así, hasta morir
hasta el fondo de mi alma
amarte así
así hasta morir
ni la eternidad me alcanza
para agradecer que
hoy puedo amarte así .Amarte así

Mientras subía podía oírlas terminar de corear aquella canción, al llegar a la planta superior tenia las mejillas completamente coloradas, ciertamente aquella canción decía mucho de lo que ella sentía por Carlisle. Suspiro profundamente, amarlo sería un completo regalo, uno que no desperdiciaría.

Estar con Tania y las bebes le ayudo a relajarse, era como estar en un mundo alterno donde los ruidos de las niñas eran música para ella y la voz de Tania una musa.

Una vez sintió que Carlisle llego corrió hasta la puerta y cuando el ingreso a la casa se abalanzo sobre él, enredando sus brazos en el cuello y secuestrando sus labios en un muy amoroso, frenético e insaciable beso, al comienzo el parecía sorprendido pero luego simplemente cedió aquel momento, dejaron que sus labios se amaran con locura, que sus lenguas se desnudara y que aquel beso se prolongara haciendo estremecer sus cuerpos.

- Te amo- dijo Esme sobre los finos labios de Carlisle, un nuevo roce y le abandono no sin antes sonrojarse por su demostración.

Quito de las manos aquel maletín - ¡Wow! Sí, me vas a recibir así todos los días, seré el hombre más feliz Cari-

Ella rio tenuemente- Vamos a comer algo, Alice dejo la comida preparada-

- ¿Donde están todos?-

- Las niñas descansan, los demás fueron al cine-

Juntos cenaron en completo silencio, un silencio simplemente agradable, su última noche de solteros descansaron juntos, entrelazados, completamente compenetrados.
Al despertar Esme noto que estaba sola, un tanto decepcionada por su soledad decidió levantarse, debía comenzar a prepararse la boda civil se llevaría a cabo a las diez de la mañana y luego la boda oficial

- No te muevas Sra Cullen- ordeno Carlisle quien llevaba una bandeja con su desayuno y una hermosa rosa blanca adornándole

- ¡Oh!- susurro ella, él siempre sabia como sorprenderla y hacer que su corazón latiera con más fuerza

- ¿Creías que te había dejado sola sin un buen motivo? Oh Cari, debes confiar un poco mas- juntos desayunaron en la cama, él le dio de comer como si fuese una bebe y ese detalle simplemente le estrujo el corazón de la felicidad.

Alice ingreso a la habitación como un tornado haciéndoles levantarse, saco a Carlisle y se quedo con Esme. Prepararse fue más difícil de lo que se imaginaba, su loca amiga quería dejarla como una princesa o una muñeca viviente, lo que se le ocurriera primero, peino su cabello, recogiéndole por completo, un muy elaborado peinado que dejaba completamente desnudo su cuello, y parte de la espalda. La maquillo tenuemente, resaltando solo ojos y boca, dejando que todo se centrara en el vestido que aunque sencillo era sexi, según su amiga, no era completamente recto, pero tampoco abombado, se ceñía sobre su dorso y tenía un hermoso corte princesa, resaltando sus atributos.

- Vamos, si no las dos bodas se cruzaran- presiono Alice, haciendo que sus manos comenzaran a sudar y su corazón repicara fuertemente- Esta hermosa- aseguro su amiga ayudándola a bajar- aun no entiendo porque no usaste un vestido blanco-

- Alice, no soy pura, además este color me gusta- si el vestido no era blanco pero su color era un bello marfil

- Pero es que … ya está bien-

Sonrió cuando llego al patio y vio la cara de todos sus amigos, todos sonreían, Carlisle le tomo del brazo llevándole por un pequeño pasillo improvisado, el cual estaba decorado con muchos pétalos de rosas de todos los colores.

Una vez frente al ministro la cosa fue más sencilla, se firmo el acta correspondiente Emmett , Edward, Alice y Bella fueron sus testigos, una vez ellos estamparon sus firmas, se oyeron aplausos y gritos que exigían un beso, sellando así su matrimonio, ante las leyes humanas ya eran marido y mujer.

Rose y Carmen la obligaron a dejar a su esposo para esperar al cura, una vez este llego Eleazar fue el encargado de buscarla

- Vamos a hacer esto como se debe- le anuncio, ella poso su mano sobre su brazo, sentía que las piernas le temblaban como gelatina, ya no debía estar nerviosa, ya era la esposa de Carlisle, pero sin embargo hasta las mariposas de su estomago luchaban, y su corazón, bueno… ese no dejaba de latir frenéticamente por su amado.

En lugar de sonar la marca nupcial, sonaba una tenues notas de una guitarra, seguido de una voz grave

ó meu Deus obrigado porque Tu me deste,
esse alguém que entrou no meu caminho
ó meu Deus Te agradeço porque Tu fizeste
esse alguém pra mim, que me deu um novo rumo


si bien no entendía a la perfección el portugués podía sentir lo que aquella melodía significaba, camino a paso lento hasta el improvisado altar, Carlisle volvió a sonreírle con mas amor que antes, una vez sus manos se unieron fue simplemente mágico, sus ojos escocían, su mirada se puso vidriosa.

Cada parte de aquella liturgia le hacía estremecer, de reojo veía a Carlisle contemplándole, dejo que un suspiro saliera, al momento de los votos Carlisle agrego algo mas a aquellas palabras del cura:

-é alguém que eu amo alguém que eu preciso é alguém que eu quero alguém que eu procuro se eu soubesse que teria alguém pra mim assim, pode crer, és o meu grande amor um amor tão grande assim, não poderia encontar em lugar algum, neste mundo, em nenhum coração- le dijo Carlisle, ella no sabía que su esposo parlara Portugués tan fluido


En ese momento aquellas lagrimas reprimidas dejaron sus ojos para recorrer sus mejillas, la emoción le aturdía, a tal punto que el cura tuvo que repetir aquella pregunta

- Esme ¿aceptas a Carlisle como tu esposo?-

Con voz completamente rota por la emoción susurro un “Si”, entonces el padre les declaro marido y mujer, recordando también que: “lo que Dios ha unido ni el hombre podrá separarlo”

Antes de aquel beso, Carlisle limpio las pequeñas lagrimas de su mejillas con más dedicación, luego atrapo sus labios en un torrencial beso.

Juntos y por siempre. Pensó ella antes de dejarse llevar por aquel beso, dejándose llevar al cielo porque ese era su cielo, uno muy grande y exclusivo, uno en el que a pesar de los problemas y de los contratiempos le sostendría y amaría incondicionalmente.

La lluvia de arroz sobre ellos, les hizo separarse, se sonrieron sabiendo que aquello era un nuevo comienzo.

Si, amar puede doler pero en ese momentos los pensamientos de ellos se dirigían a un mismo rumbo: duele más negar a amar, negar aquel sentimiento, negarse a probar y fallar, negarse a disfrutar de aquel regalo, negarse a reír y llorar, si fuera por aquello no existiría nada emocionante en la vida, así es como aquella frase: “prefiero un minuto contigo que una vida sin ti” cobra sentido. Amar es arriesgarse los azares de la vida son imprevisibles por eso se debe disfrutar, reír y llorar sin temer. Así es amar, simple y complejo.

jueves, 25 de noviembre de 2010

AMARTE DUELE CAPITULO 19 ALEGRIA


CAPITULO 19 Alegría


Buenas a todas si por fin después de mil años actualizo, tan solo falta dos entregas mas y zas se acaba este bello fic, perdonaran lo tarde de la actualización pero ahora mismo estoy sin internet y creo que así será hasta la próxima semana… mañana sea como sea les actualizó Tango y El sábado Limites….


Twins mi amor te extrañare locamente pero pos así es mi vida... gracias por todo te amo con locura, intentare convencer a alguien para que me facilite conexión no prometo nada …. Niñas espero les guste este capitulo … miles de besos


Ada Cullen



No comió, se dedico a obsérvale como si fuese algo novedoso, grabo en su mente cada detalle del hombre que amaba locamente, de aquel hombre que irrumpió en el infierno y le llevo al cielo, aquel hombre que sin ser mago había logrado con sus trucos avivar su alma y curar su corazón


- Esme ¿no tienes hambre?- cuestiono Emmett- ¿estás enferma? no has comido nada- sintió que sus mejillas se calentaban rápidamente, negó ligeramente y a pesar de no tener mucha hambre, mordió el pedazo de pizza


- Algo tiene de eso estoy segura, la conozco bien- aseguro Alice quien le escrudiñaba detenidamente


- ¿Nos contaras que sucede?- a Eleazar le había picado el bichito de la curiosidad, por tanto también quería saber que sucedía entre ella y su primo ya que él también actuaba raro- ¿a caso estas embarazada?- Ella abrió los ojos tanto como pudo, casi al punto de dolerle- no me mires así, es normal, son una pareja joven, los hijos serian normal, además han estado actuando muy raro- Esme sintió un pequeño escozor en sus ojos, esta vez se negaría a dejar que sus conductos lacrimales se liberaran


- Que tengan todos buenas noches- dijo levantándose


- Lo siento, no si dije algo imprudente-


- No claro que no… solo estoy cansada, que pasen buena noche- rápidamente se giro para escabullirse a su habitación


Antes de ingresar a la casa oyó que Carlisle le discutía algo a su primo


“Se fuerte” se dijo antes de cerrar la puerta, claro antes las manos de Carlisle interceptaron la puerta evitando que la cerrara, sin mediar palabra alguna ingreso a su habitación para sentarse en la cama.


Mordió ligeramente sus labios, las cosas no estaban saliendo como había pensado, no, todo se había visto malinterpretado, ¿Cómo creía Eleazar que ella estuviera embarazada?¿ a caso olvidaba su pequeño defecto? , todos sus amigos sabían que Nunca podría tener hijos.


- Lo siento- dijo muy bajito. Sintió que todo su interior se quema de la rabia


- ¿Que sientes? Estar con alguien como ¡yo!- no se dio cuenta que había elevado la voz demasiado- ¡que esta defectuosa! ¡insegura!, que tiene miedo a todo y de todo, que aun no se permite confiar porque cree que todo es un sueño y que al abrir los ojos estará la pesadilla, que teme que esto solo sea un oasis y que…-


- ¿Qué?¿ que aun ama a la sabandija que la lastimo?- interrumpió Carlisle- por eso es que no puedes darte una verdadera oportunidad conmigo, por eso es que me dejaras ¿verdad? Porque siempre has estado enamorada de él y a pesar de todo le extrañas- se incorporo para llegar a ella y tomarla de las muñecas - ¿Los amas? Dime, Esme, sincérate-



Sus miradas se encontraron por varios segundos o quizás minutos, Esme se resistía bajar su vista, si lo hacía estaría hallándose a sus palabras, Carlisle resoplo frustrado, la rabia que sentía por la imprudencia de Eleazar se sumaba a la ya acumulada por la actitud de su ángel, soltó las muñecas dejándolas caer, camino a la ventana, necesitaba tomar el control de su cuerpo de su mente, su frente se recargo con el frio cristal, cerró los ojos deseando que las palabras que había escupido con tanta rabia se borraran


- No lo amo- la voz de Esme rompió el silencio- nunca le ame, enamorada , quizás los primeros meses, y no, no lo extraño, nunca podría extrañar a alguien que me mato en vida, que me redujo- espero que Carlisle se girara, al ver que este mantenía su cara oculta continuo, lentamente le conto la llamada de su madre y las palabras que volvieron a echar a bajo su confianza, a medida que su relato avanzaba él se volvió para verla, apretando los puños a lado y lado de su cuerpo- en verdad ¿quieres a una esposa que nunca te dará hijos?¿no quieres un casa llena de niños corriendo y gritando?-


- Si esa mujer eres tú no me importa- le respondió acercándose para fundir sus cuerpos en un abrazo, de esos abrazos que te hacen volar y desear nunca aterrizar, de esos abrazos que rompen huesos- Esme, creí que no me amabas, creí que me dejarías, que no era suficiente- confeso inhalando el aroma floral de su cabello- Entonces Cari, ¿nos casaremos?- Esme enterró su rostro en el hueco entre su cuello y su hombro.


- Si- respondió ella haciendo que su estremeciera, no pudo evitar gemir, le estrecho mas para poder sentir sentou calor, no permitiría que nadie se la arrebatara.


Se mantuvieron entrelazados por un buen tiempo, sintiendo la paz del ambiente, la tranquilidad y sobre todo quitándose un peso de encima; balanceándose como en un columpio, él tarareaba una suave melodía


- ¿ Dormirás conmigo?- pregunto tímidamente


- Claro que si, Cari, extrañaba sentir tu cuerpo y abrazarte en la noche, verte despertar, poder besarte cuando tus hermosos ojos se abren- acuno su rostro entre sus manos para besarla, sentir nuevamente sus carnosos y suaves labios, ella dejo que sus manos se enredaran sobre su cintura, el sabor a pecado de Carlisle simplemente la hacía vibrar, sus lenguas se desnudaban antes los delicados movimientos, no precisaba acelerar aquel beso, dejo sus labios para poder tomar aire y luego volvió a tomarlos impaciente, deseoso, cegado por el momento se llevo hasta la cama, dejando que sus cuerpos cayeran como dos ligeras plumas.


Esme decidió dejar que sus temores corrieran, estaba dispuesta a vivir y arriesgarse, lentamente comenzó acariciar el cuerpo bien formado de Carlisle, hasta que un pequeño golpe en la puerta rompió el momento, inmediatamente se quedo quieta, controlo la respiración, apretó los ojos


- Cari…- otro golpe más fuerte interrumpió la melódica voz de su médico- ¿Qué sucede?- pregunto él, manteniendo su cuerpo sobre el de Esme


- Ven a ver a Tania- la voz de Carmen sonaba un poco alterada


- Eleazar y Edward son médicos- arguyo rápidamente-


- Sí, pero tú eres si obstetra- gruño por lo bajo.


Las manos de Esme lo empujaron haciendo que se levantara, ella también se levanto arreglando sus ropa y peinado su cabello, manteniendo sus ojos lejos de Carlisle


- ¿Qué le sucede?- cuestiono cuando abrió la puerta


- Siento interrumpir- susurro Carmen, Esme negó, indicando que no interrumpía nada- se puso mal, creo que comió demasiado-


- Vamos a ver ¿Dónde está?-


- En la sala, no ha querido moverse-


Esme corrió escaleras abajo, seguida de Carlisle y Carmen, sobre el gran sofá de la sala se encontraba desmadejado el pequeño y abultado cuerpo de Tania, lucia mortalmente pálida, y unas pequeñas gotas de sudor se formaban en su frente, arrodillándose junto a ella


- Tania- le llamo


- Duele, duele mucho- musito con voz rota


- Carlisle, revísala- chillo- ¿Dónde están los demás?-


- Eleazar salió a tomar aire, él
no sabía que…- Esme comprendió- lo siente mucho Edward se marcho con los demás porque creían que estaban importunando y nosotras nos quedamos platicar cuando comenzó a sentirse mal-


- Carlisle- chillo nuevamente


- Estaba trayendo esto- indico una pequeña caja donde guardaba algunos instrumentos médicos.


Ella tomo la fría mano de Tania , mientras Carlisle comenzaba a examinarla, poniendo primero un termómetro bajo su legua y luego tomando la presión, su cara completamente estoica no le permitía formarse una teoría


- Tania ¿Qué sientes?-


- Me duele… ¡Ay!-


- Son punzadas-
la aludida asintió ligeramente- Continuas- volvió a asentir- Alguien quiere nacer ya- dijo esbozando una gran sonrisa-necesito llevarte al hospital y hacer unos últimos chequeos, si esto continua la bebe nacerá pronto. Carmen avisa a Eleazar, Esme enciende el auto y alguien busque la ropa de la bebe-


Mientras las mujeres hacienda lo que el había ordenado, tranquilizo a Tania, en ese momento ella debía estar completamente asustada, una vez Carmen apareció con Irina en brazos y la pequeña pañalera en manos, le indico que se ubicara en el coche, incito a Tania para que caminara hasta el auto.


Una vez llegaron al hospital la condujo a su consultorio, donde hizo alguno análisis entre ellos un tacto


- ¿Te habías sentido mal durante el día?- delibero


- Yo… no quería que por mi se dañara la fiesta-


- Algo más que deba saber-


- Yo he antes de que me tumbara el dolor, orine demasiado, mucho-


- ¡Rompiste fuente!-
exclamó


- La bebe nacerá hoy, has dilatado bastante te falta unos 3 centímetros, quizás cuestión de dos horas para que termines de dilatar, ordenare te lleven a una habitación-


- Tío, me duele-


Vacilo un poco antes de contestar- quizá una epidural te ayude, aunque no comparto su uso, puede dolerte mas-


Ordeno a una enfermera llevarla a un cuarto y aplicarle la inyección, sabía que dolía, si una mujer adulta lloraba de dolor entendía porque el desespero de “su sobrina”


Cuando ingreso a la sala de espera se encontró con su familia, Esme paseaba nerviosa e impaciente, Eleazar sostenía a sus mujeres en un abrazo, anuncio lo sucedido y permitió que Esme y Carmen le acompañaran, claro alertando cualquier cambio.


En el cuarto se oían algunos gritos que a Esme le desgarraban el corazón, cuando entraron una enfermera sacaba una fina aguja de la espalda encorvada de Tania


- Ya esta, esto te ayudara a acelerar y sentir menos- hizo un gesto a las mujeres y salió del cuarto


- Bebe- susurro Carmen- se fuerte-


Tania les regalo una leve sonrisa - Esme, ya encontré a los padres perfectos para Kate-


- ¿En verdad? ¿por qué no nos habías contado?¿cuando les conoceremos
?- se sentó en el borde de la pequeña cama


- Es que han estado de viaje, pero pronto les conocerán, te van a encantar- aseguro antes de retorcerse producto de una nueva contracción- sabes, creo que tendré que cuidar de ella por unos días, digo, yo tendré que alimentarla porque ella no podrá-


- Claro cariño, no es lo mismo que le alimenten con esas leches que venden, nada como la de la mami- dijo orgullosa


Menos de una hora transcurrió cuando Carlisle volvió a examinarla, mejor dicho para que se diera cuenta de que ya era hora de que Kate se integrara a este mundo.


- Querrás cargarla apenas nazca-


- Claro, si…se puede- respondió


- Carlisle, ¿Esme podrá cargarla?-


- Me asegurare de que una enfermera se la deje cargar, ahora vamos jovencita, Eleazar entrara a apoyarte-


- Bien-


Se desplazaron rápidamente por la ala de maternidad hasta llegar a las grande puertas grises que anunciaban el paso restringido, antes de que la puerta se cerrara Esme susurro un: Se fuerte


Espero carcomida por el miedo frente a esas puertas, no sin dejar de orar por las pequeñas.


En su corazón deseaba que Tania se quedara con la bebe, y es que para Esme no era malo que la joven criara a su hija, ella podía continuar sus estudios y sacar adelante a su bebe, conocía algunos casos, y los resultados eran excelentes, lo único que necesitaban era apoyo y ganas de seguir.


Creyó oír un desgarrador quejido y un llanto, se paro en puntitas para observar por la ventanilla el pasillo, quería pasar esas puertas y averiguar si la bebe había nacido, cerciorarse que Tania estaba bien, pero nada sucedía, el silencioso pasillo continuaba silencioso


Se recargo en la pared cercana, esperando…. Se sobresalto cuando una enfermera le llamo, rápidamente seguro en sus brazos yacía envuelta en una manta rosa la pequeña, rápidamente la tomo, sonrió al ver el rostro de la pequeña, regordete y rosadita, con largas pestañas y tenues cejas oscuras, su cabecita cubierta por un gorrito blanco, pidió a la enfermera levantara un poco aquel gorro, se sorprendió al ver que la pequeña solo tenía unos cuantos hilachos por cabello y todos oscuros


- Debes parecerte a tu papi, ¿Verdad Kate?, serás una niña muy linda, un poco de Tania y un poco de él, espero que tenga ojos claros- volvió a sonreír, bueno si es que había dejado de sonreír porque desde que la tuvo en brazos se sintió enormemente feliz- parece un viejito- susurro cuando acaricio su piel- tienes arruguitas y pareces un peluche- la enfermera rio bajamente- eres hermosa-


- Sí que lo es, pero ahora mismo me la tendré que llevar, una vez regresen a la mami a la habitación y me cerciorare de llevar a la bebe-


Reacia a la idea de que se llevaran tan pronto a la pequeña se negó, pero luego cedió; Carmen quien sostenía a Irina dormida en sus brazos, quería conocer a la bebe así que fueron a la sala donde estaban los bebes, pocos niños habían nacido esa noche facilitando dar con Kate


- Es hermosa- aseguro Carmen- se parece a mi Iri, creo, nosotros la adoptamos con pocos días de nacida pero son tan hermosos…-


- Tan inocentes- continuo Esme- son pequeños, frágiles, son unos angelitos-


- Así es-


- Carmen , creo que deberías ir a casa, necesitas descansar y mañana te dolerán los brazos de cargar a Iri, Eleazar puede ir contigo, yo cuido de las niñas-


- No, nosotros esperamos-


- Hazme caso, mañana vienes temprano, además no creo que nos dejen quedarnos a todos-


Carmen asintió, regresaron a la sala de espera donde Eleazar le abrazo y planto un beso, luego la beso a ella en la mejilla, le susurro una disculpas por si imprudencia, Esme sonrió, a penas logro que se marcharan se dirigió al cuarto donde Tania se recuperaba, espero que al entrar la pequeña durmiera se sorprendió verla con la niña en brazos


- Es linda ¿verdad?-


- Mucho
- acepto


- La han traído para que la alimente, es tan pequeñita, tan…-


- Sorprendente que haya crecido en tu cuerpo-


- Aja-


- Debes descansar-
susurro Esme cuando vio que Kate estaba profundamente dormida- ¿Se quedara contigo?-


- Oh no, la enfermera se la llevara-


Las dos observaron en silencio el pequeño regalo de la vida, las dos sonriendo observando a la pequeña que se llevaba su diminuta mano a la carita, antes de que regresara la enfermera Tania se había dejado arrastrar por el sueño.


Una vida, una hermosa vida acababa de venir al mundo, una vida a la que debían cuidar


- Espero pronto podamos conocer a los elegidos, Kate merece una buena familia-


- Totalmente de acuerdo-
le susurro Carlisle abrazándole la cintura y dejando que su rostro se recargara contra el hombro- debemos descansar Cari, ¿por qué no vas a casa?-


- Estás loco- respondió apretando un poco sus dientes- no me iré a casa hasta que ella se vaya, puedo dormir en el sofá-


- Hasta eso amo de ti Cari, por eso deseo casarme contigo ya, ahora mismo si es posible- Esme se encogió sus hombros- Sra. Cullen, yo me siento en este sofá y tú te acuestas dejando la cabeza recargada en mi regazo-


- Está bien Sr Cullen. Podemos casarnos esta semana, yo… yo no quiero nada espectacular, con tal de que estés tu, pues no importa si es aquí o en una cárcel- los dos rieron como tontos.


Riendo del nuevo rumbo que tomarían, una vida juntos, una vida donde no serian una isla si no parte de un mundo, de una familia. Tania , se mudaría con sus padres, Kate pasaría a cargo de terceros y ellos se casarías e irían de luna de miel


- Te amo Carlisle- susurro antes sumirse en su sueño


Carlisle rio, al oír sus palabras, sonrió por la perfección de la vida, que aunque con tropiezos y caídas siempre nos ofrece el final alternativo, felicidad o tristeza depende de cómo se le vea, triste podría ser este momento sabiendo que la niña se alejaría de su madre, pero por el contrario todos celebraban el acontecimiento, ver que las dos estaban bien.


La conclusión de Carlisle para este día y la enseñanza propia fue: la vida necesita de estos pequeños trompicones para ser más divertida, ¿qué sería de la vida si solo se riera?, de seguro se aburrirían montones, por eso existen esos pequeños días grises, los cuales tienen como finalidad enseñarnos algo y hacernos más fuerte, él mismo podía dar fe de ello, con Esme a su lado aprendió a amar sin control, a dar incondicionalmente, a reír, a proteger y sobre todo a hacer que ella confiara


- Te amo Cari, de aquí a la luna- murmuro.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Amarte Duele. Capitulo 17 PALBRAS



AMARTE DUELE
CAPITULO 18 PALABRAS

Bueno como lo prometido es deuda después de dos semanas dejo el capitulo de amarte, nuevamente lo siento, ya la semana entrante las cosas se normalizan, me regreso a Bucara- para las que no sabian, soy Colombiana- comenzare una nueva etapa en mi vida y practimanete dejo las alas de mi mamá gallina y mi papá dragón, comenzare las practicas y a buscar un trabajo, ya soy una niña grande... jajajaja.. mentiras... Recuerden queda poco para el fin dos capitulos y zas
Bueno mis amores GRACIAS POR EL APOYO QUE DIA A DIA RECIBIMOS DE PARTE DE UDS, GRACIAS POR POR PASAR A LEER NUESTRAS LCOAS IDEAS, POR TODOOO.....

TIWII MI AMOR MI TWINS A TI GRACIAS POR ESTOS MESES, POR ESTAR AHI Y SER MI SOPORTE CUANDO MAS LO HE NECESITADO Y CUANDO LA INSEGURIDAD ME ABSORBE Y QUIERO ECHARLO TODO A LA BASURA, GRACIAS POR TODO TWINS, TUS PALABRAS ME AYDAN UN MONTON LO SABES, EL LUNES TENDREMOS UNA LAGRA Y HERMOSA CHARLA ASI QUE ADELANTA TODO PORQUE NO TE DEJARE ESCRIBIR... ESTE CAPITULO CON AMOR PARA TI Y TODAS NUESTRAS SEGUIDORAS

p.s: mas tarde o a la noche subo limites asi sea que roce la madrugada del domingo lo subire.. abrazos
(Angie linda gracias por tu aporte enserio, me gusto el comentario en tango, intentare hacer mas claro las intervenciones XD)



Mientras en la mansión Cullen como era llamada de cariño la gran casa tanto de propios como visitantes- lo que se traducía a sus amigos- se vivía días de completa locura y presión por los preparativos de la fiesta en honor a Tania, y aunque la joven indagaba el motivo del revuelo todos le sonreían y contestaban:

- Habrá una fiesta- siempre restando importancia al motivo, y si llegaba a ser uno de esos días en los que se hallaba preguntona decían- Todos los días deberían ser fiesta, así que ¿Por qué no celebrar que estamos vivos?- Emmett había sorprendido a todos con la ingeniosa respuesta.

Claro no para todos era completa alegría, y nadie podía culparle más cuando el bicho de la desconfianza le picaba en los más profundo y cuando los temores calaban cada sentido haciéndole tambalear, Esme trataba de calmar su creciente miedo, miedo a todo lo que sucedía, miedo a su próxima y aun infinidad boda, miedo de sí misma, miedo de fallar, miedo a ser herida, miedo a vivir, y aunque aparentaba y luchaba por no dejarse vencer por ese maldito mal no lo lograba, Carlisle la notaba tensa, distante y distraída, a mitad de semana había llegado con la firme intención de fijar fecha para poder unirse y aunque la gente actualmente pensara que el matrimonio estaba mandado a recoger él lo veía como el ritual en el cual se juraban amor, no uno eterno pero si uno puro, sincero, incondicional, amor fidedigno, amor a prueba de todo.

La casa era un lio, prácticamente había bromeado a Alice diciéndole que debían establecer horarios para el tráfico fuera más fluido y evitar colisiones, su amiga sacudía los hombros y gruñía en bajo, y en realidad había planeado en hacer un horario o solo llegar a casa cuando la gente migrara a sus hogares, el caos era el rey en su mansión la sala, las escaleras, la cocina, y hasta la habitación de Esme estaban copadas, decoraciones, obsequios, y muchas otras cosas por las cuales no preguntaría o si no se ganaría un:

- Hombres no entienden nada de nada para ellos todo es lo mismo y nada es igual, nunca le digas tráeme las llaves porque conseguirás un pico de loro o una cruceta y entonces de nada servirá porque si querías abrir la puerta tendrás que soltar un tubo o cambiar un neumático- Si, Alice podía llegar a ser demasiado temperamental cuando nadie comprendía la complejidad de organizar una fiesta, además no sabía que tanto mas resistiera su paciencia, el comportamiento que en los últimos días tenia Esme amenazaban con hacerlo saltar de un abismo, la veía sonreír, claro, pero no era sincera, sus ojos, sus gestos, su movimiento corporal la delataban, la conocía como a la palma de su mano, podía decir que línea había y hasta donde llegaba con solo cerrar los ojos, le dolía que aun con lo vivido ella no confiara por completo en él, solo había pasado dos días, ya era viernes, al día siguiente seria la dichosa fiesta y ella cada segundo más lejana, a su lado pero inalcanzable.

- Puedes padecer de estrés postraumático- fue la respuesta profesional de Emmett le dio el viernes a la hora del té- sabes ella sufrió por mucho tiempo en silencio y de repente con un chasquido su vida da un giro de 360º, los cambios en su vida han sido drásticos, en menos de un año ha progresado mucho, lo que para otros pacientes duraría quizás dos años o más, me pregunto ¿aun tendrá traumas? ¿en verdad ha superado todo?¿o simplemente lo oculta? el ser humano es complejo, sabes, puedes parecer estar en el mejor momento, estar solido como una roca pero por dentro puedes estar literalmente destruido, los mecanismos de protección y auto conservación son tan místicos que puede ser una opción a tener en cuenta- el tono de su amigo solo le demostraba lo apasionado que estaba por su carrera- si fuera alguien más te aseguro que ni siquiera permitiría que un hombre, cualquier hombre-aclaro meditabundo- si todos los días al despertar Es se pone una coraza debe armarte de paciencia ella sola decidirá salir de esa etapa, confía Carlisle, confía, recuerda ten calma, dale tiempo- terminaba suspicaz su amigo.

- ¿Tú crees? – no sabía a ciencia cierta porque preguntaba si por su teoría del estrés o la loca hipótesis de protección-¿Y si no se quiere casar?¿ y si …?-

- Y si le preguntas, ¿no es más fácil?- a veces odiaba a Emmett, solo cuando el grandulón llevaba la razón

Claro todo sería más fácil, si no temiera perderla, ¿Dónde estaba la valentía?¿dónde estaba su confianza?, a si, en el mismo lugar donde estaba la seguridad de Esme, perdidos, refundidos en alguna parte de su ser, había estado eso era seguro pero se esfumaron aquella noche de miércoles.

pido a todas las mujeres que rodeaban a su prometida, les dejaran solos por esa única noche para poder agasajarla con una velada única, su turno lo había terminado con dos o tres horas de sobra, se arriesgo a escribir un poema o algo que se le asemejara-porque estaba seguro que lo único que escribía bien era las formulas medicas y la lista del mercado los viernes a la noche-, le recordaba lo valiosa e importante que era en su vida, y más aun le rogaba permanecer en ella por muchos días, tanto que tuvieran que ingeniarse más día en el calendario. De camino a casa había comprado una botella de vino, una flores que en lugar de tarjeta y dedicatoria cargaban una hoja de un almanaque donde se leía en letras grandes y rojas:-Abril- con marcador se señalaba el día 10 como elegido para su boda, el día propicio para unir sus vidas ante un Dios que todo lo ve, pero, bueno las cosas no salieron como quiso y deseo, había ingresado a la casa sigiloso, la sorprendería, grito su mente riendo alegremente, nunca imagino que el sorprendido seria él, Esme estaba sentada tras su escritorio con la vista fija en una serie de documentos, se detuvo en la penumbra para observarla, para deleitarse, para permitir que su desquiciado corazón se relajara un momento y dejara de latir tan frenético, esperaba que nunca por ninguna razón ese loco musculo mermara su latir frente a la razón de vivir-aunque fuera un cliché o una cursilería- Esme merecía incluso que el se vistiera de Cupido para el próximo san Valentín y le flechara así se aseguraría de nunca perderla.

Dio un paso y en ese segundo se detuvo, bajo la tenue luz la vio brillar, unas lagrimas que viajaban por sus mejillas, un suspiro y un:

- Tu puedes hacerlo, es lo mejor, él no lo merece- con eso retrocedió y fue directo al cubo de basura para deshacerse de aquello, se sentía traicionado, ¿Qué no merecía?¿que era lo mejor y para quién?¿por que no preguntaba si él creía lo mismo?, la suave brisa le golpe el rostro, ingreso a la casa por la puerta trasera y se adentro a la cocina para preparar algo de café, no había alcanzado a controlarse, ni siquiera la había sentido, fue muy tarde cuando la noto, ella había pasado sus manos por encima de los ojos tapándoselos y su cálido aliento había chocado contra su cuerpo haciéndole estremecer, cerró los ojos con fuerza y se mantuvo firme, no giro, no le beso, ni siquiera respiro

- ¿¿Hace mucho llegaste?- negó suavemente con la cabeza, ella soltó sus manos-¿Tienes hambre?-volvió a negar-¿estás cansado?-

- Si- se soltó de su abrazo pero no le miro-Me voy a descansar- fingió que nada sucedía, con la cabeza gacha se marcho de la cocina para irse a su habitación- Te amo cari, recuérdalo- con eso se marcho a su habitación.

El jueves y el viernes se la paso lo más alejado de su novia su … bueno Esme no había dicho nada , acerca de ninguna decisión, se hallaba tan absorta en los últimos toques para la fiesta de la tarde, cada media hora se repetía que debía darle tiempo como dijo Emmett y sobre todo paciencia, no sería un tonto que por precipitar y empujar al amor de su vida, lo perdiera no señor.

El sábado paso menos caótico, durante la mañana se refugio en el trabajo, nuevos casos, nuevos retos y sobre todo podía alegrar la vida de sus pacientes; pasadas las diez Eleazar llego a su despacho con una enorme, gigantesca sonrisa

- Primito- saludo sorprendiéndole con una gran abrazo- Te echado de menos, claro mas extraño a mis mujeres-

- Eleazar, ¿qué te trae por aquí? –

- Saludarte por su puesto y entregarte personalmente eso-
extendió una tarjeta lujosa, de color pastel y letras negar, extendió la mano para recibirla , cerro los ojos u negó, nunca se había considerado como un hombre que le gustara codearse con la gente de elite- es una exposición de arte, pidieron que asistieras- aseguro

- Tendré que pensarlo-

- Puedes llevar a Esme-

- Veremos- respondió serio y dedicándose a observar la tarjeta

Su primo indago fallidamente el motivo de su estado. Cuando la hora de la fiesta llego se dirigió a la casa, era hora de verla y esperar que ella le contara que era lo mejor.


Esme había invitado a Tania al centro comercial, la joven casi no podía caminar el avanzado estado de su embarazo, los pies inflamados y demás síntomas a veces complicaban todo, la niña había manifestado no sentirse muy bien, se le veía pálida pero alegre

- Tía, crees que puedo comprar esto- Esme dirigió su vista ala s manos de la joven que sostenían alegre una chaqueta de cuero negro, rio suavemente, Tania rodo los ojos- ya se ahora no me la puedo poner pero más adelante si-

- Llévala, ese será mi regalo postparto- dijo pasando una mano sobre el vientre

- Gracias-

Almorzaron juntas así permitía a las demás termina de de organizar y poder preparar los aperitivos

- Están peleando- soltó de repente la joven pelirroja

- No, para nada- claro algo pasaba pero ella lo negaba, además su estado letárgico y distante no ayudaban, no había tenido el valor de decirle que con tanta cosa se sintió vacía, que se pregunto si lo que hacía era lo correcto, sintió que debía dejar todo, iniciar lejos, que tenía miedo y dolía sentirse así cuando en sus brazos la seguridad era garantizada, que no quería dañarlo y que lo mejor era dejar las cosas y continuar de amigos, pero que era una jodida egoísta que no podía renunciar a él, a ellos, que había recibido una llamada de su “familia” y que había terminado ahondar su herida

- Segura Tía, no quieres contarme-

Rio un poco antes de negar- desde cuando te titulaste de psicóloga yo creyendo que estas en el instituto y el año entrante terminabas-

- Esme, no es necesario ser psicólogo para saber que les sucede algo, digo, las risas, los abrazos y los besos empalagadores que me hacen vomitar mermaron, corrijo se volvieron nulos y …. No están durmiendo junt
os-

- Queremos dar buen ejemplo, sabes que vivimos con una adolescente-

- Bien, si no me quieres contar, está bien, Tía, no permitir que su amor se pierda-

Esme condujo su auto hasta la casa que estaba adornada de cabeza a pies, los ojos de Tania se abrieron de par en par

- ¿Qué…?-

- Recuerda que tendríamos una fiesta- respondió aparcando el auto y sacando todas las bolsas

la joven se bajo cautelosa del vehículo y le siguió el vestíbulo estaba en completo silencio

- ¿Donde están todos?- cuestiono sustentando su vientre

- Quizás en el patio, ve mira yo dejo esto en la habitación-

- No-
respondió firme- ven conmigo- resoplo, dejo las bolsa sobre una mese en el pasillo para caminar junto a la niña al patio trasero

- Es….- antes que pudiera decir algo mas, todos gritaron un “sorpresa” que le hizo brincar y chocar levemente con la pared, abrió y cero varias veces la boca para decir algo pero ninguna palabra se formaba.

- Vamos es para ti- empujo Esme.

Su pequeña familia estaba riendo de su reacción, Irina bailoteaba con un juguete nuevo, Carmen y Eleazar con las manos entrelazadas, Raneé en su carriola durmiendo, Bella y Edward sonriendo abrazados, igual que las demás parejas, habían algunos compañeros mas, no más de cincuenta personas

- Feliz no babyshower- grito Emmett- ahora los juegos y la comida- grito, haciendo estallar a todos en carcajadas

Así fue, juegos, chistes, bromas, comida, mas juegos y la entrega y descubrimiento de los regalos, la tarde estaba serena, marzo pronto acabaría

- Tan, abre los regalos- susurro Carlisle y su corazón se estremeció, Esme deseaba correr a sus brazos y olvidarse de sus tontos temores de sus estúpidos pensamientos e inseguridades.

- Vale, pero espero que se hayan acordado de regalarme un lindo joven de ojos oscuros y cabello rubio, una foto del Edward sin camisa- dijo la atrevida joven sonrojándose antes la última frase, Emmett rio alto, mientras Edward negaba con la cabeza y bella decía que no habían alcanzado a tomarla - Bueno, Bella cuando no lo quieras me lo puedes heredar-

- Si te portas bien y abres los regalos- respondió. Edward se bufo y dedico un beso sonoro en la mejilla de su esposa

Lentamente los regalos fueron abriéndose, todo era para ella , para después del parto, los ojos de su sobrina putativa se agrandaban y brillaban con cada cosa que recibía

- Sé que todo debía ser para ti, pero creo que Katie también merece algunos regalos- murmuro Esme acercando a la mesa donde Tania estaba una canasta llena de regalos- son cosas básicas, pañales, una cobijita, crema, ropita, y cosas así-

Tania se levanto con los ojos nublados de lagrimas y la abrazo

- Gracias Es, gracias sabes serás una gran mami-

- Claro, tesoro por eso soy tu mami de repuesto, la de Iri y Ren, a y un perrito que vi en el mercado hace dos días- la estrecho mas

Luego del emotivo abrazo, volvieron a las bromas y chistes.

La noche entro con una gran luna rodeada de estrellas, optaron por pedir algo de cenar para los que había quedado ahí, fue a la cocina para hacer el pedido de cuatro pizza, napolitana, mexicana, mixta y hawaiana.

Observaba por la ventana el momento en que el repartidor llegara, le sirvió ese momento para recordar la molesta llamada que había recibido de su madre, el teléfono había sonado y creyendo que era Carlisle

- Te echaba de menos Carl, has tenido un día colmado-

- Ann- la voz de su madre fue la que respondió- eres tú, no creí a Cayo o Didy- ella se quedo en silencio que podía decirle a la mujer que le dio la vida, para luego negarla- sabes, eres una vergüenza, por tu culpa casi perdemos todo, el pobre Cayo sufrió mucho por tu culpa, el te amaba niña y tu casi lo matas, provocaste gran daño- el reproche y frialdad de su madre no le extrañaban, pero porque la había llamado- ya sabemos que te andas revolcando con un medicucho de pueblo, un fracasado como tú, no sé por qué te tuve, no sé porque no espere unos años más para solo tener a Didy, siempre fuiste tan complicada, tan libertina, eras la vergüenza de esta respetada familia, ahora que todos saben que estas viva espero te mantengas lejos de nosotros, no quiero que mi esposo tenga rabias por culpa de una descarriada- cada palabra la hirió, no dijo nada simplemente colgó y desconecto cada teléfono hasta llegar al estudio, donde se puso a revolver papeles y papeles hasta que encontró un sobre donde estaban su historia clínica, fotos y demás documentos que Carlisle había obtenido, se sentó en la silla de cuero, analizo cada reporte, observo las fotos, como había quedado, como cada vez que eso sucedida su familia se hacia la ciega y nunca le defendían “tu lo provocaste” “Cayo no haría nada de eso, eres una mentirosa” “nunca serás buena para él, agradece que este contigo”

Por culpa de esa llamada su maldita inseguridad surgió arrasando los momentos de paz, de calma, arrasando su seguridad, haciendo daño a Carlisle.

- Lo siento- susurro - desearía ser más fuerte, olvidar las malditas palabras de ella, olvidarme que existe- en verdad lo deseaba, aunque fueran su familia, nunc a se sintió como tal, su padre hubiese hecho lo posible para unirla a cualquiera de sus amigos ricos y pretensiosos, solo para mantener su estatus.

Observo su mano, el reluciente aro dorado adornando el dedo, gritándole que tenía una nueva oportunidad, una nueva vida, que el pasado era pasado que el presente era ahora y no mañana, sonrió ligeramente, llevo su mano hasta su boca dejando un beso

- No mereces esto, no mereces que me desmorone y que sufra por algo que ya paso, no mereces que me esconda, Te amo, lo demostrare-

Vio al repartidor acercarse, camino hasta la puerta, sosteniendo los billetes, el joven entrego las cajas

- Guarde el cambio, que pase buena noche- el joven sonrió y se marcho, ella ingreso a la casa, llevando las cajas hasta el patio.

Dejo que ellos se repartieran, mientras observaba la escena, el amor, la incondicionalidad, la lealtad, su familia, su verdadera familia no de sangre pero si su familia, su verdadero lugar en el mundo.

Las palabras te fortalecen o te destruyen, las palabras mal intencionadas pueden ocasionar un gran daño, dañan lo que eres y lo que deseas ser, las palabra es una virtud y un defecto, tras la breve recapacitación Esme sonrió, no permitiría que una palabra dañara su nueva vida, siendo dueña de su vida decidiría sobre ella no permitiría que nadie más le menoscabara y le hiciera dudar. Carlisle merecía una mujer fuerte a su lado no una cobarde.